Al Kassar: comenzó su juicio en Nueva York

Debajo, en azul, mi comentario, JS.


El gobierno de Estados Unidos invirtió varios millones de dólares en tenderle una trampa

John Archer, un agente especial de la DEA, dijo que el gobierno de los Estados Unidos pagó varios millones de dólares a cuatro confidentes para tenderle una trampa al traficante de armas sirio Monzer al Kassar con el objetivo de conseguir du detención y extradición de España bajo la acusación de que se disponía a venderle armas a las FARC colombianas con la finmalidad de atacar a los asesores estadounidenses de sus Fuerzas Armadas regulares, informó un despacho de AP.


 Archer hizo estas declaraciones al iniciarse en una Corte Federal de la ciudad de Nueva York el juicio contra Al Kassar y su secretario privado, el chileno Luis Felipe Moreno Godoy. Agregó que él mismo se reunió varias veces con quienes llamó en público «Carlos» y «Luis», para estudiar la manera de que consiguieran reunirse con Al Kassar y qué es lo que le plantearían. Ambos se hicieron pasar por intermediarios interesados en abastecer de armamento a las FARC.


«El plan era identificar a los socios de al-Kassar y haecr reuniones con todos para proponerles actividades delictivas», dijo Archer.


 El fiscal Brendon McGuirie acusó a al-Kassar y a Godoy de querer vender armas a insurgentes colombianos «para ganar millones de dólares». El abogado de los acusados, Ira Sorkin, dijo que al-Kassar tenía un negocio de venta de armas perfectamente legal. Agregó que su cliente, sospechando de quienes le ofrecían pingües negocios, se contactó a la policía española y los denunció en un intento de descubrir quienes eran, realmente.


 «Nadie discute que matar a estadounidenses es algo despreciable, pero este caso no trata de eso», dijo Sorkin. «Mis clientes no forman parte de conspiración alguna. De hecho, se esforzaron por denunciar esto a las autoridades», insistió.


 La fiscalía dijo al jurado que al-Kassar y otros traficantes se mostraron ávidos por vender cañones antiaéreos, lanzagranadas y otras armas al grupo.


 De ser declarados culpables, Al Kassar y Moreno Godoy podrían ser condenados a cadena perpetua.


 Archer dijo que el gobierno aprobó una partida de 300.000 dólares para el transporte de las armas desde Bulgaria a Colombia. Los pagos se hicieron a través de transferencias bancarias desde cuentas en Nueva York a diversas entidades de Europa, y finalmente a España. El funcionario dijo que después de los arrestos de al-Kassar y Godoy en junio del 2007, se inspeccionó la casa de al-Kassar en Marbella.


 En algunas de las 30 ó 40 habitaciones de la mansión se encontraron documentos con listas que enumeraban fusiles, granadas, ametralladoras y cohetes antiaéreos, dijo el agente especial. En algunas de las listas el precio del armamento llegaba a los seis millones de euros.


 En la casa también se encontró información que hacía referencia a los organismos Armas-Trans, con sede en la capital búlgara de Sofía, y ROM ARMA, con sede en Rumania.


 Más adelante se celebrará un juicio de un tercer acusado llamado Tarek Musa al-Ghazi, que recientemente sufrió un ataque cardíaco y necesita ser operado.
 El encausamiento dice que al-Kassar ofreció además armas y pertrechos militares a grupos violentos de Nicaragua, Brasil, Bosnia, Croacia, Somalia, Irán e Irak.


Al Kassar fue el instigador de los ataques a la Embajada de Israel y la Amia. Alguna vez, a mediados de 1997, presionadas por la aparición de mi libro sobre el tema, las cúpulas de la la DAIA y la AMIA pidieron que se lo investigara, pero nunca más volvieron a hacerlo luego. En cambio, su detención en España y su posterior extradición a Estados Unidos no se hizo por aquello sino, a través de una trampa y acusándolo de una falta que no llegó a cometer, un delito en grado de tentativa, es decir, un oxímoron. Al Kassar perdió los favores de Estados Unidos básicamente porque no le dio vuelta la cara a la familia de Sadam Hussein. Su juicio es, en estas circunstancias, una pantomima, una parodia de justicia. Salvo milagro, no saldrá vivo de la cárcel. Y es que hizo demasiados trabajos sucios por cuenta de la CIA. El hecho de que Al Kassar no abra el pico motiva suspiros de alivio por parte de la familia política de Carlos Menem y de algunos altos funcionarios de su gobierno, particularmente en uno muy inteligente que se encuentra en pleno proceso de reciclamiento. Y, también, en algunos ex altos capitostes de la cole.  JS

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