HISTORIA – FAKE NEWS: Regina, patriota de las Galias, apropiada por el santoral romano

Historia de la joven gala Reine, o cómo se roba la memoria de los pueblos

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Escultura de Reine, en Alesia-Sainte-Reine, en Francia

POR MONTSERRAT MESTRE

La historia de santidad  que ha llegado hasta nuestros días de una joven del pueblo galo llamada Reine -Regina para los romanos-  es lo que hoy llamaríamos una «fake news». Ni más ni menos es lo que ocurrió cuando el Imperio Romano  convirtió el  cristianismo en Catolicismo, lo declaró religión de Estado y se apropió de tantísimas historias de héroes  que se habían resistido a los abusos precisamente del Imperio. Muchos héroes y heroínas populares, fueron asesinados -siempre al salvaje estilo imperial romano, precusor del Guantánamo estadounidense, o de la prisión de  Abu Ghraib-  no por ser cristianos, sino porque se resistían a ser colonizados.  Pero, los escribas de la flamante religión de Estado del Imperio, en algo tenían que inspirarse.

Reine o Regina, sí fue una persona real, y hay que conocer el contexto histórico  para entender que la muchacha se reafirmaba obstinadamente en su negativa a casarse  con un romano, lo cual la condujo a la tortura y la muerte. La razón de peso no era la cuestión religiosa, como cuenta el santoral, sino que el odioso pretendiente era un jefe de las fuerzas de ocupación militar del Imperio.  Por otra parte, este tipo de situaciones eran habituales en las protonaciones de Europa,cuando un mandamás invasor se encaprichaba con alguna muchacha del pueblo sojuzgado, la víctima hacía todo lo que pudiera para librarse, desde suicidarse, intentar escapar,  hasta asesinar al enemigo tras fingir haber cedido a sus pretensiones.

Quienes hayan visto  la película Braveheart, tendrán una imagen fresca de las vejaciones  de los ingleses a las muchachas escocesas. Si han visto  Viriato, tendrán claro cómo cualquier jerifalte romano, se creía con derechos sobre las jóvenes de los pueblos originarios de la península ibérica. Estos y otros atropellos hizo que estos puebos de pastores se enfrentaran con piedras a la potencia militar de la época. Por lo visto, la Historia de la humanidad tiene un mismo argumento que se repite infinitamente con diferentes actores.

Los mismos historiadores católicos hoy coinciden en decir  que el relato del martirio de Regina no merece crédito alguno, a pesar de que el narrador pretende hacerse pasar por testigo ocular de los hechos, que por otra parte son una copia literal del martirio, de Santa Margarita de Antioquía, que es también más leyenda que realidad.

Además, hay otro dato histórico irrefutable: las fechas. No se sabe a ciencia cierta cuándo llegó el cristianismo a las Galias, pero sí que fue en una época posterior a la muerte de Regina, posiblemente a partir del año 300. La nueva religión  se expandía desde la capitales del Imperio Romano hacia la periferia y los pequeños pueblos, como el de Regina, permanecían fieles masivamente  a la antigua religión de los galos o a los  dioses griegos.

Estatua en honor a Vercingetòrix, en Alésia

Regina era de Alésia, la capital de una confederación de tribus galas, y por poco que sepan de Historia o hayan visto algo de cine, o leído cuentos, sabrán que la lucha  y el odio del pueblo galo al invasor romano,han quedado para la posteridad como símbolo en Europa de la resistencia a la colonización. Alésia en el centro-nordeste de la actual Francia,no era un lugar cualquiera, era lugar  de culto sagrado para los galos,y con el tiempo se había convertido en centro cultural de todos los celtas. En Alésia  se disputó la batalla definitiva de los galos contra los romanos. El mismísimo Julio César dirigió la batalla contra el líder galo Vercingétorix, que logró unir a todas las tribus galas para expulsar a los romanos de su patria. Los galos fueron vencidos, Vercingétorix fue hecho prisionero, encarcelado seis años en Roma -en el Guantánamo de la época- y ejecutado en honor a César, cuando liquidó a todos los galos en edad de combatir. La gran venganza romana fue apoderarse de sus hijos y educarlos en Roma, como romanos.

Con estos antecedentes, la historia más probable es que Regina, independientemente de a qué dioses se encomendara, prefiriera morir antes que casarse con un romano opresor. Los galos fueron los primeros celtas que poblaron el centro de Europa, y están étnicamente  emparentados con los vikingos, lo cual nos puede dar una idea del amor a la libertad y la resistencia que era capaz de tener una muchacha  de 15 años, que por otra parte en aquella época era una persona adulta. Es decir, lo más probable es que Regina haya muerto por sus sentimientos nacionales más que por los religiosos, y que posteriormente se hayan apoderado de su historia, precisamente los romanos, que convirtieron el cristianismo en catolicismo y religión de Estado.

Ruinas arqueológicas de una vivienda en Alesia

Las proto-naciones de Europa nunca olvidan sus raíces (basta con mirar la historia contemporánea de vascos, irlandeses,  escoceses o catalanes, entre otros) y tienen la extraña costumbre de convertir sus fechas de derrotas en días nacionales. Significa que las derrotas no son definitivas, sino un recordatorio de que hay  que seguir luchando por no ser colonizados.

Alésia,  existe hoy con el nombre de  Alise-Sainte-Reine, es decir dedicada a Reine, una heroína como tantas que tienen los pueblos oprimidos, que pasó a la historia como Santa Regina. Si viajan a Francia, no dejen de visitar las ruinas arqueológicas de la  ciudad. Y si en un bosque ven que en los robles aun crece el muérdago sagrado de los galos, piensen que si estos pueblos que respetaban tan profundamente la naturaleza no hubieran sido derrotados, posiblemente hoy no nos veríamos con el planeta a punto de ser inhabitable.

 

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