AMIA – PAPELONES: La DAIA acusa a Rafecas de “antisemita” y se hunde en la charca del “juicio en ausencia”

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La DAIA está muy preocupada por la emergencia del Llamamiento de Argentinos Judíos, hasta el punto de considerar que lo más importante del encuentro con un presidente Macri (al que describen como completamente ajeno a los temas que se le plantearon, casi ido) haya sido que les dijo que la DAIA es “la única representante política de la comunidad judía en Argentina”, un sonsonete obvio. Por lo demás, acusar de “antisemita” al juez  Daniel Rafecas, autor de una documentadísima historia de la Shoah es tan absurdo… como cuando en 1997 me acusaron de lo mismo a mi apenas se publicó mi  “AMIA, El Atentado…” producto de tres años de trabajo por cuenta de la AMIA. Son papelones que preludian al mayor de intentar hacer un juicio en ausencia a los jerarcas iraníes acusados por Alberto Nisman sin absolutamente ninguna prueba.

Debajo, declaraciones del actual presidente de la DAIA, Ariel Cohen Sabba (foto), un émulo del reo Beraja que se hace el bueno (le faltó decir: “era tan joven e inexperto”) Agradecemos a Daniel Schnitman la remisión de tan rico material. JS

AMIA/Atentado. La DAIA apoya el juicio político a Rafecas porque “no actuó con independencia e imparcialidad”

 

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Daniel Rafecas y su documentado libro sobre la Shoa. Una acusación absurda.

l/AJN.- Ante la próxima conmemoración del 22º aniversario del atentado a la AMIA, la Agencia Judía de Noticias (AJN) entrevistó a Alberto Indij, vicepresidente primero de la DAIA.

 

¿Cómo evalúa el encuentro que la DAIA recientemente mantuvo con el presidente Mauricio Macri?

El encuentro con el Presidente, con total honestidad, fue un encuentro agradable porque Macri es una persona cordial en el trato. Lo primero que él planteó fue el tema de la causa AMIA y su preocupación de que en 22 años no se hubieran encontrado los responsables. También mencionó el atraso en el dictado de una sentencia, que él sabe muy bien que es un desprestigio muy grande para la República Argentina.

Además, hablamos de la situación de la justicia y de la necesidad de reformarla.

¿Cuál fue la postura de Macri con respecto al voto argentino en la UNESCO?

Vamos a ser absolutamente sinceros: no es un tema que conocía Macri, porque le preguntó a (Marcos) Peña de qué se trataba, así que yo creo que él tampoco. Cuando visitamos a la canciller (Susana) Malcorra, le hicimos saber nuestra disconformidad y le presentamos una carta. Creo que ella en definitiva no conocía en profundidad el tema. Supongo que ahora lo habrá leído. Quedó en contestarnos la carta, hasta el momento no lo ha hecho. Hablamos sobre el tema de la inseguridad. Le planteamos a Macri nuestra preocupación, y se lo hicimos saber a todos los funcionarios, sobre la seguridad de las instituciones judías en la Argentina y la obligación del Estado Nacional de hacerse cargo de la seguridad. Hasta el momento no lo ha hecho porque la seguridad la paga la comunidad judía y no había ocurrido el tema de Santa Fe (la amenaza antisemita a un club). Hablamos de la posible visita de (Benjamín) Netanyahu a la Argentina o de Macri a Israel. En realidad, para la DAIA, en última instancia lo más importante fue que el Presidente de la República homologó a la DAIA como la única representante de la comunidad judía en la Argentina, la única representante política. Nos dijo: ‘muchachos, arreglen el tema de la comunidad de ustedes’ refiriéndose al tema de la AMIA. Y las palabras positivas de Macri fueron que este es el país del futuro, inviertan en la Argentina, hablen con los integrantes de la comunidad, con los empresarios, con los comerciantes, con la gente que ustedes puedan, que vengan a invertir en la Argentina porque van a hacer muy buenos negocios.

Casi 7 meses pasaron desde que usted asumió la presente conducción de la DAIA, ¿cómo evalúa la gestión que están llevando a cabo?

La gestión debe ser evaluada por nuestros mandantes, no por nosotros. Sin ninguna duda, los que nos ven desde afuera pueden observar, tranquilamente, que el trabajo de esta DAIA es increíble. Fundamentalmente la capacidad de trabajo del presidente de la institución, Ariel Cohen Sabban, es extraordinaria. Como coincidió esta nueva gestión con el cambio de Gobierno, desde fin de año hasta hoy, en realidad son seis meses, nos hemos reunido – hasta el momento – con 13 gobernadores, con muchos intendentes del Conurbano, con todos los ministros prácticamente.

¿Con el de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Sergio Bergman, también?

Con Sergio Bergman estamos en contacto, hay un diálogo. Realmente esta es una DAIA que ha hecho mucho porque, no se olviden, la primera preocupación de esta DAIA fue el financiamiento de la institución. No estoy haciendo ninguna crítica de la gestión anterior, porque le tocó una tarea muy difícil, que es lidiar con el Memorándum (de Entendimiento con Irán) y eso hizo que se enfrentara con el gobierno anterior. Nuestra vocación fue reconstituir el vínculo con todo el espectro político, tan es así que hoy tenemos un muy buen vínculo con los gobernadores peronistas. Inclusive muchas veces hasta hacemos de intermediarios en temas que necesita el Gobierno. No nos olvidemos que los votos en el Congreso el Gobierno los tiene para sacar las leyes y necesita el apoyo de los diputados de la oposición. Como a la DAIA le interesa el éxito de la gestión de Gobierno, nosotros estamos contribuyendo para que este país pueda, realmente, dictar las leyes que se necesitan para que exista gobernabilidad. Nosotros estamos contribuyendo a eso.

El Consejo Federal de la DAIA apoyó la postura de Waldo Wolff respecto al pedido de juicio político del juez Daniel Rafecas. ¿Cómo observa esa situación?

Nuestra obligación es apoyar al ex vicepresidente de la DAIA, independientemente de su condición actual de diputado porque le tocó un rol importante y sumamente difícil en el momento en que se estaba por aprobar el Memorándum. La gestión anterior se jugó mucho, no era fácil articular durante el Gobierno anterior este tema. No olvidemos que hasta el día de hoy nadie sabe el trasfondo y los motivos por los cuales el Gobierno argentino gestionó y aprobó ese Memorándum. No sabemos qué había debajo de la superficie… Cada uno puede tener su idea, su opinión, su intuición, pero obviamente nadie puede pensar que un juez argentino iba a ir a Irán a indagar a los funcionarios públicos y obtener un resultado. Desde la lógica jurídica no tenía ninguna posibilidad de tener éxito, por más de que hubo un grupo de familiares, que respetamos, como Memoria Activa, que pensó que el Memorándum podía ser una vía, una alternativa, una posibilidad para el avance de la causa del atentado a la AMIA, que realmente no tiene desde hace mucho tiempo. ¿Por qué apoya la DAIA a Waldo Wolff? Porque también consideramos que existía la obligación del juez Rafecas aunque sea de abrir la investigación que había continuado el fiscal (Gerardo) Pollicita, muerto Nisman, y que había propuesto más de 50 medidas de prueba. Consideramos que el juez Rafecas no tuvo tiempo material suficiente para leer todo lo que había que leer para dictar su fallo; ésta es una opinión personal. Todos sabemos que los temas jurídicos son opinables, pero en un tema de esta envergadura, en el mejor de los supuestos el juez tenía que haber habilitado la investigación, y después si consideraba que había que desestimar la denuncia lo hubiera hecho. No lo hizo, podemos presumir que estaba condicionado por los antecedentes que había tenido en la causa del Vicepresidente de la República y creemos que no actuó con independencia e imparcialidad, que es lo que tiene que hacer un juez.

¿La relación de la DAIA con la AMIA cómo está?

La relación de la DAIA con la AMIA es excelente, hacemos muchos eventos en común, donde participa gente de la AMIA y gente de la DAIA. A ambos presidentes, en muchos actos, se los va a ver como oradores.

Lo que ocurrió en la recepción a Rodríguez Larreta…

Sí, pero cuando vienen a la DAIA los gobernadores nosotros los invitamos (a la AMIA). El vínculo es excelente. Nosotros vemos con preocupación la situación de la AMIA, porque consideramos que ya se tenía que haber solucionado. No olvidemos que es la entidad central de la comunidad, de la cual todos formamos parte. En mi caso personal, por conocimiento de miembros de ambas partes, me tocó intentar mediar para que se termine la causa judicial que existe. No tuve éxito porque hay algunas posiciones extremas que debieran revisarse, pero considero que todavía hay tiempo para que recapaciten ambos (sectores) y se llegue a un entendimiento. Porque lo peor que puede existir para la institución es que continúe judicializándose el tema, porque los temas judiciales sabemos cómo comienzan, pero los que tenemos experiencias sabemos que temas de este tipo nunca se saben cómo terminan. Creo que debiera haber más racionalidad, y en última instancia se puede solucionar el tema.

¿Cómo es el vínculo con la gestión anterior de la DAIA?

No hay críticas a la gestión anterior porque tenemos un excelente vínculo con Waldo Wolff, con Julio Schlosser, con Jorge Knoblovits. O sea, nosotros tenemos un excelente vínculo, pero cuando llegamos a la DAIA, la DAIA tenía un profundo problema de financiamiento. Había deudas y la preocupación de esta gestión fue generar los recursos para que pueda funcionar. La verdad que una parte importante de la gestión del presidente fue obtener esos recursos para que la DAIA pueda financiarse y continuar su tarea. La gestión anterior obtenía recursos que le daba el Estado nacional principalmente y nosotros optamos por obtener otra financiación, tal vez para no estar tan condicionados. Habrán leído que con provincias, con empresas particulares, con intendencias hemos generado convenios de capacitaciones, que es el fuerte que tiene la DAIA pues tiene una estructura que le permite dar muy buenas capacitaciones sobre temas de discriminación, de inclusión, de diversidad y, a través de eso tenemos, una fuente importante de financiamiento. Nosotros queremos tener asegurada la financiación de la institución por los próximos tres años de nuestra gestión y poder dejarle a quien nos suceda una cierta tranquilidad.

Por último, dentro de unos días conmemoraremos el 22º aniversario del atentado a la AMIA. ¿Cuál es su mensaje a la comunidad por esa fecha?

Todos sabemos que la causa no tiene grandes avances, por lo que nosotros estamos trabajando en una línea distinta de lo ocurrido hasta ahora, que es intentar hacer una presentación, como se ha hecho con el atentado que le costó la vida al primer ministro del Líbano, Rafiq Hariri, y a otras 20 personas. Presentación que generó un tribunal especial en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que tiene atribuciones, en el marco del terrorismo y los delitos de lesa humanidad, para citar y juzgar a los responsables, en ese caso de ese atentado, y nosotros estamos viendo la posibilidad de una presentación ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Nosotros somos los que realmente confiamos en el trabajo que está realizando -silenciosamente y con enormes dificultades- la Unidad Especial que creó el gobierno de Macri, que preside el ex senador Mario Cimadevilla junto con el doctor Raúl Woskoff y el doctor (Adolfo) Athos Aguiar. Consideramos que están haciendo un muy buen trabajo y que existe una posibilidad de que se encare el atentado a la AMIA a través de esa presentación, por lo que estamos trabajando en esa línea. También se está trabajando en el tema del juicio en ausencia. Sabemos que hay críticas de gente de la comunidad, críticas de APEMIA, de Memoria Activa, que son absolutamente válidas, pero esas críticas están sustentadas en una parte de la doctrina jurídica. Esa parte de la doctrina tiene la mirada puesta a las garantías que se le tiene que dar a un imputado en un proceso penal. Pero a la vez otra parte de la doctrina piensa en las víctimas, que tienen el mismo derecho que el imputado, y el juicio en ausencia permite avanzar teniendo la mirada puesta en las víctimas. El riesgo que tiene el juicio en ausencia, es que puede hacer caer las alertas rojas, pero es una posibilidad también. O sea, queremos dar un mensaje de esperanza, sabemos de las dificultades que hay. Es una vergüenza, siempre lo hemos dicho y el mundo lo sabe, que a 22 años del atentado, Argentina no lo haya resuelto, que fue el peor atentado que sufrió la República Argentina y la comunidad judía.

 

Ariel Cohen Sabban: “Muchas situaciones nos han dejado un manto de duda”

 

(Prensa DAIA – Alguien Tiene que Decirlo – 14/7/2016) En el marco de un nuevo aniversario por el atentado de 1994 contra el edificio de la AMIA-DAIA, el presidente de la DAIA, Ariel Cohen Sabban, fue entrevistado por Eduardo Feinmann y aseguró que “muchas cosas nos han dejado un manto de duda. Los argentinos necesitamos Justicia y saber que somos como cualquier otro país del mundo, que ‎cuando se comete un delito, se investiga y hay un juicio”. Cohen Sabban además destacó que desde el atentado, “hay señalados por la justicia argentina 6 políticos de Irán que después fueron candidatos a ‎presidente en su país (sic, se ve que el entrevistador, Feimann no tiene mucha idea del tema. N. del E.) La justicia debería buscar colaboración para que estos ‎sospechosos se presenten a declarar, obviamente con todas las garantías de un debido ‎proceso, pero esto nunca se hizo”. Por último, recordó los momentos posteriores al ataque: “Toda la semana posterior al atentado estuve colaborando en la remoción de escombros.‎ ‎Recuerdo centenares de personas que fueron a colaborar. Hoy a 22 años pensamos con ‎tristeza como colaboramos a borrar evidencia de lo que pasó porque a pesar de nuestra ‎mejor intención de ayudar, estábamos interactuando con una escena de un crimen porque ‎no había ningún protocolo que nos indicara cómo actuar”.

El audio completo de la entrevista aquí.

Entrevistado por Radio El Mundo, Cohen Sabban no habla de juicio en ausencia:

Cohen Sabban: juicio de verdad con todas las garantias

 

Beraja: “Tener sentado en el banquillo (del juicio por encubrimiento) a un ex directivo de la comunidad junto a quienes están señalados como responsables dice mucho. (El hecho que la dirigencia de) la DAIA no esté presente no significa que no le interese, sino que está pidiendo que se haga justicia: podemos decir muchas cuestiones muy buenas y muy malas sobre él, pero de ahí a decir que tuvo connivencia hay una distancia terrible… Es no querer ponerse en el zapato del otro, que tiene esa responsabilidad. También tiene que ver con el cuidado que hay que darles a nuestros dirigentes, y por eso mucha gente no quiere involucrarse en la comunidad”.

El desconocimiento, la desorganización y la falta de un plan estratégico llevaron a la dirigencia a cometer errores. Ninguno de nosotros estaba preparado para afrontar una situación así y creo que todos habríamos querido realizar cualquier cosa con tal de saber la verdad.

Emethdigital 14/7/16

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Sigue hablando para Radio Jai, Micro de Noticias DAIA (el 15/7/16):

Me gustaría tener a los responsables sentados en el banquillo, que tengan un juicio justo y paguen si la Justicia lo determina, pero lamentablemente esto no sucede. Cuando una de las partes no tiene intención de colaborar, podemos seguir reclamando, pero si no logramos traerlos, seguirán pasando los años y no habrá un responsable real. Aun habiendo tenido un juicio en ausencia seguiremos toda nuestra vida, hasta llegar a la verdad y la justicia, exigiendo que los culpables tengan el castigo que merecen y que Interpol siga activando las ‘alertas rojas’ para que no puedan salir de su país y que si lo hacen, los atrapen.

Cuando hace dos meses me enteré de que (Mohsen Rabbani) iría a Colombia me contacté con el ministro (de Justicia, Germán) Garavano, la Cancillería y otros miembros del Gobierno para alertarlos de esa situación. Me manifestaron que solo eran rumores y días después recibí un mail con una ley colombiana que manifiesta que (aun si fuera cierto) no lo apresarían (porque prescribió) todo lo sucedido previo a 2004, por más que Interpol tenga una ‘alerta roja’.”

Nisman: “Estaba muy compenetrado con la causa y se vio muy presionado por razones que desconozco. Su secretaria, Soledad Castro, declaró ante la (ex) fiscal (que investigó su muerte, Viviana) Fein que éste hizo dos escritos porque en algún momento pensó que lo que hacía el Gobierno (de Cristina Fernández de Kirchner) era lo correcto y después se dio cuenta de que no. Lo que hace la DAIA es no enterrar su denuncia (contra la ex Presidenta, su canciller, Héctor Timerman, y otros por encubrimiento de los acusados iraníes).”

Fiscales: “Esta gestión entiende que la relación debe ser mucho más cuidadosa que la que tenían otras. Nuestra obligación es reclamarle a la Justicia. Uno puede colaborar, estar al tanto e ir a alguna reunión, pero no es responsabilidad de la comunidad judía investigar. Mi función es política; (el abogado) Miguel Bronfman y (el vicepresidente 1º, Alberto) Indij siguieron la causa todos estos años. Desconozco cuántas veces se reunieron con ellos, yo ninguna. ¿Dónde está escrito que un dirigente debe sentarse con los jueces? Me parece incorrecto porque ya tuvimos esa experiencia. No queremos que la sociedad piense que la comunidad hace lobby o pone y saca funcionarios…”

Kirchnerismo: “Fueron momentos muy difíciles para la comunidad judía, en los cuales el Poder Ejecutivo se involucró con el Judicial. Mantener la independencia garantiza un país normal…”

Gobierno: “Hay voluntad y diálogo, que no es poca cosa, pero sería ingenuo pensar que en siete meses se resolvería lo que no se logró en veintidós años. Debe haber cuestiones políticas de diferentes gobiernos que no deseen que se destapen algunas pistas… La DAIA tiene la responsabilidad de que no se olviden los atentados.

Con Indij y (el secretario general) Santiago Kaplun estuvimos reunidos varias veces con Garavano, quien también visitó el edificio y el martes 12 (de julio fue) a rendirles homenaje a las víctimas. Me parece una foto importante. (Compartimos) un desayuno con dirigentes de la comunidad, con preguntas y respuestas. Tal vez dé una noticia importante: las indemnizaciones de diez damnificados estarán depositadas en sus cuentas… La DAIA y la AMIA empujaron para que ese pago se hiciera efectivo. Con Bronfman e Indij compartimos (5/7/16) un encuentro con (el titular de la Unidad Especial AMIA, Mario) Cimadevilla en la DAIA, tratando de ver cómo podemos conseguir o reconstruir pruebas, pero no será una tarea sencilla: con algunas no se puede llegar hasta el fondo… El viernes 15 recibo a la gobernadora de la Provincia de Buenos Aires (María Eugenia Vidal) para rendirles homenaje a las víctimas, y tal vez logremos que venga la Vicepresidenta de la Nación (Gabriela Michetti), con parlamentarios de nuestro país. Le dije al presidente (Mauricio) Macri que sería una buena señal si pudiese hacerse presente (en el acto), pero me contestó que estará viajando a Francia.”

Familiares: “Hay miembros del Ejecutivo trabajando en (acercarse a ellos).”

Cichowolski: “Tenía el ‘disco duro’ de la historia del atentado. En 1998 trabajé en su campaña presidencial.”


del 18 julio 1994

“Esos días vi las peores cosas y miserias de mi vida”

 

Atentado: “Cuando escuché la explosión me encontraba en Azcuénaga y Bartolomé Mitre. Tenía 25 años y estaba vinculado al DAC (Departamento de Asistencia Comunitaria), así que me enteré rápidamente de que era en la AMIA. Esa mañana tendría que haber estado allí con mi amigo ‘Benny’ Zugman. Me hice presente aproximadamente media hora después. Era una escena de Medio Oriente, que jamás habría pensado que pudiera suceder en la Argentina. La Embajada era una sede diplomática, en la cual la comunidad mucho no se podía involucrar; en cambio, los que solíamos estar en la AMIA conocíamos sus rincones… El país no tenía un plan estratégico de crisis: todos entrábamos y borrábamos pistas… Mi esposa me estaba mirando por la televisión, al lado de la bandera (israelí puesta entre los escombros), cuando de repente se desmoronó parte del edificio…

Tomé la decisión de quedarme a ayudar y la realidad me llevó a trabajar siete días en la remoción de escombros, con mi hermano (Rafael). Vivía a seis cuadras, en Santa Fe y Pueyrredón. Habré vuelto a las 23.30-24 y regresado a la AMIA a las 6; ésa era la rutina. Fueron momentos difíciles e imborrables. Vi las peores cosas de mi vida: gente ensangrentada, llorando, descuartizada… Y las peores miserias, como quienes iban a robarles a los muertos… o el haber encontrado la caja fuerte de la AMIA y entregársela a una persona que decía: ‘¡Acá está!…’, cuando el tesoro más grande era encontrar a alguien con vida… Llevé en ambulancia a la Morgue a al menos cinco personas, como (José) ‘Kuky’ Ginsberg, que trabajaba en la Tesorería. Ahí no importaba si eras ortodoxo o conservador y esas miserias que vemos en la comunidad, donde nos peleamos por pavadas y no nos damos cuenta de que vivimos lo peor… Recuerdo que gente de Jabad estaba a un costado repartiendo comida y otra del Movimiento Conservador colaboraba en distintas cuestiones. Creo que, más allá de las 85 víctimas fatales, la bomba nos dejó una gran ruptura en la comunidad, que vaya uno a saber cuándo desaparecerá. Tal vez hay que reflexionar acerca de que debemos juntarnos no solo en los peores momentos… A los pocos días vinieron los jeeps con los rescatistas del Estado de Israel. Formé parte de esa unidad para colaborar y traducir porque venían con muy buena voluntad, pero desconocimiento del idioma. Nos vestíamos con ropa y guantes de TzáHa’L. Me tocó estar con los perros, pero no (rescatar) heridos… Un jaial (soldado) me pidió hacer tefilá (rezar)  y lo llevé a Talpiot… (colegio congregación de calle Azcuénaga). Nunca olvidaré que al concluir el trabajo recibí un casco, guantes y alguna ropa que usaron, que tenemos como recuerdo familiar… Antes de volver a Israel se juntaron en un restorán y pidieron ‘bife de Shlomo’, en vez de ‘lomo’… Cada año, al llegar el 18 de julio me vienen a la mente lamentables cosas vividas y bronca de pensar que quienes pensábamos que nos cuidaban eran cómplices y que muchos de los que no dejaban ingresar a la gente, estaban allí para borrar pistas. Filmaban absolutamente todo, para conocer detalles de lo que hacíamos… No vi (que ‘plantaran’ o sacaran pruebas), pero creo que en ninguna parte del mundo las autoridades permiten ingresar a cualquier persona cuando hay un atentado. Me parece que ése fue el gran problema de la Argentina…”

Balance: “La Justicia señala muy claramente quiénes fueron los responsables ideológicos y menciona al Estado iraní, y la respetamos. ¿Cómo miramos a los ojos de los familiares de las víctimas y les decimos que en veintidós años prácticamente no hubo avances?

Hubo muchos interesados en empastar la causa y hoy ya no alcanza con buena voluntad. Todavía hay muchos espacios oscuros que desconocemos, fundamentalmente qué pasó con el coche-bomba del 15 al 18 (de julio de 1994) porque hasta entonces lo venían siguiendo… Creo que hay muchas cosas para seguir investigando y esperamos que se haga (…)

Mi juventud, ingenuidad y el hecho de pensar que todos estamos para dar lo que podemos para esclarecer el atentado me llevaron a pensar que había voluntad de sacar adelante la causa. No creo que podamos obtener muchísimos más resultados de la noche a la mañana…”

 

 


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Un comentario

  1. Juan, honestamente, ¿te sigue pareciendo el “We are the world” sionista cantado en paz y concordia por todos los artistas de derecha a izquierda algo limpio y emotivo después de estas notas?
    A mí, antes de leerlas, no. Y después, ni hablar.

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