MÉXICO-MEDIOS. Ante la tragedia de Ayotzinapa los zapatistas propondrían la desconexión de la cháchara mediática

Publico esta nota con el link al mensaje del Ejército Zapatistas de Liberación Nacional (EZLN) porque la situación de México me parece crucial para el resto de América Latina, y por insistencia de Alberto Sladogna, un psicoanalista que suele proponer temas y notas interesantes. Puede ser que me equivoque, pero entiendo que el EZLN propone -supongo que a sus bases y miembros, ¿o a todo el mundo?- no darle pelota a los medios, no escucharlos, no desviarse. En fin, hacer lo que Ulises con el canto de las sirenas. Un consejo sano quizá para quien no está y puede darse el lujo de no estar vinculado a los medios. Ahora bien, no entiendo lo de que los zapatistas  hablarían en voz alta para pensar dialogando y dialogar pensando (en lugar de pensar antes de hablar) como escribe Sladogna que hace el comandante Moisés, quien reemplazo al subcomandante Marcos en agosto pasado como portavoz del EZLN.

A ver si alguién me lo explica…

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El subcomandante Marcos y su reemplazante, Moisés

POR ALBERTO SLADOGNA, psicoanalista

La desaparición de 43 estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa, Guerrero, México en el marco de una supuesta guerra contra el narcotráfico se despliega el componente criminal de la democracia mexicana ¿Cómo? Representación política por un lado y exterminio de quienes no son objeto de representación. Entonces ¿Cómo hacer política sin confiar en absoluto en las instituciones del Estado, en los partidos políticos y, menos aún, en las promesas de los políticos? Porque la respuesta es directa: en México está sobre la mesa la tendencia genocida del régimen desde hace más de 30 años. En los últimos 12 años hubo más de ochenta mil muertos y se calcula que desaparecieron acaso 150 mil personas aunque el gobierno del Enrique Peña Nieto apenas reconoce en dos años de gestión como “no localizados” a unos 9.500 ciudadanos. Buscando a los estudiantes de Ayotzinapa, el gobierno ubicó más de 30 fosas comunes con cerca de cuatrocientos cadáveres. No se inmutó: como no se trataba de los cuerpos de los estudiantes normalistas, los dejó sin identificar. Los zapatistas no ven en esa tendencia genocida un defecto sino una esencia de la democracia. Entonces ¿Cómo hacer política sin buscar ni solicitar el “favor” de los medios masivos de comunicación? Como resultado de su experiencia, los zapatistas dan una respuesta extrema: las instituciones, los partidos y los medios no pueden ser objeto de ningún interés, ni siquiera crítico. Esta nota transmite el estilo nuevo de comunicación que el EZLN mantiene con los padres y alumnos de la Escuela Normal de Ayotzinapa. Es un diálogo en voz alta, hablan para pensar, no piensan para hablar, hablan de los caminos posibles ante una tragedia pero no marcan ni proponen otros caminos. Su método responde a una pregunta complicada. Los zapatistas marchan en silencio, no hablan, hacen cosas para decir. Este diálogo muestra una paradoja: hacer otra forma de política pasa por el encuentro entre minorías no esclarecidas, rechaza cualquier clase de vanguardismo ¿A causa de qué? Las mayorías son uniformes, tienen estructura dispuestas a mantener la costumbre de sostener al sistema, las mayorías son representadas por “sus representantes” que interpretan “su” pensamiento. “Su” ¿de quién? ¿de los representantes o de los representados? Las minorías hablan en voz baja, son múltiples, sus expresiones son el reino de las multiplicidades, de las muchas voces y de los muchos silencios. Están fuera del espectáculo de la representación. Los zapatistas participan de las masivas manifestaciones de rabia, de dolor realizadas por el retorno con vida de los 43. Marcharon en silencio veinte mil zapatistas; al mismo tiempo saben por experiencia que las manifestaciones “son una moda”, el término es duro…de asimilar porque las modas pasan y no dejan nada. A lo sumo como dicen de los miles de manifestantes, queda uno de los cientos que seguirá la brega. Este es el diálogo que se ubica un poco alejado de las expectativas teóricas de los estudiosos de la política. Un diálogo que no tiene mucha prensa favorable, ni siquiersa en las academias o foros “esclarecidos”.

Los dejo con los zapatistas.

Palabras de la Comandancia General del EZLN, en voz del Subcomandante Insurgente Moisés, al terminar el acto con la caravana de familiares de desaparecidos y estudiantes de Ayotzinapa, en el caracol de Oventik, el día 15 de noviembre del 2014.

 

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