REPRESORES. Se entregó “Balita Riveiro”, jefe de la intervención argentina en Centroamérica: dicen que tiene Alzheimer

El “clima de época” induce a que seamos escépticos y descreídos respecto a estas “caídas” y a que nos preguntemos quien cobrará la recompensa.

El coronel José Osvaldo Riveiro estaba prófugo desde hace 15 años

Detenido uno de los jefes del Plan Cóndor y de la intervención militar argentina en Centroamérica

  • Memoria Verdad y Justicia - TélamEl coronel (RE) José Osvaldo Riveiro, condenado en ausencia en Francia a 25 años de cárcel por su protagonismo en el Plan Cóndor de coordinación represiva entre las dictaduras del Cono Sur de Sudamérica y jefe de los militares argentinos que organizaron a los “contras” que lucharon contra el gobierno sandinista de Nicaragua desde comienzos de la década de los ’80 hasta la guerra de Malvinas fue detenido ayer por la tarde cuando se presentó para ser atendido en la guardia del Hospital Militar Central (HMC) Cirujano Cosme Argerich. Riveiro, apodado “Balita”, fue durante la dictadura subjefe de la Jefatura II (Inteligencia) del Ejército cuyo titular era el general Alberto Valín, y desde antes del golpe se había especializado junto a otros militares en actividad y retiro en infiltrar la guerrilla del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) lo que consiguieron hacer en vísperas del frustrado intento de copar el cuartel Domingo Viejobueno, en la localidad bonaerense de Monte Chingolo, una cruenta derrota de la que el ERP no logró recuperarse.

En el ínterin, Riveiro participó en la reformulación de los servicios de inteligencia de la longeva dictadura del presidente de facto del Paraguay, general Alfredo Stroessner, y en el secuestro y desaparición de dirigentes del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) de Chile. Y luego del golpe cívico-militar del 24 de marzo de 1976 fue jefe inteligencia del Ejército en Mendoza, y a partir de octubre de 1979 desempeño la misma función en Bahía Blanca.

Luego tuvo lugar su participación en la fundacion del Grupo de Tareas del Exterior (GTE) del Ejército, su partida a Honduras (donde sus autoridades acusaron en 1996 a los guerreros argentinos de haber perpetrado 184 desapariciones) y las acciones militares de sus hombres contra custodias policiales.

Ricardo Ragendorfer

Riveiro tuvo su último trabajo registrado durante el gobierno de la ciudad de Buenos Aires por el intendente Jorge Domínguez, el último nombrado por el Presidente de la Nación (octubre de 1884 – agosto de 1996-), en este caso, Carlos Menem.

Ayer, Riveiro se presentó en la guardia del HMC y cuando sus datos fueron ingresados al sistema de admisión del hospital, el personal de la clínica observó que figuraba en calidad de “prófugo”, por lo que se solicitó la presencia policial.

Tras realizar las consultas correspondientes, los efectivos de la Policía porteña constataron que Riveiro tenía un pedido de captura internacional de Francia por delitos de lesa humanidad y una causa pendiente en el juzgado federal de Mendoza número 1.

En 2010, Riveiro -al igual que antes Alfredo Astiz- fue condenado en los tribunales franceses por su participación en la desaparición de personas durante la última dictadura cívico militar.

Riveiro comandó las operaciones antisandinistas que en el terreno encabezaba el mayor retirado José Hoya, alías “Santiago Villegas”, fue un personaje clave en la aplicación del terrorismo de Estado durante la última dictadura y el factótum local del Plan Cóndor.

Desde hace al menos un cuarto de siglo fue, además, protagonista de libros como “Gorriarán, La Tablada y las guerras de inteligencia en América Latina” (1993) de quien escribe y Julio Villalonga. El último de estos libros es “Los doblados”, de Ricardo Ragendorfer, sobre las infiltraciones de la inteligencia militar en el ERP, que fue publicado el año pasado.

Consultado por Télam, Ragendorfer dijo que, a pesar de las órdenes de captura nacionales e internacionales a Riveiro “en realidad nadie lo buscaba”.

Sede del Batallón 601 de Inteligencia del Ejército, hoy sede de la Universidad del Salvador (USAL)

“El tipo supo poner los pies en polvorosa en el ya remoto verano de 2002 luego de ser localizado su hogar por el abogado Horacio Méndez Carrera, quien representa las querellas por todos los franceses desaparecidos en el país. Durante años me pregunté sobre su paradero, ya que su figura atraviesa mi libro, Los doblados, como un fantasma apenas disimulado”, agregó.

“Debo confesar que ese individuo regordete, lcohólico, por momentos ridículo y profundamente cruel fue para mí lo que para un entomólogo un escorpión. Y es notable que su ausencia penal se haya desplomado simplemente por obra de un trámite hospitalario. Lo que se dice, una muestra palmaria de la banalidad del mal”, remató.

Riveiro quedó internado en el hospital con un diagnóstico de demencia senil. No se informó si alguien lo llevó hasta allí y reclamará la recompensa que por él se ofrecía.

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