PERSECUCIÓN POLICIAL. SiPreBA, Barrios de Pie y más de 50 organizaciones denunciaron el acoso a militantes y periodistas

Ni la agencia oficial se salva: después de una marcha de Barrios de Pie, la Policía de la Ciudad siguió de cerca a un equipo periodístico de Télam creyendo que eran militantes de esa organización. Un funcionario porteño salió a “explicar” lo inexplicable: el ejercicio del derecho de protesta no debería traer consigo coberturas de “inteligencia” de las fuerzas de seguridad interior, algo que está prohibido por Ley. Sin embargo, es cada vez más común ver a policías de la Ciudad filmando en las marchas. Pegamos a continuacón el comunicado ed SiPreBa que se distribuyó por distintos medios en el día de ayer. NC

El SiPreBA, Barrios de Pie y organizaciones de la sociedad denunciaron persecución política contra manifestantes y periodistas de AgenciaTélam


En conferencia de prensa, desarrollada en la sede de la APDH, trabajadores de la empresa estatal junto a más de 50 organizaciones sindicales, sociales y de derechos humanos denunciaron espionaje ilegal e intimidación por parte de un móvil de la Policía de la Ciudad sin identificaciones a la vista. Los “confundieron” con militantes sociales, intentaron explicar desde el Gobierno porteño.

En ese contexto, la referente de la Coordinadora contra la represión policial e institucional (Correpi), María del Carmen Verdú, aseguró que “estamos viviendo una escalada represiva. Es un estado de excepción”.

Añadió que “cotidianamente se suman en el porcentaje de heridos en manifestaciones cada vez más personas que están sacando fotos”. Al respecto, puntualizó que “la policía no quiere que registren su accionar ilegal”.

En tanto, el secretario de Derechos Humanos del SiPreBA, Tomás Eliaschev, indicó que “el gobierno dijo que se acababa la guerra contra los medios, pero empezaron una guerra contra los trabajadores de prensa, 3000 perdieron su trabajo”.

El dirigente consignó que “en 2017 hubo 35 periodistas y fotógrafos heridos con balas de goma y 11 detenidos, la policía ataca a la prensa”.

Por su parte, el delegado del Sindicato de Prensa de Buenos Aires, Esteban Giachero, denunció que la AgenciaTelam comete censura “y no quiere cubrir la persecución policial contra periodistas de la Agencia”.
Al respecto, luego de la conferencia de prensa, la Comisión Gremial Interna dio a conocer “Lecciones prácticas sobre la pluralidad de voces en la agencia Télam”, que compartimos a continuación:

La Comisión Interna precisó que “más de 50 organizaciones sindicales, sociales y de derechos humanos repudiaron la intimidación que sufrió, el miércoles, un equipo periodístico de Télam durante la cobertura de una marcha de Barrios de Pie y en la que un policía siguió los movimientos de sus compañeros creyendo que se trataba -según reconoció- de militantes de la organización que se manifestaba”.

“Nos confundimos”, balbuceó, a modo de “explicación”, un funcionario del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que asistió a la sede de Télam y ofreció un descargo periodístico. Sin embargo, el cable que reflejaba la conferencia en la que se expresó la denuncia -reconstruida por un redactor de la agencia- y la respuesta policial -también contenida en su cable- no fueron despachadas al servicio. El Gerente Periodístico, Daniel Capalbo, emitió en su reemplazo -y luego de más de una hora de deliberaciones- un cable con el que dio por “aclarado” el episodio y publicó la desmentida de la denuncia pero no la denuncia. Un clásico de la “pluralidad de voces”.

Al mediodía, el Sindicato de Prensa de Buenos Aires, trabajadores de Télam afectados por el episodio y otras organizaciones ofrecieron una conferencia de prensa en la sede de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) para repudiar el hecho. “Se trata de un acto de presión a la prensa o de espionaje a la protesta social. En cualquier caso tiene una profunda gravedad”, expresó el delegado de Télam, Esteban Giachero, en la conferencia de prensa. La palabra del delegado no fue consignada, desde ya, en el cable de Capalbo. La pluralidad no alcanza a los representantes sindicales.

La agencia Télam, por decisión de Capalbo, decidió no cubrir la conferencia de prensa, ni con un cronista, ni con un fotógrafo ni con un equipo de Audiovisuales. Contraria fue la posición de la TV Pública, bajo la misma dirección política, que sí realizó la cobertura del hecho. La pluralidad de voces tampoco alcanza a todos los hechos.

“Más allá del burdo episodio, se trata de un acto que revela la voluntad de disciplinar la protesta social”, dijo la abogada María del Carmen Verdú (Correpi). Su palabra tampoco fue reflejada por Télam.

La denuncia del SPreBA, que Télam eligió desconocer (cuando debía, al menos, solidarizarse y ponerse a disposición de sus trabajadores), cobró una fuerte repercusión pública. Obligado por ese contexto, el subsecretario de Vinculación Ciudadana con la Seguridad del Ministerio de Seguridad de la Ciudad, Juan Pablo Arenaza, se acercó a Télam para ofrecer una suerte de descargo periodístico.

Luego, al salir del edificio, Arenaza repitió la teoría de la confusión ante los delegados de Télam. Ya no hubo en su relato un móvil no identificado de la policía custodiando una protesta social sino dos. “El policía de civil no seguía a Barrios de Pie ni a los trabajadores de Télam; seguía a otro móvil policial pero se confundió”, especuló, a pesar de que el móvil de Télam estaba ploteado con un colorido banner identificatorio.

La empresa, mientras tanto, no se solidarizó con sus trabajadores, lo que implica es que concibe que no hay motivo para solidarizarse.

A modo de ejercicio pedagógico de cómo se expresan TODAS las voces en el servicio, y así aprendemos de una buena vez a ejercitar la pluralidad de voces que nos enseñan nuestros funcionarios, reproducimos el texto escrito por el redactor (no publicado) y la “corrección” del funcionario.

 

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