ARABIA SAUDITA. Sus servicios de inteligencia asesinan y descuartizan a un opositor en Estambul

El asesinato ramplón de un periodista opositor intimamente relacionado con la casa real saudí y con sus servicios de inteligencia (conocido como Istakhbarat, ver escudo) pero crítico de las recientes purgas efectuadas en Ryad, de la postergación de las mujeres, de la pena de decapitación (más de cien ejecutados anuales) y, sobre todo, del genocidio que se perpetra en Yemen gozando del silencio cómplice de «la comunidad internacional», Kashoggi, sobrino de Adnan, el traficante de armas que fue gran protagonista del Irangate, era un experto conocedor de los entresijos del poder en Arabia Saudí y últimamente se desempeñaba como corresponsal del Washington Post, lo que pone a la administración Trump en una posición muy incómoda, pues está en ejecución un contrato firmado en abril de 2017 por el cual EE.UU. le está proporcionando a Ryad armamento por (léase bien) 100.000 millones de dólares, es decir 100.000.000.000 verdes.

Desde Pájaro Rojo pronosticamos que a pesar de lo que agitan los grandes medios, Trump dejará que pase el tiempo y se hará el tonto, pues el dinero en juego es muchísimo, y para garantizar su reelección no puede ralentizar la producción y exportación de armamentos, de la que dependen centenares de miles de empleos.

Téngase en cuenta que cuando Obama todavía era presidente, el bloque de senadores republicanos responsabilizaron a Arabia Saudita de los atentados a las Torres Gemelas y autorizaron a los familiares de las víctimas a demandar a Ryad… y tamaño noticiíon fue minimizado cuando no directamente silenciado por los grandes medios.

Lo que si puede suceder es que Washington, puesto entre la espada y la pared, instrumente un golpe de Estado contra rey Salmán o por lo menos para acotar el poder de su hijo mayor y sucesor, Mohammad, que en junio del año encabezó un golpe de estado con apoyo de la CIA para desplazar a quien estaba primero en la línea sucesoria.

Ofrecemos dos notas, una de La Vanguardia (Barcelona) y otra de Russia Today (RT).

Desaparición de Jamal Kashoggi

Hipótesis para un asesinato chapucero

¿Un plan de secuestro fallido y una muerte accidental por sobredosis? ¿Para qué hacía falta desplazar a 15 agentes saudíes a Estambul?


Los saudíes especialmente desplazados a Estambul, en imágenes de vídeo de circuito cerrado difundidas por el diario turco ‘Sabah’ (AFP)Hipótesis para un asesinato chapucero

¿Un plan de secuestro fallido y una muerte accidental por sobredosis? ¿Para qué hacía falta desplazar a 15 agentes saudíes a Estambul?

El 7 de septiembre de 1978, el escritor disidente búlgaro Georgi Markov, refugiado en Londres, donde trabajaba para el servicio exterior de la BBC, esperaba el autobús en el puente de Waterloo cuando notó un leve pinchazo en un muslo. Se giró y vio un hombre que se alejaba con un paraguas en la mano. Aquel paraguas le inyectó veneno, ricino concretamente, y Markov murió cuatro días después.

El “paraguas búlgaro” ha pasado a la historia como un asesinato político genial. Si, efectivamente, los servicios saudíes mataron al también periodista disidente Jamal Khashoggi en el consulado de Estambul, para lo cual habrían necesitado movilizar dos aviones, 15 individuos y media docena de coches, el crimen será recordado como uno de los más aparatosos, chapuceros y ridículos, sobre todo si incluye también el descuartizamiento de la víctima. En este caso, no solo los saudíes desconocen El asesinato como una de las bellas artes, de Thomas de Quincey, sino también la última película del polémico Lars von Triers, que presenta a un asesino en serie empeñado en limpiar a fondo la escena del crimen.

Según una versión, Kashoggi entra en el despacho del cónsul, dos hombres se lo llevan a otra habitación y lo matan

Al parecer, la policía científica turca, en un examen preliminar del consulado al que fue autorizada por los saudíes, extrajo muestras de las cañerías, en el entendido de que, si hubo sangre, tenía que ser evacuada por alguna parte. Esto abundaría en la hipótesis del descuartizamiento del cadáver, la cual se ajusta bastante a la versión recién publicada por David Hearst, director del portal Middle East Eye y antiguo corresponsal del diario The Guardian.

Dos fuentes turcas próximas a la investigación presentaron a Hearst los hechos como sigue:

-El 28 de septiembre, Khashoggi acudió al consulado a pedir unos documentos que necesitaba para casarse con su novia turca. Un diplomático le pasa con un responsable de inteligencia, quien le dice que debe esperar a la semana siguiente y le da un número de teléfono.

La residencia del cónsul de Arabia Saudí en Estambul, a menos de un kilómetro del consulado

La residencia del cónsul de Arabia Saudí en Estambul, a menos de un kilómetro del consulado (Chris Mcgrath / Getty)

 

-El 2 de octubre, Khashoggi llama y le contestan que puede acudir a las 13 h.

-Aquel día, a las 12,30 h. el personal turco del consulado sale para almorzar. Los empleados disponen normalmente de una hora pero esta vez les dicen que se tomen la tarde libre porque va a haber una reunión diplomática de alto nivel.

-Khashoggi llega al consulado a las 13,15 h. Le reciben y le pasan al despacho del cónsul. Una vez allí, dos hombres entran, se lo llevan a otra habitación y lo matan.

-A las 15.15 h., un coche sale del consulado y se dirige a la residencia del cónsul, a menos de un kilómetro. Este vehículos es uno de los tres o cuatro que interesan a la policía turca, según el relato de Hearst, quien afirma que a la fiscalía turca le puede interesar cavar en el jardín de la residencia consular por si está allí enterrado el cuerpo de Khashoggi (entero o a trozos). El cónsul lleva al parecer varios días sin salir de casa.

Hasta aquí la versión de Hearst, que en algunos aspectos no sería discrepante con otra hipótesis. The New York Times publica que, según un ex alto funcionario de Washington, las agencia de inteligencia estadounidenses captaron comunicaciones saudíes según las cuales se planeó hacer viajar a Khashoggi a Riad desde su residencia en Virginia (donde se encuentra el cuartel general de la CIA, por cierto) con alguna excusa y entonces detenerlo. Este plan sería idéntico al aplicado con el libanés Saad Hariri, quien fue invitado a cazar en noviembre del 2017 y permaneció quince días secuestrado en Riad para obligarle a dimitir como primer ministro.

Según esta fuente del New York Times, es posible que el plan no saliera, se tratara de secuestrarlo –en Estambul- pero las cosas salieran mal y Khashoggi acabara muerto. En este sentido, resulta muy significativa una afirmación a la agencia Reuters de una fuente saudí: la inteligencia británica cree que drogaron a Khashoggi (cabe suponer que para llevárselo a alguna parte) pero no se hizo bien y murió por sobredosis.

La presencia de un militar experto en medicina forense entre los 15 saudíes que llegaron en dos aviones a Estambul ese mismo día sería consistente tanto con el uso de la droga como con el supuesto despiece del cadáver. La pregunta sigue siendo: ¿para qué 15 personas? ¿Quizás para sacar de Turquía a Khashoggi a trozos, en 15 valijas diplomáticas?

Ahora la investigación apunta a la pista que podrían aportar los registros del reloj iWatch que portaba Khashoggi en el caso de que estuviera sincronizado con un iPhone, ya que estos aportarían la ubicación de esta persona y los latidos de su corazón. Se sabe, de momento, que antes de entrar en el consulado, el disidente entregó sus dos móviles a su novia turca, Hatice Cengiz, que le esperó en vano a la puerta de la legación diplomática saudí.

El asesinato de Khashoggi podría provocar «un gran terremoto en las relaciones internacionales»

Dos expertos analizan las posibles consecuencias de la desaparición del periodista saudita en Estambul.

El asesinato de Khashoggi podría provocar "un gran terremoto en las relaciones internacionales"

HANDOUT / Reuters
RT

El caso de la desaparición en Estambul del periodista saudita Jamal Khashoggi podría generar un «gran terremoto en las relaciones internacionales», afirma a RT  el investigador periodístico Rick Sterling.

«El Gobierno saudita es extremo, es extraño y tendremos que ver cómo se desarrollan los hechos en este caso, pero [el caso] apunta a la inestabilidad de ese Gobierno, que decapita a cientos de ciudadanos al año», sostiene el experto.

 

Sterling cree que si se descubre que Arabia Saudita es cómplice en la desaparición de Khashoggi habrá «presión» sobre el presidente turco Recep Tayyip Erdogan y Turquía para escalar las tensiones con Riad. Ankara asegura que Khashoggi fue asesinado por los sauditas por su posición crítica al Gobierno del reino, algo que Riad niega.

El periodista indica que el régimen saudita ha sido «un aliado extremadamente cercano de Estados Unidos e Israel». «Habría un gran terremoto en las relaciones internacionales si continúan las llamadas a una reducción seria en las relaciones», mantiene.

A pesar de los años de brutalidad contra su propia gente, la desaparición de Khashoggi parece haber llevado a la temeraria violencia del Gobierno saudita a la mira mundial, señala a RT otro experto, el diplomático estadounidense Jim Jatras.

«Arabia Saudita suele ser inmune a las críticas del ‘establishment’ estadounidense. Pueden destruir Yemen, pueden cortarle la cabeza a la gente (…) y, de repente, todos están indignados por un periodista. Descubrimos que Arabia Saudita es un régimen opresivo que mata a las personas», dice Jatras y agrega que esta atención repentina «parece muy extraña», tomando en cuenta «asesinatos sangrientos con los cuales los sauditas han logrado salir impunes durante décadas».

Comentario (1)

  1. Teo

    Esa si que es una alianza del mal. Pero entre petroleo y armas, nunca hay denuncias de nada. Asi que lo mas probable es que en un mes no se hable mas del tema «periodista saudi asesinado en Estambul»

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