CONTRA EL FASCISMO. Algunas consideraciones sobre el manifiesto publicado por COMUNA

La palabra fascismo, vuelta etiqueta o denuesto fácil, me es molesta. Aunque ominosa, me parece ambigua, imprecisa, sobre todo en Argentina. Pero es verdad que no se ha encontrado otra que la reemplace, que de cuenta del extremo desprecio, del odio extremo a la democracia de los neoliberales que han usurpado la palabra “libertarios” cuando son en realidad liberticidas, privadores de las libertades más elementales de las mayorías.


Los compañeros de Comuna han elaborado un documento en el que terminan pidiendo que no haya la menor complacencia ni distracción ante el perturbador mensaje liberticida de energúmenos como Milei y Espert cuyos postulados (como el de otros personajes menos llamativos, como López Murphy) de ponerse en práctica, consolidarían y acrecentarían la marginación y exclusión de la mayoría de la población. Aunque estoy de acuerdo con el propósito del llamamiento, no lo estoy con todo el discurrimiento anterior. Me parece que algunos fascistas clásicos también estarían de acuerdo en combatir con todos los medios disponibles a los liberticidas al servicio del gran capital.

Pienso, por ejemplo, en Curzio Malaparte, en Ezra Pound y aún en el coronel Seineldín, cuyo nombre es utilizado ahora en Bahía Blanca para imitar a la vieja Triple A y reivindicar el genocidio de los aborígenes de la Patagonia. Hijo de drusos, Seineldin ha de haber sufrido en carne propia el racismo de la oligarquía y no lo imagino atacando a los autóctonos por el mero hecho de serlo, ni defendiendo a neoliberales liberticidas). En fin, que más allá de algún guiño de tránsfugas como Pichetto, no veo por parte de Milei & Espert y Cía. ninguna “benevolencia con el peronismo” y, menos, “algunas reciprocidades declaradas” de parte de verdaderos peronistas, sino por el contrario un comentario inveteradamente gorila.

Aún así, no está de mas leer este manifiesto, pues la amenaza de los neos liberticidas al servicio de los ceos de los bancos y de los grandes fondos de inversión como Black Rock (como bien señaló Luis D’Elía) es real y concreta, como lo prueban los negacionistas del exterminio que integran sus huestes, animosas jaurías.

Pueden verlo aquí: https://www.tiempoar.com.ar/politica/contra-el-fascismo-un-manifiesto/

Comentarios (3)

  1. Leonardo

    “Los argentinos tienen un enano fascista adentro” es una frase que se atribuye a la fallecida periodista italiana Oriana Fallaci, pronunciada según algunos frente a Neustadt en los años 80. Ignoro qué la llevó a generalizar de esa manera, pero es cierto que la tentación autoritaria siempre estuvo “a la mano” de ciertos sectores. Pero hoy ya no se ven con buenos ojos los golpes cruentos: se trata de emplear los recursos que brinda la democracia para vaciarla de contenido y poner al Estado al servicio de una minoría: minorías normalmente coaligadas a nivel global (sistema financiero internacional, grandes corporaciones, etc.), en una red de intereses cruzados sobre los que resulta casi imposible arrojar luz alguna (como debe ser el caso de las fortunas de unos cuantos megamultimillonarios de los que se habla tanto). Una democracia débil y aletargada es el terreno más propicio para la tentación autoritaria. Debilitar una democracia auténtica es un trabajo que insume más o menos tiempo según el caso: volverla manipulable es el primer objetivo, y entonces deja de ser democracia. En un mundo donde el patrimonio de unas cuantas corporaciones, tomadas cada una de ellas en particular, es mayor que el producto bruto interno de la mayor parte de los países que lo constituyen, no resulta difícil establecer desde dónde irradia el poder que le da forma. Este poder no se manifiesta sino de manera indirecta: políticos, empresarios, intelectuales, etc. que adhieren por pertenencia de clase, y todos aquellos que se ponen a su servicio; medios de difusión masiva que asumen el trabajo de “colonizar subjetividades”, ejercer control sobre “la opinión pública”; deserción, transformismo y traición de lideres “populares” -e inescrupulosos-, que no vacilan en adoptar el credo que antes repudiaban,etc. Si a esto se suma: sectores más o menos amplios de población lo suficientemente despistados como para aceptar propuestas que -reiteradas experiencias lo demostraron- disimulan apenas la intención de ir contra sus propios intereses; dirigentes, llamémoslos bienintencionados, que se desplazan en terreno enemigo con una rama de olivo como ignorando su enorme poder de fuego; la liquidación de la condición de ciudadano, para asumir la de consumidor y reaccionar solamente si el consumo se ve afectado, arrojando por la borda valores como la solidaridad, el sentido de pertenencia a una comunidad, etc…Todo esto configura un panorama de degradación que amenaza la paz y la convivencia social. Para erosionar la democracia era necesario desprestigiar a la política, y de esa manera, paradójicamente, llegan a ocupar cargos políticos aquellos que la desprecian (empresarios, por ejemplo, demostración de que a veces el dueño del local prefiere colocarse él mismo frente al mostrador); en términos generales, algunos de ellos se mueven entre el esperpento y la imbecilidad moral, pero los hay, y no son pocos, los que tienen claros objetivos que mucho se esmeran en ocultar, en beneficio propio y de allegados. En resumen: si algo resulta claro a partir de la “Gestapogate”, y de lo que la rodea (que es mucho y escandaloso), es que si se trata de evitar la repetición de dolorosas experiencias, hay que fortalecer la democracia, y alcanzar una democracia participativa, con una legislación adecuada a los tiempos que corren (nueva Constitución) y control ciudadano de la gestión (referéndum revocatorio del mandato, entre otras medidas).

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  2. Ed

    Oratoria y Principio supremacista.
    por Javier Mileikovsky.
    “¡Somos superiores estéticamente!”.
    (a los gritos, rojo y con los ojos desorbitados),
    Hay muchos videos de líderes centroeuropeos de los ‘ 30 y los ‘ 40.

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  3. Ed

    Excelente el Manifiesto !
    Y si tienen tiempo para dedicar a la lectura de “Masa y Poder” de Elias Canetti, Genial !

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