LIBROS – El misterio de la inducción al suicidio, según una detective-analista

Alicia Plante tiene el don de una escritura tersa, suave, precisa y penetrante, como un solo de Chet Baker, un susurro musical a lo Henry James o Patricia Highsmith pero en un castizo castellano argentino. Y su última novela negra aparece en medio de un clímax de femicidios  y de revulsión de lo establecido a través de la emergencia del “Ni una menos” como consigna unificadora contra la violencia machista con otro don: el de la oportunidad.

Aqui, la entrevista que le hizo Osvaldo Quiroga y dos reseñas, aparecidas en La Voz del Interior y La Nación, respectivamente. JS

Psicología forense

EUGENIA ALMEIDA / LA VOZ DEL INTERIOR

Una mujer juega al ajedrez “contra” la computadora. Deshace jugadas para “aumentar su porcentaje de éxitos” en el marcador de la pantalla. Hace un ejercicio de aprendizaje atravesado por la trampa: desarmar un juguete fingiendo no hacerlo. Aprovecha la inusual posibilidad de “volver atrás”, que ella toma con un dejo de vergüenza. Culpa, quizás.

Laura es psicoanalista. Hija de un hombre que se exilió en la dictadura y se volvió una figura omnipresente para ella. Una mujer que juega en soledad, que vive con dos perros, que deja enfriar la comida comprada en el negocio de la esquina. Una rutina que cambia el día en que oye un ruido y, siguiéndolo, ve que por debajo de la puerta de uno de los departamentos del cuarto piso brota agua. Cuando logra entrar, con la ayuda del portero descubre a una vecina, agonizando, desangrándose en la bañera; el suicidio como decisión final.

Mientras espera el servicio de emergencias, Laura encuentra tres libretas y decide llevárselas junto al teléfono celular. ¿Por qué? Posiblemente por una desconfianza atávica en la capacidad de trabajo de la Policía. Laura acompañará a Ana en la ambulancia que la lleva al hospital y estará con ella cuando finalmente muera. Dueña de ese pequeño botín que ha robado, intentará descubrir qué es lo que ha sucedido, por qué su vecina decidió suicidarse. Es justamente en torno a esa pregunta que la protagonista vuelve una y otra vez. Como una suerte de psicoanálisis en ausencia, una indagación forense, una investigación guiada por “el deseo de entender”.

A través de la lectura del diario de Ana, Laura irá reconstruyendo la historia de un vínculo marcado por la sumisión y la violencia y reflexionando sobre el concepto de la “compulsión a la repetición”.

La sombra del otro habla del suicidio y sus esquirlas pero también del exilio, el terrorismo de Estado, la resistencia política, la violencia de género, la xenofobia, las marcas de clase y algunos tramos de la historia argentina.

El discurso psicológico que atraviesa la novela se ancla en Freud y ofrece un léxico que interpreta el mundo bajo esa óptica; una característica que puede atraer a algunos lectores y ahuyentar a otros.

Alicia Plante es psicóloga, traductora y escritora. Es la autora de la Trilogía del agua, compuesta por las novelas Una mancha más, Fuera de temporada y Verde oscuro. En su perfil de Facebook, Plante detalla sus ocupaciones: “escribir”, “armar talleres de narrativa”, la clínica y la restauración de muebles de madera. “Todo bastante reparatorio”, señala, “los muebles, la cabeza de la gente, el deseo desordenado de escribir de muchos”.

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Novela negra en ámbitos cotidianos

 

POR NATHALIE JARAST / LA NACIÓN

En su última novela, Alicia Plante traza un relato policial intrigante. Laura saca a pasear a sus perros y encuentra el palier inundado. Sigue el rastro y descubre que el agua proviene del cuarto piso. Allí vive su vecina Ana, “una hermosa mujer de unos cuarenta y pico que conservaba intacta la seguridad de su belleza”. Con la ayuda del portero entran al departamento y hallan una escena aterradora: Ana yace inconsciente, medio cuerpo colgando fuera de la bañera, con las muñecas cortadas, mientras un agua roja corre desde la puerta hacia el resto del edificio.

La autora ya había demostrado su fortaleza en la creación de novelas negras con La trilogía del agua: Una mancha más (2011), Fuera de temporada (2013) y Verde oscuro (2014). Aunque repite fórmulas efectivas de sus libros anteriores, en La sombra del otro Plante crea un relato más intimista. Aquí el agua no proviene de la naturaleza, como en la trilogía, pero funciona también como puntapié inicial para el desarrollo de la trama. Laura encuentra tres cuadernos que constituyen el diario íntimo de su vecina y decide llevárselos para buscar la causa del suicidio. La protagonista, que es psicoanalista, toma esta búsqueda como una causa personal, como si su vecina hubiera sido uno de sus pacientes. Se interroga sobre qué lleva a una persona a matarse, a pensar el suicidio como enigma. “Porque no había vuelta atrás -piensa-, Ana estaba muerta, ella no había podido ayudarla a sobrevivir ni a vivir. Porque temía que algo sucio, perverso hubiese ocurrido. o quizás porque el diario de su vecina rozaba heridas propias.”

El discurso psicoanalítico atraviesa la novela. Plante, que además de escritora es psicóloga y traductora, logra insertarlo sutilmente sin que se rompa el hilo narrativo. A partir de fragmentos del diario de Ana, la voz de la muerta cobra vida en la lectura de Laura y la lleva a reflexionar sobre su propia historia. Así, la narrativa de Plante vuelve a hablar de la dictadura (en Una mancha más trabaja el tema de la apropiación de bebés), esta vez tomando como tema el exilio del padre. A través de constantes flashes de memoria, la protagonista analiza también su relación con él.

La pesquisa no la realiza la policía -como sucedía en los libros previos de la autora-, que sólo entorpece la investigación y cae en el prejuicio de sospechar del encargado del edificio, sino que la propia Laura se convierte en una suerte de detective, al buscar los cabos sueltos en los diarios de Ana. Mediante un excelente manejo de los tiempos y una descripción detallista, pone en escena un tema actual y vigente como el femicidio. En algunos capítulos el narrador se centra en Laura y, en otros, en un pintor atormentado y manipulador, al que recién luego de unas cuantas páginas se lo identifica como el novio de Ana.

La violencia de género ingresa en el relato, primero como sospecha y luego como confirmación. Esto genera una suerte de fascinación perversa de Laura, que se hace cargo de la persecución del agresor y la convierte en una partida de ajedrez que recrea las que ella jugaba en la computadora en sus noches de soledad. La continuidad de la Trilogía (se podría pensar incluso en una cuarta parte o el inicio de una nueva serie que continúa la anterior) se manifiesta en la figura de Leo Resnik, personaje que también aparece en los libros previos. Es un juez, amigo de Laura, que la aconseja en el caso, aunque, invitado a asistir a un congreso sobre femicidios en México, abandona a la protagonista en el momento más importante.

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“La novela negra denuncia, se mete con situaciones que no deberían existir, con lo injusto, con los atropellos, con el abuso, con la explotación, con la mentira, con lo que nos avergüenza”, dijo alguna vez Plante en una entrevista. La sombra del otro, bajo esa premisa, da visibilidad a un tema cotidiano, muchas veces silenciado.

LA SOMBRA DEL OTRO

Por Alicia Plante

Adriana Hidalgo

268 páginas

$ 270

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