ORO -RESERVAS MUNDIALES: Sigue creciendo la demanda de los bancos centrales. El caso de Argentina

Hasta el momento las compras mundiales netas de oro informadas en 2019 suman 207 toneladas, el total más alto desde que los bancos centrales se convirtieron en los principales compradores en 2010. Los bancos centrales continúan acumulando oro para diversificar sus reservas ante la incertidumbre geopolítica y económica. En este enlace se puede observar la evolución de las reservas de oro de casi todos los países entre 2000 y 2019. En el caso de Argentina se aprecia que en el primer trimestre del año 2000 las reservas de oro del país eran de 10,3574 toneladas. A finales del  2000 eran de 0,54 t. Dos años después, habían bajado a 0,27 t. En el primer trimestre de 2003 empiezan una lenta pero imparable recuperación. En el segundo trimestre de 2004 dan un salto a 42,62 toneladas. A mediados de 2011 las reservas de oro de Argentina ya eran de 61,73 toneladas. Se mantienen así hasta finales de 2016, en que bajan a 56,76. En el primer trimestre de 2017 siguen bajando, y quedan en 54,89 t.  A partir de allí hay datos un poco extraños: algunos trimestres – primero de 2017 y segundo de 2018-  vuelven a reportar unas reservas de 61,73 toneladas. En el primer trimestre de 2019 Argentina reporta unas reservas de 54,89 toneladas de oro. M. Mestre

China acapara oro y vende sus activos en dólares mientras se agrava la guerra comercial con EEUU

Ritmo de compra de oro de los bancos centrales de todo el mundo

La intensa actividad de Pekín se produce en medio de una tendencia inversionista mundial que busca refugio en ese «puerto seguro» que representa el metal precioso.

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Los precios del oro han marcado un nuevo récord esta semana al alcanzar los 1.439 dólares por onza, su máximo en seis años. Las inversiones en oro realizadas por Pekín para alejarse del dólar estadounidense han impulsado el crecimiento del valor del metal precioso.

El Banco Popular de China, el banco central del país, ha comprado más de 70 toneladas de oro desde diciembre pasado, según datos del Consejo Mundial de Oro. El banco central chino llevaba más de dos años sin reportar sobre el incremento de sus reservas, por lo que las cifras oficiales permanecieron sin cambios desde octubre de 2016 hasta noviembre de 2018.

La intensa actividad del gigante asiático tiene lugar en un momento en que los bancos centrales están acumulando oro a tasas récord. Rusia ha liderado las compras del metal, añadiendo unas 274 toneladas a sus reservas el año pasado. En los primeros cinco meses de 2019, Rusia sumó otras 78 toneladas a sus arcas, incrementando en un 3,7% la proporción del metal de sus reservas internacionales.

Mientras tanto, las reservas globales de oro de los bancos centrales se dispararon en 651,5 toneladas en 2018, 74% más en comparación con el año anterior.

Varios analistas señalan que Pekín ha apostado por el metal precioso para «diversificar sus reservas» y reducir su dependencia de la moneda estadounidense. China ha estado en los últimos años vendiendo progresivamente sus bonos del Tesoro de EE.UU., disminuyendo sus tenencias desde 1,32 billones a finales de 2013 hasta 1,1 billones en abril pasado.

Este impulso a la compra de oro se produce en medio de la prolongada disputa comercial entre Pekín y Washington.

The Financial Times cita al economista sénior de Aberdeen Standard Investments, que sostiene que, aunque en China el oro no ha servido tan tradicionalmente de reserva de valor como en EEUU  y algunas economías emergentes, como por ejemplo la India, sí tiene sentido que Pekín busque diversificar sus tenencias si «se está preparando para un mundo de mayor incertidumbre».

Asimismo, el estratega en materias primas de Scotiabank, Nicky Schiels, comentó a Kitco News que el oro ha estado superando la mayoría de las diez monedas más líquidas mundiales desde que estalló la guerra comercial entre EEUU  y China. Describió la última alza del precio del metal como «un brote autónomo del oro» que excluye la habitual correlación directa con el dólar estadounidense.

Las dos mayores economías del mundo llevan envueltas en un conflicto comercial desde marzo de 2018. En la última escalada, EEUU subió hasta el 25 % los aranceles para la importación de bienes chinos por valor de 200.000 millones de dólares. China respondió con tarifas del 25 % para 5.000 productos estadounidenses por valor de 60.000 millones al año.

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