El amor a Dios

Por Maria Eugenia Rubio,

Como en el 90 cuando lo vimos llorar ante las cámaras del mundo porque nos robaron la final,  y lloramos con él, como en el 94 cuando nos cortaron las piernas a todos, cuando este mundo hipócrita lo castigó por rebelde y jetón, por ser así, impertinente y hermoso, como cuando lo vimos en los noventa ser detenido, sacado drogado de un antro ante las camaras buitres y carroñeras, y el mundo supo que sí, que Maradona tomaba merca, y lo condenaron los moralistas de siempre como si en este mundo todos tomaran vascolet, como en todas esas ocasiones, hoy otra vez vimos llorar a diego y lloramos con él.
 
El es nuestra alma, nuestro corazon, el ser humano mas intenso que ha parido la argentina junto con Evita y el Che, como ellos, Maradona parece tener un destino tragico y luminoso a la vez. Lo amamos, lo bancaremos siempre, porque con él fuimos felices y eso no se olvida. Amamos a Maradona, lo amaremos hasta el ultimo dia en el que vivamos. Ningun pais del mundo entregó a un ser humano que, millonario y consagrado, siga llorando como un niño que pierde al fútbol en su calle, con los rivales del barrio de al lado.

Porque ha sido capaz de cambiar las reglas de un emirato  para llevar a la Claudia, la Tota, Dalma y Yanina a una cancha de fútbol en un país árabe donde las mujeres por ley milenaria, no podían concurrir a un estadio,  y si no las dejaban entrar, rechazaría una suma jugosa y no jugaría en el partido para el que lo habian contratado, porque hasta le puso los puntos al Papa,  por el orgullo que nunca ocultó de haber nacido pobre, por la dignidad de bancar a sus amigos, sean como fueren, por las pelotas que tiene bien puestas como para llorar como un hombre cuando algo le duele, porque los colores celeste y blanco lo hacen vibrar más que cualquier cheque, porque es hermoso, porque es poderosamente sentimental, por su innata intuición acerca del lugar donde esta la justicia, por el abrazo a las Abuelas de Plaza de Mayo, por bancar a Cristina con el futbol para todos, y con eso un proyecto de pais inclusivo y con justicia social,  porque cuando ama, ama , y cuando odia, odia sin culpa cristiana, porque es un dios imperfecto, y hemos sido hechos a su imagen y semejanza: geniales y vulnerables a la vez, por todo eso, amamos a Diego.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: