DOSSIER MAPUCHES. Argentina debe tomar distancia del racismo imperante en Chile

PS1: Compuse este dossier sin haberme enterado de los tuits enviados por Mauricio Macri en apoyo a los vecinos de pro de El Bolsón que se manifestaron frente al hotel supuestamente incendiado por mapuches y las declaraciones de María Eugenia Vidal (que sigue sin explicar como compró un piso de más de medio millón de dólares en el barrio mas caro de Buenos) calificando ese hecho, cuyos autores aún no fueron identificados, como “terrorismo”. Macri dijo que los manifestantes están “hartos” de estar “abandonados por el Estado Nacional”, como si la seguridad en Río Negro no dependiera del gobierno y la policía local. Las manifestaciones de ambos parecen indicar que hay una decisión articulada (nado sincronizado le dicen) que es posible sospechar emana de una embajada.

PS2: Lo hice también sin tener conocimieneto del comunicado escrito por Jones Huala desde la cárcel de Temuco (que coloco al final de este dossier) para mi muy decepcionante, ya que le da argumentos a quienes ostensiblemente quieren etiquetar como “terrorista” a cualquiera que se autoperciba y defina como mapuche, calificativo que fácilmente puede extenderse a quienes simpaticen con quienes simpaticen activamente con ellos, como demostró la persecución mortal a Santiago Maldonado.A mi juicio, tratar de yanakonas (cipayos) a les mapuche que en Chile participan en la convención constituyente y presumir de tener una capacidad operativa militar (de la que, para colmo, carecen) es pedir a gritos que se abata la represión estatal sobre el conjunto del pueblo al que los conquistadores llamaron genéricamente “araucanos”.

PS3: Por fin, apareció un nuevo comunicado de Jones Huala (va detrás del anterior) esta vez dirigido a los propios, en el que sitúa en el mismo plano al kirchnerismo con el macrismo y se refiere al ” precario armamento que dispone la R.A.M. (estando sus miembros) forzados a la Autodefensa y Sabotaje Armado debido al nivel histórico de violencia estatal y paraestatal al servicio de terratenientes y más aún transnacionales, sobre todo en un país con tan alto nivel de policía corrupta y mafias políticas, siendo Rafael (Nahuel) y Santiago (Maldonado)” lo mejores ejemplos de ello. En este comunicado, Jones Huala se arrepiente de haber recibido y haberse sacado una foto con Victoria Donda y de haberle concedido sendos reportajes a Jorge Lanata y Página 12 y suelta muy misteriosamente esta frase: “Hoy en día no solo la RAM MAP se encuentra operando en Puelmapu”, no se sabe  si en referencia a otro grupo mapuche o a alguna “guardia blanca” de los empresarios.

Un lector situó el principal problema con claridad: el nudo a desatar es la incapacidad hasta ahora de los gobiernos provinciales y nacional para ponerle coto al acaparamiento de tierras por parte sobre todo de extranjeros (es bueno recordar que durante los gobiernos de CFK se prohibió la venta de tierras fronterizas a extranjeros y a sus testaferros, y una de las primeras medidas que tomó Macri al asumir la Presidencia fue eliminar esa prohibición) y de dársela a los mapuches reclamantes que acepten explicitamente la soberanía argentina en las extensiones y condiciones como para que puedan alcanzar desarrollo económico. A quien le interese el tema le sugiero la lectura de esta crónica del periodista español Carlos E. Cue (2017) que narra el enfrentamiento puntual entre un pequeño grupo mapuche y los Benetton, poseedores de la friolera de más de 900.000 hectáreas.

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Las furibundas críticas que provocó el hecho de que el embajador argentino en Chile, Rafael Bielsa, prestara atención consular al ciudadano argentino Jones Huala, detenido con prisión preventiva en la nación vecina, como antes el incendio intencional de un hotel en la provincia de Río Negro (cuyos autores aún se desconocen pero que muchos medios se apresuraron a atribuir a la fantasmagórica RAM, siglas que querrían significar Resistencia Ancestral Mapuche) cuya jefatura se le atribuía hasta su detención a Huala, han puesto sobre el tapete y con estrépito, el viejo asunto de qué hacer con quienes se reivindican mapuches, es decir, gentes de la tierra, el mayor de los pueblos originarios patagónicos.

Parace un chiste: ardió media Argentina por incendios intencionales sin que nadie que yo sepa haya sido identificado y apresado por ello sin que la trifecta mediática opositora se inquietara,y resulta que cualquier incendio que se produzca en la Patagonía es atribuido por ellos y el gorilaje genéricamente a los mapuches o a la proteica RAM. ¿Y si fueran provocaciones con o sin intervención de un reducido grupo de indígenas.

Comprobar como Clarín y su ariete más abyecto Lanata arremeten contra los naturales debería hacer reflexionar a los nacionalistas trasnochados que soportan a los Lewis sin chistar.

Los enfrentamientos en Chile entre aborígenes y criollos, particularmente con los colonos europeos y sus descendientes asentados en el centro y sur de longilíneo país, advierten ya en una primera lectura, que Argentina debe evitar transitar un camino siquiera parecido. La muerte de Santiago Maldonado en el curso de una cacería de mapuches por parte de una Gendarmería sometida a la CIA (vía la ministra Patricia Bullrich, que presumiblemente ingresó a “la compañía” de la mano de su cuñado y jefe político como tarde a mediados de los años 80 del pasado siglo) y a los intereses de los grandes terratenientes anglosajones y europeos, debe obrar como un semáforo rojo en este sentido.

A través del embajador Bielsa la Cancillería argentina ha obrado correctamente al polemizar con un representante del Ministerio del Interior trasandino que intervino en una audiencia destinada a analizar si se ponía en libertad condicional a Huala argumentando que debía denegarse el pedido en razón no de sus actos sino de su mera “identidad cultural”, es decir porque es mapuche. Un estigma 100% racista. El gobierno argentino argumentó que “no se puede aceptar que sea su identidad y no sus actos la base para privarlo de un beneficio al que tiene derecho según la ley chilena”.

Y recordó que la asistencia consular se le presta a todos los argentinos que la soliciten, sin excepciones.

Por cierto, el hecho de que Jones la haya pedido implica tácitamente un reconocimiento del Estado argentino.

Policías rionegrinos ingresan al Lof Quemquemtrew (Foto Germán Romeo Pena).

Este es el punto. En la medida en que se reconozca la unidad de la nación argentina, el Estado debe reconocer los legítimos derechos conculcados de quienes todavía integran unos pueblos originarios que a lo largo de siglos han sido sometidos a todo tipo de presiones disgregadoras. Máxime en una región que primero fue colonizada a sangre y fuego, luego repartida entre oligarcas y por fin extranjerizada en su mayor superficie.

Presiones centrípetas similares a las que ahora soporta la Nación Argentina, cuyos enemigos (baste recordar los dichos de Winston Churchill) quieren verla fragmentada, balcanizada.

Ese es, me parece, el principal enemigo a neutralizar y abatir: la disgregación. Y es por eso también, que no me parece prudente ni que favorezca un sano debate la utilización de volantas y marbetes como “nación mapuche”. Porque atenta contra la idea de una Argentina justa, libre y soberana tanto como las ínfulas independentistas de Mendoza propagadas por el presidente de lo que fuera la Unión Cívica Radical, al que Hipólito Yrigoyen le hubiera intervenido la provincia con el ejército y lo hubiera metido preso por traidor a la patria.

No es mi intención polemizar sobre el significado del concepto nación, que es polisémico. Según la Real Academia española, al pueblo mapuche se le podría hoy aplicar la tercera acepción, pero claramente no la primera y la segunda:

Si la industrialización del país no se hubiera interrumpido en favor de quienes lucran con la agroexportación en desmedro de la mayoría de los argentinos, de cuya suerte se desentienden, los aborígenes y mestizos, llamados en conjunto despectivamente “cabecitas negras” hubieran podido entremezclarse con la minoría descendiente de quienes desembarcaron y algunos países nórdicos aplican la dudosa etiqueta de “caucásicos”. Pero como no ha sido así, es lógico y perfectamente comprensible que un pibe morocho de los altos de Bariloche reaccione ante el racismo del establishment local, idealizando a algún abuelo que conservara tradiciones mapuches, tehuelches, etc.

Y es que es muy preferible ser considerado un weichafe (guerrero en mapudungún) que no un prescindible negro de m… Como fue el trato que se le dispensó, por ejemplo, a Rafael Nahuel.

Por las venas de San Martín, Yrigoyen y Perón corría sangre indígena como sucede con la mayoría de los argentinos. No se trata de trasfundir sangre a la exangüe mito del buen salvaje puesto en circulación por Jean-Jacques Rosseau y Fray Bartolomé de las Casas. Se trata de hacer justicia con la inmensa mayoría de los naturales (como los llamaban los conquistadores españoles) y su descendencia, y también, si fuera necesario, con algún pequeño grupúsculo que, descerebrado o mercenario, ayude con sus provocaciones a quienes les arrebataron y usurparon territorios y se resisten a devolverlos.

No se ha descartado que algunos atentados hayan sido perpetrados por “guardias blancas” al servicio de terratenientes ansiosos por desplazar y aun suprimir a los mapuches.

Dicho esto, recomiendo la lectura de este trabajo del teniente general César Milani, publicado por La tribuna de Rosas. Luego seguiré con mis comentarios.

El territorio es de todos los argentinos

 

En las últimas horas y con motivo de la celebración del día de la diversidad cultural se han multiplicado las manifestaciones oficiales de respaldo a las comunidades originarias. Sin embargo, resulta importante reflexionar sobre algunas cuestiones aledañas a la cuestión indígena, que guardan relación con la defensa de la soberanía nacional.

En primer lugar, es necesario recordar que todos los integrantes de los pueblos originarios son antes que nada argentinos y que habitan nuestro territorio nacional. El territorio argentino es uno y es indivisible y el Estado nacional no reconoce más naciones dentro de su territorio que la nación argentina. Los pueblos originarios son reconocidos por el Estado argentino como tales, aunque siguen siendo compatriotas argentinos cuyas reivindicaciones deben enmarcarse en el contexto del derecho argentino e internacional.

En los últimos tiempos, no obstante, se ha visto emerger cada vez con mayor frecuencia manifestaciones de parte de grupos originarios que no reconocen a las autoridades nacionales y se están erigiendo en una suerte de organización paraestatal, por fuera del marco legal, apelando para legitimarse a un discurso radicalizado que vuelca sus orígenes en la presunción de la existencia de derechos ancestrales, anteriores a la conformación del Estado nacional.

Esta es una problemática candente no solo en Argentina, también en varios países de la región. En Chile, por ejemplo, el gobierno del presidente Sebastián Piñera sostiene un conflicto con las comunidades mapuche que está tomando tintes preocupantes. Mientras el gobierno pretende recurrir a las fuerzas armadas para controlar los desmanes, se reproducen en el tiempo ataques vandálicos atribuidos a grupos mapuche.

Policías rionegrinos en acción (Germán Romeo Pena)

En Paraguay el presidente Mario Abdo envió al parlamento una ley que propone recrudecer las penas contra el delito de invasión de tierras, estableciendo hasta diez años de condena para los ciudadanos encontrados culpables. Esta medida le valió el repudio de un grupo de indígenas que se concentró en la plaza del microcentro de Asunción, asegurando que permanecería allí hasta que se promulgara o vetara la ley. Afirman que endurecerán las medidas de presión y “no darán un paso atrás” en caso de que se efectúe la promulgación.

Bolivia es un país que reconoce en su constitución la categoría de plurinacionalidad y que está en manos de un gobierno de corte progresista, pero allí también se multiplican las protestas indígenas y los “whipalazos” en protesta contra el gobierno del presidente Luis Arce, arengados además por la oposición política.

En Argentina los episodios se repiten en la Patagonia, donde días atrás un grupo autodenominado mapuche reivindicó una serie de incendios acaecidos a inicios de este mes en diferentes dependencias del Estado nacional, entre ellas en una oficina de Vialidad Nacional que fue reducida a cenizas. El grupo afirmó su apoyo a “la acción de sabotaje realizada en la noche del 3 de octubre en inmediaciones del camino al cerro Catedral donde fueron destruidas dos máquinas y un galpón pertenecientes a Vialidad Nacional”, a la vez que advirtió que se mantendrán los ataques como una forma de acción para “lograr la liberación de su pueblo-nación”.

Y vale entonces preguntarse: ¿A qué se refieren estos grupos cuando hablan de “liberación”? Ni en Argentina ni en ninguno de los países arriba mencionados existe la esclavitud, todos esos países les reconocen a los grupos originarios la ciudadanía por haber nacido en el interior de las fronteras nacionales de cada país.

El impulso a esta clase de iniciativas indigenistas adolece del riesgo de poner en cuestión el orden público, pero aún peor, pone en cuestión la soberanía nacional. ¿Y por qué? La soberanía nacional es la facultad de un Estado-nación de dictar leyes de cumplimiento efectivo al interior de su territorio. Mientras existan grupos de ciudadanos que se resistan a reconocer la autoridad del Estado no existe soberanía efectiva sobre la porción de territorio que estos ciudadanos habiten. Es un riesgo demasiado grande, porque implica la remota y cada vez más cercana posibilidad de que se fracture la unidad territorial de la nación.

El derecho internacional reconoce a los Estados nacionales la facultad de sostener su integridad territorial. Sin embargo hay excepciones, como es el caso del conflicto de los Balcanes (1991-2001), donde en virtud de apelaciones plurinacionales el territorio de la antigua Yugoslavia se particionó dando lugar a la fragmentación y al surgimiento de Estados mucho más pequeños que hoy en día permanecen en su gran mayoría sumidos en la pobreza.

Sin desmedro de la importancia de los pueblos originarios, de su riqueza cultural y del hecho insoslayable de que muchas de las comunidades que persisten hasta nuestros días han sido históricamente postergadas y empobrecidas, es necesario que el Estado argentino tome cartas en el asunto de la soberanía nacional, imponiendo su presencia como garantía de unidad territorial. Nuestros hermanos indígenas son ante todo argentinos, no se les reconoce como estatus más que el de compatriotas y como tales deben ejercer el legítimo derecho a la protesta, no así al vandalismo, el terrorismo o lisa y llanamente la sedición en contra del Estado argentino.

La problemática de los pueblos originarios es prerrogativa del Estado argentino y debe ser resuelta por la voluntad política, la asistencia del Estado y la inclusión con justicia social. Ni el reconocimiento de las comunidades como naciones autónomas ni hacer la vista gorda ante la emergencia de sectores radicalizados que desconocen la autoridad nacional son la solución, sino más bien la seguridad del recrudecimiento de un conflicto cuyo resultado final podría ser nada menos que la fragmentación territorial.

Pero tampoco hay que ser ingenuos. Más allá de las legítimas reivindicaciones que las comunidades reclaman será cuestión de investigar los vínculos que los sectores radicales sostienen con organizaciones interesadas en la secesión, si los hubiere. En nuestro país existen iniciativas que atentan contra la unidad territorial —el llamado “Mendoexit”, por ejemplo— cuyos vínculos con las familias patricias europeas está probado y documentado. De hecho, existen sectores autodenominados mapuche cuya relación con Inglaterra no están del todo explicitadas y pueden generar suspicacia.

Es necesario que el Estado argentino sin discriminación partidaria se ponga a la tarea de identificar a cada uno de los grupos y atender a sus demandas, siempre y cuando no existan antecedentes de desconocimiento de la autoridad nacional, en cuyo caso será importante determinar también la existencia o no de delitos contra la propiedad o el patrimonio nacional.

La apelación al principio de la autodeterminación de los pueblos no puede sentarse como precedente para poner en riesgo la soberanía del país. Todos los hombres y mujeres que habitan el suelo argentino —hayan o no nacido en él— son argentinos en la práctica, es decir, en cualquier caso están sujetos a las generales de una ley que es igual para todos, tal como lo establece nuestra Constitución nacional.

Pero existen otros riesgos que emanan de la apelación por la autodeterminación de los pueblos y un ejemplo de ello es Malvinas. Si el Estado argentino reconociera por ejemplo a los mapuches el estatus de nación, ¿qué sucedería si los habitantes de las Islas Malvinas apelaran al mismo principio? Argentina no puede darse el lujo de poner en peligro una lucha de casi dos siglos por el reconocimiento de su legítima soberanía en las islas como consecuencia del deseo de no imponerse de manera firme sobre comunidades díscolas que no le reconocen la autoridad.

El progresismo argentino a menudo incurre en la ingenuidad de no discernir entre las demandas legítimas de los pueblos originarios y las acciones radicales que atentan de manera directa sobre la unidad nacional. No podemos darnos ese lujo, es preciso que separemos la paja del trigo. Jamás resolveremos como país la deuda histórica que sostenemos desde la conformación del Estado nacional con “nuestros hermanos los indios”, como les llamaba el General San Martín, si no tomamos seriamente cartas en el asunto.

Y, sobre todo, si no recordamos en todo momento que solo existe una bandera que nos representa a todos, desde La Quiaca hasta Ushuaia, pasando por cada uno de los remotos rincones del país, por nuestra Antártida, nuestros mares y nuestro territorio insular: la bandera blanca y azul celeste, la bandera de todos los argentinos.

Mapas como este ponen de la nuca a muchos argentinos que entienden que la fragmentación del territorio nacional es un objetivo imperialista, propio del capitalismo financiero global.

 

Comentario:

El título que puso Milani “El territorio (nacional) es de todos los argentinos” es una expresión de deseos pero no una realidad, tal como demuestra todos los años el triunfo del magnate británico Joe Lewis a liberar el acceso al Lago Escondido sin sufrir por ello ninguna sanción.

Milani describe lo que ocurre en Paraguay sin criticar a su gobierno, que según su misma narración, utiliza con los aborígenes el mismo “criterio” que fue empleado por Gerardo Morales contra Milagro Sala cuando encabezó el acampe en la plaza principal de San Salvador de Jujuy, Con el agravante de que en Paraguay gran parte del este y norte del país está ilegalmente ocupado por terratenientes brasileños que han desalojado a mano armada a los naturales.

También su generalización sobre lo que ocurre en Bolivia es desafortunada: No es cierto que la inmensa mayoría de lo que llama ““whipalazos” (reivindicación de la multicolor bandera aymara y por extensión de todos los pueblos andinos) se hayan producido contra el gobierno del presidente Luis Arce, sino, por el contrario, contra racistas como por ejemplo el gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, que ha ultrajado repetidamente ese símbolo, que considera propio de los “coyas” del altiplano, y no de los “cambas” del Oriente boliviano (en su mayoría criollos amestizados con guaraníes) a lo largo de su sediciosa trayectoria.

Milani, que no hace ningún comentario sobre el racismo rampante del gobierno chileno, recuerda y lamenta la fragmentación de lo que fue Yugoeslavia, fragmentación que fue impulsada por Alemania y Estados Unidos por considerar que el modelo integrador y autogestivo impulsado por el mariscal Josep Broz “Tito” era un mal ejemplo para quienes están subyugados por una Unión Europea basada en la pérdida de soberanía de sus miembros en funcion de objetivos puramente económicos.

También acierta al señalar el peligro de los el cipayaje abra una nueva puerta para sabotear los derechos argentinos sobre las Malvinas y por extension sobre una porción de la Antártida. En fin, que en trazos gruesos Pájaro Rojo, que en estas materias es rojo punzó,  acuerda con el ex jefe del Ejército, que urge al Estado a prestarle al tema mapuche la atención que ostensiblemente merece.

Respecto a la asistencia consular a Jones Huala, invito a leer el comunicado de la Cancillería argentina, antes de sumergirse en los embates publicados en Infoembas. Me llamó mucho la atención la nota publicada por el medio de Daniel Hadad y Mario Montoto, que en todos los asuntos importantes sigue la línea emanada de las embajadas de Estados Unidos e Israel, no lleve firma.

Sospecho que la autora puede ser Claudia Peiró que perteneció al grupo de Galimberti-Bullrich como tarde desde los primeros años 80 e ingresó a la SIDE en 1989. Pero ¿por qué no firmarla? A mi juicio la nota, revestida de un disfraz nacionalista (y que no deja de señalar cosas ciertas) instila en los lectores políticas confrontativas que favorecen los designios imperiales (en la línea que cada tanto airea la presidenta de un PRO que es el summun del entreguismo), ansiosos de asegurar su dominio de hecho sobre la Patagonia…  Pero esta vez no haré mayores comentarios. Confio en la perspicacia de los lectores.

Insólito aval oficial a grupos que, con respaldo inglés, quieren un Estado separado en el sur de Argentina y Chile: the Mapuche Nation

Facundo Jones Huala es referente de una de estas organizaciones que no reconocen nuestra bandera y que protagonizan un constante desafío a la institucionalidad de ambos países

El mapa de la "nación mapuche", según una organización basada en Bristol. Y el representante mapuche que recorre el mundo con respaldo inglés abogando por la creación de un estado separado en territorio chileno y argentino

El mapa de la “nación mapuche”, según una organización basada en Bristol. Y el representante mapuche que recorre el mundo con respaldo inglés abogando por la creación de un estado separado en territorio chileno y argentino

La implicación del Gobierno argentino en la defensa de un referente mapuche condenado por hechos de violencia motivados en una lucha cuya finalidad es crear una “nación mapuche” sobre buena parte del territorio de Argentina y Chile es difícil de entender. Si consideramos que la Cancillería de un país y sus embajadores tienen como misión defender y promover en el mundo el interés nacional, lo sucedido en la audiencia de libertad condicional de Jones Huala en la Cámara de Apelaciones de Temuco amerita que “la Patria se lo demande” a funcionarios que juran cumplir la Constitución al asumir un cargo.

Los hechos son conocidos: el pasado 8 de octubre, el Gobierno argentino envió a su embajador en Chile, Rafael Bielsa, a la audiencia en la que se analizaba el pedido de libertad condicional de Facundo Jones Huala, líder de la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) condenado a 9 años de prisión por el ataque incendiario contra una estancia habitada en el sur de Chile. La misión encomendada a Bielsa era abogar por la concesión de ese beneficio (esto fue especialmente negado por la Cancillería argentina. N. del E.)que finalmente no fue otorgado por el antecedente de una huida anterior y porque Jones Huala no reconoce el daño causado por sus acciones.

No se arrepiente ni desiste de sus desafíos contra los Estados argentino y chileno.

La presencia del embajador argentino en esa instancia -injustificada, porque la asistencia a ciudadanos argentinos en el exterior debe hacerse a nivel consular- implicó un aval a grupos que desafían al mismo Estado que ese diplomático debe representar.

El embajador argentino en Chile, Rafael Bielsa, abogó por la liberación del referente mapuche Facundo Jones Huala, condenado por un atentado en el sur de ese país

“No reconocen la bandera, el himno, las autoridades”, dijo al respecto el senador Miguel Ángel Pichetto, en referencia a la RAM. “Hablan de un estado separado, separatista”, advirtió.

Lo que afirma el ex senador kirchnerista, hoy referente de Juntos por el Cambio, no es para nada secreto, sino una realidad que ningún gobierno argentino puede desconocer. Tampoco los respaldos internacionales que estas iniciativas separatistas poseen.

Mientras en el sur de nuestro continente organizaciones mapuches como la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) o la Coordinadora Arauco Malleco (CAM) le declaran la “guerra a Argentina y Chile”, y protagonizan actos de sabotaje, incendios y amenazas, la sede inglesa de estos grupos, basada en Bristol, Inglaterra, explica desde su sitio web que “the Mapuche Nation (sic) está situada en lo que se conoce como el Cono Sur de Sudamérica, en el área actualmente ocupada (sic) por los Estados argentino y chileno”.

“El día 11 de mayo de 1996, un grupo de mapuches y europeos comprometidos con el destino de los pueblos y naciones indígenas de las Américas, y en particular con el pueblo mapuche de Chile y Argentina, lanzaron la Mapuche International Link (MIL) en Bristol, United Kingdom”, explican las autoridades de esta organización; a saber: Atus Mariqueo-Russell (Relaciones Públicas), Carole Concha Bell (Prensa), Colette Linehan (administradora), Gerald Colfer (Soporte técnico), Pedro Arenas Rincón (equipo Derechos Humanos), entre otros. El mapuche Reynaldo Mariqueo es el secretario general, secundado por Dame-Nina Saleh Ahmed, vice secretaria general.La organización basada en Bristol que acusa a los Estados chileno y argentino de ocupar ilegalmente territorio mapuche

El objetivo de esta organización es contribuir al pleno desarrollo de los pueblos indígenas y, “en última instancia, conquistar el derecho a la autodeterminación”.

Es decir que uno de los centros de operaciones de la “lucha por la autodeterminación” de los mapuches está ubicado en el nº 6 de Lodge Street, de Bristol, Inglaterra.

Según esta organización, la “Nación Mapuche” abarca todo lo que está al sur del Bío-bío (Chile) y al sur del Salado y del Colorado (Argentina), “hasta el estrecho de Magallanes”, ni más ni menos.

En el sitio se afirma que “el pueblo mapuche” jamás ha renunciado “a sus derechos soberanos ni a la restitución de su territorio ancestral”, y proliferan las denuncias de “invasión”, “genocidio”, “represión” y “espionaje” por parte de los Estados de Chile y Argentina.

Una de las entradas sostiene por ejemplo que “el pueblo mapuche enfrenta políticas genocidas implementadas por los Estados de Argentina y Chile” y que es “estigmatizado y acusado de extranjero en su propia tierra”. “Sus líderes son perseguidos, detenidos, intimidados y torturados. Otros son asesinados o desaparecidos”, afirma The Mapuche web.

Esta es la iniciativa separatista que el gobierno argentino acaba de avalar a través del alegato defensivo pronunciado por su embajador ante la justicia chilena. Un posicionamiento que tiene lugar además en momentos en que también el Estado chileno vive un desafío abierto por parte de estos grupos que, como explicó el abogado Carlos Tenorio, representante de una familia de agricultores asesinados en Chile, no canalizan su reclamo a través de las vías jurídico institucionales sino mediante la acción directa.

Facundo Jones Huala durante el juicio que enfrentó en ChileFacundo Jones Huala durante el juicio que enfrentó en Chile

 

“Estamos pasando por el período más complejo desde que trabajo en esto hace dos décadas. Un descontrol total que va de la mano con el clima político”, afirmó el letrado chileno, en declaraciones a Radio Mitre, y en referencia a los resultados de las elecciones constituyentes que arrojaron un retroceso de los partidos tradicionales en la Asamblea que debe elaborar una nueva Carta Magna para Chile. “La semana pasada participé como expositor en la convención constituyente -dijo Tenorio-. Si dejamos en la impunidad todos estos crímenes es muy poco probable que logremos la paz social”.

El abogado diferenció entre las “peticiones de comunidades indígenas” que se hacen “por vía institucional” y “otros grupos que hoy en día están armados y que han declarado un estado de guerra contra el estado chileno”.

“Anoche hubo tres o cuatro atentados gravísimos en Araucanía. Estos grupos califican como vulneradores de derechos esenciales”, sentenció.

El caso que él representa tuvo lugar en enero de 2013 en un campo de 40 hectáreas del sur de Chile perteneciente a un matrimonio de apellido Luchsinger. Se trató de un ataque por una banda de 40 encapuchados. El señor Luchsinger se defendió con un arma y sus atacantes prendieron fuego a la casa. “Ellos murieron por carbonización”, dijo Tenorio que calificó el hecho como “probablemente el caso más espantoso que se ha vivido desde el punto de vista de crímenes políticos”, después de la dictadura.

La insólita red basada en Inglaterra que promueve el separatismo en el sur de Chile y Argentina

El apoyo del gobierno argentino a Facundo Jones Huala configura un aval a la violencia, a los ataques a la propiedad privada y a las personas, que tienen lugar tanto en el sur de Chile como de Argentina y que tienen como fin último el secesionismo. Recordemos que el referente de la RAM está condenado por el incendio de una propiedad en el campo Pisu Pisue, cercano a Valdivia, en el año 2013.

El citado auditor general de la Nación, Miguel Ángel Pichetto, destaca que esta iniciativa del embajador Bielsa no pudo tener lugar “sin una orden política”. “Es la cancillería de Cafiero, y la visión ideológica del Gobierno, que viene tolerando las ocupaciones ilegales de tierra, actos de violencia, quemas, incendios, y actos terroristas”, dijo en declaraciones a Radio La Red.

Y también en su advertencia de que esta actitud del Gobierno incentivará estos actos y que una eventual liberación y regreso al país de Jones Huala agigantaría “los problemas que hoy ocurren” en la Patagonia.

También se pronunció el ex senador Federico Pinedo: “No entiendo que nuestro gobierno abogue por quien utiliza la violencia, no reconoce el derecho argentino y pretende desconocer nuestra soberanía territorial”.

La fiscal Sylvia Litle (se hablará de ella más adelante) rodeada de gendarmes.

En efecto, es inentendible esta conducta por parte de quienes representan -o deben representar- al Estado argentino y en cambio defienden a quien lo ataca. ¿Con qué autoridad podrían luego cuestionar las veleidades separatistas de algunas provincias argentinas o la relativización de nuestros derechos sobre Malvinas, despropósitos expresados por diferentes referentes públicos en los últimos tiempos?

¿Cómo es posible que desde el mismo Estado se minimice, se tolere -se bendiga incluso- el desafío a la autoridad nacional y a la integridad territorial? No puede hacerse respetar por los demás quien no se respeta a sí mismo.

De nada sirve crear observatorios, comisiones o secretarías en defensa de nuestros intereses en el Atlántico Sur si al mismo tiempo se deja hacer a estos grupos. Salvo que lo primero sea sólo sobreactuación para disimular a declinación de la voluntad de encarnar los intereses del país de cara al mundo.

……..

¿No será que toda la agitación en torno al tema mapuche será una cortina de humo para oscurecer la implantación de una base norteamericana en Neuquén?

Eso es lo que temen diputados de izquierda y Elsa Bruzzone, a cargo de lo quedó del Centro de Militares para la Democracia.

De nuevo el Comando Sur en Neuquén

EPÍLOGO: Últimas noticias

El incendio de un hotel, atribuido a un grupo de mapuches, sirvió para torcer la voluntad del Gobierno de no enviar gendarmes a la Patagonia por temor a que se repitan los episodios que causaron la muerte de Santiago Maldonado. De todos modos, el ministro Aníbal Fernández mezclo a los gendarmes con efectivos de las policías Federal y de Seguridad Aeroportuaria, en las que confia mas, y le les dio estructas instrucciones a todos de no utilizar armas de fuego. También se diferenció de Sergio Berni al negarse a utilizar el calificativo “terroristas” y tuiteó: “No vamos a aplicar políticas represivas; ya vimos cómo terminó el caso Maldonado”. Fernández criticó durantemente al gobierno y la policía rionegrina por no estar a la altura de las circunstancias. La gobernadora opositora Arabela Carreras había criticado al  Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) por defender las reivindicaciones mapuches, aduciendo que estos cometen delitos federales, a lo que el ministro le respondío que no es obligación del Estado nacional acudir en su auxilio: “Es cuestión de leer la Ley de Seguridad Interior y se dará cuenta de que la participación de las fuerzas federales en las provincias solo está habilitada cuando hay complicaciones respecto de restituir el valor de la institucionalidad, de volver las cosas a la normalidad”, explicó.

Todo ello no lo salvo de criticas como las de Resumen Latinoamericano, el portal dirigido por Carlos Aznárez, que simpatiza abiertamente con independentismos tardíos como el vasco, el irlandés, el catalán, etc. y los equipara con el mapuche, en la estela de Osvaldo Bayer, quien a diferencia de él, descreía de todos los nacionalismos. Resumen Latinoamericano, que recurrentemente utiliza la volanta “Nación mapuche” recordó un hecho central que es sistemáticamente ocultado por la prensa hegemónica:

“Los medios locales, muy inclinados en la condena del pueblo mapuche, informan que se están realizando registros de las cámaras de seguridad del municipio de El Bolsón empezaron a ser relevadas para intentar determinar la identidad de los autores del incendio intencional que destruyó las instalaciones del emblemático Club Andino Piltriquitrón.

“El análisis no sólo se centró en las inmediaciones de la sede deportiva que resultó afectada, sino también en otros puntos de la localidad donde los incendiarios se habrían movilizado cargando los bidones con combustible que emplearon para alimentar las llamas. Fuentes judiciales informaron que, hasta ahora, no se dispusieron medidas, más allá de los peritajes del edificio destruido. Lo singular de este atentado, es que la zona está habitualmente llena de retenes policiales y muy militarizada, por eso hay muchas voces que señalan que tal hecho pudiera ser un auto-atentado para radicalizar aún más el embate que la gobernadora Carreras mantiene contra las comunidades mapuche.

En un despacho publicado ayer, Resumen Latinoamericano puntualizó que…

Seguirá en su cargo la Fiscal que se empeña en criminalizar la causa de los pueblos originarios

Y obsesionado como esté Aznarez con el juez Baltasar Garzón, lo comparó con la renunciante…

 La fiscal Silvia Little rodeada de gendarmes junto a Patricia Bullrich y sus colaboradores.

La fiscal subirogante Sylvia Little había presentado la renuncia este lunes luego de que una jueza absolviera a la comunera mapuche María Nahuel, después de una batalla judicial donde los abogados de la Gremial demostraron palmariamente que era inocente. Sin embargo, otro que bien baila en lo que hace a la (in) justica xenófoba y racista, el Procurador general Eduardo Casal decidió reforzar su equipo y «recuperó» a la ultra derechista Little.

La renuncia de Little había impactado en medio de una nueva escalada de la ofensiva contra los comuneros mapuche. Little, que tiene a su cargo las causas judiciales por las recuperaciones de tierras y los cortes de ruta, presentó su renuncia el lunes por la falta de apoyo. “Se sintió sola, siempre fue al frente con las causas, está decepcionada”, había trascendido desde su entorno ultraderechista. El detonante de la renuncia fue la absolución de María Nahuel, comunera de Villa Mascardi. Pero el conflicto acaba de dar un vuelco: el Procurador Eduardo Casal decidió darle un fuerte respaldo por lo que seguirá en su cargo.

A través de una resolución Casal conformó un equipo especial que apoyará a la fiscal de Bariloche. Ese equipo estará integrado por Andrés Heim, titular de la Procuraduría de Violencia Institucional (PROCUVIN), y Gabriel González Da Silva. Además, el Procurador dispuso que la Dirección de Apoyo Técnico a las Investigaciones Penales (DATIP) “brinde la colaboración necesaria, en los procesos que así lo requieran, a la Fiscalía Federal de San Carlos de Bariloche, a solicitud de la doctora Little”. Todos ellos comprometidos desde siempre en la criminalización racista del pueblo mapuche.

En esa misma resolución, Casal destacó “la labor que viene realizando (la fiscal) en una jurisdicción con una conflictividad particular y la experiencia que ella tiene a su respecto”.

Como no podía ser de otra manera, la fiscal también recibió al apoyo de la Asociación de Fiscales y Funcionarios del Ministerio Público Fiscal de la Nación. “En el día de la fecha, si bien se ha dispuesto desde la Procuración General de la Nación ampliar la colaboración que pudiere demandar, se insta al resto de los poderes del Estado Nacional al apoyo en el mismo sentido, sin que ello determine conculcar o violar derechos constitucionales de los imputados”, dice un comunicado de esa entidad.

Little es muy parecida a lo que fue el juez Baltasar Garzón en el País Vasco, quien perseguía con saña y sin pruebas a la resistencia de ese país, aquí la Fiscal lo hace a diario contra el aguerrido pueblo mapuche. Ella está metida en cuanto juicio surge para estigmatizar la lucha de un pueblo al que históricamente lo han despojado de sus tierras. Sobre ellos actúa con total alevosía y sus aliados fundamentales son los terratenientes de la oligarquía patagónica, la policía, los gendarmes y el terrorismo mediático. La Fiscal también estuvo a cargo del juicio de extradición del luchador mapucho Jones Huala. Para ese proceso fue convocado el ex titular de la Fiscalía, Jorge Bagur Creta, que ya se había jubilado. Finalizado el juicio, Little quedó a cargo de la Fiscalía hasta ahora.

Huala fue extraditado a Chile en septiembre del 2018. Tres meses después, el Tribunal Oral en lo Penal de Valdivia lo condenó a nueve años de prisión por el incendio de una propiedad en la estancia Pisu Pisué, el 9 de enero de 2013.

¿Quién es la fiscal Silvia Little?

Así lo explica un texto de la Gremial de Abogadxs de Argentina:

Silvya Cynthia Little, fiscal subrogante en el juzgado federal de Bariloche, es miembro de una familia tradicional de Lomas de Zamora vinculada al poder judicial y con un perfil católico. Su padre James Albert Little fue juez de Cámara en lo Civil y Comercial del Departamento Judicial de Lomas de Zamora, así como docente de instrucción cívica en colegios confesionales. Su hermano Pablo Alberto actualmente integra la Sala II de la Cámara de Apelaciones de Lomas de Zamora donde suelen tramitarse causas que de tanto en tanto saltan a la prensa por sus protagonistas (juegos de azar, la “salada”, Moyano).En el juzgado de Bariloche, Sylvia Cynthia Little fue secretaria del fiscal Jorge Alberto Bagur Creta, quien se jubiló en octubre del año pasado dando paso a la subrogancia dispuesta por la procuradora Gil Carbó.

………..

Quiero terminar este dossier enfatizando su título: es imperativo tener una política completamente distinta ante el fenómeno mapuche a las seguidas por los gobiernos chilenos, políticas racistas ya condenadas al fracaso. Baste decir que la Asamblea de 155 miembros que acaba de comenzar a sesionar el lunes pasada y redactará una nueva Constituición para Chile está presidida por la doctora mapuche Elisa Loncón. Vean aquí la inaguración de la convención por ella, y luego el comunicado de Jones Huala… que repudia por “colaboracionistas” a los aborígenes que participan en la redacción de la nueva Constitución.

A LA NACIÓN MAPUCHE Y A LA OPINIÓN PÚBLICA EN GENERAL

En mi condición de preso político, Weichafe de la Nación Mapuche, militante de la RAM- MAP y Lonko, vengo a aclarar mi posición con respecto al proceso constituyente chileno, en base a la manipulación de una entrevista del programa «Mentiras Verdaderas» la cual luego de ser editada en forma grosera fue utilizada de forma oportunista para posicionar a aquellos que representan las políticas Integracionistas del Indigenismo, funcionales al colonialismo y el capital, en lo poco que se trasmitió mi posición quedó clara, la posterior puesta en escena de «constituyentes» quienes son colaboracionistas de la asimilación forzada de nuestro Pueblo, generó un ambiente de confusión ya que intentan por meros intereses personales o de polítiqueria winka, desperfilar el discurso y práctica consecuente de los Weichafe ka Aukache que entregamos la vida en la lucha Revolucionaria Mapuche.

Por lo tanto es necesario desvincularme tajantemente de todo discurso y práctica por fuera del MPAR (Movimiento Mapuche Autonomista Revolucionario), principalmente lo que vaya en contramano de la RAM-MAP, la CAM y las Lof en Resistencia.

Soy leal al caminar y a la línea política de los weichafe que perseguimos un horizonte estratégico de Liberación Nacional Mapuche combatiendo el régimen colonial y el capitalismo desde una «doctrina Mapuche» propia, sin ideas foráneas. 

No apoyo la participación Mapuche en la Convención constituyente ni en ningún espacio de los Estados chileno y argentino, estructuras de dominación colonial, instrumentos del capitalismo, por lo tanto no sólo descarto vínculos políticos con los constituyentes guluche sino también con las opciones legalistas e institucionales awinkadas en Puelmapu (la parte de la Patagonia argentina que reivindica como propia, N. del E)

Cuando un Movimiento Revolucionario ha avanzado tanto, al nivel que hoy se encuentra la Resistencia Mapuche, participar fortaleciendo la institucionalidad opresora se convierte en práctica contrarevolucionaria, complices de la dominacion es decir en nuevos adversarios del Autonomismo Ancestralista. 

El ser Revolucionario hace referencia a la transformación radical de la realidad de opresión en que nos encontramos por una totalmente diferente, en nuestro caso con horizonte en restablecer el Poder Mapuche en todo nuestro Territorio Ancestral, no en maquillar la infraestructura colonial ni en nuevas formas de reproducción del capitalismo por mas que estas se disfracen manoseando nuestro Mapuche Nguen.

El sistema en cualquiera de sus formas atenta contra nuestra esencia sobre todo mientras no derrotemos a los dueños del poder winka.

Con respecto a la prisión política y la vulneración de derechos por parte del estado, solo seguir asumiendo con dignidad la carcel como consecuencia de la confrontación sin arrepentimiento del camino elegido, la prisión política no es mas que el miedo del opresor a la conciencia del oprimido.

Con firmeza mantenemos el ideal esperando que quienes siguen en las Lof continuen la Lucha, hasta reencontrarnos en la misma senda, el ensañamiento del poder solo refleja lo acertado de nuestra lucha contra el sistema *en favor de nuestra Nacion milenaria*.

Saludo el ascenso que nuevamente vienen realizando las Lof, militantes y Weichafe del Puelwillimapu y del Puelpikunmapu *ocupados por el Estado argentino*, terranientes y empresas transnacionales, en particular la actitud de Comunidades como Nahuelpan a 16 kms de Esquel contra Paggi, Lof Cayunao en la naciente del Río Chubut contra empresarios de Qatar, Comunidad Mapuche «Las Huaytekas» en zona de conflicto con intereses forestales, Roemmers, Joe Lewis entre otros, las Lof de la meseta en su voluntad de frenar la mineria, Paillako, Relmu Lafken, Paichil Antreao, Pangui Winkul, Cuesta del Ternero y tantas otras, como *las acciones de Resistencia, sabotaje y hostigamiento* principalmente a la industria sojera ejecutadas por Weichafe RAM de las Lof, entre Pampa húmeda- Provincia de Buenos Aires y los golpes a Lewis entre otros capitalistas en las cordilleras del Puelwillimapu. Newentungue iafulungue pu Mapuche Amulepe Weichan!!

En Puelmapu para superar diferencias políticas con algunas tendencias en procesos de Recuperación de tierras, se hace necesario reconocer el real enemigo, que no somos nosotros sino los grandes intereses capitalistas, desde esta perspectiva *es imperioso desnudar y desterrar los intentos de intervención de sectores estatales* y otros ajenos que fomentan asistencialismo, divisiones y confusión, como a los reales yanakona que no dudan en aliarse con el neofascismo y los terratenientes contra nosotros atentando contra nuestra gente incluso autoridades tradicionales.

Debemos ser claros en discurso y practica consecuente para asi lograr rearticular fuerzas de Resistencia a la altura de las circunstancias devolviendo golpes certeros y no desperdiciar fuerzas en acciones erraticas e infantilistas, llamese legalismo o vandalismo aunque diferentes igual de dañinas para la lucha, ambas desviaciones debemos superarlas asumiendo una linea política seria y madura de confrontación antisistemica bajo principios y valores propios.

Emanciparnos, liberarnos, construir autonomía significa caminar por nuestros medios, soltar la mano del Estado como de toda ideología y movimiento foraneo que pretenda seguir con nuestra subordinación y sometimiento.

Por supuesto que tenemos capacidad operativa político militar, voluntad, conciencia, Kimun para Reconstruir nuestra Nación y finalmente Liberarnos.

Territorio, Autonomia, Resistencia, Reconstrucción, Liberación Nacional Mapuche.

¡Libertad a todos los Presos Políticos Mapuche!!

Fuera Lewis, Benetton, mineras petroleras y todos los capitalistas del Territorio Ancestral Mapuche y Mapuche Tehuelche.

FRANCISCO FACUNDO JONES HUALA.

KURRAMAPU LONKO.RAM-MAP (Resistencia Ancestral Mapuche – Movimiento Mapuche Autónomo del Puelmapu)

CÁRCEL DE TEMUCO- MODULO COMUNEROS.

FUENTE: Noticias Mapuche

Comunicado público

A la Nación Mapuche y a la opinión pública en general, desde la cárcel de Temuco en calidad de Preso Político Mapuche vengo a manifestar lo siguiente:

A ningún winka debo explicaciones, pero sí a mi pueblo.

En primer lugar, no me corresponde a mí explicar trámites judiciales ni burocracia. Nunca negocié ni me vendí, no pienso hacerlo, tampoco he pedido favores a ningún ente de los estados coloniales, limitándome solo a realizar trámites específicos forzado por el contexto. En el caso del consulado, documentación, y por cuarta vez la misma solicitud de repatriación. La libertad condicional es un trámite automático a causa del tiempo de prisión y la conducta (autodisciplina de weichafe) por lo que no requiere postulación. Asimismo no fui yo quien solicitó la presencia del embajador argentino (fue su abogado, pero él no la rechazó, N. del E.) ni del Gobierno chileno en mis audiencias, a ellos corresponde explicar sus motivos.

Nunca he aceptado ni un plan social, siempre sobreviví por mis medios, no debo favores, ni he realizado pacto alguno con los opresores. Todos saben que cada vez que me han insinuado negociar lo he rechazado.

Mi posición frente a ambos estados no ha variado, aclarando que si los reconozco como lo que son, entes de dominación colonial al servicio del poder económico, esto quiere decir que ningún Gobierno ha sido ni será capaz de resolver nuestra condición histórica de opresión, en tanto son administradores del sistema capitalista en su actual modelo neoliberal, siendo esta administración populista más peligrosa que la derecha oficial, intentando confundir a nuestra gente, cooptando dirigentes oportunistas o gente con escaso análisis. Recordemos, como ejemplos, que el espionaje AFI no fue obra del Macrismo sino principalmente del Kirchnerismo, que nunca dejó de reprimir, ya en aquellos tiempos de bicentenario en Paichil Antreao, donde enviaron elementos de inteligencia disfrazados entre fuerzas especiales.

Sea cual fuere el Gobierno, la única acción creíble para resolver pacíficamente y dialogando el conflicto sería devolver todo el Territorio Ancestral Mapuche y Aonikenk (tehuelches, N. del E.), expulsando transnacionales y terratenientes, como incluso los Kirchner son. Vale recordar las palabras de CFK a los indios amigos en sus fiestas de bicentenario, “no sacrificaremos las inversiones extractivistas por ustedes, que igual usan tecnología”. Además, con la trampa de la Ley 26.160 ni siquiera se acercan a reforma agraria ni políticas de reparación reales mínimas.

Solo creo en nuestro proceso propio de lucha revolucionaria hacia la Autodeterminación, la Liberación Nacional Mapuche. No adhiero a discursos miedosos ni tibios, como eso de la revisión histórica, ni mezclarnos con cualquier movimiento político winka despreciando a los más entregados a nuestra causa.

Las calumnias y manipulación de la prensa burguesa con la derecha temerosa, sumado al oportunismo de ciertos sectores no debe confundirnos: soy leal a mi gente y orgánica y, por ende, a su línea política. Por algo es que a pesar de cumplir con todos los requisitos, posiblemente salga cumplidos los 9 años. A los 4 años y medio debería haber salido. Otros Presos Políticos Mapuches como presos comunes han tenido muchas menos dificultades para lograr su libertad, sin embargo a mis audiencias concurren constantemente representantes del Gobierno para forzar al poder judicial a que no me suelten. La independencia de poderes es otra farsa tanto en Chile como en Argentina. ¿Qué dudas caben de la prisión política? Y no vengo a llorar, sino a decir las cosas como son.

No me importan las peleas de la derecha bipartidista argentina (Kirchnerismo vs Macrismo, peronchos vs radicales). Solo me preocupa que nuestra gente pueda creer las mentiras del enemigo, como eso que mi padre es inglés siendo nativo de Cushamen “mina de indio”; o el intento de vincularnos a personajes de dudosa procedencia y nefasto actuar, como el tal “Reinaldo Mariqueo” quien, al menos en Puel Mapu, no posee vínculos serios ni representatividad en ninguna LOF en conflicto. Si en verdad hubiera financiamiento hace rato la confrontación sería más dura. Pero puedo afirmar que todo lo nuestro es producto del esfuerzo propio, tanto por trabajo como por recuperación a través de la fuerza, en cuanto al precario armamento que dispone la R.A.M. forzados a la Autodefensa y Sabotaje Armado debido al nivel histórico de violencia estatal y paraestatal al servicio de terratenientes y más aún transnacionales, sobre todo en un país con tan alto nivel de policía corrupta y mafias políticas, siendo Rafael (Nahuel) y Santiago (Maldonado) solo una muestra en la confrontación política de una realidad social cotidiana.

Quienes sí son financiados, pero poco cuestionados son los estatistas, la Confederación Mapuche neuquina y la Coordinadora de Río Negro (CODECI), siendo esto información pública, con fondos del Banco Mundial, lo lamentable es que haya LOF que inocentemente aun las conforman.

Con respecto a una foto junto con Victoria Donda y otros personajes politiqueros, eso fue en la cárcel de Esquel en una visita que realizaron como comisión de D.D.H.H, allí incluso discutimos con algunos debido a que los considero meros reformistas funcionales al Estado. Hoy en día más allá de no ocultar nada, evalúo dicha foto como un error al mismo nivel de las entrevistas con (Jorge) Lanata o Página/12, todos ellos winka de ideologías pro capitalistas, que solo llevan agua para su molino de estatismo y democracia burguesa. Fueron errores políticos que solo inflan egos partidarios, con los cuales unos nos demonizan y otros intentan limpiar su imagen o legitimarse con luchas de moda. Más solo son manoseos en torno a diferencias partidarias ajenas a nuestra lucha y mundo.

No le debo nada a los opresores, ellos temen nuestro ascenso en la lucha de liberación y es esta conciencia política materializada en lucha territorial lo que seguiremos profundizando.

Hoy en día no solo la RAM MAP se encuentra operando en Puelmapu.

Un saludo fraterno y combatiente para las nuevas expresiones de resistencia, quienes hacen más que hablar y no se suman a calumniar ni a restar, invitando a las mismas a contribuir en el debate político y operativamente, para la delineación de objetivos colectivos claros para liberarnos como Pueblo Nación desde una opción Ancestralista y Anticapitalista.

No somos libres, estamos oprimidos, por eso buscamos Reconstruirnos como Nación para liberarnos, buscando Autonomía real como Pueblo Recuperando Territorio y Dignidad con Mapuche Kimvn (conocimientos mapuche, N. del E) como doctrina.

Firme junto a la Resistencia Ancestral Mapuche del Movimiento Mapuche Autónomo del Puelmapu. La Nación Mapuche es una sola y la unidad se reconstruirá al calor del Weichan.

Fuera empresas multinacionales y terratenientes de Territorio Ancestral Mapuche Puelche y Territorio Ancestral Aonikenk, nuestros hermanos y aliados antiguos no extintos, masacrados y oprimidos por el mismo winka!!

¡Fuera Forestales y milicos de Gulumapu*!!

¡Fuera capitalismo winka del Wallmapu!

¡Amulepe kuifi weichan, winka rakizuamkelaiaiñ, wiñoletui rvf weichanlelu. Newentungue pu weichafe!

Facundo Jones Huala. Preso Político Mapuche. RAM-MAP. Kuramapu ñi kupan.

Nota

* Territorio habitado por mapuches al oeste de la cordillera de los Andes, es decir, en Chile.

Comentarios (2)

  1. eduardolovottihotmailcomar

    me parece que el problema basico es que las autoridades argentinas los quieren integral, como una expresion de deseo nada mas..el tema central seria devolverle sus tierras,ellos,los mapuches son claros quieren las tierras, ese terriotorio autonomo mapuche debe estar integraldo dentro de los terminos de ls cn argentina,,seria una provincia mas, ellos,los mapuches explotarian sus riquezas economicas, que se integrarian al pais nacion argentina, siempre surpervizados y subordinados a las leyes de la nacion argentina, no digo mas por que trato de ser perspicaz,, pero en neuquen hay una base china,,ahora la posibilidad de otra de usa… y ellos con que leyes se manejan con las de la cn argentina… hmmm lo dudo….bueno es un lio y no se si lo entendi bien… espero otro dossier gracias

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    1. Juan José Salinas (Publicaciones Autor)

      Solo una puntualización. Lo que hay en Neuquén no es una base militar china sino una estación aeroespacial que China comparte con Argentina para beneficio mutuo.

      Responder

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