Barcesat: «Macri no tiene más opción que la licencia»

Eduardo Barcesat, constitucionalista:

“A Macri, la única que le queda es la licencia”

El ex convencional constituyente cree que el juicio político es inexorable y que habrá deserciones en el PRO tan pronto se examine el expediente judicial del “tumor” del espionaje.
 
Por Juan Salinas
Eduardo Barcesat es catedrático de las universidades de Buenos Aires y Lomas de Zamora, y constitucionalista y ex convencional constituyente. Reputado defensor de los derechos humanos, fue copresidente de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre y fundador y primer secretario general de Asociación Americana de juristas. Noticias Urbanas lo ubicó mientras pasa sus vacaciones de invierno en las Cataratas del Iguazú.

–¿Cual es a su entender la situación judicial de Macri?
–Tiene un proceso firme que no puede ser revisado ni por vía del recurso de casación ni por vía del recurso extraordinario porque no se trata de una sentencia definitiva ni de una situación que cause agravio extraordinario, ya que está con eximición de prisión. Lo que resta es examinar la viabilidad del juicio político, y de qué forma debe hacerse.

–De acuerdo a las últimas noticias, no parece que el juicio político vaya a hacerse en lo inmediato.
–La Constitución dice que tiene que hacerse. Entiendo que es inevitable ya que la prueba colectada en la causa penal es suficiente para tener por acreditado lo que la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires señala: la comisión de delitos en el ejercicio de la función pública. Es decir, la hipótesis más grave prevista por la Constitución. Y, además, con unos grados delictivos que no pueden menos que calificarse como institucionalmente repugnantes, como es el espionaje practicado sobre víctimas de un atentado terrorista genocida. Algo que implica una descalificación en el plano ético que supera lo imaginable.

–Fue el propio Macri quien propuso un juicio político, digamos, instantáneo, pero la oposición se lo negó.
–Porque se dice que no hay número suficiente de legisladores, o que los del PRO van a proclamar la inocencia, la falta de responsabilidad de Macri en los hechos investigados. Pero si lo hacen estarán incursos en la figura de encubrimiento. Incluso podrían ser considerados partícipes del obrar delictivo. Porque ante la contundencia de la prueba colectada en sede judicial, abrigar al jefe equivaldría a ser secuaces del mismo; sostener que él no fue, que carece de responsabilidad, siendo evidente que se organizó una asociación ilícita dentro del aparato estatal de la Ciudad. Un tumor que era solventado con fondos de la Ciudad. Sostener algo así cuando es obvio para todos que la responsabilidad del Jefe de Gobierno no puede ser soslayada, bueno, equivaldría a incurrir en un delito de encubrimiento. O incluso de participación en el crimen.

–¿Me está diciendo que habría que enjuiciarlos a ellos también?
– Claro. Si hubiera un voto favorable a la impunidad del Jefe de Gobierno yo no vacilaría en denunciarlos. Porque sería una situación arquetípica en la que un delito probado es excomulgado en sede política por solidaridad o dependencia. En este caso, aquellos que dijeran “no, esto está bien, ¿qué culpa puede tener el jefe?” tendrían responsabilidad por encubrimiento y/o participación criminal.

–No entiendo lo de “excomulgado”.
–En este caso quiere decir exonerado de responsabilidad. Lo único que entiendo que falta determinar en sede judicial es la de miembro de la asociación ilícita o la de jefe de la misma. Como autor de escritorio.

–Parece difícil poder probar que Macri no fuera el jefe siendo el jefe de toda la Ciudad y Palacios su empleado. Aunque, por alguna razón, Macri parece tener pavura no ya de hacer, sino siquiera de decir algo que disguste a Palacios.
–En efecto, entiendo que Macri es el jefe. Entiendo también que de aquí en más lo que puede suceder en sede judicial es que cambie la calificación de la figura y Macri pase de miembro a jefe de la asociación ilícita.

–¿Me está diciendo que Macri no puede esperar sino un agravamiento de su situación?
–A mi modo de ver, no puede esperar otra cosa. Porque la Cámara ha pedido que se lleven a cabo medidas de instrucción suplementarias para probar qué lugar ocupó en la asociación ilícita. Es decir, da por probado que era miembro y pide se determine si era el jefe.

–¿Usted ve alguna posibilidad de que legisladores del PRO voten la destitución de Macri? Digo, porque no parece haber muchas posibilidades de abstención. O se considera que Macri merece el juicio político o se considera que no.
–No hay opción. Salvo que Mauricio Macri opte por pedir licencia cuando vea que se le cae la estantería.

–Que es lo que han hecho todos los intendentes en situaciones parecidas aunque nunca tan comprometidas. Por ejemplo, el finado Juan Carlos Rousselot. ¿Diría entonces que Macri está entre la espada y la pared?
–Así es. La única alternativa que tiene es el pedido de licencia hasta que llegue la sentencia. Que tal como están las cosas, no puede ser sino condenatoria. Y hay que aclarar que la pena será de cumplimiento efectivo, no va a poder quedar en suspenso ni ser canjeada por una probation.

–¿Estamos hablando de una pena de entre 6 y 8 años de cárcel?
–De 10 años de promedio.

–¿No ve entonces ninguna otra salida que el pedido de licencia?
–No veo ninguna otra posibilidad decorosa. Macri no ha demostrado tener mucho decoro, pero bueno, ésa es la única salida decorosa que tiene.

–Y más tarde o más temprano, habrá juicio político.
–La Constitución dice que tiene que hacerse. No dice que tenga que ser antes de que sea condenado por la Justicia para que se le haga juicio político. Dice que eso lo tiene que decidir la Comisión Acusadora. Y basta con que ésta tenga la convicción de que el jefe de Gobierno ha cometido el hecho para que se inicie.

–Pero el PRO es mayoría en esa comisión.
–Las mayorías se diluyen rápido cuando se enfrentan a un expediente judicial bien fundamentado.

–Tan pronto Macri y sus allegados reclamaron que se lo someta a juicio político, un colega muy experimentado en asuntos legislativos, Alberto Dearriba, me dijo que a su entender, al promover su propio juicio político, Macri cometió un error. Porque abrió una caja de Pandora. Por más amañada que pueda estar una Comisión Investigadora, cuya principal misión es revisar y aquilatar dicho expediente judicial, sus pormenores, que no son bien conocidos por el público, lo serán. Y estos pormenores no benefician a Macri. Si se empieza a ventilar en público el expediente, opina, saldrá muy perjudicado.
–Así es.

–¿Qué plazo tiene la Comisión Acusadora para pronunciarse?
–Generalmente ellas mismas establecen un plazo al comenzar a funcionar. A mi entender, 90 días es un plazo excesivo. Porque basta con examinar el expediente para llegar a una convicción absoluta. Claro que Macri tiene la pretensión de que todo se haga rápido, que los legisladores no miren nada y que lo exoneren de responsabilidad. Pero no me parece que eso pueda pasar. No lo veo. Porque en ese caso los legisladores se van a ganar, como mínimo, un juicio por encubrimiento.

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