CORRIENTES – ELECCIONES. Una oscura trama de impunidad y narcomenudeo

El autor fue corresponsal de la Agencia DyN durante décadas en Corrientes y el Chaco. Expone aqui los manejos turbios entre el gobernador Colombi y siniestros personajes que pululan en la noche correntina. Un microcosmos infernal. JMS

Cumbia, drogas y millones: la maquinaria de Colombi para captar el voto de la pobreza

 

POR JOSÉ LUIS ZAMPA

Un grupo de Whatsapp se convirtió en el peor enemigo de la campaña Valdés Gobernador cuando los líderes cumbieros, sus managers y seguidores desnudaron la oscura trama clientelista que motoriza las movilizaciones que acompañan al candidato de ECO+Cambiemos, con hordas incentivadas por dinero negro, drogas e impunidad.

Los audios en los que aparecen las voces de distintos punteros relacionados con el mundo de la cumbia correntina ganaron las redes sociales a partir de la infidencia de algunos personeros disconformes, por una sencilla razón: un grupo se había apoderado del dinero que había mandado el aparato electoral del Gobierno.

“Güeee! Loco qué pavada que hicieron, estamos llevando la plata a guardar en otro lugar, están corriendo los audios, qué boludos que son”. La voz corresponde a uno de los cabecillas de la patota electoral que opera en los bajos fondos de la capital correntina para el candidato impulsado por el gobernador Ricardo Colombi.

La grabación trascendió junto con otros 8 archivos de audio salidos de un grupo de Whatsapp en el que por lo menos una decena de individuos relacionados con la maquinaria electoral del Gobierno planifican “repartir la mercadería podrida y guardar lo bueno para nosotros”, con recomendaciones de “jugar callados”.

El personaje mencionado como “Tony” en los audios sería Tony Torales, conocido organizador de festivales cumbieros a los que asisten los famosos seguidores, enjambres de motociclistas que suelen adueñarse de las calles correntinas con la anuencia oficial, ya que la Policía libera las zonas por donde circulan.

Tony Torales fue tristemente famoso hace unos años, cuando una menor lo denunció por abuso sexual en un recital. La causa judicial nunca prosperó gracias a la protección política que el mecenas de la música tropical correntina disfruta desde que el colombismo accedió al poder y necesitó de sus fanáticos para garantizar numerosidad en los festivales conocidos como “Tekové Potí”.

En cada escenario, Tony Torales es uno de los principales animadores y el encargado de anunciar -al mejor estilo Tinelli- el pronto arribo de los ídolos locales Yiyo, Eclip’C, Los Chaques y tantos otros entre los que se cuenta al recordado Choclito, muerto producto de la adicción a las drogas y el alcoholismo.

Es que además del dinero fácil, los vales de nafta y las bolsitas con comida, las juergas cumbieras financiadas con fondos públicos garantizan el acceso a la marihuana y la cocaína, dos ingredientes infaltables en cada jarana convocada para mantener “incentivada” a la tropa que el día de las elecciones moverá cielo y tierra para que el pobrerío vote por “el jefe”.

“El jefe” en la jerga de los cumbieros es el gobernador Ricardo Colombi, a quien se cuidan de nombrar salvo circunstancias excepcionales como la ocurrida en las últimas horas, en la que otro jerarca de los mandos medios advierte por el mismo Whatsapp: “A Tony le están por cortar la cabeza desde allá arriba”.

Es que, aunque parezcan simples fiestas de música y baile, las concentraciones encabezadas por los grupos cumbieros siempre llevan el sello de campaña de ECO y las consignas para convocar a las muchedumbres son los regalos que se ofrecen: paquetes de arroz, botellas de aceite, bolsas de polenta. Todo estivado a los costados de los escenarios.

Otro audio es revelador de este pantagruélico reparto: “Anunciá que van a estar Yiyo y Los Chicos 10 y que se regala mercadería, pero a todo ponele el cartel de Valdés Gobernador”. La voz de este anónimo estratega lleva un tono de exhortación y es evidente: se trata de un secuaz que reporta a las altas esferas.

En toda esta trama la figura de Gustavo Valdés como candidato a gobernador de ECO+Cambiemos tiene además un peso extra, ya que el heredero impuesto a dedo por Colombi fue entre 2009 y 2013 el ministro de Seguridad que permitió el crecimiento y la consolidación de los festivales cumbieros a la carta, con seguidores incluidos.

Un alto oficial de Policía que hace algunos años fue trasladado al interior cuando intentó detener a una de las amantes de Yiyo, reveló en las últimas horas que “para movilizar todas esas bandas no se hablan de miles de pesos sino de millones, porque el negocio no es el cachet sino la venta de droga”.

“Nosotros habíamos iniciado una investigación de oficio desde la comisaría octava, cuando nuestro jefe de Policía era Rodolfo Fernández, y calculamos que los grupos cumbieros manejan más de 30 millones de pesos al año en fondos proporcionados por el gobierno y en narcomenudeo”, aseguró.

Este comisario que hoy espera su retiro en la discreción de un pequeño pueblo del sur provincial asegura que la sociedad política del colombismo con las bandas de cumbias rinde dividendos bien definidos: “Miles de votos de la gente humilde para el Gobierno, mucha plata para los cumbieros y drogas para sus fanáticos”.

En una provincia como Corrientes, donde el Indec señala que el 39 por ciento de los habitantes es pobre, el potaje colombista de pan, circo y drogas rinde más que cualquier estrategia duranbarbiana.

El círculo se cierra al observar el canal de Youtube de “Valdés Gobernador”, desde donde se emite para todos los medios de la provincia el spot publicitario con el jingle de campaña “Votale a Valdés, Sí Pué!”. En el video oficial, el presentador es Tony Torales y las voces principales son las de Yiyo, Eclip’C y los Chaques, entre otros.

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