CAMBIO CLIMÁTICO: Las plantas luchan con todas sus fuerzas contra el calentamiento, descubren los científicos

El reino vegetal está aumentando su ritmo de trabajo para compensar la contaminación atmosférica, pero su esfuerzo no es suficiente  porque el cambio climático reduce la vegetación y también la esperanza de vida de los árboles. Aun así,  «las plantas están trabajando duro, en el extremo más alto del rango esperado», explicó el profesor Lucas Cernusak ecólogo terrestre que lideró la investigación que llegó a este descubrimiento. Al parecer tenemos la  respuesta para aquella pregunta que hacía  Mario Benedetti en su poema De árbol a árbol,»los árboles, ¿serán / acaso solidarios?». M. Mestre

Las plantas redoblan esfuerzos para luchar contra el cambio climático

 «Arco del Arno», en el bosque de Entzia, en Álaba, Euzkadi. / Foto Gonzalo Gallego Crespo

Un estudio desvela que los índices globales de fotosíntesis han aumentado desde la industrialización. El fenómeno permitiría a los vegetales compensar las emisiones de dióxido de carbono en la atmósfera

VALENTINA RAFFIO / EL PERIODICO

Mientras el cambio climático avanza, las plantas reaccionan para intentar contrarrestar sus efectos. La naturaleza, de hecho, lleva desde los inicios de la revolución industrial intensificando su actividad para mitigar las emisiones de dióxido de carbono (CO2) derivadas de la actividad humana. Así lo concluye un nuevo estudio publicado este mismo jueves en la revista ‘Trends in Plant Science’ en el que se demuestra que los índices globales de fotosíntesis han crecido exponencialmente y en la misma proporción que el constante al incremento del CO2 atmosférico.

El análisis ha tenido en cuenta la evolución de la producción primaria bruta (también conocido como ‘terrestrial gross primary productivity’ o GPP), un índice con el que se mide la energía total generada por las plantas durante la fotosíntesis. Esta herramienta ha permitido evaluar el rendimiento de las plantas tanto a nivel individual (como es el caso de una hoja) como global (como en un ecosistema como un bosque, por ejemplo). La conclusión es que, en términos generales, el ecosistema vegetal  está aumentando su ritmo de trabajo para compensar la contaminación atmosférica.

«Sabemos que las plantas terrestres actualmente absorben parte CO2 del que se libera a la atmósfera por las emisiones relacionadas con la actividad humana», explica Lucas Cernusak, investigador principal del recién publicado estudio. «Sabemos que actualmente este fenómeno, conocido comúnmente como el sumidero de carbono terrestre, está contribuyendo a disminuir velocidad a la que aumenta el dióxido de carbono en la atmósfera. Lo que no sabemos es cuan fuerte es esta respuesta y cuánto tiempo podemos contar con ella», añade el experto.

No, no es una buena noticia

Este fenómeno, sin embargo, no supone una buena noticia para el medio ambiente. De hecho, los mismos investigadores responsables del recién publicado estudio matizan que el sobreesfuerzo de las plantas no es suficiente. El cambio climático se relaciona con una mayor frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos (como olas de calor, sequías y tormentas) que paralelamente amenazan de manera directa la vegetación terrestre y, por lo tanto, disminuyen su capacidad de mitigar la presencia de dióxido de carbono en la atmosfera.

También cabe recordar que los ecosistemas vegetales destacan entre los principales afectados por el cambio climático. Un reciente estudio publicado en la revista ‘Nature Communications’ recuerda que bajo el aumento de las temperaturas los árboles tienden a crecer de manera más rápida pero también a morir antes de lo esperado. El tiempo en que las plantas almacenan el dióxido de carbono, por lo tanto, también está disminuyendo. Esto implicaría que el dióxido de carbono que es absorbido por árboles y plantas durante la fotosíntesis, y que es almacenado en forma de materia orgánica, podría volver parcialmente a la atmósfera tras la muerte del árbol.

«Todos los estudios realizados en los últimos años apuntan hacia una misma idea: la vegetación ha sido clave para contrarrestar parcialmente los efectos del cambio climático pero no podemos confiar sólo en ella. Más ahora, cuando los ecosistemas vegetales empiezan a mostrar síntomas de flaqueza», argumenta Josep Pañuelas, ecólogo del Centre de Recerca Ecològica i Aplicacions Forestals (CREAF). «Sabemos que la vegetación absorbe hasta una cuarta parte de las emisiones de CO2 y los océanos otra. Pero ahora que ambos ecosistemas también se están viendo afectados ya no podemos contar del todo con su capacidad para ‘depurar’ el aire», añade Pañuelas, quien también recuerda que tras estos fenómenos se esconde el inevitable efecto cascada, un proceso que afecta al equilibrio de todo el sistema.

Comentario (1)

  1. Adhemar Principiano

    Sres. humanos, especie en aprontes de desaparecer, el único recurso es la muerte y terminación del sistema capitalista, del money, money y el consumo por el consumo. Nada más.

    Responder

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: