KIRCHNERISMO Y CLASES SOCIALES, por Eva Lenczer

En los movimientos nacionales y policlasistas, como son los que tienen chance de “cortar el bacalao” en Argentina, siempre hubo clases sociales. En la cárcel y el exilio, estuvo clarísimo. Había quien recibía un enorme apoyo familiar y quien era paria, carente de él, y debía arreglárselas como podía, si es que no tenía que asistir a sus padres, lo que en el caso de los presos resultaba dolorosamente imposible. Tengo para mi que la boludez de algunos engrupidos deriva de que nunca tuvieron que aceptar un empleo horripilante ni pagar el alquiler de un bulín con un sueldo misérrimo. Eva Lenczer (ante Row) tiene una pluma tan buena como las que mas admiro, por ejemplo las gringas Carson Mc Cullers, Flannery O’Connor y Patricia Highsmith, que Manitu las tenga en la gloria. Eva es una capa escribiendo, y aunque no siempre concuerdo con sus opiniones políticas (porque ella es una kirchnerista, casi diría cristinista, pura, y yo, siéndo también cristinista, tengo un tumultuoso pasado peronista rojillo, tanto por Rosa Luxemburgo y Andreu Nim como por Felipe Varela y aun -como última cota de defensa ante los güifaros apátridas que nos gobiernan- mazorquero. En fin, que como dice el Pato Ciarlotti, soy rojo, pero rojo punzó.

Toda esta digresión viene a cuento de que lean lo que Eva colgó en su muro de FB:

Nidia, la paraguaya hermosa de mejillas blancas siempre inyectadas de sangre, rubia, robusta y laburadora, se despidió esta tarde temprano de la patrona con un beso y un abrazo porque la patrona es kirchnerista, nacional y popular y ella también. Ambas aman a Cristina. Le dejó la casa impecable. Llegó a las siete y se fue a las dos de la tarde. Se rompió el alma para que todo brille. Esta noche la patrona tiene fiesta de lujo en su casa, y pidió a los invitados que traigan la malla debajo del vestido, porque a medianoche se van a tirar todos a la pileta para recibir el Año Nuevo como si se estuvieran bautizándose en el Jordán, para conjurar a los demonios de Macri y Cía. La patrona tiene todo preparado, después del chapuzón en la pileta, van todos al quincho, donde va a seguir el ágape hasta largas horas de la madrugada, con sandwichitos de lomo al final de la fiesta. Eso se le ocurrió a una diputada del palo que viene con su familia, le dio la idea de doblar en dos la fiesta. Mitad de la noche en el enorme salón con la enorme mesa extendida al máximo para veinte personas, y la otra mitad en el quincho después de haberse dado todos una refrescada colosal en la pileta. En la mesa del salón comedor se sirven los platos fríos de entrada. Se sigue comiendo en el quincho, el cordero patagónico para todos y todas. Don Pablo aceptó venir de asador. Trajo a toda la familia para festejar ellos también ahí. Les pusieron una mesa detrás del quincho. De postre, helado con frutas exóticas, y el pan dulce casero que cocinaron las manos de la cocinera, a la que la patrona le pidió que se luciera, porque venía gente importante.
La paraguaya no le dijo nada a la patrona, que ya no le queda ni resto del aguinaldo, que esta noche en su casa van a comer un pollo para seis con mucha papa al horno para llenar el estómago. Que compró pan dulce a $30 en el supermercado, sin una nuez ni una pasa de uva porque le dio vergüenza decirle a la cocinera que le regale uno de los que hizo, reventados de fruta seca. Se acuerda del pan dulce que comía cuando estaba Cristina y le dan ganas de llorar, uno que vendían carísimo en la panadería de Fiorito, que todo el barrio se chupaba los dedos, porque era caro, pero se podía. No se queja, menos mal que tiene trabajo y en blanco. Así que violín en bolsa.
La paraguaya le agarra las manos a la patrona y le desea la felicidad más grande para ella, su marido y sus hijos, que este año se le cumplan todos los deseos. Y la patrona la agarra por los brazos y mirándola a los ojos, le dice: no se puede ser feliz, Nidia, en un país destrozado, con tanta infelicidad que nos rodea, pero gracias igual. Y la apreta en un sentido abrazo.
……………..
Esto me lo contó hace un ratito una amiga donde trabaja la hermana de la paraguaya, que se lo contó a ella. La cosa es que mi amiga está sorprendida porque el cuento no tenía ninguna alevosía, contado sin apercibirse de un trasfondo incómodo para escuchar. En fin. Las cosas también son así.

¡Feliz Año Nuevo! en especial para los más desafortunados.

 

Comentarios (8)

  1. Claudia

    Salinas, con el debido respeto que me inspiran tus medulares columnas y tu comprobada trayectoria…¿Que queres decirnos a través de este post?
    La anécdota (y la maestría sensible con la que fue escrita) son igualmente respetables. Y vaya si son reales. Yo misma podría sumar decenas de otras similares en ámbitos partidarios bien diversos. Pero lo cierto es que todas ellas narran un microuniverso pavote (del que participan bastante pocos, si me fío de aquello bastante mas vasto que engloba el Kirchnerismo ,en tanto Renovación peronista …¿renovación quizás espontánea, inicialmente no buscada como tal ?).
    Las mismas taras de clase afectan a los también minúsculos cenaculos peronistas ortodoxos “de altura” . El mismo extrañamiento entre términos sociales lejanos puede observarse hasta en las filas de la militancía por los derechos humanos donde también se vislumbran individuos super bien conectados en contraposicion con otros sujetos de tragedia, aún mas carentes de sosten –
    algo asi como realezas militantes dentro de un mismo universo tragico -.
    En cuanto al Kirchnerismo jasta he leido delirios como aquel de que los adherentes al Kirchnerismo suelen ser “monotributistas” (el cliché los imagina profesionales liberales en su mayoria) y nos deja a los pedestres que no lo somos, en un limbo de aparente inexistencia, social y política.
    Son todos recortes, categorizaciones apuradas…y ciertamente indignas del momento que atravesamos. Porque se llama a la “unidad” y se pisotea sensibilidades por otro lado, desde generalizaciones, repito, indignas.
    ¿Será que acaba de nacer otra forma de bajarle el precio a un movimiento espontáneo que hasta sorprendió a Nestor y Cristina?
    Suelo pensar que la praxis gubernamental de esos 12 años topo accidentalmente con una necesidad ideológica latente que fue tomando cuerpo de movimiento y que en su último tramo se llevó puestos, incluso, los deseos iniciales de sus originales gestores. Porque así suelen manifestar los pueblos sus necesidades. Y tal vez esa demanda haya sido tan inesperada que no logro , por parte de los cuadros , las respuestas del tenor que necesitaba. Tal vez.
    Pero esta crónica tan sensible no difiere de las que podría obtenerse en cualquiera de los reductos de poder partidario.
    Y por eso vuelvo a preguntarte…¿hacía adonde apunta tu post? Saludos.

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    1. Juan José SalinasJuan José Salinas (Publicaciones Autor)

      Estimada Claudia:

      No subí el texto de Eva como una acción militante sino por el gusto que me dio leerla, por lo bien escrito que a mi juicio está. Y no me parece que una descripción tan buena de una realidad que todos conocemos le haga daño, y menos irreparable, a la causa nacional y popular. Me parece, igualmente, que es correcto señalar estas incongruencias dentro del movimiento, tenerlas presentes, antes de que crezcan y nos devoren. Le traslado tus angustiados y medulosos textos a la autora, Eva.

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  2. Claudia

    Estimado Salinas: como recordé una de tantas anécdotas personales del tipo de la que has editado, voy a permitirme contarla para precisar aún más el motivo de mi crítica hacia esta crónica.
    En 2012 me acerqué a una industria cultural muy del palo a sabiendas de una vacante super llana, la más humilde de todas. Alli fui con mi curriculum y mi desesperacion laboral.La entrevista fue horrenda y el destrato, una indignidad que me hizo salir llorando. Llegada a casa hice catarsis escribiendo un corrosivo y humorístico cuento que titule “Cretacico profundo” en alusión a la sensación de sentirme un dinosaurio último en mi clase, condenado a anacronismo y segura extinción. Podía haberlo titulado en el mismo sentido del título de la crónica que subiste (es decir, metiendo un título rimbombante y con pretensión de ponencia sociológica como el “El Kirchnerismo y las clases sociales”).
    Pero finalmente comprendí que mi experiencia era apenas un árbol chamuscado que no podia permitirse obturar la vision del bosque real, es decir, la tarea prodigiosa y popular que emprendía ese organismo. Y asi guarde mi ego herido en el orificio que mejor me cupiera y jamas publique ese cuento porque es lo que hace un verdadero militante…mirar más allá de si.
    La dueña de esa casa pseudo progresista de la crónica, ni dudas de que es una estúpida importante. Pero es una muestra poco representativa de algo que afortunadamente la supera en mentalidad y logros.
    Patear al árbol caído como lo hizo etra escritora es muy fácil (maxime después de que el Estado supo darle tangibles beneficios en espacios radiales y graficos y hasta honró reiteradamente sus innegables habilidades).
    Pero ser un militante es otra cosa, creo. Es hacer en todo caso una crítica leal sin apelar al recurso bajo de la sensiblería desde la propia y bien alimentada panza..
    Por eso insisto…¿Que queremos probar? ¿Que el Kirchnerismo es refugio de una sarta de clasemedieros acomodados que vulneran a sus propios empleados? ¿que su ideologia es un dibujo?
    Me parece una generalización pobre, muy pobre. Y funciónal al mito “santoriano” de “El Peronismo es el goce inmediato del Pueblo”. Que asi habra sido en los tiempos fundacionales, como no (hoy dia el asunto es endiabladamente mas complejo, me temo). Pero adelante, sigamos acumulando clichés incomprobables respecto de esa masa de voluntades consustanciadas con los últimos tres gobiernos y reduzcamoslas a parodia. Dale. Total, tiempo de reconstrucción nos sobra ¿verdad? Saludos.

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    1. Carlos

      Claudia tiene razón. EL texto de Lenczer no tiene tanta catergoría literaria como para hacer la vista gorda con el mensaje, que es exactamente el que utiliza la derecha en todo el mundo: un microrrelato chorreando sentimentalismo barato para señalar las “contradicciones” de cualquier militante de una ideología progresista. ¿Es inocente Eva Lenczer..o no?

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  3. Juancho

    ¿Dónde ve el problema Eva Lenczer? ¿Qué quiere criticar, que haya una burguesía con conciencia nacional? Porque de eso se trata, la señora es una burguesa con conciencia nacional, seguramente del sector que se beneficia de las políticas económicas que activan el consumo interno, el que tarde o temprano, también se va a arruinar.
    La empleada doméstica es de clase trabajadora. La patrona burguesa se comporta correctamente:le paga en blanco.
    Y punto. ¿Qué le parecería coherente a Lenczer, que la patrona repartiera todos sus bienes entre los pobres y creara una orden religiosa mendicante como Francisco de Asís? Eso es otro asunto, no es política. ¿Qué le parecería correcto a Lenczer, que la patrona se pusiera a repartir pan dulce y sidra entre los pobres porque es Navidad? Eso es beneficiencia, y lo han hecho desde siempre las señoras gordas de la derecha.
    El peronismo siempre fue una alianza de clases, porque es un movimiento de emancipación nacional, una emancipación que todavía no se ha alcanzado, la prueba es la lozanía que exhiben personajes como Macri y su Partido del Extranjero. Mientras no se haya alcanzado la soberanía nacional plena, la alianza con la burguesía nacional es necesaria. Si los individuos de esa burguesía nacional comen pan dulce con más frutos secos o no, es irrelevante para la liberación nacional.

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  4. Rosaura

    ¿Pero esta Eva Lenczer o Eva Row, no es la que se batía a muerte en las redes sociales con todo lo que le oliera a “trotsko”? Ahora , ¿está mandando el mensaje de que,ni más ni menos,hay que hacer una Revolución Cultural ….o que hay que darle un pollo, un pan dulce y una sidra a la empleada antes de que cambie de ideas políticas?
    Cualquiera de las opciones que estén en el trasfondo del mensaje que manda Eva Lenczer, son dar pasto para las fieras, y en el peor momento.

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  5. Peroncho

    Gracias Pájaro por postear tan excelente texto de esa escitora a la que ni sabía existía. Por fín alguien que plantee con valentía a la clase media alta progresistas y kirchnerista (no solo la porteña sino la del GBA y las grandes ciudades del interior) experta en mear agua bendita y como los Torquemada de Carta Abierta y 678 hundir a compañeros y exaltar a paracaidistas (que despues terminan traicionando como Randazzo). Clase social que hegemonizó en su provecho al movimiento nacional y popular y se olvidó del día al día del Pueblo. Conocen a los pobres por fotos y los que fueron alguna vez a una villa, fueron en tour político. Vivieron y viven colgados de las polleras de la Jefa pero en su puta vida abrieron una básica, un comedor comunitario o marcharon con los movimientos sociales. A lo sumo acompañaron tras ser invitados a los pibes de la camporonga, licenciados en saltitos en el Patio de las Palmeras (donde por otra parte solo entraban ellos y sus socios). Aún hoy a dos años vista nuestros clasemedieros de ingresos altos y profesiones liberales los más se siguen preguntando porqué mierda perdimos en las barriadas que siempre fueron nuestras. Desde ya culpan a Dios y la Madre Santísima pero jamás a ellos. Además nunca van a hacer ninguna autocrítica: su soberbia intelectual se los impide. No solo tenemos que lograr la unidad entre todos los sectores nacionales y populares. A estos nabos hay que mandarlos a hacer laburo social a las villas y barrios pobres asi aprenden un poco que es en realida el Pueblo

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    1. Leila

      Me parece que el Pájaro dio en la tecla, este posteo despertó conciencias militantes de lo mas interesantes. Pero coincido que no deberíamos tomarnos tan en serio este tipo de debates en tanto distraigan de otras situaciones importantes. Luego de la represión del 18/12 a una crónica interesante y romántica de una militante en La izquierda Diario, subí mi humilde contribución al análisis de la coyuntura, más preocupada por volver a organizarnos en un escenario de brutal represión a movimientos fragmentados peor que en sketch de los Monty Python ¿y con que me tiran? Con todo, los militantes me critican por inorgánica, abroquelándose en el más estúpido de los sectarismos. Compañeras de primaria que sólo ven mi FB no entienden la palabra lumpen pero insisten con identificar a “violentos con Iphone”, repitiendome lo que me decían en la infancia: “viven en la villa pero tienen tv color”. Aunque este gobierno me ha despertado un profundo odio de clase, coincido con Grimson que deberíamos enriquecer nuestra perspectiva ideológica no ya desde tanta sociología sino con más antropología. Me importa un carajo la clase a la que adscribo, a la que pertenezco o a la que odio. Pero me gusta pensar que se puede ser antisistema/anticapitalista desde complejos culturales diferentes.Aunque pueda empatizar con los jóvenes anarcos que se esmeraron tirando piedras no puedo dejar de pensar que no es rompiendo la cabeza del cana lo que me ofrece algún tipo de triunfo, simbólico o material contra este sistema. Es esa cosmovisión que tenemos todos en la cabeza es lo que debemos revolucionar. La del cana, del burgués progre pero cobarde, la del anarco con espíritu pero sin cabeza. La de la militancia capaz de alienarse en su propio proyecto. Así que … por favor un antropólogo a la izquierda!!!!

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