OPINIÓN. El Poder manipulador ganó en los referéndums de Gran Bretaña y Colombia y acaso haga presidente a Trump, por John Carlin

Si en algún lugar ganó ese poder fue aquí. Mi comentario, abajo de todo. JS

“En todos los casos ha triunfado la mentira”, así se refiere el periodista inglés John Carlin a la victoria del Brexit en Reino Unido y del “no” al acuerdo de la paz en Colombia. También, a la desatinada posibilidad de que Trump llegue a la Casa Blanca. Concepto  que desarrolla en la nota publicada en el diario El País de España y a la que Cristina hizo especial referencia durante el acto que se realizó en el miniestadio de Atlanta en  homenaje al centenario de la asunción de Hipólito Yrigoyen. M.A

El año que vivimos estúpidamente

Los resultados electorales de 2016 se definen por el cinismo manipulador de los políticos y la ignorancia o irresponsabilidad de los votantes

 

JOHN CARLIN / El PAÍS (España)

Lo que nos falta ahora es que Donald Trump acabe siendo presidente. Los resultados electorales en este año 2016 se están definiendo por el cinismo manipulador de los políticos y la ignorancia, inconsciencia o irresponsabilidad de los votantes. He aquí el cóctel fatal que llevó a Trump a la candidatura presidencial republicana, condujo a la victoria del Brexit en Reino Unido y, lo más terrible hasta la fecha, al “no” al acuerdo de paz en el plebiscito colombiano y al sí a la perpetuación de una guerra civil que ha durado medio siglo.

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En todos los casos ha triunfado la mentira. Existe un hilo conductor entre Álvaro Uribe, el populista hombre orquesta que dirigió la campaña por el no en Colombia; Boris Johnson, la figura más carismática por el NO a la permanencia de Reino Unido en la Unión Europea; y Trump, que insulta a la verdad cada hora del día en su campaña para que la estupidez tome posesión de la Casa Blanca.

Los votantes, mientras, se dejan conducir como vacas al abismo. Con perdón de las vacas, que seguramente demostrarían más sentido común ante la perspectiva de la autoaniquilación que las variedades de homo sapiens que habitan Colombia, Inglaterra y Estados Unidos.

El plebiscito colombiano ha sido la obra maestra de la larga carrera política del expresidente Uribe que logró ganarse las mentes (si esa es la palabra) y los corazones (oscuros) de la mayoría de aquellos pocos colombianos que se tomaron la molestia de participar en el voto más importante de la historia de su país. Les recordó lo que todos sabían, que las guerrillas de las FARC con las que el gobierno colombiano había firmado el acuerdo de paz, eran detestadas por el 95 por ciento, o más, de la población; acto seguido les convenció

que, abracadabra, si a las FARC se les dejaba participar en la política, como contemplaba el acuerdo, ganarían las siguientes elecciones y su líder, un marxista caducado apodado “Timochenko”, sería el próximo presidente del país. Más de la mitad de los colombianos que votaron el domingo fueron incapaces de detectar la ilógica matemática de su planteamiento.

Boris Johnson, el bufonesco actual canciller británico, mintió descaradamente a los votantes sobre los millones de euros que el Reino Unido entregaba cada semana a la Unión Europea e insinuó al dócil electorado que si su país permanecía en la Unión, Turquía se vaciaría y sus 78 millones de habitantes se trasladarían a territorio británico.

Trump dice tantas mentiras que se necesitaría un libro para documentarlas todas pero la más gorda, aquella que cuenta que solo un muro de 3.200 kilómetros podría impedir una invasión de violadores y narcotraficantes mexicanos, es la que más ha resonado entre sus fieles.

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En todos los casos —Uribe, Johnson, Trump— la mentira ha sido un instrumento del miedo, la más primaria de las emociones humanas, la que más alborota los procesos mentales de los niños pequeños, la que apela a los terrores que asaltaron a nuestros ancestros desde que se empezaron a escribir los libros de historia, y seguramente desde antes de la edad de piedra –aquellos terrores que tenemos anclados en las profundidades del cerebro reptiliano.

Mucha red digital, mínimo criterio racional. La ciencia evoluciona pero el animal humano no. Infantil y primitivo, no deja de ser presa fácil de las vanidades, de las locas ansias de poder y del cinismo de los machos alfa manipuladores. El año 2016 nos lo está demostrando con más claridad de lo habitual, pero no es ninguna excepción a la regla.

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Se nota que esta nota ha vibrado en el diapasón de nuestra colaboradora Marra Álvarez pero, sea esto dicho con todo respeto por el colega Carlin, casi tan argentino como británico, esta nota (no en vano publicada por El País de Madrid, el diario en castellano del establishment global) nada disonante y si intrascendente, no contiene ideas nuevas y apuntala clichés muy arraigados, por ejemplo que Hillary Clinton está a “la izquierda” de Trump, o éste es fascista y Hillary liberal… lo que desemboca en una mentira rotunda: que el poder manipulador de los medios favorece a Trump frente a Clinton, lo que es exactamente al revés. ¡Fijense lo que hace aquí Infobae, que es casi uin house organ de la CIA! Sucede que los grandes medios de los Estados Unidos han comenzado a entrar en (un moderado) pánico ante la posibilidad de que un outsider como Trump, luego de derrotar al establishment republicano le haga morder el polvo a la candidata de Wall Street y el capital financiero globalizado, que es Hillary,  Lo hemos explicado aquí ayer mismo y antes también aquí, y también lo ha hecho Ángel Beccasino en un libro y hasta, vergonzantemente (porque es un demócrata liberal de izquierdas de toda la vida) Michael Moore. Con Hillary ya sabemos que nos espera: el bombardeo de Siria y los intentos de asesinato de Bachar Assad; el bombardeo de Venezuela y los intentos de asesinato de Maduro, el uso intensivo de drones; el Mar de China convertido en un teatro bélico; la continuidad y reforzamiento de los embates para deponer a Correa y a Evo Morales, etc. Peor que eso no puede haber nada. Un triunfo de Trump causaría tal revoltijo que al menos por un tiempo, quizá hasta por un tiempo largo, los estadounideneses estarían volcados a sus muchos problemas en vez de a causárselos a terceros a fin de mantener su hegemonía. JS

Comentario (1)

  1. María Álvarez (Publicaciones Autor)

    Me cagaste con tu comentario Pájaro… pero bueh. Sos el “dueño” del log

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