CASO AMIA: El fiscal Nisman se apresta a coaccionar y amordazar a una testigo clave

Tal como exige con sobrados fundamentos Memoria Activa, el fiscal Nisman, archiprobado pelele de las embajadas de Estados Unidos e Israel, debe renunciar. Entregarle a la agente “Laura” de la Policía Federal (cuyo testimonio podría ser valiosísimo) a él implica garantizar que nada importante salga a la luz. Porque si hay muchos y precisos y concordantes indicios de que en ambos ataques participaron miembros de la PFA, también los hay de la SIDE que puso como fiscal a Nisman y este mismo fueron y son campeones del encubrimiento.

EL PAIS › RELEVAN DEL SECRETO A UNA AGENTE DE LA FEDERAL

Una policía que puede declarar

or RAÚL KOLLMANN

La ministra de Seguridad, María Cecilia Rodríguez, autorizó ayer a una oficial segunda de inteligencia de la Policía Federal, retirada, y que se conoce con el nombre de Laura, a prestar declaración ante el fiscal general en la Causa AMIA, Alberto Nisman. Supuestamente, Laura era a quien José Iossi Pérez (foto) le pasaba los informes de su trabajo de espía, infiltrado en la comunidad judía entre los años 1984 y 2000, según confesó. Con su autorización, la ministra relevó del secreto a Laura para que aporte todo lo que sabe sobre el atentado y la infiltración.

Iossi llegó a ser secretario de actas de la Organización Sionista Argentina, se casó con una secretaria de la Embajada de Israel y estuvo a cargo de la seguridad de varios edificios, según afirmó ante el fiscal Nisman. Dijo que la Policía Federal tenía los planos del edificio de la AMIA antes del atentado y que no sabe si esos planos se usaron para algo o si se vendieron a alguien. Pero Pérez cree que en la Policía Federal podrían haber tenido alguna información del atentado porque los dos hombres de custodia no estaban en su puesto el 18 de julio de 1994. A raíz de esa declaración, el fiscal Nisman le pidió al Ministerio de Seguridad que identifique a la superior de Iossi en Inteligencia de la Policía Federal, Laura, y que se la releve del secreto para que declare. La ministra Rodríguez contestó el pedido a las 72 horas accediendo a levantar el secreto respecto de Laura y del propio Iossi y también le dio acceso al fiscal a los legajos personales de ambos que están en la Dirección de Inteligencia Criminal de la Policía Federal. Asimismo, la Procuradora General, Alejandra Gils Carbó, se interiorizó del caso.
José Pérez se contactó a principio de la década del 2000 con los periodistas Horacio Lutzky y Miriam Lewin. A ambos les contó que había estado infiltrado en la comunidad judía durante 16 años, que aprendió hebreo, que fue subiendo dentro de la dirigencia y que estaba arrepentido. Pero, sobre todo, insistió en que tal vez se haya usado la información que fue juntando y que le pasaba a Laura para cometer el atentado contra la AMIA. Iossi formuló varias hipótesis, aunque desde la óptica del fiscal, todavía no hay elementos concretos sobre el atentado en sí mismo. La historia del espía fue hecha pública por el periodista Gabriel Levinas en un libro.
La Ley de Inteligencia Nacional vigente prevé que para levantar el secreto de un agente se requiere la autorización de la presidenta de la Nación, cuando se trata de un integrante de la SIDE y del Ministerio de Seguridad cuando el requerido es parte de la Policía Federal. Por ello, Nisman pidió y obtuvo el levantamiento del secreto con la firma de la ministra. Respecto de la propia infiltración, se abrió una causa específica en el juzgado federal a cargo de Sebastián Ramos y con la actuación del fiscal Jorge Di Lello.

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