HOY – ANTONIO CAFIERO. Homenaje a 30 años de su triunfo en la Provincia de Buenos Aires

El presente de una convicción

 

Un 6 de septiembre de 1987 Antonio Cafiero triunfaba en las elecciones por la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires. Culminaba así, un camino que se había iniciado dos años antes y afirmaba la convicción de un político sensible y profundo.

Fue en 1985 cuando la Renovación Peronista, esa amplia avenida donde coexistían compañeros de diferentes extracciones del campo nacional y popular, creaba  un frente diverso y generoso en el debate de ideas como fue el Frejudepa. En aquellos días, el sello del PJ estaba encriptado en manos de Herminio Iglesias, y el frente sería el primer instrumento para habilitar la vuelta al gobierno del movimiento nacional, nacido un vibrante 17 de octubre de 1945.

Aun cuando sabemos que la historia no reitera sus mecánicas, podemos vislumbrar ciertos paralelismos en los escenarios del tiempo. Y lo planteo porque hoy, debemos reiniciar la reconstrucción del Frente Nacional y no nos preocupan los sellos sino la idea de la creación de la Unidad Ciudadana, que encara la búsqueda de una sumatoria en el conjunto del campo nacional y popular. Desde allí es posible reconocer que superando formulismos técnicos, el 13 de agosto pasado, hubo una interna donde la mayoría se expresó a través del voto popular. Y traigo del recuerdo, que Cafiero, luego de la derrota con Menem en 1988, escuchó un coro de voluntades heridas que lo incitaban a la fractura y al armado de un partido nuevo y sin embargo, se negó al canto de sirena pese  a las profundas diferencias que existían.

En este punto, los peronistas tenemos hoy que reflexionar sobre cuál debe ser nuestro objetivo principal en octubre.  Ninguno que no sea  alcanzar un contundente triunfo en la provincia de Buenos Aires que no pueda ser manipulado ni vulnerado por espurios manejos como sucedió en las PASO. Un triunfo que no deje lugar a dudas y que  dote al campo nacional y popular de un senador como Jorge Taiana, que lleva la sangre y el apellido de unos los principales dirigentes que acompañó al General Perón, y que tendrá entre sus misiones principales, proyectar el liderazgo de Cristina Fernández de Kirchner para movilizar los contenidos de una nueva misión histórica de transformación nacional. Esto no debe frenar un debate entre todos los peronistas para la construcción nacional de una gran fuerza en la esperanza del 2019.

Es aquí donde pongo en presente a Antonio Cafiero. De su pensamiento y su práctica propongo hacer del camino común un espacio para aceptar el disenso como un ámbito creativo donde hacer política. Y en ese sentido, pienso e involucro a los que conducen hoy Unidad Ciudadana y rescato el concepto de unidad peronista para quienes estamos convencidos, y también para aquellos compañeros que todavía no se han sumado a dicho espacio. Comparto que esto no significa abandonar ideas y críticas. Tal vez sea algo más sencillo: como en la vida cotidiana, siento que las diferencias, los matices, se abandonan para que la mesa de cada día nos contenga a todos y a todas. Así  es como se construyen ideas y afectos. Hoy nos convoca Antonio, nos llama a la mesa del tiempo presente para superarnos, porque comprendemos que en ella está el pueblo que cree que la unidad es un bien de todos, el instrumento mayor de la renovación histórica. Para compartir, crecer y hacer la transformación que el país nos exige. Y que nos merecemos.

* Secretario de Prensa y Difusión de la provincia de Buenos Aires (1987-1991).

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