MYANNMAR – “LIMPIEZA ÉTNICA”. 65 mil rohinyas huyeron del ejército birmano hacia Bengala

Según “The Economist”, los rohinyas son muy probablemente el pueblo más perseguido del mundo.

Producto de una operación de “limpieza étnica” del ejército birmano 

Bangladesh denunció la llegada de 65.000 rohinyas desde Myanmar y exige una solución

  • Rohingya
El gobierno de Bangladesh (Bengala oriental) denunció hoy que en los últimos meses llegaron 65.000 miembros de la minoría ronhinya procedentes de Myanmar (ex Birmania) y exigió una solución definitiva para esa comunidad radicada en el noroccidental estado myanma de Rakhine, donde fueron atacados por el Ejército, que los considera extranjeros, informó el canciller bangladesí, A.H. Mahmood Ali, corroborando la cifra que adelantó la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) el lunes pasado.

Ali, que se reunió ayer con Kwya Tin, enviado especial de la líder birmana (detrás de bambalina, ya que no detenta ningún cargo oficial), la Premio Nobel de la Paz  Aung San Suu Kyi, indicó que en ese encuentro exigió “la inmediata restauración de la normalidad en Rakhine de forma que los ciudadanos de Myanmar que se han refugiado en Bangladesh puedan volver a casa rápidamente y de manera segura”.

“El enviado especial fue informado de la reciente llegada de un gran número de ciudadanos de Myanmar y de la larga e ilegal estancia de aproximadamente 300.000 ciudadanos birmanos no registrados” que, según el ministro, han “afectado a la estabilidad y el desarrollo económico” de la región de Chittagong, en el sur de Bangladesh, explicó la OCHA en un comunicado.

El pasado 9 de octubre el Ejército birmano lanzó una operación en el estado de Rakhine tras un supuesto ataque perpetrado por insurgentes rohinyas, que estuvo rodeado de todo tipo de abusos y crímenes contra la población, según denuncias de organismos de derechos humanos.

Los rohinyas son musulmanes, mientras que el 90 por ciento de los birmanos son budistas.

La semana pasada una comisión creada por el gobierno de Myanmar indicó que no ha encontrado “suficientes evidencias” para determinar que el Ejército haya abusado de los rohinyas.

Se cree que solo en Rakhine hay más de un millón de rohinyas, una minoría a la que Rangún no le reconoce la ciudadanía y a la que las autoridades bangladesíes ignoran y mantienen en un limbo legal.

Bangladesh sólo reconoce como refugiados a 30.000 de los entre 300.000 y 500.000 rohinyas que existen en el país, según estimaciones no oficiales.

El conflicto arrastró duros costos políticos para Aung San Suu Kyi, símbolo de la defensa de la democracia en Asia, que en los últimos meses fue objeto de una catarata de críticas por la lentitud en los cambios para avanzar hacia una democracia real y por la forma con la que se están gestionando los conflictos étnicos.

La semana pasada un grupo de 23 activistas, entre ellos media docena de premios Nobel de la Paz, galardón que la Suu Kyi recibió en 1991, firmaron una carta en la que le recriminaron la inacción del Gobierno birmano frente a la “limpieza étnica y los crímenes contra la humanidad” que sufren los rohinyás, masacrados por el Ejército, sin que se permita el acceso de ayuda humanitaria.

Entre los firmantes no se encuentran dos premios Nobel de la paz estadounidenses, Henry Kissinger y el todavía presidente Barack Obama, ambos paradójicamente acusados de crímenes de lesa humanidad, como lo es ahora Suu Kyi.

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