NAZIS- EXPERIMENTO STUKA: Un documental revela un secreto guardado durante 80 años

En 1938 Hitler envió en secreto a España –en ese momento inmersa en la Guerra Civil– su arma más moderna: los tres primeros aviones Junker 87, conocidos como “Stuka”, sin informar ni siquiera a su aliado Franco. Los nazis querían probarlos para ver si aguantarían una nueva bomba de 500 kilos, el doble de las usadas hasta entonces, y eligieron cuatro indefensas aldeas de montaña en la provincia de Castellón para ello. El éxito del experimento determinó al Tercer Reich a construir en masa el Stuka para arrasar con él Europa. Hasta ahora los supervivientes de aquel acto criminal  no sabían quién había ordenado masacrarlos, ya que por aquellas aldeas perdidas ni siquiera pasaba la Guerra Civil. Trailer del documental AQUI. M. Mestre

‘Experimento Stuka’, un documental de los bombardeos nazis que redujeron a escombros cuatro pueblos de Castellón

 

Localización de Castellón (Comunidad Valenciana) en el mapa de España.

Los ataques fueron llevados a cabo por pilotos que pertenecían a la Legión Cóndor, enviada por Hitler para ayudar a Franco.

BORJA RAMÍREZ / eldiario.es

A finales de mayo de 1938 tuvo lugar el conocido como “Guernica de Castellón”, un bombardeo que duró varios días durante los cuales, sin motivo aparente, se destruyeron los municipios de Albocàsser, Benassal, Vilar de Canes y Ares del Maestrat. Justo cuando se cumplen 80 años de estos bombardeos experimentales de la Legión Cóndor, que costaron la vida a 40 personas, el documental Experimento Stuka, dirigido por Pepe Andreu y Rafa Molés, llega a los cines para arrojar luz sobre una cuestión que se mantuvo en secreto durante décadas.

Los habitantes del lugar nunca supieron a ciencia cierta qué motivó el ataque a los pequeños pueblos, sin ningún tipo de importancia estratégica. Aquel día llegaron los aviones y algunos niños salieron a saludar, los adultos los miran con inocencia y curiosidad. Pero los aviones maniobran, caen en picado y bombardean casas e iglesias. Durante años no supieron quién lanzó las bombas que volaron por los aires sus vidas. Experimento  Stuka revela, ochenta años después, las claves de los bombardeos.

El documental, que se proyectará del 9 al 15 de noviembre en los cines LYS de Valencia –pero también en Castellón, Alicante y Elche-, narra la investigación que llevó a cabo Óscar Vives (foto) –profesor de física en la Universidad de Valencia– para tratar de arrojar algo de luz sobre los bombardeos que destruyeron cuatro pueblos en Castellón y que lo llevó hasta el Freiburg Militärarchiv.

La película documental coproducida por la productora valenciana SUICAfilms y Televisión Española, ha sido seleccionado en los festivales internacionales de cine documental DocsBarcelona, Memorimage y DocsValència, donde recibió la mención especial de jurado.

Memoria para cerrar heridas

Pero por encima de todo hay un elemento que se ha ido haciendo evidente y nítido durante todos estos años de investigación: Poner luz sobre los puntos oscuros de nuestra historia no abre heridas sino que las cierra para siempre.

Saber lo que pasó a sus pueblos después de 80 años de silencio reconcilió a los vecinos de los cuatro municipios de Castellón. El silencio había sembrado siempre la duda sobre quién había sido realmente el culpable de aquellas muertes indiscriminadas. Nadie en la zona lo había sabido hasta la fecha. Todos eran víctimas de la mente criminal del nazismo.

Comentarios (2)

  1. Anibal Perpetua

    es la guerra donde no hay moral, pues el objetivo es matar al otro, ya lo dijo alberdi hace dos siglos la guerra es un crimen

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    1. Pablo

      Es cierto que la guerra en sí misma es un crimen, eso vale como posicionamiento moral, pero existen los Crímenes de Guerra definidos por el Derecho Internacional y la Convención de Ginebra, No por estar en guerra “todo vale”. En el caso que explica la nota, estamos claramente ante un Crimen de Guerra: “La destrucción o devastación injustificada de poblaciones”. Esas aldeas no estaban dentro de zona de guerra, y el ataque no tuvo ni siquiera un objetivo estratégico: era un criminal experimento sobre civiles desarmados, que desde el punto de vista técnico tampoco era necesario. Si el Estado alemán actual no ha tenido que asumir responsabilidades por este crimen -como sí lo ha tenido que hacer por otros- es porque nadie había investigado su autoría. A partir de ahora, se le pueden reclamar responsabilidades por este Crimen de Guerra, que estaba en sus archivos pero bien calladitos estaban …si nadie investigaba, se ahorraban tener que hacer frente a reclamaciones previstas por la ley.

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