CHISTE. Encargan a cleptócrata menemo-macrista el control de la Secretaría de Inteligencia

                                    Majdalani. Guarda, si los cacha los da vuelta…

 

Esta nota también es antigua y se me había pasado. No tengo ninguna gana de ganarme la animadversión de Larcher ni de otros capitostes de la SI, pero lo cierto es que esta mina, la Majdalani, debería estar presa. Porque vació de una manera obscena, pornográfica, la obra social de los obreros panaderos en la época de Menem, cuando Bauzá era su jefe de gabinete. Y lo hizo dejando las zarpas por todos lados. Con impudicia. El movimiento, el kirchnerismo, debería tener mejor memoria. 

 

Sugestivos vínculos de una diputada macrista que debe controlar a la SIDE 

Majdalani retuvo un puesto clave gracias al kirchnerismo; vacaciones con el número dos del organismo

Por Jaime Rosemberg  | LA NACION

Sus compañeros del bloque macrista recelan de su «juego propio» y su capacidad para entenderse con el kirchnerismo dentro y fuera de la Cámara de Diputados, aun en momentos en los que su jefe, Mauricio Macri, soporta día tras día los ataques del Gobierno.
Silvia Majdalani, peronista de origen y diputada nacional por Pro bonaerense, acaba de conseguir, en el mayor de los silencios, la vicepresidencia primera de una comisión tan polémica como clave, la Bicameral de Fiscalización de Organismos y Actividades de Inteligencia. Una comisión con reuniones y presupuesto secreto, cuya función es controlar a los funcionarios del área, a quienes por razones familiares y de amistad Majdalani conocería muy bien.

Esta historia comenzó en diciembre último, cuando llegó el momento de la negociación entre los bloques por el reparto de lugares en las comisiones. El rumor de que Majdalani había negociado con el titular de la Cámara baja, Julián Domínguez, y «por su cuenta», mantener un lugar de privilegio en esa comisión, sin la venia del jefe del bloque Pro, Federico Pinedo, se extendió como reguero de pólvora por el macrismo.

En una conversación con LA NACION, Majdalani confirmó la especie. «No se trató de ninguna negociación. Simplemente fui a la reunión y los compañeros del Frente para la Victoria me propusieron para el cargo», afirmó. Se excusó de dar mayores detalles.

«Tengo un compromiso de confidencialidad de por vida con la actividad de la comisión», se justificó, y calificó de «caballero» a Marcelo Fuentes, el senador ultrakirchnerista neuquino que preside la comisión bicameral, según confirmaron a LA NACION desde la dirección comisiones de la Cámara baja.

Cerca de Domínguez desmintieron negociación alguna con Majdalani y afirmaron que el interlocutor que tienen con Pro «se llama Federico Pinedo». El alto cargo que obtuvo Majdalani contrasta con la escasa cosecha de Pro en el resto de las comisiones: preside sólo dos, a cargo de Gladys González (Asuntos Municipales) y Omar de Marchi (Mercosur).

Menemista en los años noventa (fue funcionaria durante las gestiones porteñas de Saúl Bouer y Jorge Domínguez), Majdalani se acercó a Macri en los comienzos de Compromiso para el Cambio, hace poco más de una década. Posteriormente fue diputada provincial durante dos períodos, y llegó a la Cámara de Diputados en 2009, con el apoyo interno de los también peronistas en Pro Cristian Ritondo y Diego Santilli.

Hoy esas preferencias habrían mutado, y en el macrismo recalcan su «fluido diálogo» con Nicolás Caputo, integrante de la mesa chica y amigo personal del jefe de gobierno porteño.

A fines de 2010, una información nunca desmentida incomodó a sus compañeros de ruta. Su marido, el empresario Jorge Olivero, compartió unas vacaciones en el cerro Catedral junto con el número dos de la SI (ex SIDE), Francisco Larcher, según distintos medios, entre ellos LA NACION.

Con Pinedo también tiene una relación oscilante. A fines de 2010, Majdalani encabezó la rebelión interna contra la orden de rechazar el presupuesto enviado por el Gobierno, una iniciativa en la que la acompañaron Laura Alonso, Soledad Martínez y Cristian Gribaudo.

La presunta cercanía de Majdalani con integrantes de la SI dio pie a la reacción de distintos diputados. De hecho, Elisa Carrió (Coalición Cívica) anunció a LA NACION que impugnará su designación como autoridad de la comisión bicameral, «porque la diputada es amiga de quienes tiene que controlar».A los 53 años, y autora de más de un centenar de proyectos de ley y resolución (la mayoría firmados en soledad), Majdalani apenas disimula un deseo mayor: ser, en 2015, intendenta de la localidad bonaerense de Pilar. Confía, para ello, en sus contactos dentro y fuera del macrismo, hoy en guerra apenas disimulada contra el gobierno kirchnerista.

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