Mazzucato tras ver al Papa

Mazzucato, de 56 años, madre de tres hijos, con un marido productor de cine italiano, fue convocada al otro día de su reunión con el Papa a un programa de televisión italiano llamado “ocho y media” del canal “La7”. En la mesa redonda conducido por la experta Lilli Gruber, acompañada por los editorialistas de los diarios italianos más leídos como La Repubblica y Corriere della Sera, más el editorialista de un periódico de la derecha partidaria local “el siglo de Italia”, no pasó por alto la llegada del presidente Milei a ver al Papa. “Sin la motosierra” dijo la conductora en chiste, para luego preguntarle a Mazzucato por las “expresiones pirotécnicas que el Estado es una organización criminal que con los impuestos le roba a los ciudadanos.

¿Hay alguna cosa en común entre Milei y Meloni?”. Responde la economista preferida del Papa: “Me parece que en una declaración reciente Meloni dijo que el Estado ‘cobra protección’ (un término mafioso) entonces su programa de privatizar las empresas públicas sin una estrategia diciendo que lo público es malo y lo privado es bueno en el mundo, por fortuna, muchísimos países no piensan así, como Brasil tampoco Estados Unidos, el tema es cómo trabajar bien el Estado y el sector privado”.

Agregó que “hoy el problema del agua, la biodiversidad, el clima es la visión de un Estado que guía una inversión fuerte, que sobre todo cataliza a todo el sector privado, toda la industria, y falta acá una estrategia seria, industrial, con todos los instrumentos que el Estado tiene de dar crédito, subsidio, con condiciones al privado y que invierta, el tema no es Estado grande, o chico, o empresa grande o chica, no debe haber una relación parasitaria”, sostuvo entonces la economista para luego comparar el bajo salario italiano comparado con el alemán.

Al final del programa se presentó el reciente libro de Mazzucato titulado “Il grande imbroglio”, que traducido podría ser “El gran engaño” o “La gran estafa”, donde la economista pega en el corazón de algo que es furor en la Argentina, la consultoría. “La industria de la consultoría debilita las empresas, infantiliza a los gobiernos y pervierte la economía”, es la bajada del título en su tapa.

La bendición a las medidas de económicas del nuevo gobierno anarcocapitalista nunca nació del Papa. Al contrario. Su historia de vida, hijo de familia migrante nacido en el periférico barrio de Flores, habitué del transporte público, que aún vive en una habitación de 70 metros cuadrados en la residencia comunitaria Santa Marta, lo evidencian.