El pájaro, el lobo, la CGT y el ex juez Garzón

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El pájaro recomienda enfáticamente leer Loboalpha ( http://blogger.loboalpha.com.ar/ ). Hay notas muy interesantes. Por ejemplo, ayer publicó el video con lo que dijo Galasso en la CGT en ocasión de conmemorarse el Día de la proclamación por el gobierno peronista de los Derechos del Trabajador, un gran discurso. Que fue ninguneado por los medios propios: no recuerdo si Página o Tiempo publicó con amplio despliegue la foto de Galasso junto a Moyano… sin identificar a Galasso. No pudieron bancar que alguién bancara a Moyano. 


Las cosas son contradictorias: hubo quien no se bancó informar que Oyarbaid dio luz verde a las preguntas de la justicia helvética sobre la asociación de Moyano y Covelia.  


Una cosa es que haya fiscales extranjeros que husmeen los negocios personales de algún dirigente, y otra dejar en la cuna a la central obrera, una organización que es, por definición, parte del campo popular… aunque en el pasado haya hecho barbaridades como torpedear la reforma agraria propuesta a comienzos de los ’70 por el ingeniero Giberti, en 1973.

Quiero decir: que el asesinato de Rucci haya sido una barbaridad por dónde quiera mirárselo, no convierte al fascista muerto en un Tosco. Ni ahí.

Pero me banco que en la CGT esté el busto de Rucci, al fin y al cabo asesinado porque era el hombre de Perón en la CGT.

Una cosa no quita la otra. 

La vida no sólo es contradictoria. Es paradójica.

Estoy muy orgulloso de haber participado junto a mi amigo Omar Quiroga, su director, en la factura de la Historia del Trabajo en Argentina, documental de 13 capítulos auspiciado por la CGT que fue emitido por Canal 7 y recientemente por Canal Encuentro.

Considero que fuimos fieles no sólo a los intereses históricos de los trabajadores, sino también a sus mejores y más profundos sentimientos.


Del mismo modo, fui uno de los primeros periodistas argentinos que respaldó abiertamente al juez y fue a verlo a Madrid para manifestarle mi apoyo. A mediados de 1997 le dediqué mi segundo libro, AMIA, Quienes son los autores y por qué no están presos, y a fines de ese año fui a verlo para denunciar en su despacho que los atentados a la embajada de Israel y la AMIA habían sido cometidos por policías federales mercenarios vinculados a la llamada «banda de los comisarios».

Como ciudadano argentino y español escarnecido por el retorno al poder del neofranquismo me sentí feliz de la ovación con que Garzón fue recibido en el Congreso.

Pero como hijo y nieto de vasco-navarros (por cierto, no abertzales) me parece que quienes critican a Garzón no carecen totalmente de razones. Vean, sino la nota de un vasco que fue procesado por él publicada por el licántropo.
    

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