TECNOLOGÍA – TIERRAS RARAS: China produce el 83% de estos minerales estratégicos

Las ‘tierras raras’, la baza china en la guerra comercial con EEUU

Una muestra de diversas tierras raras en un centro de California, Estados Unidos (David Becker / Reuters)

El país produce el 83% de las tierras raras, elementos clave en la electrónica

 

PIERGIORGIO M. SANDRI / LA VANGUARDIA

Son 17. Están situados en la parte baja de la tabla periódica de los elementos, en color violeta. Se les consideran las vitaminas de la tecnología. Son los minerales conocidos como tierras raras o en inglés rare earth .

Sus nombres no le sonarán a la mayoría (lantano, itrio, escandio…), pero, como indica Ignacio Navarro, decano del Col·legi Oficial d’Enginyers Tècnics i de Grau de Mines i Energia de Catalunya i les Balears, “se encuentran en la mayoría de los objetos que nos rodean, y prácticamente en todo lo relacionado con la electrónica, la generación de energías renovables y la eficiencia energética. Se utilizan en la fabricación de sistemas de iluminación de bajo consumo, pantallas de plasma LCD, altavoces, equipos de resonancia magnética, aerogeneradores, motores y baterías de coches híbridos, smartphones, etcétera”.

Contrariamente a lo que su nombre indica, estas sustancias son bastante comunes. Pero una cosa es encontrarlos, otra es producirlos. El problema es que su extracción, además de peligrosa, es muy costosa, porque hay que refinarlos y separarlos de otros elementos. El procedimiento además crea residuos tóxicos y emplea ácidos.

En la actualidad el 83% de la producción tiene lugar en un único país: China, que además es quién alberga en su subsuelo la mayoría de las reservas mundiales: el 55%. Para que se tenga una idea, Arabia Saudí, que domina el mercado del crudo, cuenta con el 15% de las reservas de petróleo. Ya lo dijo Deng Xiaoping en 1992: “Oriente Medio tiene petróleo, China tiene tierras raras”. Además, la demanda de estos metales está en aumento y según la consultora Roskill los precios de estos minerales subirán un 15% anual en los próximos tres años.

Así que China, en pleno conflicto con Estados Unidos tras el caso de Huawei, tiene la sartén por el mango. Los analistas han llegado a hablar de que dispone de un “botón nuclear”. Porque si decidiera cortar las exportaciones de estos minerales podría poner en jaque a Estados Unidos, que compra a Pekín más del 80% de las tierras raras que necesita (para su estratégico sector de defensa).

Ignasi Queralt, investigador del departamento de Geociencias de Idaea y conferenciante en Expominer, asegura “China puede bloquear cuando quiera el comercio de estos metales. Porque Estados Unidos abandonó hace años la explotación por tema regulatorios e impacto medioambiental. Le salía más barato comprarlos desde fuera. Y los que sabían trabajar en este campo o se han jubilado o han muerto”. Con lo que el know how de las tierras raras en la actualidad está en mano de los chinos.

Xi Jinping visitó una mina cerca de Mongolia esta semana, en un claro gesto simbólico hacia Washington. De hecho, Donald Trump ha excluido estos metales de las recargas arancelarias, ante su importancia estratégica.

¿China puede cerrar el grifo? Hay un precedente, que se remonta al año 2011. China puso el freno a las ventas de estos minerales, como medida de retorsión ante un conflicto territorial en la zona. Algunos de estos elementos se dispararon en el mercado hasta valer más que el oro. El caso acabó hasta la Organización Mundial del Comercio en el 2014, que obligó a Pekín a dar marcha atrás.

Los chinos se comprometieron en su adhesión a la OMC a no obstaculizar el comercio de estos minerales. Pero esto no significa que no puedan romper las reglas otra vez. “En tiempos de guerra nadie se mira los artículos de una ley. Estados Unidos también alegan en sus vetos a China argumentos de seguridad nacional muy discutibles”, señalan fuentes cercanas a esta organización.

¿Hoy por hoy existen alternativas a los chinos? Pocas. “Se deberán hacer esfuerzos para investigar y poner en marcha otras minas, aunque esto no puede hacerse de hoy para mañana”, dice Ignacio Navarro. De hecho, ya en el 2011 se registró un descenso de las exportaciones chinas.

“Fruto de esta preocupación se abrieron nuevas minas o se recuperaron minas inactivas de tierras raras, destacando la mina Mountain Pass en Estados Unidos y la de Mount Weld en Australia. En España existe el mayor yacimiento europeo de monacita, en Ciudad Real, aunque no se explota debido a protestas de grupos ambientalistas”, cuenta este experto.

Japón habría encontrado en el océano una gran cantidad de reservas, pero su explotación es una incógnita. También se han señalado yacimientos en Corea del Norte, pero las condiciones políticas en ese país son muy inciertas.

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