11-S – Las Torres Gemelas y los bailarines israelíes

Cada uno de los supuestos suicidas estrellados contra las Torres Gemelas tenía una o más “estampillas” del Mossad

 

Esta nota se publicó en un sitio venezolano en septiembre, pero apuesto que al 99 % de ustedes la desconocían, como la desconocía yo hasta hace apenas unas horas. No he tenido tiempo ni posibilidades de contrastar que todo lo mucho que aquí se dice sea verdad, pero no desentona en absoluto como lo que sabía previamente y coincide con mis fundadas apreciaciones acerca de la implicación de agentes israelíes en los atentados cometidos en Buenos Aires. Con una diferencia sustancial, mientras en éstos aquellos actuaron ostensiblemente en contra del gobierno de Israel (otra cosa es que éste luego haya encubierto) encabezado por el primer ministro Isaac Rabin, no puede decirse lo mismo en el caso de los ataques a las Torres Gemelas y el Pentágono que ocurrió cuando ya era primer ministro Ariel Sharon, un criminal sin atenuantes, corresponsable de las horrendas matanzas de Sabra y Chatila.

Los paralelismos con nuestro caso AMIA y su secuela, la muerte del fiscal Nisman, son muy llamativos. Para no abundar, fíjense en la ilustración con que se presenta esta nota y una de las tapas que le propuse a la editorial Colihue para mi último libro. Antes era Sharon, ahor Netanyahu.

Extraño en el análisis del galo Laurent Guyenot la falta de referencias a Arabia Saudita, país cuyo servicio secreto estuvo implicado en los atentados de NY hasta la coronilla. Fuera de esto y hasta donde sé, su relato es verosími…l pero no entiendo por qué titula un trabajo tan interesante con una disyuntiva: “¿Una operación que se organizó desde adentro o una operación del Mossad?”. ¿Por qué no habrían de ser ambas cosas?

La historia de la red de agentes israelíes que estaban tan encima de los saudíes que se volatilizaron luego de estrellarse con un avión secuestrado contra las Torres Gemelas, se conoció en su momento… pero enseguida, en lugar de profundizarse, fue acallada. La razón es evidente: un marcación tan estrecha que los israelíes parecían estar soplándole la nuca a Mohamed Atta y sus amigos hace suponer que en el mejor de los casos el Mossad no podía ignorar que estos insólitos takfiristas que se emborrachaban, se drogaban y acostaban con prostitutas, planificaban acciones criminales.

Lo indiscutible es que la muerte de unas tres mil personas en el World Trade Center dio pie a las invasiones a Afganistán e Irak, con un saldo de 300 mil personas muertas, y eso sin contar las intervenciones yanquis en Libia y Siria, todas previstas con anterioridad al 11-S. Así, más que daños colaterales, los muertos del WTC fueron una inversión de los halcones de Washington, Riad y Tel Aviv. Cada uno estos muertos les permitió matar con amplia cobertura y protección de los medios hegemónicos a unas mil personas. 1 x 1000 resultó un pingüe negocio.

Que prosigue impune hasta ahora. Y si no, vean la suerte que están corriendo Julián Assange y Chelsea Mannig, héroes cívicos de nuestros tiempos.

 

Bomberos de Nueva York confirmaron que las Torres Gemelas fueron demolidas con explosivos colocados adentro con antelación al 11-S

Los comisionados de Franklin Square y Munson Fire District: Philip F. Malloy, Jr (izquierda), Dennis G. Lyons (segundo desde la izquierda): Joseph M. Torregrossa (centro); Christopher L. Gioia (segundo desde la derecha); Les Saltzman (derecha).

El 24 de julio último los comisionados de los bomberos de Franklin Square y el distrito de Munson, cerca de Queens, en Nueva York, adoptaron unánimemente una resolución que pide una nueva investigación sobre todos los aspectos del 11 de septiembre y citan las “pruebas abrumadoras” de la presencia de explosivos en las tres torres antes del 11 de septiembre. La resolución establece que los comisionados del consejo de bomberos de distrito “apoyan plenamente una investigación completa por parte del gran jurado federal y el procesamiento de todos los crímenes relacionados con los atentados del 11 de septiembre”.

El informe consigna que hay «evidencia abrumadora (de que se) pre-plantaron explosivos (que) causaron la destrucción de los tres edificios del World Trade Center».

El comisionado Christopher Gioia dijo a los medios que “Fue un asesinato en masa, tres mil personas fueron asesinadas a sangre fría”. En esa cifra se contabilizan más 202 bomberos y más de 500 otros ciudadanos entre personal de emergencia y efectivos de seguridad y de la policía. Agregó Gioia de modo enfático que: “No vamos a dejar a nuestros hermanos atrás, no los olvidamos. Ellos merecen justicia y nosotros lucharemos por ella”.

La resolución de los bomberos del distrito de Munson no es la única que se ha aprobado en las últimas semanas. En marzo la asociación AE911Truth presentó una demanda federal contra el FBI. Alega que no evaluó las pruebas del 11 de septiembre de las que tenía conocimiento, ya que no fueron examinadas por la Comisión el 11 de Septiembre (M. del E.: es decir, que las escamoteó, no se las dio a quienes integraban la comisión investigadora).

El progreso más significativo se logró el 3 de septiembre último con la publicación del estudio sobre el Edificio 7 por parte de la Universidad de Alaska Fairbanks (http://ine.uaf.edu/wtc7). (N. del E. que como se explicó reiteradamente en Pájaro Rojo fue demolida con explosivos horas después que sederrumbaran las torres gemelas).

La resolución, redactada y presentada por el Comisionado Christopher Gioia, fue aprobada por unanimidad por los cinco comisionados de la ciudad.

A continuación se publica un extracto de los resultados de la rigurosa e interesante investigación que sobre la tragedia del 11-S hizo el investigador francés Laurent Guyénot, ingeniero de la Escuela Nacional de Alta Tecnología (1982) e historiador medievalista (doctor en Estudios Medievales de París IV-Sorbona, 2009), especíalmente sobre las pistas que señalan al Mossad israelí como implicado en el atroz atentado terrorista.

Guyénot se dedica desde hace tres años a estudiar la historia profunda de los Estados Unidos, país donde vivió durante cinco años (N. del E: es decir, a lo que suele llamar “el Estado profundo” o el poder real).

11 de septiembre: ¿Una operación que se organizó desde adentro o una operación del Mossad?

 

El papel que jugó Israel en los trágicos sucesos del 11 de septiembre de 2001 –hechos determinantes que moldearon la geopolítica del siglo XXI– ha sido objeto de ácidas controversias, para convertirse más tarde en un tema tabú en el seno mismo del Movimiento por la Verdad sobre el 11 de Septiembre (9/11 Truth Movement). Por desenmascarar las mentiras de Washington, el investigador francés Thierry Meyssan fue marginado. La mayoría de las asociaciones militantes, movilizadas bajo el lema «9/11 was an Inside Job» (El 11 de septiembre es una operación que se organizó desde adentro), mantienen gran discreción en cuanto a los elementos que prueban y conducen a una implicación directa de los servicios secretos de Israel. Nuestro colega Laurent Guyénot pasa en revista a varios datos tan incuestionables como desconocidos y analiza los mecanismos de quienes continúan negando las evidencias.

POR LAURENT GUYENOT / RED VOLTAIRE

Mientras se va conociendo poco a poco el papel jugado por Israel en la desestabilización del mundo posteriormente al 11 de septiembre 2001, se entiende entonces mejor, la idea de que una facción del Likud, ayudada por sus aliados infiltrados en el seno del aparato de Estado de los EE.UU., fuera la  responsable de la operación de bandera falsa del 11 de septiembre. La idea cuaja, se vuelve creíble y contundente, e incluso hay quienes tuvieron el coraje de denunciarlo públicamente. Como Francesco Cossiga, presidente de Italia entre 1985 y 1992, quien el 30 de noviembre de 2007 dijo al diario Corriere della Sera: «Nos quieren hacer creer que Bin Laden confesó ser el autor del atentado del 11 de septiembre de 2001 sobre las torres gemelas de Nueva York —a pesar que los servicios de inteligencia de EE.UU. y europeos sabían muy bien que el desastroso ataque fue planeado y ejecutado por la CIA y el Mossad con el fin de acusar a los países árabes de terrorismo y para poder atacar a Irak y Afganistán». [1]

Alan Sabrosky, ex profesor de la Escuela Superior de Guerra del Ejército de EE.UU. y de la Academia Militar de EE.UU., no dudó un momento en expresar su convicción de que el 11 de septiembre fue una «operación clásica orquestada por el Mossad» y llevada a cabo con la complicidad dentro del gobierno estadounidense. La voz de Alan Sabrosky suena, repercute y se transmite con fuerza dentro de los círculos de los veteranos del Ejército de EE.UU., asqueados por las infames guerras a las cuales se los condujo a partir de mentiras como las de la autoría del 11 de septiembre o la de las armas de destrucción masiva de Saddam Hussein. [2]

Los argumentos a favor de la hipótesis de una implicación del Mossad encuentra basamento  en un informe de la U.S. Army School for Advanced Military Studies (Escuela de Altos Estudios Militares de EEUU), citado por el diario Washington Times poco antes del 11 de septiembre. Dicho informe describe al Mossad como «Cínico, solapado, despiadado y astuto. Capaz de llevar a cabo un ataque contra las mismas fuerzas estadounidenses y disfrazarlo como un acto cometido por palestinos / árabes». [3]

Como se verá, la implicación del Mossad y de agentes de otras unidades de elite israelíes, es algo real y evidente por una serie de hechos poco conocidos.

El libro en formato digital del autor Hicham Hamza, «Israel y el 11 de septiembre: el Gran Tabú» (2013) recopila la totalidad de los archivos así como otros datos del informe policial estadounidense que apunta a Israel. Esta está escrita con gran rigor periodístico y sus fuentes son de fácil acceso para los lectores.

Los «israelíes bailarines»

¿Saben por ejemplo, que las únicas personas que fueron detenidas el mismo día en relación con los ataques terroristas del 11 de septiembre 2001 fueron israelíes? [4] La información fue dada a conocer al día siguiente por el periodista Paulo Lima en el diario The Record, cotidiano del condado de Bergen, Nueva Jersey, basándose en fuentes policiales locales.

Fue así: Inmediatamente después del primer impacto en la Torre Norte, tres individuos fueron vistos por varios testigos [habitantes de dicho condado] subidos en el techo de una camioneta estacionada en el Liberty State Park en Jersey City. Estos individuos «se regocijaban» (celebrating) «saltando de alegría» (jumping up and down), y se fotografiaban con las torres gemelas atrás en fuego. Luego dejaron la camioneta en un estacionamiento de la ciudad donde otros testigos los volvieron a ver festejando y celebrando de manera ostentosa. Informada, la policía lanzó una alerta BOLO (be-on-the-look-out): «Vehículo posiblemente relacionado con el ataque terrorista en Nueva York. Camioneta Chevrolet modelo 2000, color blanco, con placa de New Jersey y un logo de Urban Moving Systems en su parte trasera que fue vista en el Liberty State Park, Jersey City, NJ, en el momento del primer impacto del avión contra las Torres Gemelas del WTC (World Trade Center). Tres individuos en la camioneta fueron vistos celebrando y regocijándose después del impacto inicial y la explosión que siguió». [5].

La camioneta fue interceptada y detenida por la policía unas horas más tarde. A bordo iban cinco jóvenes israelíes: Sivan y Paul Kurzberg, Yaron Shmuel, Oded Ellner y Omer Marmari. Forzados a salir del vehículo físicamente y obligados a acostarse en el suelo, el conductor, Sivan Kurzberg, lanzó entonces esta enigmática frase: «Somos israelíes. No somos su problema. Sus problemas son nuestros problemas. Los palestinos son el problema». [6].

Las fuentes policiales que dieron informaciones y otros detalles al periodista Paulo Lima estaban convencidas de la implicación de estos israelíes en los ataques que ocurrieron en la mañana contra las Torres Gemelas: «Tenían mapas de la ciudad en la camioneta y en donde habían marcado algunos puntos importantes. Parecía como si supieran todo lo que iba a pasar […] daban la impresión que estaban al corriente de los sucesos cuando se encontraban en el Liberty State Park». [7]

Se encontró además que estos jóvenes israelíes llevaban consigo diversos pasaportes de varias nacionalidades, casi 6.000 dólares en efectivo y billetes de avión abiertos (open) para viajar al extranjero. Los hermanos Kurzberg fueron identificados formalmente como agentes [espías] del Mossad. Los cinco israelíes trabajaban en la empresa de mudanzas Urban Moving Systems, cuyos empleados eran en su mayoría israelíes. «Yo estaba llorando. Y estos cinco tipos estaban bromeando y jactándose [de los ataques] y eso me molestaba y perturbaba mucho» [8], dijo al diario The Record uno de los pocos trabajadores no israelíes de la empresa de mudanzas. El 14 de septiembre, después de recibir la visita de la policía, el dueño de la empresa , Dominik Otto Suter, abandonó el país rumbo a Tel Aviv.

La información divulgada por el diario The Record fue retomada por sitios de investigación como Wayne Madsen Report (14 de septiembre de 2005) y Counterpunch (7 febrero 2007). También fue utilizada parcialmente por grandes medios, pero de maneras que minimizabam su importancia: el New York Times (21 de noviembre 2001) omitió de mencionar la nacionalidad de las personas arrestadas, al igual que el canal Fox News y la agencia de noticias Associated Press. El diario Washington Post (23 noviembre 2001), aunque dijo que eran israelíes no mencionó nada acerca del conocimiento [o implicación] de estos israelíes con los trágicos sucesos. En cambio, la revista The Forward (15 de marzo 2002), publicación de la comunidad judía de Nueva York, reveló, citando una fuente anónima de la inteligencia de EE.UU., que la empresa de mudanzas Urban Moving Systems era la cobertura de una “antena” del Mossad (lo que no le había impedido recibir un préstamo federal de 498,750 dólares), como surge de los registros y archivos del fisco estadounidense. [9]

El FBI ordenó una investigación que quedó plasmada en un informe de 579 páginas, investigación que fue parcialmente desclasificada en 2005… El periodista independiente Hisham Hamza  —que analizó ese informe en detalle en su libro Israel y el 11 de septiembre: Un Gran Tabú (publicado en francés)—, demostró de manera fehaciente y abrumadora la implicación de los servicios secretos de Israel en los atentados del 11 de septiembre de 2001. En primer lugar, las fotos que se tomaron estos jóvenes israelíes muestran actitudes de celebración y festejo delante de la Torre Norte en llamas: «Están contentos y sonriendo, se abrazan y se dan palmadas en sus manos».

Para explicar este comportamiento, los sospechosos israelíes dijeron [a la policía] que estaban simplemente encantados de saber que «en adelante los Estados Unidos deberían tomar drásticas medidas para luchar contra el terrorismo en el mundo»… Un testigo los vio a estos jóvenes posicionados ya a las 8:00 de la mañana, es decir mucho antes que el primer avión chocara con la primera torre, tomando fotos justo cinco minutos después del primer crash aéreo con la torre, hecho confirmado al verificarse el contenido de sus cámaras fotográficas y las fotos tomadas….

Finalmente, «un perro policía, amaestrado para detectar con su olfato explosivos dio un resultado positivo de presencia de trazas de substancias explosivas en el vehículo de los israelíes». [10]

Omer Marmari, Oded Ellner y Yaron Shmuel, tres de los cinco «bailarines israelíes» fueron invitados a testimoniar en una emisión TV hebrea cuando regresaron a Israel en noviembre de 2001. Negando ser miembros del Mosad, uno de ellos dijo con franqueza: «Nuestro objetivo era grabar el evento»

Si los israelíes no hubiesen sido detenidos al atardecer, esta historia probablemente se habría transformado en algo sensacional y hubiese sido publicada en las primeras páginas de los diarios estadounidenses con el título: The Dancing Arabs (El Baile de los Árabes), es decir acusando directamente a los árabes de los atentados del 11 de septiembre de 2001. En lugar de esto, la historia fue silenciada y no circuló mas que confidencialmente bajo el título The dancing Israelis, o The highfivers.

Ehud Barak, ex jefe de la inteligencia militar israelí (Sayeret Matkal) fue Primer Ministro de Israel entre julio de 1999 y marzo de 2001. Sustituido por Ariel Sharon, se trasladó entonces a los Estados Unidos como consultor de Electronic Data Systems y para SCP Partners, una empresa pantalla [cobertura] del Mossad especializada en temas de seguridad que conjuntamente con sus socios de Holdings Metallurg y Advanced Metallurgical, tenían la capacidad de producir nano-termita. SCP Partners tenía una oficina a tan sólo 10 kilómetros de la empresa de mudanzas Urban Moving Systems. Apenas una hora después de la desintegración de las torres, Ehud Barak apareció en las pantallas del canal BBC Mundo para señalar a Bin Laden como el principal sospechoso (Bollyn, Solving 9/11, páginas 278-280).

200 espías 

Pocas personas, incluso entre los investigadores de la asociación norteamericana 9/11 Truthers, conocían esta historia de los «israelíes bailarines» (todavía estamos esperando, por ejemplo, que la asociación francesa Reopen 9/11 hable de esta historia en su sitio web, y es que a pesar de que es experta en el tema sus miembros tienen miedo de que los acusen de antisemitas). Del mismo modo, pocas personas saben que en el momento en que se produjeron los ataques del 11 de septiembre de 2001, el FBI estaba desmantelando la mayor red de espionaje israelí en territorio estadounidense.

En marzo de 2001, el National Counter Intelligence Center (NCIC) había publicado este mensaje en su sitio web: «Durante las últimas seis semanas, empleados de las oficinas federales ubicadas en diferentes lugares de los Estados Unidos han informado acerca de actividades sospechosas relacionadas con individuos que se presentan como estudiantes extranjeros que venden o están encargados de entregar obras de arte». El NCIC informó que estas personas eran ciudadanas de Israel, y que «también se han presentando en los domicilios privados de los funcionarios federales con el pretexto de vender objetos de arte». [11]

Luego, más tarde, en el verano, la Drug Enforcement Agency (DEA) (la Agencia de Control de Drogas en EEUU) elaboró un informe que fue publicado parcialmente por el diario Washington Post el 23 de noviembre de 2001 y por el diario francés Le Monde el 14 de marzo 2002. Más tarde fue publicado íntegramente por revista francesa Intelligenceonline. Dice que 140 espías israelíes fueron detenidos en los EEUU desde marzo de 2001; que sus edades estaban entre los 20 y 30 años; que estaban organizados en equipos de 4 a 8 miembros; que visitaron por lo menos «36 dependencias sensibles del Departamento de Defensa»; que muchos de ellos fueron identificados como miembros del Mossad y del Amal (la inteligencia militar israelí), y que seis tenían teléfonos celulares que habían sido comprados por un ex vicecónsul israelí.

Después del 11 de septiembre 2001, otros sesenta espías israelíes fueron capturados, con lo que su número llegó a los 200. Pero tras algunos cabildeos, todos fueron puestos en libertad. El informe de la DEA llegó a la conclusión de que «el comportamiento y conducta de estos individuos […] nos lleva a pensar que sus acciones tienen que ver con una tarea de recopilación de datos o de información de inteligencia». [12]

Pero la naturaleza exacta de dicha información recopilada se desconoce.

Michael Chertoff, un ciudadano israelí-estadounidense, hijo de un rabino ortodoxo y de una fundadora del Mossad, dirigía la División Criminal del Departamento de Justicia de EEUU en 2001 y fue el responsable de la retención y destrucción de todas las pruebas con respecto al 11-S, como las grabaciones de las cámaras de seguridad que rodean al edificio del Pentágono o  las vigas de acero del World Trade Center [si se hubiesen conservado sus restos, se hubiera haber podido determinar científicamente si habían sido cortadas por la acción de la termita, utilizada en la demolición de edificios]. Es también gracias a él que los «bailarines israelíes» pudieron salir de los EEUU de manera discreta. En 2003, fue nombrado para encabezar el nuevo Department of Homeland Security (Departamento de Seguridad Nacional) encargado de la lucha contra-terrorismo en el territorio de EE.UU., puesto que le permite a la vez controlar la disidencia interna [protestas y ciudadanos que reclaman que se respete la Constitución] y restringir e incluso impedir el acceso al archivo estatal del 11-S a todo curioso que se interrogue acerca de las cosas anormales e inexplicables que ocurrieron en esa fecha gracias a la ley Sensitive Security Information.

 

Según el informe de la DEA, «La localidad de Hollywood en Florida [no confundir con Hollywood, capital del cine, en California] parece ser el punto central y de atracción de estos agentes» [13]. De hecho, más de treinta de estos falsos estudiantes-espías israelíes detenidos poco antes del 11 de septiembre 2001 vivían en Hollywood o muy cerca (N. del E: aqui Guyenot incurre en una contradicción porque poco después escribe que “(9 israelíes vivían en Hollywood y 6 muy cerca de este pueblo, lo que hace un total de 15, con lo cual los 30 se reducen a la mitad). Se trata curiosamente del mismo lugar donde se habían reunido 15 de los 19 futuros y presuntos secuestradores islámicos de los aviones que se estrellaron contra las Torres Gemelas Uno de ellos, llamado Hanan Serfaty, por cuya cuenta bancaria pasaron más de 100,000 dólares en tres meses, había alquilado dos apartamentos en Hollywood, uno cerquísima del apartamento alquilado por Mohamed Atta y de su buzón postal en la Oficina de Correos del pueblo. No olvidar que Mohammed Atta fue presentado por Washington como el líder de una banda de piratas aéreos suicidas inmolados en las Torres Gemelas.

El interrogante es: ¿cuál es la relación entre estos “espías israelíes” y los “terroristas islámicos?”

Según la explicación difundida de apuro por los medios de comunicación alineados con la versión oficial de Washington, los primeros se limitaban a vigilar a los segundos. El conocido periodista francés David Pujadas [el preferido del gobierno de su país en el combate mediático] en el noticiero del 5 de marzo de 2002 del canal de la televisión estatal France 2, comentando la información publicada por Intelligence Online, dijo: «Otra vez, se trata de Israel, ahora concerniente a Afganistán, este caso de espionaje que perturba: una red israelí ha sido desmantelada en los Estados Unidos, más exactamente en Florida: una de sus misiones habría sido hacer un seguimiento de los hombres de Al Qaeda. Esto era antes del 11 de septiembre. Algunas fuentes van más lejos y sostienen que el  Mosaad no proporcionó (a los Estados Unidos) información que retuvo en su poder».

Esta explicación eufemística [14] es un buen ejemplo del damage control (controlando los daños mediáticos, es decir, tratar de contrarrestar al colaborador informador del Mossad, infiltrado en la resistencia palestina y en el Hezbolá libanés desde 1983 que actualmente se encuentra preso en el Líbano. Recordemos también que el Mohamed Atta de Florida [él que estudió para piloto] resultó falso. El verdadero Mohamed Atta, que telefoneó a su padre al día siguiente de los ataques (como lo confirmó Ziad al-Jarrah a la revista alemana Bild am Sonntag a finales del año 2002), es descrito por su familia como reservado, piadoso, que evita enredarse con mujeres y temeroso de viajar en avión. Le habían robado su pasaporte en 1999, mientras estudiaba arquitectura en Hamburgo [Alemania]. El falso Mohamed Atta de Florida vivía con una bailarina de striptease, comía carne de cerdo, le gustaban los coches de lujo y de sport, los casinos y la cocaína. Según informó el diario South Florida Sun-Sentinel el 16 de septiembre 2001 (bajo el título «Suspects’ Actions Don’t Add Up» («El comportamiento de los sospechosos no concuerdan con la versión oficial»), información confirmada por varios periódicos regionales de EEUU, ese Atta era un notorio borracho, drogadicto y pagaba cada semana los servicios de varias prostitutas. Días antes de los ataques del 11 de septiembre 2001, el falso Atta, y cuatro otros piratas suicidas tuvieron un comportamiento similar, algo incompatible con el comportamiento de fanáticos religiosos islámicos que se preparaban para inmolarse. [15].

NOTAS

[1] Ver: artículo original en italiano: «Demystifying 9/11: Israel and the Tactics of Mistake», («Desmitificar el 11/9: Israel y la táctica del error»).

[2] “Wildcard. Ruthless and cunning. Has capability to target U.S. forces and make it look like a Palestinian/Arab act” (Comodín. Despiadado y astuto. Tiene capacidad de atacar a las fuerzas estadounidenses y hacer que se vea como un acto palestino / árabe) de Rowan Scarborough, U.S. troops would enforce peace Under Army study», (Las tropas estadounidenses para imponer la paz. Un estudio del Ejército), diario The Washington Times, 10 de septiembre de 2001).

[3] Además del libro de Hicham Hamza y el escrito por Christopher Bollyn, consultar igualmente el archivo de Justin Raimondo, The Terror Enigma : 9/11 and the Israeli Connection (El Enigma Terror: 9/11 y la conexión israelí, editorial Universal, 2003). También existe un artículo interesante de Christopher Ketcham, «What Did Israel Know in Advance of the 9/11 Attacks?» («¿Qué hizo Israel sabiendo de antemano de los ataques del 9/ 11?»), fuente: CounterPunch, 2007, vol . 14, p. 1-10.) .

[4] «Vehicle possibly related to New York terrorist attack. White, 2000 Chevrolet van with New Jersey registration with ’Urban Moving Systems’ sign on back seen at Liberty State Park, Jersey City, NJ, at the time of first impact of jetliner into World Trade Center. Three individuals with van were seen celebrating after initial impact and subsequent explosion» (Raimondo, The Terror Enigma, página xi).

[5] «We are Israelis. We are not your problem. Your problems are our problems. The Palestinians are your problem» (Hicham Hamza, Le Grand Tabou, capítulo. 2).

[6] «There are maps of the city in the car with certain places highlighted. It looked like they’re hooked in with this. It looked like they knew what was going to happen when they were at Liberty State Park» (Raimondo, The Terror Enigma, página xi).

[7] «I was in tears. These guys were joking and that bothered me» (Raimondo, The Terror Enigma, página 19). Hamza, Le Grand Tabou, capítulo 2.

[8] «They smiled, they hugged each other and they appeared to ‘high five’ one another» ; «the United States will take steps to stop terrorism in the world» ; « Give us twenty years and we’ll take over your media and destroy your country» ; «an individual in South America with authentic ties to Islamic militants in the middle east» ; «The vehicule was also searched by a trained bomb-sniffing dog which yielded a positive result for the presence of explosive traces» (Hamza, Le Grand Tabou, capítulo 2).

[9] «That the FBI no longer has any investigative interests in the detainees and they should proceed with the appropriate immigration proceedings» (Hamza, Le Grand Tabou, capítulo 2).

[10] “Our purpose was to document the event” (voir sur Youtube, «Dancing Israelis Our purpose was to document the event»).

[11] «In the past six weeks, employees in federal office buildings located throughout the United States have reported suspicious activities connected with individuals representing themselves as foreign students selling or delivering artwork.” “these individuals have also gone to the private residences of senior federal officials under the guise of selling art.». El informe completo de la DEA se encuentra en su sitio web.

[12] “The nature of the individuals’ conducts […] leads us to believe the incidents may well be an organized intelligence gathering activity” (Raimondo, The Terror Enigma, página x).

[13] “The Hollywood, Florida, area seems to be a central point for these individuals” (Raimondo, The Terror Enigma , página 3).

[14] De eufemismo: Palabra o expresión con que se sustituye a otra más grosera, impertinente, violenta o que se considera tabú, citado en WordReference.

[15] David Ray Griffin, 9/11 Contradictions, Arris Books, 2008, páginas 142-156, citando al Daily Mail, al diario Boston Herald, al diario San Francisco Chronicle y al diario Wall Street Journal.

 

 

 

 

 

Comentarios (6)

  1. EDUARDOLOVOTTI

    PERO ESTOS GRUPOS OPERATIVOS DEBEN TENER SU ORIGEN EN GRUPOS FINANCIEROS Y LOGISTICOS DENTRO DE EEUU PARA PODER TENER ESA LIBERTAD DE ACCION … LO QUE SABEN DICEN QUE SINO ES IMPOSIBLE ACTUAR DE ESA FORMA

    Responder
    1. Juan José Salinas (Publicaciones Autor)

      Estoy de acuerdo, Eduardo, pero poder establecer cuales fueron esos apoyos con exactitud, es como quien dice otro precio.

      Responder
  2. jorge

    hola,pajaro ,creo se merece una linea ,a recordar que en nuestro pais se encuentra refugiado KURT SONNENFELD,quien fue ,para mi el que dio y padecio ,la voz de alerta de los echos ,no eran lo que decian ,disculpenme ,pero escribo en maquina prestada y no puedo encontrar el acento

    Responder
    1. Juan José Salinas (Publicaciones Autor)

      Sí, es verdad. Pero vos ya has enmendado esa falta.

      Responder
  3. Oscar

    Juan: tiene muchas puntas de ovillo para seguir y verificar, citas, datos etc. es para una investigacion.
    con el paso de casi dos decadas, es evidente que fué un atentado funcional al imperio. la historia de USA está llena de incidentes como este (el del golfo de Tonkin, que dio pie a la guerra de vietnam, etc etc.

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  4. Ricardo

    Al comienzo de la nota titulada:

    Bomberos de Nueva York confirmaron que las Torres Gemelas fueron demolidas con explosivos colocados adentro con antelación al 11-S

    dice “el 24 de julio último…”, como así también se citan otras fechas en la misma nota: “En marzo la asociación AE911Truth presentó una demanda federal contra el FBI” o “El progreso más significativo se logró el 3 de septiembre último con la publicación del estudio sobre el Edificio 7 por parte de la Universidad de Alaska Fairbanks”

    De ser posible, sería importante saber a qué año o años se refieren esas fechas, ya que no se los menciona en ninguna parte de ese artículo.

    Saludos.

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