FIN DE UN ABSURDO: Luis D’Elía fue absuelto de la maliciosa acusación de «antisemita»

Luis D’Elía fue absuelto de la absurda acusación de ser judeófobo por utilizar el coloquial término «paisano» para referirse a una persona de ascendencia y/o cultura judía. Igual seguirá preso por haber sido uno de los que encabezó la ocupación pacífica de la comisaría de La Boca ante la evidencia de que apañaba al dealer que asesinó al Oso Cisneros (el sicario hace mucho que está en libertad) hecho que aun si hubiera configurado un delito (no se me ocurre ninguna otra manera de forzar a la policía a detener a su protegido) está prescripto hace mucho tiempo. En realidad, tanto él como Fernando Esteche (nadie sabe en concreto por qué está preso) siguen encarcelados por presión directa de las embajadas de Israel y los Estados Unidos.

PARADOJAS. Ofrezco seguidamente una crónica del juicio hecho por un miembro de «la cole» judía (Claudio G. Goldman, redactor de «EMET, La verdad de la gente»), un sionista que, más allá de sus muchos prejuicios (está clara la decepción que le ha causado la absolución de Luis), se ha tomado en serio la necesidad de cubrir juicios como el del encubrimiento a los asesinos que volaron la AMIA, mataron a 85 personas, hirieron a centenares y dañaron gravemente la vida de miles, o el también (para mi francamente absurdo) que se le está realizando a Carlos Alberto Telleldín, el elegido como «cabeza de turco» por los asesinos a fin de garantizarse su impunidad. Aunque muy prejuicioso, es de destacar la voluntad de Goldman de dar cuenta de estos procesos, aunque sea de una manera tan subjetiva. Porque casi todos los medios ignoran todo lo que se refiere a D’Elía, Esteche y otros presos políticos (hacia el final de la crónica él mismo dejará claro que esta actitud es impulsada desde la DAIA).

Antes de dejarlos con la crónica de Goldman quiero enviarle sendos saludos tanto a D’Elía como al «Colorado» Ricardo Sasson, al que conozco desde que ambos éramos pibes y que evitó que me lincharan en el velorio del entrañable Envar «Cacho» El Kadri… Otra paradoja: entonces me acusaban de ser agente del Mossad, ahora con la misma liviandad hay quienes me acusan de mercenario al servicio de Irán solo porque sostengo que no hay la menor prueba no ya de la responsabilidad de la República Islámica en los atentados, sino tan siquiera de algún ciudadano iraní.

Ahora si, la crónica, literal. Obsérvese cuan contrariado está Goldman por la absolución de D’Elía y cuan diáfano es su antiperonismo. Entre paréntesis y en rojo aclaraciones y algunos comentarios míos. JS

…………

«La Verdad de la Gente”
Cobertura del juicio oral a D’Elia por antisemitismo 23 de septiembre de 2019
Audiencia No 3, 23/9/19

“No me gustaría que me vincularan con el Mosad” (dijo Herman Schiller)

El juicio oral por antisemitismo contra el ex líder piquetero y funcionario ultrakirchnerista Luis D’Elia,
formalmente acusado como autor de “incitación a la discriminación” por comentarios despectivos sobre los
hermanos Sergio y Pablo Schoklender, Diego Kravetz y Jorge Telerman, se reanudó hoy, lunes, durante más de
una hora, con la declaración de cuatro “amigos judíos” del acusado (el redactor no puede con sus prejuicios y lo entrecomilla porque no puede dar crédito a lo evidente y manifiesto: que D’Elía tiene amigos judíos) ante el titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal No 7, Sebastián Casanello, quien prohibió el acceso de la prensa y el público con la pueril excusa de que no había lugar en su despacho, ni salas disponibles en todo el edificio de Comodoro Py 2002.

Sergio Sckoklender. Un delincuente polirubro en libertad

A diferencia del lunes pasado, cuando llegó esposado y con casco, esta vez no estuvo presente el polémico dirigente, que se encuentra detenido en el Complejo Penitenciario Federal II, sito en la localidad bonaerense de Marcos Paz, donde cumple una condena de tres años y nueve meses de prisión por “instigación a cometer delitos” –más precisamente, la violenta toma de la Comisaría 24a, de La Boca, el 25 de junio de 2004–, y también está procesado por el Memorándum con Irán.
Aun sin haber podido estar presente, EMET “La Verdad de la Gente” se las arregló para cubrir esta tercera audiencia, claro que no con la precisión y amplitud que suele ofrecerles a sus lectores.

Diego Kravetz. Otro.

“Trabajé en la DAIA hace muchos años y conozco a D’Elia por la militancia”, ya que desde el Movimiento Judío por los Derechos Humanos “acompañamos desde el principio al movimiento (Servicio Paz y Justicia), de (Adolfo) Pérez Esquivel, quien denunció que había visto cruces esvásticas cuando estuvo detenido” durante la última dictadura militar; en esa época el imputado “participaba en la lucha contra el nazismo y el antisemitismo”, relató el periodista Herman Schiller.
“Hace siete u ocho años fui convocado por la AMIA” para organizar “en el salón de actos” una mesa-redonda sobre la judeofobia, de la cual “soy especialista; yo daba el tema desde distintos estratos de la sociedad”, el ex comisario bonaerense, acusado de extorsión en el marco de la investigación del atentado contra esa sede (y de estrechas relaciones con el entonces presidente de la DAIA y del Banco Mayo, comisario Luis) «Vicat habló de la Policía y D’Elia se expresó en relación a la clase obrera”, pero “siempre se ha manifestado en contra” (es de suponer que de los judeófobos), enfatizó (Schiller).
Incluso, tiempo atrás, en el marco de una manifestación frente a la Embajada de Israel, el acusado aseguró que
“el problema de Medio Oriente es el de Israel y (la inexistente) ‘Palestina’”, pero que “había que diferenciar las
políticas del gobierno (hebreo) del antisemitismo”; en definitiva, “no ha sido más crítico que la izquierda” de ese
país, subrayó el testigo (Schiller).

Herman Schiller. Un testigo clave.

“Tenemos todo el derecho del mundo a criticar las políticas del Estado de Israel” como las de “cualquier (otro) país, y eso no significa deslegitimarlo”, aclaró (Schiller).
En ese sentido, “hemos discutido sobre las características del régimen de (la República Islámica de) Irán: lo critico porque es teocrático y él lo defiende porque está en contra del imperialismo”, ejemplificó Schiller sus “disidencias” con D’Elía.
Respecto de la imputación en sí, “es probable que alguien entienda” que el término “paisanos” se refiere “a los judíos” y “puede ser” que su comentario “no haya sido muy feliz, pero eso no lo hace antisemita”, opinó.
El testigo afirmó que D’Elia nunca le hizo algún comentario sobre los Schoklender y admitió que no le “gustaría” que lo vincularan con el Mosad solo por ser judío, ya que la considera entre las “instituciones muy cuestionables, sin deslegitimar al Estado de Israel”.
“Hay muchas leyendas que desconozco”, pero “ha cometido errores, y trágicos”, agregó (no entiendo qué quiso expresar acerca de los supuestos dichos de Schiller).
Cuando el defensor, Adrián Albor, trató de salvar la situación al preguntarle si esa eventual imputación sería “un ataque a toda la comunidad judía”, Schiller lo decepcionó: “No lo sé…”.
“Vivo en Cañuelas” y con D’Elia “nos conocimos hace cinco o diez años, en el supermercado; a raíz de eso entablamos una relación: vino a casa y siempre charlamos” en ese comercio, contó Omar Wolfer, quien afirmó pertenecer a la colectividad “judía” y haber tenido militancia política “alguna vez”.
Nunca le escuchó expresiones antisemitas, ni le llamó la atención sus viajes a Irán, ni criticó sus posturas políticas, pero por algún motivo no explicitado le preguntó al respecto: “me convenció de que a nada ni nadie discriminaba”, y esa aseveración se confirmó “cuando vi que tenía relación con (Jorge) Elbaum”, el polémico ex director ejecutivo de la DAIA, repudiado por la gran mayoría de la comunidad, que encabeza el minoritario Llamamiento Argentino Judío.
La repercusión que tuvieron sus dichos sobre “los hermanos Schoklender siempre me extrañó” porque “en el barrio la palabra ‘paisano’ se les decía a los bolivianos”, así que el testigo “en absoluto” sintió que se afectara a toda la colectividad.
Wolfer sostuvo que está “en contra de la derecha israelí” y que si bien el Mosad “comparte esa política”, en “nada” le afectaría que lo vincularan a ese servicio de inteligencia.

Defensor Albor. Se anotó un golazo.

 
 
“Trabajé con Luis en 2008”, cuando, como secretario de Hábitat de la Nación, “participé en un organismo que tenía relación con las villas e hicimos un trabajo social”, recordó el abogado Ricardo Sasson, quien preside el Movimiento de Integración Latinoamericana de Expresión Social, de D’Elia, en la Capital.
Con él existe una relación de “militancia” y un trato “frecuente”, al punto que “a veces lo voy a visitar ahora que, lamentablemente, está detenido”, subrayó.
“Creo que en la Argentina hay poca discriminación” y que “cuando se dice ‘ruso’, es con cariño”; por eso, “ser
tildado de antisemita es una de las acusaciones más bochornosas” que una persona puede recibir y para “alguien que defiende a los más pobres, ello sería muy contradictorio”, destacó el testigo.
“Soy de la colectividad (judía), he tenido muchas conversaciones” con el acusado y “para mí sería difícil estar al lado de alguien que tenga un mínimo” de judeofobia, aseguró.
Por el contrario, ambos “tenemos una muy clara postura antiimperialista y el Estado de Israel está agradecido (?)
con los Estados Unidos”; entonces, eso “se confunde con ser antiisraelí”, lo cual “no implica ser antijudío” porque “algunos que estamos en contra de la guerra en Medio Oriente no somos antisemitas”, diferenció Sasson.
Respecto de las declaraciones que motivan este juicio, “me pareció que (el imputado) hizo una hipótesis, haciendo uso de la libertad de expresión, y no me entra en la cabeza que la palabra ‘paisano’ pueda ser tomada como discriminatoria”, ni que sus dichos pudieran afectar a toda la comunidad judía, lo defendió.
“Entiendo que las organizaciones comunitarias tomaron acciones contra el gobierno anterior y la acusación de ser antisemita tiene que ver con el negar que Irán fuera el culpable de ese magnicidio”, por el atentado a la AMIA, pero “la verdad es que no solo D’Elia, sino todos los que han estudiado esa causa ven la injerencia de organismos internacionales” en esa imputación, argumentó el testigo.
“Soy militante de un partido político”, que “compartimos” con el acusado, contó Jorge Barrios, quien afirmó no profesar alguna religión, pero sí formar “parte del pueblo judío”, aunque no explicó cómo ni por qué, razón por la cual “no habría tolerado” alguna expresión antisemita de su parte.
“La palabra ‘paisanos’ nos la decimos entre nosotros, y yo, que no tengo un apellido tan común” para alguien de esa comunidad, “tengo una tonalidad muy fina para términos que van en contra nuestro” como para dictaminar que la declaración juzgada “no tiene un tono discriminatorio”, aseveró el testigo.
Asimismo, “la opinión de D’Elia” sobre los Schoklender y el Mosad “no afecta al pueblo judío”, sentenció.
A continuación, el fiscal Guillermo Marijuan solicitó la “incorporación por lectura” de las declaraciones del diputado Daniel Filmus, por escrito, y del fallecido Adrián Amodio, quien trabajaba en la radio donde D’Elia hizo sus polémicas apreciaciones, en la instrucción de esta causa.
El juicio se reanudará el jueves, con la postergada indagatoria del acusado y los alegatos de la Fiscalía, la querella de la DAIA, a cargo de Gabriel Camiser y María Catalina Garzón, y de la defensa, mientras que se ignora si esa misma tarde se procederá a las “últimas palabras” del imputado y el veredicto, o ello pasará para el próximo jueves, ya que lunes y martes será Rosh Hashaná.
La causa es por infracción al artículo 3o de la Ley Antidiscriminatoria 23.592, que en su segundo párrafo prevé
una pena de un mes a tres años de prisión para quienes “alentaren o incitaren a la persecución o el odio contra
una persona o grupos a causa de su raza, religión, nacionalidad o ideas políticas” nació el 24 de junio de ese año, por una denuncia del fallecido abogado Carlos Wiater, tres días después de que el imputado hubiese proferido un mensaje antisemita en el programa radial Siete punto cero, que se emitía por la radio Cooperativa (AM 770); tras el sorteo de rigor, quedó radicada en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal No 9.
Simultáneamente, la DAIA hizo lo propio ante la División Unidad de Investigación de Conductas Discriminatorias de la Policía Federal y se conformó el expediente N° 29970, caratulado “D’Elia, Luis s/infracción art. 3 organización/propaganda discriminatoria LN 23592 (penalización de actos discriminatorios) p/L2303”, en el porteño Juzgado en lo Penal, Contravencional y de Faltas No 21, con intervención del Equipo “D” de la Unidad Fiscal Sudeste.
En esa ocasión, D’Elia afirmó: “el lunes (20/6/11) fui a cenar con una persona que conoce mucho este tema”, el periodista, escritor y ex titular de la Universidad de las Madres Vicente Zito Lema, “y cuando ves todos los apellidos, Schoklender y similares, en un momento me dice: ‘No sé si este pibe (por Sergio) es del Mosad’…
Porque hacer tanto daño político gratuitamente este hombre, que estuvo preso por parricidio (de Mauricio y Cristina Silva, en mayo de 1981) y se decía que su padre era un importante traficante de armas que laburaba para (el fallecido genocida Emilio) Massera, al hoy estar pegado a quizá la organización de derechos humanos y social con el mayor alto grado de legitimación política en la Argentina”, por Madres de Plaza de Mayo, de la cual fue apoderado.
Se refería al presunto desvío de fondos recibidos del desaparecido Ministerio de Planificación Federal para la
construcción de viviendas sociales en el marco de la Misión Sueños Compartidos que tiene a casi una veintena de acusados por defraudación a la administración pública, entre los cuales figura junto con su hermano Pablo y la titular de esa entidad, Hebe Pastor de Bonafini.
“En alguna charla que tuvo con Zito Lema, (Sergio) le hizo algún comentario sobre sus vinculaciones con la inteligencia israelí”, así que “no me extrañaría que detrás de estas operaciones de desprestigio” estén “personajes de la alta inteligencia internacional”; por eso, “cuando veo la magnitud del daño que genera, digo… habría que investigar cuáles son las ligazones de este pibe con la inteligencia del Norte”, por los Estados Unidos, continuó el imputado.
“Ahora, vos mirá la lista” de los presuntamente involucrados, invitó al coconductor, Leonardo Cofré: “todos paisanos y encabezados por estos dos, hijos de un traficante de armas vinculado a la dictadura”, completó en referencia a Alejandro Gotkin y Gustavo Serventich, socios de Schoklender en la firma Meldorek, que fue contratada por la Fundación Madres de Plaza de Mayo para construir esas casas con paneles de telgopor fabricados por la misma.

Ricardo Sasson. Militante, abogado y artista plástico.

No van dirigentes de la DAIA “para no darle prensa”
El martes 5 de julio, el acusado redobló la apuesta al cruzarse en Twitter con Kravetz, actual jefe de gabinete y responsable de Seguridad del municipio de Lanús, pero que en esa época era legislador porteño y acompañaba a Telerman como candidato a vicejefe de gobierno por el Frente Progresista por Buenos Aires en las elecciones de ese domingo.
Este le cuestionó sus dichos antisemitas y D’Elia lo chicaneó: “¿cómo anda su patrón, Alberto Fernández (paradójicamente, hoy el postulante con más chances de llegar a la Presidencia), y cómo le va con la ‘fórmula paisana’?”. (Dudo en la literalidad de este presunto diálogo:es verdad que Kravetz fue el jefe del bloque de legisladores porteños del Frente para la Victoria gracias a Alberto Fernández pero hace muchos años que traicionó miserablemente al peronismo, al kirchnerismo y a Fernández y se pasó al PRO y también hace muchos años que es el encargado de la seguridad del municipio de Lanús gobernado Néstor Grindetti, ex cajero de Macri en la CABA y experto lavador de dineros negrísimos. En fin, que a mi juicio y el de muchos Kravetz no sólo es un tránsfuga carente de escrúpulos sino también un delincuente polimorfo).
“No termino de entender por qué un tipo que dice que tiene sensibilidad social es antisemita, ¿te jode que Telerman y yo seamos judíos?”, le consultó Kravetz, y el imputado le replicó: “No seas manipulador, ¿decirme ‘antisemita’ te suma algún votito? Las bestias del aparato sionista de ultraderecha podrán demonizarme, pero nunca una palabra tan bella como ‘paisano’” y arrobó a la entonces primera mandataria y actual consorte de causa, Cristina Fernández de Kirchner, y al canal de noticias C5N.
“Hay insultos que honran a quienes defendemos la dignidad de las personas y los pueblos; el racismo y la xenofobia no tienen lugar entre nosotros y exabruptos como los de D’Elia reafirman que estamos del lado justo de la vida”, declaró el ex jefe de gobierno porteño (Horacio Rodríguez Larreta) en medio otra ola de repudios de oficialistas y opositores.
Al momento de procesarlo, sin prisión preventiva, el 10 de septiembre de 2014, Rodríguez Larreta entendió que el acusado había “difundido por medios masivos de comunicación (…) ideas cuyo contenido podría alentar y/o incitar al odio o persecución de la comunidad judía en nuestro país, toda vez que los identificó por sus apellidos y se refirió a todos los que profesan esa religión con el término ‘paisano’, creando el riesgo de que con esos pensamientos exteriorizados se lesione el consenso en la comunidad –parte de la cual se encuentra conformada
por sus oyentes y seguidores de Twitter– respecto de las personas judías y se los equipare a ‘parricidas’, ‘vendedores de armas’, ‘colaboradores del terrorismo de Estado’, ‘miembros de servicios de inteligencia que forman parte de una operación tendiente a desprestigiar a uno de los organismos más importantes de derechos humanos en nuestro país -Madres de Plaza de Mayo-’, pudiendo con ello generar sentimientos que alientan la discriminación (odio o persecución) y atentan (contra) la convivencia pacífica en la población (…) dentro de un contexto social de proceso de elecciones políticas en las que el imputado representaba a un sector social importante y con pretensiones de ser candidato” (repánsenlo:pocas veces podrá escuchársele a HRL una sanata, sarasa dicen los modernos, mayor).

Rodríguez Larreta: Su discurso recordó al ruido de una zapatilla golpeando el tambor de un lavarropas.

El magistrado (?) también tuvo en cuenta “otras manifestaciones que se le adjudican a D’Elia de neto corte discriminatorio en contra del mismo grupo étnico (…), circunstancia que oportunamente generó el repudio inmediato de parte de la dirigencia y otros sectores sociales, incluyendo legisladores del propio espacio político al que se adjudica pertenecer”, de modo que era perfectamente consciente de lo que hacía y de lo que ello representaba y podía generar.
La Fiscalía trató de acordar con la defensa un “juicio abreviado”: reconocimiento de culpa a cambio de una pena menor, pero finalmente ello no prosperó.
La realidad es que los acusadores no están seguros de lograr una condena y el imputado cree que saldrá impune  (es decir, que será declarado inocente), máxime después del resultado de las elecciones preliminares del 11 de agosto, que podrían volver a acercarlo al poder.
Un recurso poderoso será “hacerle la psicológica” a Casanello en el sentido que, a diferencia de un tribunal colegiado, él no podría desautorizar a un colega de su misma jerarquía.
Por ahora hay una total ausencia de dirigentes de la DAIA, “para no darle prensa” a D’Elia, pero lo cierto es que no es lo mismo posar para las fotos triunfales que dar la cara ante las derrotas…

Comentario (1)

  1. AvatarLeo

    Nunca me gusto Shiller como escribía en el diario de las Madres y leo que no cambio, muy dificil de entender. Parece que quiere decir una cosa y dice otra. No se, será una subjetividad técnica mia. Por otro lado llamar Paisano a alguien en nuestras pampas no es exclusivo de personas que profesan religión judía. En Berazategui y Almagro, los lugares donde simultáneamente atravesé mi niñez, adolescencia y adultez hasta mi ida a la tierra de los canguros, decir «ue paisano come sta» o «O u paisano Nicola e malato o sta al laboro?» eran expresiones de una comunidad Italiana que en su mayoría era católica, pero que además esa expresión nunca tuvo connotación religiosa sino más bien de lugar, de pertenencia. En fin una burrada por donde se lo mire, lo lamento por D’Elia, el merece mejor trato y reconocimiento. Su condena por la toma de la comisaría es tan persecutoria, injusta y burda que tendrá que ser apelada en la justicia y en el seno de la sociedad para poner en su justo lugar eso de que no todos están en el mismo lodo, que San Martin es San Martin, Carnera es Carnera y D’Elia un hombre sensible por el amor al otro. Leere el texto de vuelta, pero Schiller cada vez me gusta menos y creo que este texto justifica lo que siento.

    Abrazos. Leo

    Responder

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *