QATAR – MISTERIOSOS NEGOCIOS DE MAURICIO. Esa pasión por las offshore

Para muchos, la palabra Qatar es sólo la que aparece en la pechera de la casaca blaugrana del Barça, y por ende de Lionel Messi. Hasta que recientemente el presidente Macri hizo una misteriosa visita a Doha, su capital, y se reunió a puertas cerradas con el emir Tamin bin Hamad al Thani (foto). Para los más informados, Qatar es una pequeña Arabia Saudita atractiva para los turistas y, también, uno de los principales sponsors de Daesh, el Estado islámico, autoproclamado Califato, hoy en franco retroceso tanto en Irak como en Siria, gracias a la alta moral de combate del Ejército Árabe Sirio secundado por Hezbolá (que también le está dando una paliza a los takfiristas en los alrededores de Baalbeck, en el Líbano) y con el invalorable apoyo aéreo y misilístico de Rusia. Claro que las cosas no son tan sencillas ya que Qatar también promete invertir, sin hacer odiosas distinciones ideológicas, en naciones sedientas de divisas como Cuba y Argentina, en este caso utilizando de lobbysta a un famoso (el ex tenista Gastón Gaudio) y aprovechando que el presidente argentino se pasa por el forro a (casi) todas las leyes. Hasta el punto de que refrendó un convenio que prevé el armado de una «estructura offshore para invertir» por parte de QIA en activos en la República Argentina»

Vamos a la nota original, publicada por Perfil.

¿LLUVIA DE INVERSIONES?

La intimidad del memorándum con Qatar: tráfico de influencias, Gaudio y lobby «de onda»

Mientras se negociaba el acuerdo, el funcionario Horacio Reyser compartió información confidencial de Estado con el ex tenista. A su vez, éste envió todo a un empresario amigo, Nicolás Rosendi. La trama de un convenio con puntos oscuros.

Macri y Gaudio junto al Emir de Qatar en la quinta de Olivos
Macri y Gaudio junto al Emir de Qatar en la quinta de Olivos Foto:Presidencia

Información privilegiada. Filtración de mails. Estructuras offshore para maximizar rentas. Y un acuerdo de confidencialidad que un funcionario del Gobierno no cumplió. Estas cuestiones abundan en el memorándum que firmaron la Argentina y Qatar. Desde el 28 de julio, cuando el presidente Mauricio Macri recibió al emir de ese país, el sheik (jeque)Tamin bin Hamad Al Thani, hasta el domingo 6 de noviembre, momento en el que se firmó el acuerdo, hubo correos de Estado que se compartieron a empresarios privados. Y estos, con la información privilegiada, habrían firmado contratos millonarios con Qatar Investment Authority (QIA) para ser “consejeroS locales” del fondo de mil millones de dólares que se acordó con el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) y que Perfil publicó en exclusiva. Paso a paso, como se desencadenó todo.

Del lado argentino, el encargado de llevar adelante las negociaciones fue Horacio Reyser, hasta entonces asesor con rango de subsecretario de Macri en inversiones extranjeras y en la última semana nombrado en Cancillería, a cargo de la Secretaría de Relaciones Económicas. Por parte del Estado de Qatar, los representantes de QIA. Toda la información que compartieron funcionarios argentinos, Reyser se lo reenvió al ex tenista Gastón Gaudio. ¿Qué papel cumplió el ganador de Roland Garros?. “Yo trabajo con gente de Qatar, pero nada oficial”, dijo a Perfil el 22 de septiembre. ¿Qué hizo él con esta información sensible? La reenvió al empresario y amigo de su infancia, Nicolás Rosendi. ¿Y qué hizo Rosendi? Comenzó a reunirse con empresarios argentinos para ofrecerles participar de las inversiones de QIA y poner a disposición sus servicios, adelantándose a los acuerdos entre ambos Estados gracias a la información (privilegiada) que fue recibiendo de Gaudio.
Olivos. El 28 de julio, el Presidente recibió al emir de Qatar en la residencia de Olivos junto a Reyser, la canciller Susana Malcorra, el jefe de gabinete, Marcos Peña y el ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay. Por parte de la visita, estuvo uno de los CEOs de QIA, el sheikh Abdullah Bin Mohammed Bin Saud Al Thani, y de Qatar Petróleo, Saad Sherida al-Kaabi. Y en medio de todos ellos, Gaudio.
Un mes después, con la mira puesta en la cumbre del G20 que se realizó en la ciudad china de Hangzhou, el Presidente y su comitiva hicieron una estratégica escala en Qatar. Allí volvió a ver personalmente al emir.
Mails y contactos. Al principio de la negociación, Gaudio estuvo al tanto de todo lo que plantearon los funcionarios.. El 14 de agosto Juan Procaccini, presidente de la Agencia Argentina de Inversiones envió un correo a funcionarios de la JGM Leandro Cuccioli, Andrés Ondarra; el Jefe de Gabinete de la Secretaría de Finanzas de la Nación, Pablo Quirno; Luis Blaquier, a cargo del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) y quien firmó el memorándum; y el ex tenista bajo el asunto “Qatar”. En el mismo señaló: “Les adjuntamos una breve descripción de la idea del Fondo de Capital Argentina-Qatar. Si están de acuerdo, lo enviamos mañana lunes”. Todo, a través de cuentas oficiales. Ese mismo día, por la noche, Reyser mandó sus “comentarios”. Siempre, en copia, Gaudio, que se movió como funcionario de Estado.
“Soy amigo personal del emir”, dijo a Perfil el extenista. “La gente de Qatar es mi gente”, añadió. A tal punto llega la «buena onda» entre ambos que el emir eligió a Gaudio para que le entregara el trofeo en la final del Abierto de Qatar al ganador, Novak Djokovic, el pasado 9 de enero. Sin embargo, nunca tuvo cargo oficial. “Yo no cobro nada. Que vos me llames ya me da una paja bárbara”, agregó vía telefónica. Minutos después de la charla llamó para remarcar una cuestión: “Lo hago todo de onda”.
¿Tráfico de influencias? Casi en simultáneo que los funcionarios iban detallando cada reunión con los representantes árabes, Gaudio enviaba toda la información a su amigo personal Rosendi. Y cuando quedó afuera de la agenda, el propio Reyser se encargó de enviar todos los detalles al “Gato”. Según pudo reconstruir Perfil, con la información privilegiada Rosendi habría avanzado en la firma de un contrato con QIA para ser uno de los representantes locales del fondo y obtener comisiones a partir de cualquier negocio cerrado. Las empresas para esto serían Morris Business Management Group, Capital Consulting S.A y LatinAmerican Re, todas relacionadas de alguna manera con él.
Una de las reuniones más importantes sucedió el martes 18 de octubre a las 12.30. Gaudio y Rosendi arribaron al edificio de YPF sobre Macacha Güemes 515. En el piso 33 los esperaba el presidente de la petrolera argentina, Miguel Ángel Gutierrez. ¿Fueron como representantes de QIA? ¿O del Estado nacional? Fuentes de la empresa señalaron a Perfil que la dupla fue “a título personal” y nunca explicitaron que estaban en representación de otras entidades. Entonces, ¿por qué los recibió? “Querían ver la situación y oportunidades sobre infraestructura y energía”, añadieron los voceros. Además, dejaron en claro que “YPF no es parte del convenio ni participó de la negociación”. ¿Estaba Gutiérrez al tanto de la información que manejaban Gaudio y Rosendi? “Ignora el alcance de la situación”, se limitaron a contestar.
Perfil se comunicó con Rosendi, quien pidió contestar las preguntas vía mail. “Por un tema de salud estoy en cama hace 40 días y tengo para 15 días más”, señaló el 14 de noviembre. Sin embargo, el 18 de octubre estuvo en YPF. Luego de recibir el cuestionario, explicó: “La gran mayoría de las preguntas se refieren a la relación del Gobierno con Qatar y no tengo ningún rol ni relación en las conversaciones entre el Gobierno y Qatar. Ni personalmente ni por intermedio de sociedades con las que estoy relacionado”. Por otra parte, señaló que asesoró a Gaudio “en algunas cuestiones personales, pero ajenas a la relación con Qatar y/o cualquier otro país extranjero”.
Nada confidencial. Desde el entorno de Reyser explicaron que Gaudio estuvo al tanto de las negociaciones por su amistad con el emir, pero que “nada de lo que recibió fue confidencial” y señalaron que lo mantuvieron dentro de la agenda “para que no se demore el acuerdo”. También es llamativo, ya que el 3 de noviembre Gaudio recibió de Reyser los últimos borradores del memorándum que negociaron los funcionarios del Estado argentino con los representantes de QIA. Inclusive con la lista de las empresas candidatas a administrar el fondo (Blackstone, Blackrock, Adhmore y KKR). Sin pausa, Gaudio se encargo de mandarlo a Rosendi.
Por otra parte, si bien admitieron conocer a este empresario, dijeron que no sabían que el extenista le había enviado correos de esas negociaciones. Además, recalcaron que Gaudio no cobraba ni un centavo por los favores y acercamientos. Eso mismo resaltó el excampeón del Abierto de Francia: “Yo no cobro nada, me pago los pasajes para viajar. No gano un peso de nada y ya me estás llamando, imaginate si llego a ver un dólar”. ¿Estaba al tanto Blaquier de esta situación? Fuentes de su entorno dijeron a Perfil que «solo hablábamos con QIA», que jamás hubo intermediarios y que el titular del FGS no conoce a Rosendi.
Sin embargo, este amigo de toda la vida de Gaudio tuvo acceso a la información como si fuera un funcionario más. Según confirmó Perfil, recibió el memorándum a través de un representante de QIA y también del ex tenista. Este portal se comunicó con dos ejecutivos de alto rango de la entidad pero no obtuvo respuesta. Tres días después, el domingo 6 de noviembre, la vicepresidenta Gabriela Michetti fue la encargada de liderar el acto en Qatar. La firma la puso Blaquier. Hasta allí viajó especialmente Gaudio. De onda.

Qué dice el polémico memorándum que firmó el gobierno de Macri con Qatar

Una estructura offshore para «eficiencia» en el pago de impuestos y un administrador extranjero, claves en el acuerdo bilateral que alcanza los mil millones de dólares.

Indart, RamónPOR RAMÓN INDART

Una estructura offshore para la «eficiencia» en el pago de los impuestos y un administrador extranjero. Estas dos cuestiones son algunas de las tantas que llaman la atención en el tratado comercial que firmaron la Argentina y Qatar el 6 de noviembre, a través de dos actores: el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES y Qatar Investment Authority (QIA)

Mauricio Macri recibió al Emir de Qatar, Sheik Tamin bin Hamad Al Thani, en la Residencia Presidencial de Olivos el 28 de junio de 2016.
Mauricio Macri recibió al Emir de Qatar, Sheik Tamin bin Hamad Al Thani, en la Residencia Presidencial de Olivos el 28 de junio de 2016. Foto:Perfil.com.
¿Cuándo empezó esta historia? Ambos países comenzaron a analizar inversiones el 28 de julio de 2016, a raíz de la reunión del Emir de Qatar, Sheik Tamin bin Hamad Al Thani, con el presidente Mauricio Macri en la Quinta de Olivos. Desde ese día, las negociaciones avanzaron sin pausa. Macri retribuyó la visita en una escala antes de arribar a China para la cumbre del G-20, en septiembre de este año. Esa segunda reunión sucedió en Doha, Qatar.
Finalmente, el 6 de noviembre el director del FGS, Luis María Blaquier, puso la firma para el «Memorandum Of Understanding (MOU)». El anuncio fue realizado por la vicepresidenta Gabriela Michetti junto al CEO de QIA, el Sheikh Abdullah bin Mohammed bin Saud Al Thani, en una sala del hotel Shangri-La. De la comitiva formaron parte la propia Michetti; el asesor del Presidente en Inversión Extranjera, Horacio Reyser; el director general de Relaciones Internacionales del Senado, José Ortiz Amaya, y la embajadora argentina en Doha, Rossana Cecilia Surballe. Uno los asistentes llama la atención: en el encuentro estuvo el tenista retirado Gastón “Gato” Gaudio, amigo del Emir.
El acuerdo se dio a conocer el mismo mes en que Cambiemos logró aprobar en el Congreso la ley que establece un régimen de participación público-privada (PPP) para desarrollar obras de infraestructura. Se trata de otra de las medidas que buscan atraer la proverbial «lluvia de inversiones» que prometió el oficialismo y, hasta ahora, viene resultando esquiva.
Los detalles del pacto. Además de la creación del fondo de inversión con QIA, el Gobierno acordó con Qatar un acuerdo bilateral de inversiones. El objetivo de este tipo de tratados es la protección de las inversiones de manera recíproca. Michetti firmó en representación de la Argentina y el ministro de Economía y Comercio qatarí, Sheikh Ahmed bin Jassim Al Thani, lo hizo por el país asiático.
El acuerdo confidencial que firmaron Blaquier y Abdulla Bin Mohammed Bin Sayd Al Thani, por parte de QIA, se aboca a inversiones en infraestructura en la Argentina y tiene varios puntos controvertidos, según pudo comprobar PERFIL, que accedió en exclusiva al tratado completo. El más llamativo es el apartado 3, que habla de la estructura que tendrá el fondo de mil millones de dólares. En el punto 3.3, se explicita que la estructura se discutirá entre las partes y el gerente externo del fondo con «una estructura offshore».
El documento, que está firmado en inglés en su totalidad, menciona además cláusulas de confidencialidad entre las partes; la realización de una “lista corta” de posibles empresas internacionales para administrar el fondo, y que este administrador tendrá “derechos de inversión discrecionales completos”. Otros actores podrán invertir en el fondo y habrá una apertura total en caso de posibles expropiaciones, restricciones a transferencias de recursos o de moneda, agrega el texto.
Offshore. El punto 3 del convenio se refiere a la estructura del fondo que crearán en conjunto QIA y el FGS. Una de las partes indica: «La estructura del fondo y cualquier otro fondo paralelo, será discutido entre las partes, en conjunto con el gerente (…) sujetos a los derechos legales, fiscales, reglamentarias y comerciales de cada una de las partes, con miras a garantizar una mayor eficiencia fiscal, incluida la provisión de una estructura offshore para invertir por parte de QIA en activos en la República Argentina, si se determina que es necesario o conveniente».
Este fragmento solo menciona la posibilidad de que se constituya una estructura offshore, uno de los puntos más controvertidos del acuerdo. Sin embargo, desde el Poder Ejecutivo confirmaron a PERFIL que la offshore es un hecho. Según pudo saber este portal de fuentes del FGS, la decisión se debe a que «no invierten los fondos qataríes directamente, sino que son fondos espejos; cada uno aporta su jurisdicción».
Si bien constituir una firma offshore no es ilegal, llama la atención la facilidad con la que el gobierno argentino accede a un punto que pone en duda su libertad jurídica. Después de Panamá Papers y los debates en torno al uso de paraísos fiscales, inclusive por parte del mismo Presidente Macri y su familia, es llamativo que sigan al pie de la letra el libreto de los fondos de inversión qataríes, sobre todo para un acuerdo entre dos estados soberanos.
Gerente extranjero. En el punto 2, se detalla el «nombramiento de un gerente» independiente o de tercer partido («Appointment of a Third Party Manager»). Allí se deja en claro que antes de hacer pública esa información, ambas partes deben consensuar una «lista corta de candidatos» para luego «acordar entre ellos quien de todos se hará responsable». Según supo Perfil, en las negociaciones previas a la firma se mencionó a Blackstone, KKR, Ashmore, CITI, Blackrock y Macquarie.
Todo el poder. El punto 2.4 remarca que el gerente tendrá “derechos de inversión discrecionales completos del ámbito de la estrategia de inversión aprobada del Fondo”; que otros actores podrán invertir en este y poseerá cobertura total en caso de posibles expropiaciones, restricciones a transferencias de recursos o de moneda.
Quiénes entran. En el punto 3.9 se establece quiénes pueden suscribirse al Fondo y menciona a «QIA contribution»; «FGS Contribution» y «Manager Contribution» y «Third Party Contributions». Sin embargo, en este primer acuerdo, no se definió aún quién pondrá cada parte de los primeros mil millones. «El administrador del Fondo podrá invertir, es cierto, pero no suele ser mucho, sino unos 10 millones de dólares», graficó una fuente del Poder Ejecutivo que estuvo al tanto del minuto a minuto de las negociaciones. «¿Y otros contactos que se acerquen a través de este administrador?», preguntó Perfil. «Seguramente se establezca un mínimo de 50 o 100 millones de dólares».
¿Doble imposición? Según pudo saber este portal, el acuerdo se complementaría en los próximos meses con la firma de un nuevo acuerdo de «doble imposición» con Qatar, como ya se pactaron con otros países. Esto evitaría que se pague el mismo impuesto dos veces en ambos países.
Fondo y QIA. El Fondo de Garantía de Sustentabilidad fue creado en 2008, cuando el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner estatizó las AFJP. Tiene acciones de más de 40 empresas por un valor aproximado de 90.000 millones de pesos.
Por su parte, el Qatar Investment Authority es el Fondo Soberano de Inversión de Qatar. Fue creado en 2005 para gestionar los superávits que obtuvo el pequeño país árabe por la industria del petróleo y gas natural.
Se estima que QIA sostiene activos que sobrepasan los $60.000 millones de dólares. Entre otras inversiones, mantiene el 17% del total de las acciones preferentes de Volkswagen, parte de Miramax Films de The Walt Disney Company y el 70% del capital del club de fútbol Paris Saint-Germain.

 

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: