ÁFRICA. Postales sudsudanesas

Compartí

POR GUADI CALVO / HAMARTIA


sudandelsurconficto

Una vez más el fantasma de una guerra se cierne sobre un país africano, esta vez es el turno de Sudán del Sur, escindida de Sudán en 2011, tras largos años de lucha armada y diplomática.
Sudán desde su independencia en 1956, solo ha tenido período de paz entre 1972 y 1982. Más allá de esos diez años, siempre ha habido enfrentamientos entre el sur sedentario, animista y cristiano, con el norte nómada y musulmán.
Los enfrentamientos entre el norte y el sur habían terminado con la instauración de un acuerdo que establecía una parcial autonomía del sur, hasta que en 1980, pero tras los descubrimientos la compañía estadounidense Chevron de yacimientos de petróleo en el sur, el entonces presidente el general Yaffar al-Numeiry, suspende los acuerdos con el sur y crea en 1982 la provincia «de la Unidad» que abarca toda la región petrolera, para que Jartum, la norteña capital del país controle la producción.
La decisión disparó lo que se conoce como la Segunda Guerra Civil, que terminó en 2005, dejando casi dos millones de muertos, la primera se había extendido desde 1955 a 1972.
Desde 2005 hasta 2011, tropas conjuntas de ambas facciones controlaron la frontera para evitar más violencia y enfrentamientos y el 9 de julio de 2011, fue jurada la constitución de Sudán del Sur.
Los ingresos por las explotaciones petroleras representan el 98 % del presupuesto del gobierno de Sudán del Sur. El petróleo, junto a otros minerales se encuentra en la región de Bentiu (provincia de la Unidad), además los estados de Jongeli, Warap y los cuentan con reservas todavía no mensuradas.
En Sudán del Sur operan diferentes compañía internacionales como la CNPC, la compañía nacional china, que ha construido un oleoducto que lleva hasta el Mar Rojo el petróleo extraído en el centro sur del país, y una gran refinería cerca de Jartum, capital de Sudán del Norte. La CNPC se asoció con la compañía canadiense Talisman, para después interviniera la compañía nacional india ONGC Videsh.
La china CNPC llevó a Sudán del Sur cerca de 20 000 operarios. Finalmente la compañía sueca, Ludin, participó también en la explotación de nuevas reservas descubiertas en el ya famoso Block 5A.
La producción total se eleva así a 250 000 barriles al año, cota que se mantendrá hasta el año 2020. El petróleo sudsudanes sigue generando el interés de las grandes potencias y de sus compañías petroleras, así es el caso del grupo francés Total-Elf-Fina, que se adjudicó una concesión en el extremo sur del país, sin que todavía haya iniciado la explotación.
Por otra parte Estados Unidos e Israel, no solo temen a la instalación en el país de un enclave chino, sino que quieren terminar con el contrabando de armas tras atravesar Sudán, llegan a manos de los milicianos de Hamas, que desde Palestina resisten a la implantación del estado sionista. Washington y Tel-aviv han establecido una base conjunta en las islas de Dahlak, Eritrea, sobre el Mar Rojo, desde en más de una oportunidad han salido fuerzas israelíes para bombardear a presuntos traficantes o extremistas.
Una guerra no tan étnica
La violencia que estalló en domingo pasado en Yuba, capital de Sudán del Sur, parece enfrenta a dos facciones del Ejército. Los defensores del presidente Salva Kiir y a los seguidores del ex vicepresidente Reik Machar.
Olvidando la lucha por los yacimientos petroleros entre diferentes multinacionales que pugna cada palmo de territorio por ver que hay debajo. El ánimo expansionista de Israel, interesado en colonizar estados fallidos, para quitarle base a las organizaciones anti sionistas que la combaten y de alguna manera lanzarlos contra sus enemigos especialmente Irán, y la necesidad de marcarle el territorio a China que se ha infiltrado comercial y empresarialmente en todo el continente africano (El actual conflicto generado en Republica Centroafricana, tiene mucho de evitar que China continúe sus exploraciones petroleras en ese país).
Por todo lo enumerado, es por lo menos, simplista ceñirse a que el actual conflicto sudsudanes, se explique como una cuestión étnica, sin duda pesa las diferencias raciales en el continente, sino que lo diga el genocidio rwandés de 1994, cuando los Hutus acabaron un millón de Tutsis cuestión de que alguna vez Francia deberá explicar al mundo y a la historia. Y en el propio Sudán cuando un enfrentamiento étnico en 1991 en la ciudad de Bor, los Lou Nuer y Dinka se causaron más de mil muertos, y la tragedia de Darfur en 2003 donde las milicias árabes conocidas como janjawid (jinetes armados) produjeron numerosas matanzas contra la población animista y cristiana, dejando entre 400 y 450 mil muertos.
En el caso de Sudán del Sur las dos etnias predominantes son los Dinka a la que pertenece el presidente Kiir y la Nuer, de la que es miembro el ex vicepresidente Manchar.
El presidente Salva Kiir ordenó la detención de Machar, lo que fue resistido por algunos miembros de la guardia presidencial de la etnia Nuer, generando un primer enfrentamiento dentro del palacio presidencial que siguió por las calles de Yuba, Durante el lunes, mientras las calles eran escenario de intercambio de fuego de mortero y disparos, la violencia parece esta atrapando a todo el país.
Los Nuer se han hecho fuertes la ciudad de Bor, capital del Estado de Jonglei, trágico escenario de la masacre de 1991, a unos 200 kilómetros al norte de la capita. En esa misma zona, el miércoles fue atacada una base de la misión de paz de Naciones Unidas en la localidad de Akobo, en la que se encontraba un número indeterminado de refugiados entre 17 y 20 mil dicen algunas fuentes, de la que no se a reportado bajas.
También se han producido choques en Torit, capital del Estado de Equatoria Oriental y en la región petrolera Unidad, en la que habría muerto unos veinte trabajadores chinos del petróleo.
Quizás sea por lo reciente del hecho y lo confuso lo que se sabe en firme que todavía ni las grandes potencias, ni las organizaciones internacionales han hecho algo más que aconsejar que no se maten, al menos no más de lo que es habitual.
Del domingo a hoy serían entre 500 y 700 los muertos, quizás un número irrelevante si se tienen en cuenta que todos son negros y pobres.




Compartí

Deja un comentario