IRÁN – CRISIS: Como en Brasil, la política económica neoliberal es el talón de Aquiles del país persa

La analista política internacional  iraní, Nazanín Armanian, advierte que ante la grave crisis económica que atraviesa Irán, “mirar para otro lado y acusar a los activistas de ‘agentes de la CIA’ es entregar el país a una guerra civil y propiciar su desintegración”. La política económica neoliberal que aplica la actual dirección del país persa, admiradora de Milton Friedman,  ha enviado debajo de la línea de la pobreza al 48% de la población, ha dejado a familias enteras  sin techo y a 12 millones de iraníes sin trabajo. El ex presidente  Ahmadineyad  acusa a los dirigentes de recibir sobornos, apropiarse de terrenos públicos y monopolizar las importaciones,  entre otras cosas.  Armanian expresa un fundado temor de que Washington aproveche las legítimas protestas del pueblo iraní contra la política económica, para intervenir como lo hizo en Siria e intentar la desintegración del país persa. Montserrat Mestre

Apostillo yo, Juan Salinas:

Me parece una  nota interesantisima -entre otras razones, porque poco y nada se habla de lo que pasa dentro de Irán-aunque desde luego no comulgo con tachar al Guía Supremo de la Revolución (el sucesor del imán Jomeini) de “caudillo” y menos rotularlo como “de extrema derecha” cuando, según lo que la propia Nazarin narra, la derecha neoliberal la encarna el presidente Rouhaní. Tampoco me parece demasiado verosímil que el grueso de quienes han ganado la calle para protestar pongan en el mismo plano a Rouhaní y a Jamenei. Si bien en todos los países hay gente más bien apolítica que levanta consignas como “Que se vayan todos”, el sentido común indica que las personas de a pie, los trabajadores, los ciudadanos, no pueden darse el lujo de execrar a dos rivales de esta envergadura al mismo tiempo,. Es algo que,  cualquier puede darse cuenta, no tiene lógica. Nazarin ( una intelectual disidente que vive en España) reconoce que Rohani no ha reprimido las protestas y que, en cambio ha reconocido su legitimidad… con lo que no parece ser, para nada, un liberal como Macri. Sino más bien un señor más bien claudicante… como Dilma Roussef.  La autora se enoja con la izquierda europea y latinoamericana que denuncia la intromisión de la CIA… y ella misma admite luego que tal intromisión pero advierte con justa razón que acusar a todos los que protestan de agentes de la CIA o de tontos útiles es abrir las puertas del infierno. A la vez señala que hoy por hoy  “no hay alternativa progresista a la RI”. ¿Entonces?

Desde estas lejanas latitudes, desde el Cono Sur de la América Iberoamericana, no parece que Rouhaní encarne la derecha neoliberal y Jamenei la extrema derecha fascista, porque entonces ¿cómo definiríamos a los agentes de la CIA y el Mossad?  ¿Y a los mercenarios del MKO? Y, por cierto, ¿Que papel cumple Ahmadinejad? Nazarin no lo aclara ¿No hay, acaso, sectores progresistas del clero iraní? Claro que la palabra “progresista” en Argentina no define nada. Me da la impresión (puedo equivocarme) que Nazarín -que con toda razón es feminista y tiene motivos sobrados para que el relativo sojuzgamiento de la mujeres iraníes le resulte repelente- ha adoptado acriticamente las categorías europeas de izquierda y derecha sin percatarse que al menos desde este punto de vista surero, no son las principales ni insuficientes.

Para ese gran escritora que es Alicia Dujovne Ortiz, su tío Raúl Scalabrini Ortiz, fue un fascista. Para nosotros, los peronistas, fue un gran patriota.  Alguna vez le preguntaron a Raúl si era peronista. Y contestó que no, que era radical de FORJA.

—Entonces sos antiperonista— lo chicanearon.
— De ninguna manera. Apoyo a Perón.
— No entiendo….
— Es fácil: las opciones políticas son bastante limitadas. Aquí no se trata de elegir entre Perón y el arcángel San Miguel. Se trata de elegir entre Perón y Federico Pinedo (un gorila muy culto, de paladar negro, amigo de los británicos). Todo lo que sea en contra de Perón fortalece a Pinedo y, por extensión, a la rancia oligarquía de este país.

Eso fue antes de que el embajador estadounidense Spruille Braden se pusiera al frente de la oposición a Perón en la campaña electoral para las elecciones de 1946 en  las cuales la campaña laborista (oficialmente, el peronismo todavía no existía), fue Braden o Perón. Ganó Perón. Ganó el pueblo argentino.

Imagino que si fuera iraní, apoyaría en alguna cosas (las libertades democráticas) que planteó Rouhaní, y otras, las mas decisivas, que defiende Jamenei. Porque cualquier cosa que debilite hoy al ejército persa tienta a Trump y al Pentágono a intentar lo que no pudieron hacer en Siria. Y esa es a mi entender —como diría Mao—, la contradicción principal.

Soy agnóstico, pero cristiano. Y apoyo con decisión en sus trazos gruesos las políticas del Papa Francisco. Y tengo la esperanza de que entre los religiosos iraníes haya también equivalentes a nuestros sacerdotes en opción por los pobres. ¿Por qué no habría de haberlos? Me han contado que algunos ayatolás se han corrompido hasta los tuétanos (como el finado Rafsanjani) pero veo la obsesión con la justicia social que tienen Hezbolá y su lider Nasrala y me digo que no todo está perdido.

Desde ya: acepto críticas y comentarios de todo tipo. Los dejo con Nazarín, que si no fuera por ella (y  por Montserrat Mestre) no nos enteraríamos de nada.

 Irán en crisis

Mapa de Irán con ciudades donde tienen lugar las protestas. Imagen BBC


 

NAZANÍN ARMANIAN / PÚBLICO

Continúan las protestas ciudadanas iniciadas el 29 de diciembre, y se extienden por el vasto territorio iraní, dejando hasta hoy al menos 12 muertos y cientos de detenidos. Dichos acontecimientos están teniendo lugar en el marco de:

1. Una profunda y creciente crisis económica, política y social en Irán.

2. Una nueva fase de la lucha entre dos facciones de la República islámica (RI)

en la que el sector de la extrema derecha dirigido por una alianza formada por el todopoderoso caudillo Ali Jameneí y los jefes del cuerpo militar de los Guardianes Islámicos (GI), intentan desbancar y disolver a los “moderados” del presidente Hasan Rohaní, cuyas facultades como el jefe del ejecutivo están subordinadas a su sumisión al líder supremo. Aún así, se trata de uno de los hombres más poderosos de la República Islámica (RI). En el borrador de los presupuestos del próximo año (que en Irán empieza en primavera) se atrevió a reducir el presupuesto destinado a los militares, provocando sus duras críticas.

3.Un Oriente Próximo sumido en varias guerras impulsadas por EEUU y sus aliados, 

cuya situación condiciona el desarrollo y el resultado de las actuales protestasDurante las últimas semanas, el choque entre ambas facciones se intensificó: el eje Jameneí-GI culpaba a Rohaní del incumplimiento del acuerdo nuclear por EEUU, país que lejos de levantar las sanciones contra Irán las va aumentando, agravando la crisis económica del país. Mientras, el presidente le recordaba que las negociaciones entre ambos países empezaron en 2009, durante el gobierno de Ahmadineyad bajo la supervisión del propio Jameneí.

El jueves, “de repente” un grupo de personas se manifestaron en Mashad, ciudad feudo del líder (Jamenei), contra la ineficacia del gobierno de Rohaní en detener la subida galopante de los precios de los productos básicos. Lo curioso es que la protesta no fue reprimida, cuando la RI prohíbe y castiga cualquier acto que cuestione a las autoridades. Sin embargo, la noticia corrió como pólvora por las redes sociales y miles de personas ocuparon las calles de una veintena de las ciudades, lanzando consignas, y no sólo contra Jameneí y Rohaní, sino contra la totalidad de la teocracia islámica, la casta clerical, su abuso del poder y la monumental corrupción de los sacerdotes que viven en una obscena opulencia, aislados de la dura realidad social. La principal consigna ha sido: “Pan, vivienda, libertad”. Sí señores: Si queréis un país laico, ponedle una teocracia.

Estudiantes de la Universidad de Teherán cierran el paso a la policía que intenta entrar a detener manifestantes refugiados en el recinto universitario.

 

Se trata de un movimiento espontáneo, desorganizado, sin dirección, ni ideología o tendencia política concreta, cuya principal demanda ha sido mostrar la indignación de los ciudadanos. Si la RI hubiera cumplido con la Constitución que considera un derecho las protestas no armadas de los ciudadanos, hoy no estaría ante una explosión social, difícil de controlar.

¿Quién está detrás de las protestas?

Esta pregunta, con un tono de sospecha, recibe cuatro respuestas:

1. La Casa del Líder las considera una “nueva sedición” organizada por EEUU, Israel y Arabia Saudí. Echar la culpa a un país extranjero por los fracasos propios está de moda, como hace el Partido Demócrata de EEUU que culpa a Rusia del triunfo de Trump.

2. El gobierno de Rohaní mira a los Guardianes Islámicos, y a los presidentes del parlamento y del poder judicial, los hermanos Ali y Sadeq Lariyani  que habiéndose corrompido han deslegitimado a la RI. De hecho, Ahmadineyad  acusa a los Lariyani de recibir sobornos, apropiación indebida de terrenos públicos, hacerse con el monopolio de la importación de medicamentos, etc. Aun así, Rohaní reconoce la autenticidad de las protestas generadas por la frustración de los trabajadores.

3. Grupos de izquierda europea y latinoamericana, que atrapados en un dualismo simplista maniqueo tachan cualquier reivindicación de los obreros, campesinos, mujeres y estudiantes iraníes de ser “un complot del imperialismo”. ¿De verdad creen que una teocracia “islámica” (pero no una cristiana o judía) es un gobierno celestial libre de la lucha de clases? Piden paciencia infinita a los estómagos vacíos -que no entienden de geopolítica- para así neutralizar los planes de los yanquis de destruir Irán, pero no exigen a los dirigentes del país atender las reivindicaciones más que justas de los trabajadores, con el mismo objetivo. Durante las semanas pasadas, decenas de miles de israelíes se manifestaron contra la falta de viviendas accesibles y la corrupción del régimen de Netanyahu, al igual que miles de kurdos en el norte de Irak: la lucha por la justicia social atraviesa los regímenes religiosos y nacionalistas, cruzando incluso las guerras más devastadoras.

4. Los comunistas iraníes que ven las protestas como el grito desesperado de un pueblo explotado y oprimido por la RI y a la vez amenazado por EEUU y sus aliados regionales, que intentan sacar provecho de la ineptitud de los dirigentes del país, incapaces de solucionar los graves problemas sociales.

Sin duda, uno de los errores de la RI ha sido la eliminación de los sindicatos y partidos, cuya función es intermediar y por lo tanto rebajar la tensión en los conflictos entre el poder y las masas. Pues, ahora la RI se enfrenta directamente con el pueblo sin tener la oportunidad de medir sus acciones y negociar sus alternativas.

Situación económica: talón de Aquiles de la RI

 

2500 despedidos de la industria metalúrgica protestan ante el Parlamento iraní, en enero de 2017

 

En los últimos meses, miles de asalariados desesperados se atrevieron a manifestarse sobre los salarios bajos o retrasados hasta seis meses, o por la estafa de varios bancos que se llevaron los depósitos de miles de pequeños inversos.

El “thacherismo” que aplican los economistas de la RI, admiradores de Milton Friedman, ha aumentado profundamente la brecha entre las clases: los ricos no pagan impuestos, las empresas se privatizan, los precios suben sin control y los alquileres absorben la mitad del sueldo de las familias. El programa electoral de Rohaní preveía crear millones de puestos de trabajo, y los pocos que creó, se perdieron por el cierre de las fábricas y talleres. Alrededor de 12 millones de los 80 millones de iraníes están desempleados, y la mitad son titulados universitarios, afirma el diputado Ghoalmreza Taygardan.

La sanidad y la educación no son gratuitas ni universales. Millones de niños y niñas en vez de estudiar son explotados en los mercados negros de trabajo, mientras, la Seguridad Social, para los que la tienen, no cubre las enfermedades como artrosis.

Decenas de miles de personas sin techo (“Carton-khab”), entre ellos familias enteras con niños pequeños duermen a la  intemperie en cajas de cartón, exhibiendo el fracaso total del capitalismo camuflado bajo las sotanas y los velos.

Según las estadísticas del Banco Central Iraní, en 2015, cerca del 48% de familias vivían bajo la línea de la pobreza, siendo dueños de uno de los países más ricos del planeta

Los ciudadanos ven que el acuerdo nuclear sólo ha beneficiado a los hombres de negocio vinculados con el sistema, que en vez de invertir en la creación de fábricas y puestos de trabajo, gastan el dinero público en sus empresas de importación. La llamada “economía islámica” no es otra que la primitiva “compra-venta” de mercancías, dirigida por una burguesía compradora parasitaria, enemiga de la producción industrial.

Irán en la agenda del 2018 de Trump

El supuesto apoyo público de Trump a las protestas sólo servirá a los sectores más reaccionarios de la RI para aumentar la represión sobre los trabajadores iraníes: a eso le llaman “ganar sin disparar una sola bala”. ¡Dice respaldar la indignación de los iraníes pero los tacha de terroristas impidiendo su entrada a EEUU, aunque hubiesen huido de la RI, buscando asilo!

Los iraníes, al igual que la mayoría de la humanidad, sienten rechazo hacia Trump, y se oponen a su intromisión en los asuntos internos de su país. El futuro de Irán sólo incumbe a sus ciudadanos.

Washington,  que planea provocar enfrentamientos directos con  Irán, Irak y Siria, puede aplicarle de forma paralela el “Esquema Sirio”: subirse a las oleadas de reivindicaciones justas del pueblo para desmantelar su estado.

Mirar para otro lado y acusar a los activistas de “enemigo de Dios” y “Agente de la CIA” por parte de las autoridades es entregar el país a una guerra civil y propiciar su desintegración, en lugar de atender sus exigencias.

Durante las anteriores crisis de legitimidad de la RI, las facciones se unían contra el enemigo común (partidos progresistas, sectores de la población); ahora se vislumbran dos posibilidades:

 Que Jameneí-Rohaní se unan para reprimir las protestas, salvándose mutuamente, o  que el eje Jameneí-GI sacrifique a Rohaní, pasando el poder político a los militares (al estilo de Egipto)

Hoy no hay alternativa progresista a la RI, ya que en su totalidad han sido eliminadas tras una durísima represión de casi cuatro décadas. De las pocas salidas (demasiado optimista) que le quedan a la RI está abstenerse a aplastar las manifestaciones, formar una plataforma que intermedie entre los “indignados” y el poder para empezar unas reformas honestas en favor de los trabajadores, impidiendo la caída en el fondo del infierno del país.

Comentarios (4)

  1. Bea

    Veo muchas contradicciones en esta analista. Es verdad que hay genuinos reclamos en las calles de las diferentes ciudades de Irán. Pero también es “llamativo” que aparezcan “libertarios manifestantes” vociferando “ni Siria, ni Líbano, ni Palestina” ¡Irán es mi país” o algo similar. Mmm…dudoso su origen. ¿Quién podría proponer semejante atomización e individualismo en las calles persas?¿Los “enemigos” de Jamenei, de Rohani, del régimen teocrático? Corrupción, acusaciones de Ahmadineyad. ¿Neoliberalismo? Puede pensarse que la primera exista, tanto como en…Arabia Saudita, de la que NADA se sabe…o mucho se oculta. Pero también tomar en cuenta las sanciones que soporta Irán por parte de Occidente…o de la OTAN…o de USA…es decir, del sionismo. Porque el mundo financiero de Wall Street lo maneja el sionismo. El que ROBA las tierras a los palestinos.
    La analista debería recordar que Irán soportó una guerra financiada por las potencias occidentales iniciada por la Irak de Sadam Husein. Que desde que la Revolución Islámica derrocara al asesino Sha, sufrió todo tipo de arremetidas para destruirla. No es “el ideal” de democracia, seguramente. Pero ¿qué camino seguir? ¿El que lleve a la actual Libia? ¿Por qué ocurren estas disyuntivas? Pues porque desde la irrupción de la mentira de “la globalización”, la autodeterminación de los pueblos se arrojó al tarro de desperdicios. Una mentira que disfrazaba los siniestros planes para apoderarse de los recursos naturales de “los díscolos” del planeta. Fuera de ella: ¡”la barbarie”! Y hay que terminar con ella. Aunque nada se diga de “la barbarie” de Arabia Saudita, que comete crímenes horrendos en Yemen y hoy es fiel ladera de Israel y USA, en la arremetida contra Irán. No acuerdo con Armanian. La única opción: que sea el pueblo iraní quien decida. Y que no olvide que en Irán ya hubieron intentos de “primaveras”, importadas. Como tampoco obviar-sin dejar de lado la situación de los trabajadores persas-que es “muy llamativo” que, justamente ahora, en que el criminal sionismo ve que sus planes en Siria fracasan; que la atomización del territorio kurdo fue un intento fallido; y los pueblos árabes “despiertan” rechazando su “pretendida” nueva capital, saquen de la galera del mago confictos de la mayor potencia petrolera de Oriente Medio.

    1. Darío Rojas

      Los manifestantes no dicen ““ni Siria, ni Líbano, ni Palestina” ¡Irán es mi país” en el sentido que le das. Se quejan de que si hay dinero para ayudar a esos países también tiene que haber para ayudar a la población iraní. Se han retirado las subvenciones públicas a los productos y servicios básicos y los precios se han disparado.

      “¿Quién podría proponer semejante atomización e individualismo en las calles persas?”. Creer que los iraníes son una sociedad monolítica es insultante:¡no son una tribu del pleistoceno! Además creer que los iraníes no se manifiestan nunca es creerte la propaganda occidental que dice que es un régimen dictatorial. Hay frecuentes actos de desobediencia civil de diversos colectivos y no pasa nasa.
      Los imames pueden predicar lo que crean conveniente, y el viernes pasado muchos decian a s sus fieles que había que protestar contra la política económica. Por ser más papista que el Papa, Bea, al final acabas menospreciando a quienes quieres defender.

      ” ¿Neoliberalismo?” Es una república, hay elecciones y los candidatos representan diferentes ideas económicas, sociales y políticas. Ahmadinejad era admirador de las políticas sociales del presidente Hugo Chávez. El actual presidente Rohaní y sus seguidores dicen que Ahmadinajed es un “populista”, de hecho el partido de Rohaní se llama “Moderación y Desarrollo”, y en economía se define como “tecnócrata” (como los tipos de la Troika que controlan la economía griega). La economía de Irán ya no es una economía planificada, sino en transición hacia la “economía de mercado” bajo los auspicios del FMI, que los auditorea en dos visitas anuales. ¿Sorprendida, verdad?

      “las sanciones que soporta Irán” justamente el estar fuera del flujo de capitales internacional los salvó de la crisis del 2008. La crisis económica no tiene nada que ver con las guerras de hace 40 años, sino con un problema de redistribuciòn de la riqueza

      “la analista debería recordar que Irán soportó…” lo recuerda mejor que vos, porque es iraní y lo sufrió..

  2. Bea

    Juan José: me permito reproducir una interesante nota de “RED VOLTAIRE” que reafirma muchas aseveraciones de mi comentario que precede a ésta.

    “Israel e Irán explotan juntos el oleoducto Eilat-Ascalón”
    RED VOLTAIRE | 2 DE ENERO DE 2018

    En 1968, cuando Israel y la monarquía iraní mantenían excelentes relaciones, ambas partes crearon una empresa conjunta –la Eilat Ashkelon Pipeline Company– para administrar el oleoducto Eilat-Ascalón, también llamado EAPC, por las siglas del joint venture israelo-iraní.

    Después del derrocamiento del shah y del establecimiento de la República Islámica, Israel nacionalizó el oleoducto. En 2015, un tribunal suizo fijó la compensación que Israel tendría que pagar a Irán en 1 100 millones de dólares, suma que Tel Aviv nunca pagó.

    Actualmente el oleoducto cuenta con una segunda tubería, paralela a la anterior, que permite utilizarlo en ambos sentidos y la empresa administra dos terminales petroleras.

    Israel mantiene toda la información sobre el oleoducto Eilat-Ascalón bajo estricta censura militar. Toda publicación sobre la compañía que lo administra, como la que incluimos al final de esta breve información, se castiga en Israel con 15 años de cárcel.

    La concesión del oleoducto expira en 2018 y el gobierno de Netanyahu autorizó discretamente su renovación. Pero una nueva empresa, denominada EAPC-B, ha reemplazado la antigua EAPC. Mientras tanto, la comisión de Relaciones Exteriores del parlamento israelí ha renovado todo el dispositivo de censura militar sobre cualquier información vinculada a esa empresa.

    En definitiva, a pesar de las declaraciones oficiales de ambas partes, el oleoducto EAPC sigue siendo una empresa de derecho público cuya propiedad comparten, a la mitad, Israel e Irán.

  3. Bea

    Expira en 2018. ¿Quién querrá quedarse con “LA EMPRESA”? Todo “muy llamativo”…

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