CASO NISMAN: “Paren de mentir”, pide un investigador a Infobae

Petrosino al ser entrevistado por Daniel Schnitman.

Se cumplen siete años de la muerte del hipercorrupto fiscal Natalio Alberto Nisman, un auténtico traidor a la patria, ya que trabajaba no para el pueblo argentino sino, por dinero, para los servicios de inteligencia de Israel y Estados Unidos. Antes de la extraordinaria investigación de Pablo Duggan que demostró incontrovertiblemente que se había suicidado, lo mismo habíamos sostenido Raúl Kollman y un servidor, que publicó el primer libro que lo afirmó con amplitud de razones. El tema está tan claro, que me da infinita pereza ponerme a escribir sobre él, así que para no ignorar la efeméride, voy a ponerme a glosar a José María Petrosino, un gaucho lujanero y ferretero que hizo importante aportes a las (des)investigaciones de los bombazos contra la Embajada de Israel y la DAIA-AMIA (a los que ni la Corte Suprema, ni el juez Galeano ni Nisman, muy sugestivamente, hicieron el menor caso). Y lo hizo más allá de su ideología (un nacionalista que no concibe que haya policías argentinos involucrados, como es obvio que los hubo en ambos atentados). Petrosino, mal que le pese a muchos, suele hacer observaciones interesantes.

Bajo el título “Mentiras, amañamientos y omisiones”, Petrosino reta a la periodista Patricia Blanco, de Infobae. Le recrimina que en línea con el fiscal Eduardo Taiano (“un felpudo del PRO que nos toma por pelotudos”) por haber escrito un “infame libelo” titulado “A 7 años de la muerte de Alberto Nisman, los investigadores buscan a los asesinos a través del mundo del espionaje”.

“Hace siete años que (Taiano) dice estár haciendo cruces telefónicos que se hacen en semanas;  hace años que revisa dispositivos electrónicos y cámaras (que las había hasta debajo de la piedras) y años que vienen escuchando las declaraciones de espías, y la única “prueba” del supuesto asesinato que ha podido “encontrar” es la “pericia” ostensiblemente trucha hecha por gendarmes a instancias de la entonces ministra Patricia Bullrich, a quienes le debían obediencia”.

Le reprocha a Blanco que festeje las mentiras de Taiano, por ejemplo respecto al espía inorgánico Ramón Alan Bogado que según Nisman era el enlace entre Cristina Fernández de Kirchner (con la que jamás estuvo en contacto) y la mezquita chií de Floresta, a su vez conectada con Irán.

Dice Petrosino que Nisman sabía perfectamente que eran macanas porque en “en noviembre de 2014 su alter ego Jaimito Stiuso, que no quería que presentara esa “denuncia” porque tal como ocurrió le iba a arruinar sus acuerdos con los K para luego de su retiro, que se efectivizó en diciembre de 2014. Recuerda que Stiuso ya había denunciado a Bogado penalmente por chapear con ser de la SIDE, cosa que Blanco obvió.

Nisman ya estaba jugado y se tiró a la pileta, recuerda Petrosino, pero no tuvo en cuenta que tan pronto lo ejó su “esperpento de denuncia” al juez Ariel Lijo, Patricia Bullrich y Laura Alonso lo iban a cazar al vuelo, obligándolo a  cambiar su plan original, que era volverse rápidamente a España donde había dejado abandonada a su hija mayor, para que se presentara en el Congreso y así esmerilar al gobierno kirchnerista, a pesar de que “él sabía que, si lo hacía, los kirchneristas lo iban a hacer de goma. Fue eso, en conjunción con su personalidad narcisista, lo que le produjo la debacle psicológica que lo llevó a amasijarse para zafar del bochorno y la cárcel”.

Continúa Petrosino: “Todas las mentiras que se han fabricado y se siguen intentando fabricar para instalar ese imposible ‘crimen disfrazado de suicidio’, de lo cual tu infame libelo es una buena muestra, fueron demolidas una por una por la fiscal Viviana Fein en la última entrevista que dio a los medios.

Son 54 minutos que no tienen desperdicio. “La táctica del delincuente Taiano y de los que lo teledirigen, es lograr con estas inexistentes ‘investigaciones pendientes’ patear para adelante el juicio oral a Diego Lagomarsino y a algunos custodios de la Federal, porque en ese juicio lo primero que se va a hacer será revisar la “pericia” trucha de los gendarmes, y con eso la hipótesis del “crimen disfrazado de suicidio” se va a caer como un piano desde las alturas. Cuando esto ocurra espero poder ver a Taiano y a alguno de sus voceros presos.

“Atentamente, José María Petrosino,  ciudadano de a pie e investigador independiente de los bombazos en Baires en 1992 y 1994”.

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