CONVENIOS LABORALES: Se avecina otra gran batalla que tenemos grandes posibilidades de ganar

Me gustó mucho esta nota de David Cufré en Página/12 de ayer. Me parece muy clara y didáctica, e ilustrativa de lo desnortado que se encuentra el gobierno tras el inesperado triunfo de Donald Trump y el sonoro –pero acallado por los grandes medios– fracaso de su propósito de traspasar los fueros laboral y penal de la Nación a la CABA todos los juicios iniciados en la capital. Intento al que todas las asociaciones de abogados, fiscales y jueces, aún las más reaccionarias, se opusieron. De la misma manera, todos o casi todos los sindicalistas del país, aun los más corruptos y entregados, se ven forzados a rechazar in limine los dichos de Macri acerca de que deberían rediscutirse todos los convenios laborales (“flexibilzarlos” quiso decir, pero no se atrevió) con el fútil argumento de que no se puede progresar en el siglo XXI con convenios del siglo XX. Lo que hace que nos preguntemos nuevamente si es o se hace. Porque mientras dice algo tan sin asidero, es evidente que quiere retrotraer la legislación laboral a los dorados tiempos anteriores al gobierno militar que tomó el poder el 4 de junio de 1943 y nombró a  Perón vicepresidente, ministro de Guerra y, ahí estuvo la clave, secretario de Trabajo. Propósito ante el cual, me atrevo a pronosticar, los pachorrientos miembros del triunvirato que está hoy al frente de la CGT (los mismos que se comieron sin chistar la negativa gubernamental a reabrir paritarias como ya estaba conveniado en muchos gremios) ante la perspectiva de ser rebasados por izquierda por sus bases y porque la defensa de los convenios es el principal elemento que les confiere legitimidad (“es un límite”, definió uno de los sindicalistas “gordos”) pueden convertirse en una mezcla almodovariana de Rosa Luxemburgo y La Pasionaria.

Lean a Cufré, no tiene desperdicio. Y compren, si pueden el último número del Tiempo Argentino cooperativo, que le dedica al tema una de sus notas principales (“Empresarios redoblan la ofensiva para revisar los convenios laborales” por M. Ferreyra y Alfonso de Villalobos) y un comentario muy buenode Héctor Recalde, jefe del bloque de diputados kirchneristas y veterano abogado laboralista.

Tiempo Argentino ofrece un panorama de las fuerzas con las que cuenta Mauricio en esta otra batalla que se me hace le va a ir tan mal o peor que la que libró para imponernos el fraude electrónico. Recalde explica por qué. Y es que esta película ya la vimos, con Menem y la Ley Banelco de De la Rúa. JS

Cepo laboral

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