BRASIL – BUMERANG: La condena a Lula puede volverse contra sus instigadores

A propósito de la condena política al ex presidente Luis Inacio Da Silva, más conocido como Lula, Juan Manuel Karg recuerda que la historia latinoamericana demuestra que los líderes populares sobreviven a todas las campañas de desprestigio, acusaciones y difamación orquestadas por las clases dominantes. MM

Quien tenga dudas de lo que advierte el título puede recordar las cosas que se decían de Juan Perón (lo mejor es leer la saga del niño peronista que escribió T. Boot y se publica en este sitio) o prestarle oídos a Jorge Asís cuando le advierte al gobierno que ningún partidario de Cristina dejará de votarla así ellos difundan un video donde se la vea asaltar una diligencia (o un blindado) arma en mano.

De Perón, es bueno recordar, los gorilas dijeron que se acostaba con niñas y al mismo tiempo con el campeón de box de todos los pesos, Archie Moore,  lo que le valió el humorístico apodo de “El Potro” y que algunos escribieran en los muros “Puto y ladrón, lo queremos a Perón”.

En comparación, las injurias contra Cristina son irrelevantes. Ella no les da de que hablar, no le da cabida a la gilada. Y está claro que con ella, con la yegua, la inmensa mayoría de los argentinos vivía mucho mejor. Y que se ha hecho merecedora del amor de millones.

Lula: una condena política

 

JUAN MANUEL KARG/ RT

Es difícil leer de otra manera el fallo del juez Sergio Moro más que como una condena política, que busca un cimbronazo (más) en un país que desde hace tres años vive de sobresaltos institucionales, en medio de una severa crisis económico-social. ¿Cómo caracterizar de otro modo a una condena a 9 años de prisión para quien encabeza todas las encuestas presidenciales conocidas rumbo al 2018? Es una condena política, con todas las letras, por un departamento del cual no hay prueba alguna (firma, contrato, mudanza, etc) que demuestre que sea del ex presidente, tal como quedó demostrado en la audiencia realizada meses atrás.

Quien condena al histórico dirigente sindical es el pirotécnico y mediático juez Moro, quien aparece en decenas de fotografías sonriendo junto a Aécio Neves —seriamente implicado en Lava Jato— y al tambaleante Michel Temer, quien en estos días quizá sea reemplazado por Rodrigo Maia. Muy lejos de la equidistancia política bajo la cual la mass media regional intenta situar a Moro, se trata de un juez cuyo objetivo final ha quedado claro: que Lula no compita (o lo haga seriamente condicionado) en las elecciones presidenciales de 2018.

La campaña de la derecha —la misma que le hizo el golpe a Rousseff— tendrá ahora un seguro eslogan en caso que el pernambucano decida igualmente competir: “¿Cómo votar a alguien ya condenado?”.

Sin embargo, la historia latinoamericana muestra que la estrategia de la derecha brasileña es bien riesgosa, pudiendo volverse un boomerang. Lula no solo encabeza las encuestas de intención de voto rumbo al año próximo, sino que los sondeos lo muestran como el ex presidente vivo mejor valorado de la historia de su país. Gobernó en un período de bonanza económica y redistribuyó. ¿Alcanzará esta condena en primera instancia para bajar sus índices de popularidad, o podrá esto ser visto como una arbitraria decisión de aquellos que ya efectuaron un golpe a la democracia brasileña durante 2016? Las próximas semanas dirán. Lula, que sobrevivió a cuatro décadas de asedio del grupo Globo, piensa sobrevivir al juez Moro.

Brasil aparenta ser un experimento de la derecha regional en varios sentidos. Primero porque encabeza un profunde ajuste luego de una década de ampliación de derechos: Temer recortó la inversión social, principalmente en salud y educación, por las próximas dos décadas y acaba de aprobar en el Senado una reforma laboral profundamente regresiva. Pero, además, porque la persecución a Lula puede mostrar un espejo en el cual mirarse Argentina y Paraguay, donde Cristina Fernández de Kirchner y Fernando Lugo, respectivamente, aún mantienen una pujante actividad político-electoral.

La condena a Lula, además de ser política, parece ser un mensaje del ‘establishment’ al conjunto de los líderes populares de la región que, aún con las corporaciones mediáticas, judiciales y financieras en contra, siguen encabezando las encuestas. ¿Estaremos ingresando en la fase de un “Plan Cóndor judicial”, tal como afirmó recientemente Eugenio Raúl Zaffaroni? ¿Hasta dónde se animarán la derecha brasileña y latinoamericana en este intento de “restauración conservadora” que vive el continente? ¿Se vienen nuevas “condenas políticas” en el Cono Sur? Las preguntas están sobre la mesa. Mientras tanto, la defensa del expresidente brasileño apelará la medida y recurrirá al tribunal de segunda instancia, que ahora tendrá sobre sus espaldas el peso de definir si ratifica o absuelve.

Comentarios (4)

  1. Dominguez Alejandro

    Hace un par de años, a mis 56, decidí vacacionar con mi esposa en Brasil.
    A los dos días de estar establecido en ese hermoso pais y tratando de valbuucear alguna que otra palabra en portuñol, vi por la tele como un caan vestido de marrón le tocaba el timbre a Lula y lo sacaba de su casa en piyama y pantuflas.
    Todas esta im{agenes transmitidas en “vivo” por los impresentables de la red O´globo, que son los mismos que los de acá, digo los de la trompetita.
    Lula en claro pero enojado portugúes le explicaba al cana que como podrían creer que Él que había sacado del indeice de pobreza a 20 millones de “negros”, así dijo textualmente y que había educado a otros cuarenta “había metido la mano el la lata”. El cana llorando le dijo que le creía pero “marche preso”.
    Mas tarde charlando con un tipo que me vendió agua para el termo y al preguntarme que opinaba le contesté:
    – ” es muy penoso lo que están haciendo con Dilma y peor lo que harán con Lula”
    El tipito me miró raro, no entiendía como yo un extranjero sabía tanto de Brasil.
    Ellos, digo el pueblo , está sometido las 24 horas al canto de sirena enojada del grupo idem al de la trompetita. Palo y palo a Dilma y a lula las 24 horas igual que acá con la “yegua”
    Otros, como los de acá , no quieren ni ver , menos saber lo que pasa en su país. Estos son los peores. pues el país les pasa por encima, no comen, se mueren, viven de pescar algún pececito en el mar. Vida tranqui pero sin perspectiva alguna. Sol esperar a los turistas para zafar.
    Cuando el tipito me preguntó por mi país. Le contesté que estabamos en el horno igual que ellos.
    Hacia dos meses había ganado el mugricio.
    Nos espera lo peor le dije. El ñato no me creyó y con su carácter alegre, que es lo único que les sobra, me dijo que todo mejoraía yo le contesté con una gran sonrrisa.
    Fué mi única vez que sali del país gracias a “la década perdida” , segün los trompetistas.
    Este año solo sa´li a las sierras que las tengo a 60 km de mi casa.
    Ellos ya comenzaron el camino de “no retorno” a los cuales nosotros les seguimos con velocidad in crescendo.
    Cómo me duele todo esto!!!

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  2. palquienque

    mira pajaro…a esos dos pares de pajarracos…habia visto esa foto tan jocosa y festiva hace meses en alguna pagina brasilera sin entender bien la question…ahora me cierra la cosa y el coso.
    linda pinta el rodrigasao “segunda” del Temerista.

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  3. tatincito

    Lo que pasó con Lula en Brasil es directa consecuencia de la inocencia con la que se manejaron los gobiernos populares en Sudamérica. Se debe ser honesto gobernando, pero muy lejos de la inocencia.

    Presidentes/as con un par de periodos de gobierno consecutivos en su haber pudieron ser operadas judicial y mediáticamente con total libertad e impunidad. Les pasó a los Gobiernos de Argentina, Bolivia, Venezuela y Ecuador.

    Me resulta inaceptable que no se pueda contar con un miserable video de 1 minuto o alguna otra prueba documental de las mentiras organizadas por nuestra lacra mediático-judicial. Recordemos los videos de “la rosadita” y el de la gente de la Tupac retirando dinero de un banco. O el de José López. Y nosotros estamos con las manos vacías ante un monstruo que no se detiene ante nada. Tenga que hacer lo que tenga que hacer.

    A la bestia no se la enfrenta con buenas obras.

    Abrazos.

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  4. noe

    Estoy seguro que en Brasil la desestabilizacion de la Democracia planificada por la Derecha y EEUU será derrotada por el Pueblo Brasileño

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