DEFENSA. La importancia de una perspectiva nacional y sudamericana

El autor es un periodista de larga trayectoria (integró el equipo de prensa del presidente Héctor Cámpora, fue directivo de la Asociación de Periodistas de Buenos Aires y tuvo participación destacada en –entre otras muchas– las redacciones del semanario El Periodista y el diario  Nuevo Sur) y se especializó en temas de Defensa cuando fue colaborador directo de la ministra Nilda Garré. Aquí expone un panorama del área y aboga por la resurrección del Consejo Suramericano de Defensa (CDS) creado en épocas de apogeo de la UNASUR. Yapa: Abajo la noticia del día: el gobierno de Macri gastó casi 14 millones de euros en 5 viejos aviones franceses que no estaban ni están en condiciones de volar.

Defensa nacional y popular

 

POR JORGE LUIS BERNETTI*

Si hay un tema que es eludido por los más amplios sectores del campo “nacional y popular” es el referido a la Defensa Nacional. Este espacio es el que debe ocuparse del rol de las Fuerzas Armadas en nuestro sistema político.

Muchas veces las menciones, relatos, discursos, opiniones sobre el tema se refieren al pasado, al horrible pasado de la dictadura del “proceso de reorganización nacional”. Constituyen la memoria de los crímenes y torturas aplicadas por el aparato de ese régimen y la lucha por castigar a sus culpables. Otras alusiones se inclinan a opinar ocasionalmente sobre aspectos específicos como, por ejemplo, la eliminación de la conscripción obligatoria o los conflictos referidos al choque con las etnias originarias.

Está poco desarrollada las miradas dirigidas de manera comprensiva a la totalidad de un proyecto de Defensa Nacional, lo que es comprensible dada la historia argentina. Basta con revisar la lista de golpes de Estado triunfantes desde 1930 hasta 1976. Salvo el de 1943, que iniciado con miradas reaccionarias –pese a que derrocaba a un régimen ilegal e ilegítimo, sometido al Imperio  Británico– dio origen nada menos que al peronismo. Las FFAA contaban con el antecedente de la nefasta Guerra contra el Paraguay, la represión de las montoneras federales y el genocidio de las culturas originarias.

El nacionalismo militar industrialista y democrático con anclajes en el radicalismo desde antes de la victoria electoral de Yrigoyen, y el de los sectores que apoyaron a Perón antes de 1955, nunca alcanzó a hegemonizar la conducción castrense.

Luego de 1955, y durante la llamada Guerra Fría, la conducción castrense se volcó a secundar la política norteamericana. Fue enemiga así de la Revolución Cubana y también de un desarrollo político militar como el de la Revolución Peruana (1968-1975)  conducida por el general Juan Velasco Alvarado. Por supuesto, rechazó la vía democrática al socialismo de la Unidad Popular chilena encabezada por Salvador Allende.

Se opuso al peronismo de todas las maneras posibles y solamente luchas integrales fueron empujando a las conducciones militares a soportar el regreso de Perón y las victoriosas elecciones populares de 1973.

Lo demás es conocido, tristemente padecido por el pueblo argentino. La caída de los regímenes militares totalitarios latinoamericanos fue más rápido en Argentina por la derrota de la dictadura en su aventura en las Malvinas, aventura que procuraba legitimar su retirada luego del fracaso de sus propuestas económicas y políticas. Más allá de proezas militares y actos de valentía de soldados, suboficiales y oficiales, era imposible que una auténtica reivindicación de nacionalismo territorial estuviera desvinculada del conjunto de demandas antiimperialistas opuestas por el vértice al proyecto de la Junta Militar terrorista.

Derrotado el régimen dictatorial desaparecedor, los resultados comiciales de 1983 premiaron al candidato que más se había apartado de la legitimación de la autoamnistía procesista, aceptada por el candidato justicialista, Ítalo Argentino Luder. Por ello, entre otras causas, venció Raúl Alfonsín.

Los juicios a las Juntas generaron la reacción carapintada que era a la vez una justificación de la dictadura mezclada con repudios a los siniestros mandos militares. Alfonsín avanzó y retrocedió y su gobierno dio paso a la muy fallida esperanza del peronismo menemista. El neoliberalismo de aquél gobierno no solamente demolió las nacionalizaciones claves del Estado peronista de 1946 a 1955, sino que en materia de derechos humanos dio, con el indulto a los responsables militares de la dictadura, una marcha atrás que estimó fallidamente como definitiva. Pero el sistema se apoyaba en el castillo de naipes de la convertibilidad, y la conciencia construida de los derechos humanos venció el paso atrás del ”olvido y perdón”.

Las movilizaciones de diciembre  2001 abrieron paso a la victoria del kirchnerismo, que a su vez abrió paso a nuevas políticas de todo tipo.

También las relativas a la Defensa luego de la anulación del indulto y la amnistía, lo que le permitió al pueblo argentino recuperar la justicia frente al horror.

Fidel EEUU ganó la Guerra Fría, pero la lucha sigue.

 

Después de 1991, al producirse la caída del “socialismo real”, Fidel Castro proclamó ante propios y extraños que Estados Unidos había ganado la Guerra Fría. Ese reconocimiento no admitió la justicia de esa causa, sino que planteó mirar los acontecimientos de una manera renovada. En Argentina, la brutal represión de lo que la Junta castrense denominó “la guerra revolucionaria” se había extendido a un proceso de exterminio que fue más allá del combate contra las organizaciones revolucionarias. “El proceso de reorganización nacional” procuró modificar bases sustantivas de la sociedad nacida de las transformaciones peronistas.

Al enfrentar los efectos de esta política, durante el gobierno kirchnerista se procuró plantear una política de Defensa basada en valores democráticos, nacionales y populares de proyección latinoamericana y caribeña. Aún antes de que las reformas de los gobiernos de Néstor y Cristina fueran planteadas, se produjo la bajada de los cuadros de los dictadores de las paredes honoríficas del Colegio Militar.

La llegada de Nilda Garré al ministerio de Defensa dio inicio a nuevo curso. En primer lugar, por el signo de identificación plena de la titular de la cartera con la perspectiva de los derechos humanos, y ,también –y ello se iba a destacar plenamente en su gestión– por su condición de género: la primera mujer a cargo de ese área en el gabinete nacional.

La reanudación de los juicios estuvo acompañada de una fuerte reivindicación de los Derechos Humanos y las correspondientes autocríticas de los jefes de las Fuerzas Armadas.

Se asumió una política de fuerte impronta nacional con la reivindicación de la lucha pacífica por la recuperación de las islas Malvinas, según lo ordena la cláusula incluida en la Constitución Nacional durante la reforma de 1994.

A esta política se le sumó la de un fuerte refuerzo de la incorporación de la mujer en los diversos niveles de las tres Fuerzas (Ejército, Armada y Fuerza Aérea) con la creación del Consejo de Género en el Ministerio de Defensa y el respaldo de diversas reivindicaciones que las mujeres planteaban en diversas esferas de la vida nacional, el mundo del trabajo, la educación e instituciones de la sociedad, políticas y civiles.

Una clara línea en materia de Defensa fue la construida cuando a la política exterior del país en el marco latinoamericano se le pudo sumar la creación de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), debido a la emergencia de procesos democráticos, populares y subcontinentales en muchos países de la región. En esa institución se creó una instancia fundamente e innovadora: el Consejo Suramericano de Defensa (CSD) que reunía por primera vez fuera de los marcos “panamericanistas” subordinados a los Estados Unidos a los aparatos militares de los diversos países dependientes de sus gobiernos. Esta política entró, lamentablemente, en pausa debido al proceso reactivo producido en nuestros países y en otros del continente. Su reconstrucción continúa siendo un objetivo de una política de Defensa progresista y popular con una intención  nacional y anti imperialista.

El sistema de Defensa argentino pos 1983 está apoyado, además de la reparación histórica a través de los juicios a los responsables del genocidio de la dictadura procesista, en la ley de Defensa Nacional, la ley de Seguridad Nacional y la ley de Inteligencia. Ellas reforzaron claramente el control civil –político– del área; separaron las acciones de Seguridad de las de Defensa y fijaron la función de los organismos de Inteligencia como elementos que aportan tanto a la Defensa como a la mirada más amplia de preservación de recursos naturales y observación de fenómenos mundiales que pueden afectar a la Argentina. Es bueno recordar que esas legislaciones fueron aprobadas con un amplio consenso radical-peronista en los años 80-90, contando con la única desaprobación de la entonces reducida presencia legislativa de la ultraderecha.

Desde la mencionada gestión y, con continuidad en las realizadas por Agustín Rossi y en la actualidad por Jorge Taiana, se ha planteado la reforma de la educación militar para ubicarla en un contexto democrático, tanto en el Colegio Militar, la Escuela Naval, la Escuela de Aviación Militar como en las Escuelas Superiores de las tres Fuerzas, equivalentes a os doctorados en el plano universitario civil.

El problema de la acción conjunta –la conjuntez– de la realización de las acciones de la Defensa, que fue uno de los aspectos más críticos de la Guerra de Malvinas, se enfatizó intensamente con el reforzamiento del Estado Mayor Conjunto de las FFAA y la creación del Comando Operacional del que dependen muchas de las acciones realizadas en común por las FFAA. Por ejemplo, las operaciones de Cascos Azules de las Naciones Unidas realizadas y que aún se realizan en Chipre.

Diversas reformas que derivaron a la sociedad civil de manera completa o la habilitaron para utilizar mecanismos controlados hasta entonces por las FFAA, fueron ejecutadas, como con la creación del Instituto Geográfico Nacional (IGN) y el traspaso del Servicio de Hidrografía Naval (SHN) y del Servicio Meteorológico Nacional). Un caso destacado fue la transferencia del control del sistema de aeropuertos no militares mediante la creación de la Administración Nacional de la Aviación Civil (ANAC), que reemplazó en esa función a la Fuerza Aérea. Junto a esta transferencia se produjo una fuerte modernización de la tecnología utilizada en los aeropuertos, específicamente la provisión de nuevos radares. Del mismo modo, los satélites de construcción nacional provistos por el INVAP, la avanzada empresa estatal de la provincia de Río Negro, constituye algunos de los elementos que, amén de su servicio civil, tienen una aplicación militar. Esta es otra de las líneas planteadas en Defensa: enfrentar la demolición menemista de Fabricaciones Militares, para poder volver a producir armamentos nacionales. Junto a ésta línea de acción, se lanzó la de acordar con países vecinos, particularmente con Brasil, la producción conjunta de material para las Fuerzas Armadas de ambos países.

Llegados a este punto, existió y existe un problema clave, tanto cuando los gobiernos kirchneristas como en la actualidad: la provisión de armamentos que no estén sujetos al bloqueo real o potencial de países proveedores. Es de recordar que durante la guerra de Malvinas el gobierno francés suspendió la enrega de los poderosos misiles Exocet. En la actualidad, la Argentina sigue sometida al embargo de material de guerra por parte de Gran Bretaña. Ello impide que un tercer país venda un sistema de armas si contiene algún elemento de fabricación británica.

Por ello, las necesidades argentinas en materia de provisión de armas vuelven considerables las propuestas de Rusia y China, sobre todo cuando aparejan transferencia de tecnología, lo que implica aumentar  la autonomía de la Defensa con el consiguiente fortalecimiento de la política exterior de la Nación.

Hoy la Argentina, con su ensanchado Mar Continental, por obra de la ampliación de la plataforma submarina, posee un espacio marítimo formidable. Custodiarlo, explotarlo y cuidarlo ambientalmente es una enorme tarea. Para ello contribuyen las cuatro recientemente incorporadas patrulleras navales que, con su velocidad, permiten la intercepción de los barcos que intenten violar los controles nacionales e internacionales a los que está obligada a hacer respetar la Argentina. En ello estaba empeñada la navegación del ARA-San Juan cuando ocurrió la tragedia.

El reclamo argentino por las Malvinas está ligado al tradicional reclamo de soberanía argentina en el Continente Antártico, entre los paralelos 25 y 74 y el meridiano 60. Esta Argentina Bicontinental se enfrenta al desafío que plantea en las Malvinas la existencia de una poderosa base aeronaval británica, parte del despliegue mundial de la OTAN. La ocupación de una parte estratégica del territorio argentino a 600 k. del continente por la segunda potencia de la alianza occidental constituye una amenaza concreta para el país.

Es necesario que el campo nacional y popular reconozca las acciones desarrolladas en Defensa, advierta el desafío que plantea el neoliberalismo hoy y en el 2023, y respalde decididamente las posiciones latinoamericanistas y caribeñas que enfrentan al dominio hegemónico de los Estados Unidos y sus aliados,  única amenaza a la soberanía que hoy enfrenta la República.

…..

  • Autor de “La guerra de papel. Comunicación y defensa en el kirchnerismo (2005-2007)

Una auditoría oficial concluyó que el Gobierno de Macri gastó casi 14 millones de euros en aviones que no estaban en condiciones de volar

Según la Sindicatura General de la Nación el Ministerio de Defensa contaba con informes preliminares que alertaban sobre el estado de las aeronaves que el Ministerio de Defensa adquirió en mayo de 2019 y nunca pudo utilizar porque “no están operativas”

Argentina adquirió 5 Super EtendardArgentina adquirió 5 Super Etendard

 

Una auditoría de la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) concluyó que el Gobierno de Mauricio Macri gastó casi 14 millones de euros en aviones para el Ministerio de Defensa que no estaban en condiciones de volar.

El documento de 35 páginas plasmó el análisis de la gestión de compras llevadas a cabo por la cartera de Defensa, en el período 2016-2019, bajo la gestión de Oscar Aguad. En este marco, fueron seleccionados los convenios celebrados con el gobierno de Francia para la adquisición, por parte del Estado Mayor General de la Armada, de cinco (5) aeronaves de combate SEM (Súper Étendard Modernisé) y de cuatro (4) buques patrulleros oceánicos multipropósito OPV (Offshore Patrol Vessel).

En el caso de las aeronaves, el informe de la SIGEN señala que “no se encontraban en condiciones de vuelo y su potencial restante ya era bastante débil”. Incluso, “la Marina Francesa había dejado de utilizarlas”, se enfatizó.

El SEM es un cazabombardero de origen francés con capacidad para operar desde portaaviones que fue lanzado a finales de los ochenta. Con la adquisición de cinco de ellos, la Armada pretendía incrementar el adiestramiento de pilotos en 300 horas de vuelo anuales, evitando el éxodo de los mismos a la actividad aerocomercial y recuperar capacidad aeronaval. Sin embargo, de la auditoría de la SIGEN se desprende que funcionarios con poder de decisión final en las compras desatendieron informes técnicos preliminares de la Armada que advertían sobre el estado de las mismas. En las evaluaciones técnicas se había especificado que, previo a la compra, resultaba “esencial” la obtención de “elementos críticos” para asegurar el funcionamiento de las aeronaves, tales como la pirotecnia de los asientos eyectables y cabina, y el desarrollo de una inspección de los accesorios de oxígeno.

En ese sentido se sugirió analizar que varios de esos repuestos esenciales tenían origen inglés, por lo que resultaba necesario tener en cuenta la imposibilidad de adquirirlos ya que, desde 1982, el Reino Unido no vende armamentos militares a nuestro país.

El ex presidente Mauricio Macri y el ex ministro de Defensa, Oscar Aguad (Adrián Escandar)El ex presidente Mauricio Macri y el ex ministro de Defensa, Oscar Aguad (Adrián Escandar)

 

Entre las “falencias” que surgen del análisis, se señaló además el “incumplimiento de plazos para la puesta operativa de los aviones; inexistencia de análisis técnicos y financieros previos que determinen etapas y actividades necesarias para poner a las cinco aeronaves en condiciones de vuelo”.

“Dichas falencias traen como consecuencia que las aeronaves no se encuentren en condiciones de prestar servicio, llevando 29 meses (a la fecha del relevamiento: octubre de 2021) sin estar operativas desde el momento de su recepción”, se concluyó.

Pese a todo lo mencionado, el ministro Aguad procedió la compra a Francia “acompañadas con su documentación de seguimiento técnico junto a un lote de piezas de recambio, bancos de prueba, valijas de prueba, equipos de misión, herramientas y un simulador de vuelo”. El precio definitivo de transferencia de todos los materiales –aviones y elementos complementarios- fue de € 12.550.000, efectuado en una única transferencia bancaria.

El Gobierno Nacional asumió todos los gastos de retiro, transporte y estacionamiento de los materiales transferidos. Para eso, a través de la Licitación Privada N° 005/17, se tramitó el servicio de transporte puerta a puerta de los cinco aviones más todos los complementos por un total de € 1.346.255, totalizando una cifra cercana a los €14.000.000.

Los aviones llegaron a Argentina en mayo de 2019Los aviones llegaron a Argentina en mayo de 2019

 

En tanto, con respecto a los cuatro Patrulleros Oceánicos Multipropósito – OPV “se ha verificado que los expedientes no contaban con toda la documentación requerida que fundamente una adecuada toma de decisiones”. En ese sentido, se ha observado la “falta de la solicitud de desembolso, la falta de comprobantes de pago y la falta de documentación que acredite la efectiva entrega de los OPV en condición ‘Listo para Operar’”.

A tal efecto, en la auditoría se planteó la necesidad de ”establecer, que las áreas intervinientes que participan en las contrataciones, cumplan de manera apropiada con la normativa vigente, con el fin de que todo el proceso desde la solicitud hasta la finalización del contrato se encuentre respaldado con la documentación e información oportuna y necesaria para un adecuado control y seguimiento del mismo, generando mayor transparencia en el proceso que nos ocupa”.

El informe que elaboró la SIGEN fue remitido la Oficina Anticorrupción “para el eventual inicio de acciones”.

Comentario (1)

  1. PIP

    Defensa Nacional ?
    Por le momento el oficialismo esta enfrascado en turismo internacional: la Cumbre de los Patorrengos y la próxima arrastrada cipaya en el G7.
    La oposición por su lado muy ocupada en el armado del modelo vernáculo de Batallón Azov y milicias nazi-mediáticas. Solo les falta un Zelenski : Podría ser Kulfas !

    Responder

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: