REVELACIONES. Ahora quedó claro: tenemos un gobierno de ocupación al servicio del extranjero

Carlos Barragán me cae muy bien. Porque conserva la sensibilidad y las emociones que las buenas personas tienen a los 14 años, como Mick Kelly en El corazón es un cazador solitario. Algo muy infrecuente entre los periodistas varones y poco frecuente también incluso en las colegas mujeres. Sentimientos que a veces llegan como latigazos fulgurantes, pero que enseguida se encapsulan, pues haber sobrevivido a las desapariciones y a la enfermedad, y curtirte en este vapuleado oficio ha tenido consecuencias: uno ya no se cuece al primer hervor y aquellos avatares te  han revestido de una coraza que por momentos amenaza helarte el corazón. Tengo para mi que Barragán expresa los sentimientos de muchos. Que es como un chamán sanador al expresar los sentimientos mas profundos de la nuestra tribu: estos tipos son la infantería de marina de una invasión tan destructora como la que arrasó Libia y Siria, constituyen un gobierno de ocupación, un grupo de tareas especializado en el asalto y arrasamiento de todo lo que queremos, comenzando por nuestra historia. Macri lo dijo: la independencia fue un hecho angustiante que debió llenar de congoja a nuestros próceres, los que son prolijamente reemplazados en una moneda nacional en franco proceso de extinción, medida que Marcos Peña — no yo ni Carlos– dijo que era la que mejor simbolizaba las politicas que están impulsando. Malditos sean.

Deben irse

POR CARLOS BARRAGÁN

Asistimos hoy a un hecho insólito: un juez contándoles a los diputados que no hay más política en la Argentina. Ese es el hecho. Porque D´Alessio, Stornelli, Santoro y demás son anécdotas, personajes menores. No es el periodismo el problema principal, por más que nos entusiasmen las pruebas de que Santoro es lo que es. Ni siquiera es el poder judicial, al que todavía no aprendimos a llamarlo por su nombre y le decimos “Justicia”. No son los fiscales y los jueces mafiosos. Es la política.
Cuando empezó 2016 me dijeron que “habían bajado los servicios”. Varias veces escuché esa frase con el mismo modismo: bajaron los servicios. La comprensión de ese hecho que parecía ser apenas un acompañamiento de otra cosa terminó por completarse ahora. Este gobierno no gobierna, sus jueces no imparten justicia y sus legisladores no legislan. Todo eso lo hacen otros o lo hacen para otros.
Apenas asumido este gobierno muchos percibimos –lo sentimos en el estómago- que se trataba de un gobierno de ocupación. Y ahora están las pruebas, no fue una sensación. Poderes extranjeros y supranacionales con algunos personajes protagónicos y muchos extras contratados asaltaron el Estado Argentino. Ya no hay especulaciones ni hay que sacar conclusiones con indicios sutiles: todo está a la vista. Macri y su grupo de asalto deben irse. No sé cómo. Tampoco sé cuántos políticos entienden la profundidad del problema. Macri y su grupo de asalto deben irse porque no conforman un gobierno argentino, son infiltrados y ya no necesitamos pruebas para decirlo porque las pruebas están en un juzgado de Dolores y a esta altura también saturan las redes sociales. Macri y su grupo de asalto deben irse. Porque los argentinos tenemos derecho a elegir un gobierno argentino, y ningún otro país ni organización turbia tiene derecho a presentarse como una opción democrática. No son una opción democrática, nunca lo fueron. Son los enemigos de la Argentina y sus instituciones, enemigos del pueblo que los votó y a quien le quitan la riqueza. Macri y su grupo de asalto deben irse porque ya no podemos seguir jugando a la democracia con ellos. Porque ellos nunca jugaron a la democracia, vinieron a matarla.
(Leído en el programa «Los únicos privilegiados» que se emite por FM La Patriada)

Comentarios (9)

  1. xuxuyoc450

    No es un caso aislado el law fare fair -en tanto COSTO de circo y entrada- en Argentina, pero Ramos Padilla debía comenzar por el principio y demostrar con pruebas en el Congreso, a pesar del ataque de nervios de los Cambiemos y Cambiantes macristas, que con y por «angustia» colonial hicieron mutis, que a través del poder judicial, encargado de impartir la «justicia», que para eso la crearon las mitologías universales, y con el aval de la injerencia del poder financiero yanki, hoy capaz de decir que el ku klux klan ordenó «fotocopiar» cuadernos lo que es posible en USA cuando se le da por hacer brain storming del Atlántico Sur, y que estaba vez se trata de genio y figura hasta la VIOLACIÓN de todas las leyes de Macri, Carrió, Alonso, Stornelli, Bonadio, la Suprema Corte por prestar la carpa, Iruzun, Bullrich, Larreta y tantos otrxs. Sí, se trata de una increíble mafia «gobernante».

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  2. Claudia

    El 9 de Diciembre de 2015, los que la pasamos mal en la Dictadura lo supimos con claridad inmediata: Argentina sería entregada y la vida de muchos de nosotros, junto con ella. Las persecuciones serían inminentes y entonces temimos por los más jóvenes, el bocado predilecto de los dinosaurios. Por experiencia sabíamos que los Servicios nunca habían dejado sus oscuras actividades, de hecho, las incrementarían.
    No podíamos adelantar, por supuesto, los niveles de creatividad goebbeliana por venir. Ni el nivel de complicidad popular con ella. Sabíamos del hijoputismo estructural, excrecencia indeseable del Inconsciente Colectivo argento. Pero nos resistimos a mensurar el grado de oscuridad de nuestros congéneres, aquellos que habían traído esto. Por eso surgieron, con ingenuidad, las erradas hipótesis del engaño al electorado. No. No fue engañado. Porque ese grueso electorado que votó este retroceso lo hizo voluntaria y decididamente. Larvaba dentro de él un deseo , antes de Cambiemos, muy incorrecto e inconfesable: desaparecer de la mera vista a esos sectores sociales que consideraba fuera del destino manifiesto argentino (que vaya a saberse cuál carajo es…).
    Los psicópatas (ese 3 a 6 % promedio de la población mundial), trabajan solos. Son solitarios por naturaleza. No son enfermos, son ANORMALES. Pero cuando una sociedad se siente en peligro por estar en medio de un proceso que concibe sospechoso, y quiere amputarse una parte de sí por considerarla gangrenosa, los llama de a uno y así configuran una banda psicopática hecha y derecha. Entonces, la sociedad, los premia con cargos y honores, dignificando la cirugía poblacional cruenta que vienen a hacer… POR LLAMAMIENTO POPULAR.
    Es jodido decirlo, pero estos tipos fueron llamados a escena. No eran más que un partidejo parroquial, si se quiere. Ni siquiera el Norte lejano los había percibido como ariete. Pero una vez consolidado el imaginario absurdo que ELLOS y PARTE DE NUESTRO PUEBLO construyeron para sorpresa de los thinks tanks y laboratorios de conducta extranjeros, ahí el Norte se dio cuenta de que serían harto útiles para ese otro proyecto continental que sí venía perfilándose con cronograma y objetivos.
    El nexo entre psicópata y complementario (la víctima que percibe dentro de sí cierta oscuridad vergonzosa que el psicópata se ofrece prestamente a amnistiar contra subyugación absoluta), no se rompe así nomás. Es un vínculo complejo, de contraprestación del tipo «ambos nos amnistiamos – y potenciamos – nuestras respectivas oscuridades». Y la Historia muestra que las bandas psicopáticas no se van por sí solas, no lo hacen voluntariamente. Hay que sacarlas a puntapiés..
    Todos comprendemos el concepto de Law-fare y las condiciones neocoloniales del mundo actual. Pero una cosa no quita la otra: nuestro pueblo, PARTE IMPORTANTE DE NUESTRO PUEBLO, los llamó para realizar una eugenesia social.
    Hasta que no aceptemos eso, no podremos armar un discurso coherente que pegue porque no estaremos entendiendo a ese electorado.
    Porque ese ejército de ocupación, esa avanzada, fue llamada por vastos sectores de argentinos. Esos que quieren ser colonizados sin preguntarse jamás si de casualidad pueden ser de alguna utilidad al invasor (porque parece que ser clase media ya otorgaría fantasmática funcionalidad). Por eso no podemos convencerlos con números de espanto. Porque el vínculo es psiquiátricamente oscuro. Puede que se rompa esa mutua contraprestación nefasta por donde menos se lo espere. Pero atención…esa proporción de población, seguirá buscando, intermitentemente, cirujanos sociales. Mientras no podamos quebrar ese imaginario, la democracia, el país y los argentinos todos, estaremos siempre en peligro. Saludos, Claudia.

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  3. Pingback: 15 de Marzo – Rebelaciones. Ahora quedó claro: tenemos un gobierno de ocupación al servicio del extranjero. JJS | Comisión de Exiliados Argentinos en Madrid (CEAM)

  4. Ana Lía Pujato (@pujapais)

    como siempre, claudia, brillante síntesis.
    pero veo lo mismo en brasil. será que esas clases medias: los únicos que trabajan y pagan los impuestos, como se autodefinen, aquí, allá y acullá seguirán siendo el producto inevitable (por intrínseco en la condición humana?) del ascenso social que los gobiernos populares desencadenan?
    por lo menos mientras haya un poder global que los incite, fogonee y banque, para que el estado de bienestar siga siendo una utopía «comunista».

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    1. Claudia

      ¡hola, Analia, tanto tiempo!
      Muy buen punto el tuyo. Las clases medias como las conocimos en el siglo XX son un subproducto histórico relativamente reciente y las del XXI, un giro todavia mas sorpresivo. Me inclino a pensar que tal vez no sean la culminación de si mismas sino un obligado intermedio hacia otra clase de agrupamiento. Ahora, es por demás curioso que las clases medias puedan enumerar uno a uno sus atributos – reales y fantasticos – pero no puedan verse , a cuerpo entero, la imagen.
      Se dijo reiteradamente que en los 3 gobiernos anteriores faltó bajar ideología para esa clase y las otras a ella relacionadas , y que la potenciación del consumo fue estrategia errada porque tendio a cosificar aún más individuos y relaciones.
      En lo primero estoy de acuerdo. Pero se baja ideología cuando se la tiene con contorno muy definido. Con decir «redistribuiremos más equitativamente» no precisamos demasiado; Casi que los Peronistas hicimos de nuestra hibridez , un culto , y de la supuesta urgencia del goce popular para «ya mismo», una mitica que es tiempo de revisar en vez de solazarnos identitarios en nuestra rareza.
      En cuanto a lo segundo, el manijeo al consumo como necesario motor de una economía en movimiento , fue casi una determinación y no una eleccion gubernamental de ese entonces: el sujeto cosificado ya campeaba hacia rato por el mundo y abastecer sus deseos primarios y accesorios era sencillamente interrelacionarse con una anatomía ya existente. Alimentar con otra sustancia al pueblo presupone intervenir esa anatomia y sólo atacando la medula, el sistema de propiedad, puede nacer otro individuo al que darle algo mejor. La creciente crisis de escasez mundial puede que le de una mano a la ideología en esto de constituir otro tipo de gente. En los 60 y 70 resultaba mucho más familiar plantearse preguntas ideológicas. Ahora en virtud de la maquinaria distractiva mundial, sólo la bruta realidad ayudará a disparar interrogantes de peso, creo.
      Pero reitero una convicion personal: las clases medias son apenas un instante histórico en la Cuenta Larga de la Historia. Aferrarse a ellas como categoría es como quedarse en la invención del sextante y renunciar a inventar el gps. Saludos cordialisimos para los sufridos amigos brasileños !

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  5. Carlos

    Muy bueno el análisis de Claudia, que en lo referido a la conducta de la clase media podríamos sintetizar con uno de esos enfoques admirables y sabios de Jauretche: «Cuando esta mal, vota bien. Cuando está bien, vota mal».
    ¿Cómo llegamos a esto? Porque a esta gente no la votaron los marcianos. Y corremos el riesgo de que sigan. Recuerden lo de Menem (que no fue un gobierno peronista) que nos engañó en el 1989, pero después de seis años de desastre y ya sin engaño (con el mejor equipo con los Bunge y Born, Cavallo y los Alsogaray), en 1995 más del 50% de los argentinos lo reeligió. Dejó el país en ruinas…¡y volvió a ganar la primera vuelta del 2003!! Y nosotros nos creemos vivos…

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  6. claudio

    «Macri y su grupo de asalto deben irse porque ya no podemos seguir jugando a la democracia con ellos. Porque ellos nunca jugaron a la democracia, vinieron a matarla.»

    Sí Barragán, tenés razón, porque en esas palabras tuyas está clarito que la democracia para vos es un juego y que sólo está mal no jugarlo, o hacerlo «zarpadamente».

    Cristina jugó el juego, pero lo jugó bien. Nos metió en la agenda global de la ideología de género y llenó de «nuevos derechos» a minorías a espaldas de las mayorías. Lo dicho «jugó a la democracia», porque eso democracia de la de veras no es; no lo es para nada.

    En la democracia de la de veras los representantes no abusan de su poder legal de representación decidiendo a espaldas de la mayoría en temas graves, que tocan a los valores que esa mayoría respeta y desea conservar. En la democracia de verdad ante casos así se llama a consulta popular, Barragán, no se abusa con una mayoría electoral que jamás otorgó explícitamente el poder de que se decida sobre ella en determinadas cuestiones. ¿Entendés que no fue solo una suba de impuestos, no?

    Con el mismo derecho este puto gobierno actual podría implantar la pena de muerte, por ejemplo. Pero, claro eso sí que estaría mal, porque a la democracia de verdad se la puede reemplazar por u simple juego, siempre y cuando se lo haga para lo que nos cae bien.

    Macri y Cristina se pueden ir igualmente a la puta que los parió y por las mismas razones básicas: porque reemplazaron a la democracia de verdad por este juego tramposo; no importa quien fue más zarpado, eso es solo un detalle.

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  7. usuario

    La Argentina territorio sin ley, y sempiterna corrupta, es la infumable mierda que es, entre otras, gracias a la ingente cantidad de escoria tana que llegara a toneladas.
    Vendi fumi, ladri, mafiosi..

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  8. Carlos

    Claudio: me parece que no es correcto meter a todos en la misma bolsa. No son todos iguales. Además: ¿dónde está esa «democracia de verdad» que vos mencionás ¿Dónde se consigue? Repito: a estos gobernantes no los eligieron los marcianos, los elegimos nosotros . Y los gobernantes, políticos, legisladores, jueces, salen de entre nosotros. En todo caso los argentinos somos así. O casi todos. ¿Dónde están los argentinos buenos que nos van a gobernar bien y van a hacer un buen país?
    Usuario: hablar de «La Argentina corrupta» es una abstracción. En todo caso los corruptos somos los argentinos. ¿O creés que los argentinos son corruptos menos vos?
    Y lo decís de la culpa de los italianos me dejó estupefacto…¿Qué tienen que ver los italianos en la elección de este gobierno?

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