DIA DEL PERIODISTA: Gajes del oficio y prostitución intelectual (con yapa)

Antes, me sentía orgulloso de ser periodista. Hoy me veo obligado a aclarar que no tengo nada que ver con esa cáfila de mercenarios odiadores que participan de “cadenas de la felicidad” y “nados coordinados” y atentan contra la especie. ¿Qué es peor? ¿Decir frente una cámara que William Shakespeare acaba de morir por causa del Covid o abogar claramente por una salida “autoritaria” ante la certeza de que “el populismo” ganará nuevamente las elecciones? La respuesta, al final.

Mariano Moreno según Juan de Dios Rivera

Las redes han conseguido –particularmente guatsap– que las felicitaciones que he recibido por el Día del Periodista hayan sido muchas, la mayoría de las cuales, confieso, no he siquiera mirado –no digo ya contestado– porque me apetecía escribir, y todo no se puede, por lo que aprovecho para agradecerlas aquí.

Siempre tengo presente que el ideólogo del Plan de Operaciones editó cosa de un año La Gaceta de Buenos Ayres en defensa de la Revolución de Mayo, el joven Moreno, parece que poco después fue envenenado y arrojado al mar.

Moreno, un periodista militante si los hubo y hay, hubiera sido denostado con ese marbete, P.M., por algún Clarinete al servicio de Fernando VII… si los revolucionarios hubieran tolerado su existencia.

Lo que, desde ya, no fue el caso (imagínense que, si además de tolerarlo, no hubieran financiado con los escasos recursos del erario público… ni Moreno, ni Castelli, ni Paso ni Saavedra hubieran podido tolerar… siquiera una idea semejante. Quien lo hubiera intentado, me temo, hubiera sido fusilado. Como el valiente Liniers.

Y es que como recordó Jauretche, cuando las instituciones no están al servicio del pueblo, son las alcahuetas de la entrega.

En estas cavilaciones estaba cuando un querido colega, Dardo Castro, hizo circular este texto vitriólico:

El gran periodista radical-progresista John Swinton, manifestó en un banquete de la New York Press Association:

“¿Prensa independiente? No existe nada parecido en los Estados Unidos, salvo quizás en las aldeas… ¿Quién de nosotros sería tan audaz como para expresar sinceramente su opinión personal? Se me paga 150 dólares semanales para preservar a mi diario de la expresión de mi opinión personal.
Vosotros recibís otro tanto para hacer exactamente lo mismo.
El loco que escribiera crudamente lo que piensa no tardaría en ser arrojado a la calle. Las funciones de un periodista neoyorkino consisten en deformar la verdad, mentir descaradamente, pervertir, hacer sensacionalismo, arrastrarse a los pies del becerro de oro, vender a su país y a sus conciudadanos por un pedazo de pan.
Todos sabemos que es una burla brindar por la “prensa independiente”.
Somos juguetes, empleados de los ricos patrones que se esconden entre bambalinas. ¡Somos prostitutas intelectuales!”

Tomado del libro La realidad argentina, de Silvio Frondizi (1954)

Hay otra traducción un poco más amplia en wikipedia:   https://en.wikipedia.org/wiki/John_Swinton_(journalist)

Y también encontré esto:

 

La respuesta al acertijo en el copete o entradilla está aquí: Soviet, Shakespeare y guillotina.

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