TERRORISMO. El ISIS está a punto de ser militarmente derrotado, pero los ataques indiscriminados continuarán. Motivos.

Los sucesos de Cataluña vuelven a poner en primer plano el misterio del terrorismo wahabita, que es básicamente el de su predicamento y capacidad de reclutamiento entre adolescentes y jóvenes nacidos en Europa de padres árabes, ya que el de su finaciamiento no lo es -a estas alturas- tanto. Aquel misterio es hasta ahora insondable, siendo una de las mayores aproximaciones la novela “El Atentado”, de Yasmina Khadra, seudónimo detrás del cual se escondía el teniente coronel Mohammed Moulessehoul, que inició su carrera literaria mientras combatía a la insurrección salafista del GIA (antecesor de Al Qaeda y el ISIS) en la larga guerra civil argelina (fines de 1991, principios de 2002). Tuve la suerte de leer la novela de la falsa Yasmina (así se llama la esposa del autor) gracias a que me la trajo desde Barcelona mi amiga Marichu, porque por lo que sé, no se ha distribuido nunca en Argentina… Lo que demuestra una vez más cuan circulares suelen ser las cosas (por si hiciera falta. hace unos minutos, cuando comenzaba a escribir estas líneas, vi por RT como se enfrentaba un puñado de manifestantes racistas -ultrafascistas, casi nazis de manual- con otros de izquierda, justo enfrente del edificio del barrio de Raval -al que entonces sólo se lo llamaba “Barrio Chino”- en el que viví desde comienzos de 1982 hasta abril de 1984). Pero si el motivo por el que jóvenes que tienen toda la vida por delante deciden despreciarla hasta el punto de entregarla a cambio de matar cuantos más infieles mejor a cambio de la promesa de que retozarán eternamente entre hipotéticas huríes es todavía un arcano indescifrable, no lo es en cambio como se financiaba el ISIS o Estado Islámico, llamado en el mundo árabe Daesh:  fue financiado por la CIA, Arabia Saudí, Qatar y Turquía primero, luego pudo en gran medida autofinanciarse a partir de controlar los mayores pozos petroleros de Irak y -en menor medida- de Siria, y cuyas finanzas entraron en crisis ante los embates del Ejército Árabe Sirio apoyado por Hezbolá, Irán y -sobre todo- la aviación rusa, a lo que luego se sumaron la inversión de alianzas de Turquia -cuando el primer ministro musulmán Raccyp Erdogan logró abortar un golpe de estado auspiciado por la CIA gracias a un aviso de Rusia-, Qatar y por último ,los Estados Unidos. que por orden del presidente Trump comenzó a combatir, a veces hasta de verdad, a Daesh en Irak y Siria, sobre todo apoyando a los peshmerga kurdos liderados por Massud Barzani.

Sin embargo, y aunque combata a Daesh, los Estados Unidos también quieren derrocar al presidente Bachar al Assad. Y como dudan de poder conseguirlo a causa del férreo apoyo de Rusia e Irán al gobierno de Damasco, se inclinan por consolidar la partición del actual estado sirios, auspiciando ahora la creación de un Kurdistán independiente (con parte también del actual Irak) lo que lo enemista nuevamente con Turquía que teme, no sin fundamentos, la escisión de su sureste, habitado por kurdos alzados en armas bajo las banderas del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK). En cuanto a Israel, alienta no ya la partición sino la fragmentación del actual estado sirio, auspiciando a Jabhat Fateh al-Sham, que es lo que antes se llamaba Al Nusra y era la filial siria de Al Qaeda, grupo que controla las adyacencias de la meseta del Golán y recibe vituallas, pertrechos y atención médica de Israel.

En este contexto (y mientras es lícito preguntarse por qué jamás Daesh atentó contra un objetivo israelí o judío), la conquista de la capital siria del frustrado califato por las fuerzas auspiciadas por los Estados Unidos viene demorándose injustificadamente y aquellas fuerzas permiten que sus defensores la evacuen ordenadamente en convoyes hacia Deir Ezzor (hacia el sureste y la frontera con Irak) la que a veces no llegan por ataques de la fuerza aérea rusa, que en junio destruyo completamente uno de veinte vehículos atiborrados de combatientes. Rusia estima haber matado a unos doscientoes, El video del ataque fue publicado hace una horas.

Caída Mosul en Irak, el último bastión que le queda a Daesh en ese país es Tal Afar, cuyo asedio, con mucha tardanza, ya ha comenzado. Caída Raqa, el último bastión de Daesh en Siria es Deir Ezzor, cuya caída será apenas cuestión de semanas, excepto que la coalición liderada por Estados Unidos se las ingenie para estabilizar la situación.

En este contexto es que se produjo el desesperado y desesperante atentado de las ramblas barcelonesas; desesperado porque los terroristas planeaban volar al unísono al menos tres objetivos (y al parecer, entre ellos, a la Sagrada Familia, la catedral inconclusa del genial Antoni Gaudí); y desesperante porque alquilar una camioneta y lanzarse a arrollar transeúntes está al alcance de la mente más obtusa y primitiva.

Sospechas

Quizá no sea todo tan diáfano como parece. No sólo por el olvido de pasaportes o documentos de identidad en los automotores utilizados para asesinar, como ya había sucededo en Pa´rís con los masacradores de la redacción de Charlie Hebdo, Hace unas horas se anunció que los Mossos d’Esquadra mataron al supuesto chofer de la camioneta que irrumpió en la calzada central de las ramblas. Comenta Gabriel Fernández en su muro de Facebook: “Hace horas, los Mossos d’Esquadra asesinaron a Younes Abouyaaqoub (en las fotos, el de la derecha), presunto conductor de la furgoneta que el jueves arrolló a los paseantes en Barcelona. No lograron deternerlo ni reducirlo pese a que como se observa en la imagen iba caminando sólo y desarmado. Para ofrecer cierta dramaticidad, informaron que llevaba un cinturón de explosivos … simulado.Como no podía ser de otra manera, dicen que ha gritado ‘Alá es grande’. En tanto, se difunden irresponsablemente indicadores ‘serios’ sobre zonas de riesgo de atentados. Son los pueblos donde se acumulan más migrantes”.

Así las cosas, y aun cuando se privara totalmente a los takfiristas de sus fuentes de financiamiento, cabría esperar durante un tiempo arrebatos letales de una serpiente ya decapitada sobre el terreno del proyectado y ya abortado califato. Pero hete aqui que no el caso. Y al menos en este sentido, los independentistas catalanes de la CUP llevan la razón al rechazar las muestras de solidaridad de la monarquía española con las víctimas. Y es que es esa monarquía -y muy especialmente el padre del actual monarca, el rey “emérito” (léase, jubilado) Juan Carlos, es una íntima socia en negocios inconfesables de una monarquía absolutista, la de los Saud, que ha convertido al reino árabe que lleva su nombre en el mayor comprador y vendedor de armas del planeta.

Este sitio, que tiene una histórica relación con Cataluña y especialmente con la ciudad condal que fue el escenario del último avieso ataque de los tanáticos partidarios de Daesh, sufrió un fuerte impacto, entre otros muchos motivos porque se encontraba a escasos metros del lugar de la carnicería uno de sus fundadores, Nahuel Coca, quien junto a su novia quedaron refugiados en el sótano de un comercio de quesos y aceitunas aledaño al mercado de la Boquería, sobre las mismas ramblas.

Trump en Ryad, cuna del terrorismo wahabita, donde cerró el acuerdo armamentístico más grande de la historia universal.

Esperábamos contar con información de primera agua, y aún si no fuera así (los Mosssos d’Esquadra, la policía autonómica catalana, carece de un servicio de inteligencia propio) con el análisis habitualmente agudo de Montserrat Mestre, pero la gran conmoción producida por el atentado en una sociedad desacostumbrada a fanatismos (muchos catalanes se jactan de que su principal virtud es el “seny”, el sentido común que les permite zanjar pleitos y diferencias, y uno de los principales “insultos” que pueden escucharse en las calles de Barcelona de boca de los nativos en ocasión de accidentes de tránsito y en reproche a una mala maniobra es “incivil”) no lo ha permitido, y la muerte a tiros hoy de quien todo indica ha sido el chofer asesino amenaza oscurecer para siempre las ya de por si oscuras motivaciones de quienes deciden entregarlo todo en aras de la primacía de una bandera negra.

Desgraciadamente, todavía habrá más ataques de este tipo, aunque es de esperar que cada vez más primitivos y desesperados. Solo cabe perseverar en la lucha, señalar con decisión a los mulás que envenenan las mentes de los jóvenes culturalmente musulmanes y casi siempre naturales o hijos de magrebíes (marroquíes, argelinos, tunecinos, libios) sirios o chechenos, y a sus poderosos patrocinadores.

Jaled Hamidan, jefe de los servicios secretos sirios. En febrero pasado visitó en secreto Israel y Cisjordania. Su objetivo: boicotear culquier acercamiento de los palestinos con Hezbolá e Irán.

Colofón

Todo tiene que ver con todo. No puede desvincularse, por ejemplo, el terrorismo de Daesh del reciente bloqueo de Qatar por parte de Arabia Saudita, Egipto, los Emiratos Árabes Unidos, Bahreim y otros países unidos en una coalición respaldada silentemente por Estados Unidos, que procura aniquilar a los rebeldes hutíes que han tomado la capital de Yemen, Saná y controlan gran parte del más pobre de los países árabes, en la frontera sur de la península arábiga.

Qatar, que fue el principal financista tanto de los Hermanos Musulmanes que ganaron las elecciones en Egipto (país al que gobernaron durante poco más de un año hasta ser depuesto por un golpe militar) como a Daesh, hace tiempo que viene mudando de posición, hasta el punto de haber establecido buenas relaciones con Turquía e incluso con Irán, lo que no es de extrañar ya que comparte con Teherán las mayores reservas de gas del planeta debajo del lecho marino del Golfo Pérsico. En Qatar tiene su sede Al Jazzeera, la cadena de TV que es, lejos, la más importante e influyente de Medio Oriente, muy por encima de la BBC y de las estadounidenses. Así las cosas, los saudíes & Co. procuran estrangular tanto el apoyo económico a los hutíes (chiítas) como al medio hegemónico en el cercano y mediano Oriene que no ignora olímpicamente el genocidio que los saudíes y sus socios están cometiendo en Yemen; el silencio atroz de unos medios concentrados capaces de silenciar tanto los bombardeos masivos como la hambruna y la epidemia de cólera que ya han matado a cerca de la mitad de la población yemení. Esos mismos medios que derrochan lágrimas de cocodrilo si los muertos se producen en una gran capital del mundo blanco y occidental.

Dos raseros. Niña muerta por los bombardeos saudíes en Yemen. Su imagen no recorrió el mundo como si lo hibiera hecho de haber sido una víctima de la policía venezolana o el ejército sirio.

 

Los mismos medios que de ambos lados del Atlántico dedican millones de palabras a condenar al gobierno constitucional de Venezuela ignoran el genocidio cometido diariamente en México so pretexto de una “guerra a las drogas” que se perdió hace años o los asesinatos rituales en Colombia de los ex guerrilleros de las FARC que se acogieron al Plan de Paz.

Mientras un muerto por terroristas en Nueva York, París, Madrid, Barcelona o incluso hasta en Buenos Aires valga cincuenta o cien veces que los de las víctimas que se producen a diario en el África subsahariana, Yemen, Afganistán, Filipinas, Myammar y tantísimos lugares, es seguro que seguirá habiendo ataques terroristas.

Mientras Estados Unidos, sus súbditos y tributarios se empeñen en disimular el carácter radicalmente antidemocrático y totalitario de la monarquía saudí, los emiratos, Bahreim, etc. y, por el contrario y a remolque de Israel, en demonizar a Irán, única potencia que le puede ponerle coto a la criminal e inhumana interpretación wahabita del Islam, el terrorismo campeara a sus anchas.

 

 

Comentarios (2)

  1. Ana Lía Pujato

    Jaled Hamidan, jefe de los servicios secretos sirios…???
    supongo que es saudita, corrijan, x favor!!!

  2. Darío García

    Sí, estoy de acuerdo con Ana Lía Pujato: por la ropa y por su cometido ese tipo no es sirio. Es el Jefe de la Inteligencia del reino wahabita de los Saud.

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