PÉRDIDAS. Peronismo & Flamenco: El último exilio de Carlos Arbelos

No sabía que Carlos Arbelos hubiera muerto. Me entero muy tardiamente gracias a un envio de Roberto Bardini que trae anexado un capítulo muy interesante de un libro ínedito de aquel, El exilio de un muchacho peronista.  Regresé  del exilio catalán en abril del 84 con tres entrevistas bajo el brazo: A Serrat, a Galeano y a Alfredo “Palito” Roca y Arbelos, por entonces y desde hacia muchos años, un dúo tan consolidado como el de Stan y Laurel. Las dos primeras las publiqué en El Porteño y la que nos ocupa (1)  fue nota de tapa en la revista Caras & Caretas de entonces, dirigida por Pocho Descalzi (2).

Alfredo y Carlos curtían mucho lunfardo. Tenía la ilusión de encontrarme a cenar con Carlos alguna vez y que entre vinos y jereces me contara de su amor por el flamenco, un amor que comparto, pero en mi caso sin refinar. Escuchen.
https://youtu.be/lyxCiBDrz44

¡Como me gusta Lole! (Y que quede claro que no hablo de Reutemann)

 

Bueno, lo de la cena ya no podrá ser. Espero que dónde esté, Carlos tenga noches de tango… y de fandango.
Los dejó con Bardini y Bambú Press. Busquen la nota de Arbelos en http://bambupress.wordpress.com/

Notas


[1] El pánfilo que hizo la tapa puso que Arbelos y Roca eran de las FAR en vez de las FAP, y como Descalzi mandó hacer afiches con plata que creo aportó Helvio “Poroto” Botana, ese error se destacó y multiplicó ad infinitum entre gentes que, casi en su totalidad, no habían leído ni habrían de leer la entrevista. Llegó así el bulo a Roca y Arbelos, y Palito me escribió responsabilizándome del cambiazo, del cual había sido tan o más víctima que él, ya que había quedado como un burro. Por entonces no había fax, no hablemos de computadoras (u ordenatas, como les baten en España) y deshacer el equívoco llevaba tiempo. Antes de que eso ocurriera, no sé cómo, Fogwill se enteró del mini, nimio incidente, y fue a decirle a Gaby Levinas que yo debía ser un agente provocador de váyase a saber quién… Y hablando del malvado Fogwill, veo que la revista Contraeditorial (a cuyo lanzamiento, hace tres semanas, no fui no sé por qué, lo que me reprocho) que dirige Eduardo Blaustein, publican un reportaje o artículo de él. Todavía no lo leí pero eso me recuerda que no hace tantísimo que le hice una entrevista telefónica que quedo muy mona, muy maja, gracias a su innegable talento cicutero. Y lo digo sin que eso me haga cómplice de sus opiniones, que son muy suyas.
[2] Era era una revista tan irredenta que no podía menos que sospecharse que algún vigilante infiltrado tendría necesariamente que haber (máxime cuando una de sus redacciones estuvo sobre la Avenida Belgrano, a menos de una cuadra del Departamento Central de Policía). Pero cuando recuerdo aquella redacción se encuentra con que todos eran por entonces esforzados y valientes militantes, la mayoría de Intransigencia y Movilización (la corriente liderada por Vicente Leonides Saadi que cobijaba a gran parte de los montoneros sobrevivientes que querían seguir haciendo política) y otros provenientes del PCA,  como Roberto Mero (del que no he vuelto a saber nada excepto que vive en Francia)  o proto renovadoras como ¡Silvia Mercado!. Y recordando aquella redacción, recuerdo que también estaba el vate Vicente Zito Lema, y que yo desconfiaba de su vocación por las necrológicas. Era joven. ¡Mírenme ahora!

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