AMIA. Enésimo intento de certificar la existencia de la supuesta Trafic-bomba que no fue más que un señuelo cazabobos / 2

No había terminado de subir la nota anterior cuando me llegó este despacho de la agencia Télam. Realmente, no entiendo como se puede creer sin más que los fragmentos metálicos hayan aparecido veintidós años después adentro de un balde en una dependencia de la Federal y no hayan sido manipulados. ¿Qué garantía hay de que no sean los restos de la Trafic hecha explotar en un campo de Azul por la Brigada de Explosivos de la Federal, involucrada  hasta la coronilla en el desvió de la investigacióny posiblemente también en la postura de las bombas (si no ¿por qué fue asesinado el bombero Alberto Cánepa Carrizo?) Es bueno recordar que según declararon en el juicio principal quienes eran jefes y subjefe de los Bomberos de la PFA al momento de los bombazos (los comisarios Omar Rago y Roberto Corsetti) el pedazo de motor que los israelíes iban a encontrar entre los escombros de la mutual al anochecer del lunes 25 de julio había estado antes, el martes 19 y/o el miércoles 20 en dependencia de la Brigada de Explosivos del cuerpo, en el Departamento Central de Policía, sobre la calle San José. Y que la Brigada, ya lo hemos dicho,  tiempo después hizo explotar una Trafic para «demostrar» que lo que había explotado en la calle Pasteur había sido una Trafic similar (aunque se hizo un video se omitió mostrar que la camioneta no se disolvió en el aire como pretenden que si lo hizo la que se habría estrellado contra el portón de entrada de la AMIA). Para no hablar del venal perito Osvaldo Raffo, el mismo que no encontró rastros de torturas en los cuerpos martirizados de Osvaldo «El viejo» Cambiasso y Eduardo «Carlón» Pereyra Rossi, secuestrados en Rosario en 1983, torturados  y asesinados por el subcomisario Luis Abelardo Patti y su banda. En fin: no hay peor ciego que el que no quiere ver.

Encuentran nuevas pruebas que consolidan la hipótesis de Nisman del uso de una Trafic en el atentado a la AMIA

 

La Unidad Fiscal (UFI) que investiga el atentado a la AMIA encontró nuevos elementos que respaldan la hipótesis del fiscal Alberto Nisman de que se utilizó una Trafic como coche-bomba en el ataque terrorista de julio de 1994.

Los fiscales detectaron la existencia de restos metálicos que habían sido sustraídos del cuerpo de varias personas fallecidas en el atentado y, tras analizarlos, concluyeron que coinciden con piezas de la camioneta Trafic recogidas en el lugar y peritadas en 2002.

Los restos encontrados son esquirlas metálicas recogidas por los miembros del Cuerpo Médico Forense que realizaron las autopsias de las personas que murieron en el atentado, lo que quedó documentado en un video (VHS) rotulado «Autopsias» y recuperado el año pasado.

Para los fiscales a cargo de la UFI-AMIA, Sabrina Namer, Roberto Salum y Leonardo Filippini, el hallazgo implica un fuerte respaldo científico para la cuestionada hipótesis sostenida por la fiscalía que condujo Alberto Nisman hasta su muerte, en circunstancias hasta ahora no esclarecidas, en enero de 2014

La búsqueda de las esquirlas metálicas se inició luego de que el Grupo Especial de Relevamiento y Análisis Documental (GERAD), conducido por el fiscal Juan Patricio Murray, encontró el video de la autopsia entre la información desclasificada en 2015.

En la grabación de la autopsia se podía ver el momento en el que los profesionales del Cuerpo Médico Forense, entre los que se encontraba el perito Osvaldo Raffo, extraían las esquirlas y las separaban para su posterior análisis.

En el video, los forenses indicaban que los restos metálicos “habían salido del componente activo de la bomba” y que su extracción se produjo “para un estudio posterior a fines de identificación del artefacto infernal”.

Como en el expediente de la causa no aparecía la constancia de que se hubiera realizado el análisis, los fiscales ordenaron rastrear los elementos obtenidos hace 22 años durante la autopsia.

La búsqueda de las esquirlas comenzó a materializarse el 19 de agosto último cuando los fiscales de la UFI-AMIA requirieron al laboratorio de la Policía Federal (PFA) un informe completo sobre todos los elementos de prueba en poder de esa agencia.

El 31 de agosto, el jefe de la División de Laboratorio Químico de la PFA, Fernando Vera, informó la existencia de distintos elementos probatorios en esa división pero no estaban los restos metálicos.

El eventual extravío de las esquirlas generó tensiones entre la UFI-AMIA y la PFA hasta que, según pudo saber esta agencia, la Policía informó que los restos metálicos habían aparecido en una bolsa junto con un balde rojo, en un freezer del laboratorio.

El hallazgo quedó registrado el 8 de septiembre en un informe que la División Laboratorio Químico elevó a la UFI-AMIA: se específico la aparición de una bolsa con el rótulo “MAT REMANENTE PER 6730/94 (ESQUIRLAS)” que tenía otras 14 bolsitas en su interior.

El 20 de septiembre de este año los fiscales le encomendaron al director de Criminalística y Estudios Forenses de la Gendarmería Nacional Argentina (GNA) un peritaje sobre las esquirlas recuperadas.

En paralelo, un equipo especializado de la Unidad Fiscal se encargó de examinar la posible ubicación de las víctimas a las que les fueron sustraídas las esquirlas y se determinó que estaban en lo que se denomina «la primera línea», próximas al foco de la explosión.

 

Comentario (1)

  1. Ernesto

    Juan: Ellos dicen que revisaron todos los videos de las autopsias, donde sacan las esquirlas que despues coinciden con las que auditan y le dan que son iguales a las que encontraron en el 2002, pararian los videos y ponian la esquirla en la pantalla, tirado de los pelos no?

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