VENEZUELA – DOSSIER. Estupor de la prensa hegemónica ante el contundente triunfo del chavismo

y el estruendoso fracaso de las encuestadoras, que en algunos casos le pifiaron ¡por mas de treinta puntos! como refleja la segunda nota publicada aqui, de Infobae, insospechable de chavismo (lo que demuestra una vez mas que los resultados de las elecciones locales del próximo domingo bien pueden ser muy diferentes de los pronosticados). En Venezuela, donde el voto no es obligatorio, hubo un récord de participación, lo que también fue sistemáticamente ignorado por los grandes medios. Hasta Capriles perdió en el que antaño fuera su feudo. ¿Que dirán ahora tantos compañeros/as que se doblegaron ante la demonización del chavismo en general y de Nicolás Maduro en particular? Si estuviera en la Argentina, le dirían que no se apareciera por Avellaneda porque es “piantavotos”?

Mañana, Maduro dará una conferencia de prensa. Yapa: Un buen análisis de Marco Teruggi que describe los desafíos que enfrenta el chavismo triunfante.

Los medios internacionales silenciaron la masiva participación del pueblo venezolano en las elecciones regionales

POR MARYHEVELIN HERNÁNDEZ
Foto: Archivo

Caracas, 16 de octubre de 2017.-Empresas de comunicación internacionales silenciaron en sus portadas de este 16 de octubre la participación más alta registrada para unas elecciones regionales en Venezuela –el 61,14 por ciento del padrón electoral–, cifra obtenida en los comicios regionales llevados a cabo este domingo, en los que la Revolución ganó 17 de las 23 gobernaciones.

En su versión digital, El País, en su artículo El chavismo obtiene una polémica victoria en las elecciones de gobernadores en Venezuela, omite la alta participación y repite la línea discursiva de la Mesa de la Unidad (MUD) de supuesto fraude electoral, al poner en duda la imparcialidad y confiabilidad en el Consejo Nacional Electoral (CNE). De igual forma, este medio oculta que el sistema de votación venezolano pasa por 17 auditorías, avaladas todas por los partidos políticos participantes, incluidos los de oposición.

“Controlado por Maduro, el órgano electoral venezolano perdió la credibilidad que tenía tras la elección de la Asamblea Nacional Constituyente”, reza el texto, reseña la Agencia Venezolana de Noticias en su portal web.

Por su parte el ABC, publicó en su página web el artículo El CNE anuncia que el chavismo gana las elecciones regionales en Venezuela, también casado con la campaña de la derecha que busca el descrédito al árbitro electoral.

Asimismo, dice el artículo del ABC: “Ante la sospecha de fraude que adelantó Gerardo Blyde, jefe del comando de la MUD, el presidente (Nicolás Maduro) sostuvo que podía hacerse la auditoría de los votos si así lo requerían”, cuando precisamente fue el Jefe de Estado quien anunció que solicitará a la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) la auditoria del 100 por ciento de las actas.

La agencia EFE, en su trabajo titulado: El chavismo dice haber arrasado con resultados que la oposición no reconoce, repite las denuncias de la MUD de supuestas trabas impuestas por el Poder Electoral, tales como cambios de centros de votación, situación que fue notificada ampliamente y días antes por el ente electoral y que se suscitó en protección a los colegios atacados por grupos alentados por la derecha horas antes de la elección de la ANC realizadas el 30 de julio de este año.

Por su parte, el diario El Mundo, en un artículo publicado en su portal web, señala que el Ejecutivo retiró competencias y no aprueba recursos a las actuales gobernaciones en manos de la oposición: Amazonas, Lara y Miranda. En este sentido, silencia que el Presidente Maduro aprueba constantemente dinero a todas las gobernaciones del país. Sólo el 20 de septiembre, Maduro aprobó 400 mil millones de bolívares a todas las administraciones regionales.

Diarios de Latinoamérica, como El Clarín (Argentina) y El Mercurio (Chile) en sus portadas de este 16 de octubre se alinean a la campaña opositora de supuesto fraude, igual que el Miami Herald (Estados Unidos), rotativo que también silencia la masiva participación del pueblo en el proceso electoral.

A esta campaña se contraponen medios como el diario Gramma (Cuba), agencia Andes (Ecuador), RT, Prensa Latina destacan la alta participación del pueblo en los comicios de este domingo.

Con el 95,8 por ciento de los votos transmitidos, el chavismo arrasó 17 gobernaciones y la MUD sólo se quedó con cinco. La presidenta del CNE, Tibisay Lucena, informó que falta una por definir (Bolívar), ya que la tendencia aún no es irreversible.   /CP

Los resultados de las elecciones en Venezuela difieren por más de 30 puntos con las proyecciones de las encuestas

 

El régimen chavista tenía 20 gobernaciones y perdió al menos tres estados, según los primeros resultados, pero lo celebra ampliamente porque todos los sondeos pronosticaban una aplastante derrota

Nicolás Maduro (EFE)

Nicolás Maduro (EFE)

El rápido desconocimiento que pronunció la oposición venezolana sobre los resultados de las elecciones en Venezuela está sostenido por sus reportes obtenidos en los centros de votación, que coincidían con las encuestas difundidas en los últimos días, las cuales marcan una diferencia de más de 30 puntos con respecto a las cifras difundidas por el Consejo Nacional Electoral.

“Ha ganado la verdad de Venezuela, el chavismo arrasó, enemos 17 gobernaciones, tenemos 54% de los votos”, celebró Nicolás Maduro.

El oficialismo tenía 20 gobernaciones y aunque perdió tres estados, lo considera un triunfo, porque todas las encuestas daban a la MUD como favorita para ganar hasta 18 estados si había una participación como la que hubo, del 61%.

Los resultados son absolutamente inconsistentes con todos los sondeos que mostraban a un chavismo en franca minoría“, dijo a la AFP el politólogo Edgard Gutiérrez, director de la firma Venebarómetro.

(AFP)

(AFP)

Las encuestas Datanálisis y Delphos daban a la oposición de 11 a 18 estados, según sea la abstención, que tradicionalmente se ha ubicado entre 30% y 40%. Pese a la campaña del chavismo para vincular estos comicios con la polémica Asamblea Constituyente, la asistencia sobrepasó el umbral esperado por la oposición.

Los expertos coinciden en que sólo una elevada abstención hubiera permitido que el oficialismo gane más gobernaciones, aunque descartaban que pueda obtener más votos, ya que su rechazo es muy elevado: el 80% desaprueba a la gestión de Maduro, según la firma Datanálisis.

Esta encuestadora precisó que 44,7% de los consultados planeaba votar por los candidatos de la oposición y un 21,1% por los oficialistas, 33 puntos menos que los que celebró Maduro.

Por su parte, una encuesta de Venebarómetro señalaba una preferencia del 27,6% para candidatos del chavismo y un 51,7% para los representantes de la oposición.

Encuesta de Venebarómetro, octubre 2017

Encuesta de Venebarómetro, octubre 2017

El consultor político John Magdaleno afirmó que “ni en la más remota” de las proyecciones se habían estimado unos resultados en los que el oficialismo obtendría la mayoría de las gobernaciones, y dijo al canal de noticias Globovisión que habrá examinar con detalle los datos aportados por el CNE para tener un diagnóstico.

Según los resultados oficiales, que serían impugnados y revisados, la oposición perdió la joya de la corona, el estado de Miranda que gobernó desde 2009 el ex candidato presidencial Henrique Capriles; mientras que el chavismo perdió los estratégicos estados Zulia y Táchira, fronterizos con Colombia.

No obstante, si de encuestas se trata, también otra consulta resalta en este contexto, luego de los escandalosos comicios de la Asamblea Constituyente en los que la propia empresa encargada del conteo denunció irregularidades: el 70,3% de los venezolanos cree que las elecciones en el país son fraudulentas.

(Con información de AP, EFE y AFP)

Venezuela: ¿De dónde nace la fuerza del chavismo?

POR MARCO TERUGGI / RESUMEN LATINOAMERICANO

Algunos análisis de derecha y de izquierda coinciden en un punto: el chavismo ya no tendría fuerzas para la batalla. El movimiento histórico sería una imagen despintada de lo que fue, con capacidad para unos últimos guantazos al aire en una pelea perdida, a punto de caer por nocau furioso o sobreacumulación de golpes. Así lo repiten desde hace varios años, cada vez más seguros, y de esa certeza desprenden conclusiones que escriben en artículos o proyectan en planes para el definitivo retorno al poder político.

La realidad en cambio, en los comicios electorales, les quita razón y capacidad política: el chavismo no solo tiene fuerzas, sino que logra victorias electorales inmensas. Este domingo fue una nueva prueba de eso, al quedar en sus manos 17 de las 22 gobernaciones en juego -todavía queda una por definirse. Un resultado contrario a los pronósticos repetidos por una oposición triunfalista, por los medios de comunicación dominantes que habían hecho un vacío alrededor de la contienda, y ahora no saben cómo explicar lo sucedido, salvo con la -predecible e insostenible- denuncia del fraude o no reconocimiento de los votos hasta el reconteo. ¿Dirán que hubo fraude allí donde perdieron y reconocerán los resultados donde ganaron?

El chavismo ganó entonces. La iniciativa política está de su lado: tiene la Asamblea Nacional Constituyente en ejercicio, con la legitimidad de origen de más de ocho millones de votos, y un mapa de gobernaciones a su favor. La derecha por su parte quedó fuertemente golpeada. Por un lado, el ala insurreccional/armada, centralmente Voluntad Popular (VP) y Primero Justicia (PJ), sumó su derrota de ayer a la de julio. VP queda sin gobernación, y PJ perdió Miranda, el estado gobernado por su principal dirigente, Capriles Radonski. En cuando a Acción Democrática, más propenso a una estrategia electoral, quedó con cuatro gobernaciones, sin pasar a ser una alternativa/amenaza al chavismo.

Significa que la derecha sufrió dos derrotas consecutivas en tres meses, sus dos alas quedaron mal heridas, y sus líderes demostraron no tener liderazgo. Su dependencia hacia los Estados Unidos y aliados, como la Unión Europea, se torna entonces mayor. Las señales desde allá se pusieron en marcha aún antes del domingo -¿ya anticipaban el resultado?- con la instalación del Tribunal Supremo de Justicia ilegal en la sede de la Organización de Estados Americanos. Es una certeza: el chavismo pelea contra los Estados Unidos. Si solo fuera un asunto nacional el adversario político sería pequeño, casi sin posibilidades.

Esto no significa subestimar las posibles reacciones que puedan desencadenarse desde dentro de Venezuela, articuladas a lo internacional. El mapa de las gobernaciones muestra que la derecha quedó con zonas estratégicas: fronterizas y petroleras. En un esquema de desgaste y asaltos, donde los ataques alternan entre la economía y la violencia política, esto puede indicar que en esos territorios y nudos económicos podrían profundizarse algunos de los golpes más fuertes. Es seguro que volverán a atacar, el conflicto alterna entre sus formas, nunca se detiene.

El chavismo por su parte queda con la ratificación de la iniciativa política en sus manos, y la urgencia de resolver la guerra/crisis económica. El resultado de ayer mostró que el tiempo de la política puede imponerse sobre el tiempo de la economía a la hora de votar, pero ese desgaste económico representa una erosión permanente en la vida de la gente de a pie, en las subjetividades, en la batalla cultural. Y así como la dirección ha ratificado la capacidad para resolver el conflicto político y llevarlo a los votos y no a la muerte, también ha dado señales de su dificultad severa de resolver esas necesidades económicas. ¿Es por un problema de modelo, de corrupción, de ataques internacionales? ¿Una mezcla de todo eso?

Ahí se debe poner la fuerza, la rectificación interna y las alianzas internacionales -esto último parece más avanzado, en particular con las alianzas rusas/chinas/indias. La mayoría de la población, así lo dicen los votos, quiere que sea este gobierno, este proyecto histórico, el que resuelva los problemas a los que se enfrenta el país. La derecha sigue sin poder construirse como una alternativa viable, como una propuesta de país creíble, una solución a las dificultades, producto de su propia incapacidad política, de leer a la sociedad venezolana, entender las razones del chavismo, los territorios y pasiones desde donde se gestó y se renueva este movimiento histórico.

Si se mide en plazos electorales no queda mucho tiempo. Las elecciones a alcaldes deberían ser dentro de poco, y las presidenciales en de un año. Con los resultados de las gobernaciones como indicativos, significa que el chavismo tiene posibilidades de mantenerse -la economía será clave- y la derecha se encuentro ante más incertidumbres que certezas. Esto podría traducirse en que intenten acelerar las acciones, sea para volver a intentar una salida por la fuerza, o para agudizar el desgaste sobre la población, el caso en la vida cotidiana. Uno de los planes de la derecha es empeorar el cuadro general para llegar a las contiendas electorales con el mayor desgaste posible, y traducir el descontento en votos. Hasta el momento solo funcionó en las elecciones legislativas del 2015 -no es la única explicación de aquellos resultados.

Como se sabe, las elecciones son un momento dentro del proyecto bolivariano, que se plantea construir el socialismo del siglo XXI -un horizonte borroso en esta etapa. Es decir que la revolución es más que las imprescindibles victorias en las urnas, es centralmente una construcción de poder popular territorial, económico, de una nueva institucionalidad comunal. Ahí debe volver a ponerse la mirada y articularlo junto con lo económico. El pueblo venezolano ha demostrado tener la capacidad para resistir las provocaciones armadas de la derecha, enfrentar el peso de la economía, y dar los primeros pasos para la sociedad por-venir. Radicalizar la democracia podría ser una de las tareas para esta etapa.

Venezuela, contra los pronósticos de quienes poetizan su caída -retomando la imagen escrita por José Martí-, está de pie y dio una lección histórica: se puede enfrentar esta nueva forma de guerra y ganar. Eso representa una victoria en lo subjetivo, un mensaje hacia fuera, una muestra más de que el legado de Hugo Chávez y el recorrido protagónico de la revolución se arraigaron en las profundidades del pueblo humilde, y desde esas zonas nace la fuerza en los momentos más difíciles.

Comentarios (2)

  1. jus

    Tal cual! “”le dirían que no se apareciera por Avellaneda porque es “piantavotos””

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    1. Carlos Diaz

      Me parece que no se equivocaron. Los procesos son parecidos. El poder contra lo popular y las encuestadoras están al servicio del poder. Pero me temo que aquí vamos a perder, por las buenas o por las malas (con trampa, si es necesario). Estos tipos están dispuestos a todo y no van a andar con delicadezas republicanas.

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