Grecia acorralada: un experimento perverso

De buena nos libramos. Grecia padece un destino conocido. El que nos hubiera tocado si hace casi diez años, el 19 de diciembre de 2001, no hubiéramos ido a la Plaza a exigir que se fueran de una vez y para siempre De la Rúa y Cavallo. Si  nos nos hubieéramos «parado de manos», si Kirchner no nos hubiera sorprendido tan gratamente. De buena nos salvamos, sí. Veamos a los los griegos, saqueados, malvendiendo hasta el agua mientras los tratan de vagos y maleantes. Como pasó con nosotros, se habla de establecer un protectorado, que quitarles hasta el Partenon. Están tan o más jodidos que con los nazis, o cuando Stalin los entregó a los británicos. Ojalá entiendan pronto que no hay otra salida que resistir y volver a tomar el destino de su antiquísima nación en sus manos. Y no sólo por ellos. Porque si no lo hacen, el saqueo continuará en Portugal, en Irlanda, en España, en Italia… 
GRECIA BAJO EL TERROR ECONÓMICO
 Voula Papagianni, pedagoga e investigadora social:

«Un experimento perverso para medir las reacciones de los pueblos»
Joan Palomés / El Triangle
Traducciòn del catalán para Pájaro Rojo: Montserrat Mestre.
–Continúan tensas las negociaciones entre el Gobierno y la troika. ¿Qué saldrá en definitiva de todo eso?
–Han puesto Grecia en venta. Han vendido la soberanía. Grecia ya no es un país libre e independiente. Han vendido sus activos, sus riquezas naturales. Ya no sabemos qué nos queda. Sólo el aire…pero quién sabe si eso también no lo perderemos…
El año pasado un semanario alemán, insinuaba que para pagar la deuda griega se  podrían poner en venta partes del territorio nacional…
–El emir de Qatar, ahora mismo, está en el Mar Jónico, en Corfú, para comprar dos o tres islas griegas. Y hace un par de semanas se anunció la fusión de dos bancos griegos -uno de los cuales era el Alpha Bank- y el principal accionista de esa alianza es el emir de Qatar. Todo esto no es una casualidad. ¡Hasta las aguas termales quieren comprar! Es una terapia muy popular entre la gente mayor. Este año, antes de que se iniciara la temporada, el gobierno eliminó totalmente las subvenciones a la gente mayor para ir a los balnearios. De pronto, un alúd de árabes comenzó a visitar los balnearios… y los está comprando. El último caso fue el de las Fuentes de Ipati (también llamadas Neopatria), un lugar que a los catalanes les resultará muy conocido porque fue la última capital del Imperio Catalán. Hace un par de años el embajador español colocó una placa en el balneario donde decía que, después de la Acrópolis, Ipati es el lugar más significativo para los catalanes.
–Parece que aun no se han acabado los recortes presupuestarios y las medidas de austeridad
–Ahora mismo, en los buzones de los domicilios -yo aún no lo he recibido- está llegando la información referente al nuevo impuesto especial que instauró el gobierno para todos los griegos: ¡El 4% de los ingresos anuales de cada ciudadano!
¿Es asumible la deuda griega?
–Los datos oficiales dicen que nuestra deuda es de 350.000 millones de euros, pero hay economistas que calculan que en los próximos 2 años la deuda subirá a  1,7 billones de euros. La deuda griega ha crecido exponencialmente después de los Juegos Olímpicos que organizaron ciertas empresas nacionales, alemanas, inglesas, francesas, norteamericanas, etc. La corrupción fue pavorosa. Y dicen que nosotros tenemos que pagar la factura. Pero los ciudadanos no creemos que debamos lo que dicen que debemos. El pueblo griego ignora absolutamente quien ha pedido prestada esta cantidad ingente de dinero.¿Para qué los han utilizado?¿Dónde han ido a parar?¿Quién se ha enriquecido? El pueblo griego no tiene que pagar lo que han hecho los financieros, las clases acomodadas y la corrupción. Los griegos no somos santos, ciertamente, ni todos son inocentes, porque la corrupción ha infiltrado toda la vida social en Grecia, pero la imagen que se tiene de mi país no se corresponde con la realidad que estamos viviendo. Hay dos Grecias: la de los poderosos y la de los más débiles.
¿Está aumentando la extrema pobreza en su país?
–Ya no es pobreza sino verdadera miseria entre los sectores más vulnerables: niños, pensionistas, enfermos, desempleados… Por ejemplo, los niños: los escolares no tendrán libros este año, porque el estado no tiene dinero para la impresión de libros y las escuelas repartirán fotocopias. Los jubilados fueron los primeros en recibir recortes en sus pensiones. En cuanto a los enfermos. un ejemplo dantesco es que se han recortado los gastos de la quimioterapia. Los pacientes, inicialmente, deberán pagar el costo del tratamiento y 6 meses después recibirán una parte –sólo una parte– de lo que han gastado.
¿Qué actitud está tomando la izquierda delante de este panorama?
–La izquierda no está unida. Es dramático. En este momento no hay ningún dirigente, ningún líder que pueda aglutinar el movimiento de protesta. Falta un líder, sea comunista o socialista. Los partidos políticos van cada uno por su lado. Hay algunos que están más cerca de las inquietudes de los jóvenes y otros que tienen más militantes de corte comunista, históricos, más ortodoxos. Curiosamente, estos militantes más veteranos son los que tienen las ideas más claras, porque es una generación que ha vivido o ha estado más cerca de una etapa, la de la Segunda Guerra mundial y la postguerra, y además les han arruinado la vejez, el poco futuro que les queda.
¿Qué quiere decir?
–Mi padre,  antiguo luchador, tiene 90 años y me dijo el otro día, muy ofendido: «Éstos, contra quienes luché para defender mi país, éstos que me han arruinado la vejez, éstos mismos son los que me dicen que soy un inútil, un vago, un cobarde”. Muchos griegos ven esto como la venganza alemana. La tercera guerra mundial, ahora económica, de Alemania contra Europa. No es nada inocente. En el mismo momento en que se estaban iniciando las negociaciones para la ayuda a Grecia, en ese mismo momento, ellos y los franceses nos vendían submarinos y armas que nos han costado miles de millones.
¿Se podría decir que se está extendiendo un sentimiento antialemán?
–No exactamente. Hay que decir también que no hemos tenido malas experiencias con los alemanes después de la guerra. Estamos hablando del gobierno de Angela Merkel. Pero sí que hay una reacción a las humillaciones recibidas. Mucha gente mayor está enfurecida. Ven que la moderna Alemania, un país contra el cual lucharon hace muchos años, ha sido uno de los que les han arruinado la vejez. El crecimiento alemán, su industria, su riqueza, se ha basado en la aniquilación de las industrias europeas meridionales, donde después se han vendido sus productos. El escándalo de Siemens ha costado millones de euros a Grecia. Ha sido el caso de corrupción y tráfico de información confidencial más flagrante de la historia del país. Y en Alemania, la señora Merkel seguramente sabía que el director de Siemens en Grecia, Mihalis Kristoforakos, obtenía las concesiones de los aeropuertos, de las grandes superficies, de los grandes proyectos comprando voluntades de funcionarios y de políticos con dinero. Kristoforakos ha huido a Alemania. Menciono este caso, porque es desgarrador: Kristoforakos es hijo de un médico que participó durante la II Guerra Mundial en los experimentos médicos que hacían los nazis. Además,  los medios de comunicación alemanes han atizado el fuego con humillaciones a los griegos. Nos han dicho haraganes, inútiles, corruptos. Cuando el semanario alemán Focus  publicó aquella portada con la Venus de Milo, los griegos nos sentimos bastante humillados.

¿Crece entre los griegos el euroescepticismo?

En Grecia aun creemos en una Europa unida, pero no homogénea. Falta una alianza de las diversas culturas europeas, de las diferentes etnias que habitan Europa. Ahora está en peligro esta idea, porque los intereses de poderosos pasan por eliminar cualquier identidad cultural o nacional. Prefieren individuos sin nexos. Consumidores y basta.

¿Cómo explica la  virulencia de la crisis en Grecia y sus consecuencias?

–Grecia vive un verdadero terrorismo, una guerra psicológica. Cuando nos vamos a dormir, no sabemos lo que nos espera el día siguiente. La crisis ha estallado tan violentamente en Grecia, porque este país es parte de un perverso experimento social para medir los efectos de las recetas impuestas, la reacción de la gente… Es por eso que hablo de terrorismo. Y, paradójicamente, no se discute sobre quien se ha llevado el dinero, quién se ha enriquecido… Grecia es un país que tiene una identidad etnica y cultural muy pronunciada. Si los griegos no reaccionamos, si no resistimos, entonces  será más fácil aplicar la misma receta a otros países. Después de nosotros, les tocará a los portugueses y los irlandeses. Y después a España e Italia. Si cedemos, los griegos nos hemos de preparar para una cultura de la pobreza. Y, como decía Paulo Freire, una «pobreza de los silenciados».

¿Tiene esperanza en los indignados?

– En Grecia, hasta ahora,  no se puede hablar de un movimiento organizado de indignados. Ahora, de nuevo comienzan a ocupar las plazas. Al principio, el movimiento fue espontáneo. Si había 300.000 personas en la plaza, había 300.000 argumentos. Ahora hay motivos comunes: educación, salud, seguridad social… Imagino que ahora se organizarán mejor, a pesar de que los medios de comunicación los presentan como una pandilla de exaltados.

¿Hacia dónde va Grecia?

–Grecia va en dirección a una fórmula peor que un protectorado. La única arma contra este terrorismo, contra este robo de ideas, de valores y de democracia, es la resistencia cultural.

¿Señora Voula, se ha olvidado de decir alguna cosa?

–Sí. Ayúdennos…

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