Empresarios expoliados por la dictadura se unieron para reclamar Justicia

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Fundaron UDEA, una entidad que buscará visibilizar este tipo de delitos cometidos por el terrorismo de Estado

Empresarios expoliados en dictadura se unen para reclamar por justicia

Entre los impulsores de la iniciativa figuran los hermanos Iaccarino, Daniel Paskvan y Osvaldo y Lidia Papaleo.

Por Gimena Fuertes / Tiempo Argentino

Los hermanos Alejandro y Carlos Iaccarino, grandes impulsortes de UDEA.
Empresarios que sufrieron la expropiación de sus bienes y compañías por el accionar del terrorismo de Estado se convocaron para fundar la Unión de Empresarios Argentinos (UDEA), con el lema “Verdad, Justicia y Reparación”. Uno de los objetivos de la nueva entidad es visibilizar este tipo de delitos, que tuvieron su origen en los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura para que, bajo tortura, los dueños firmaran la sesión de su capital accionario.


Entre los fundadores de la UDEA se encuentran los hermanos Iaccarino, empresarios lecheros del noroeste argentino; Daniel Paskvan, que se dedicaba a la industria avícola; Rubén Nicosia, productor tucumano de caña de azúcar, y Osvaldo y Lidia Papaleo, ex cuñado y ex mujer de David Graiver, quien era dueño de Papel Prensa. A ellos se suman otros empresarios más pequeños de las provincias de Entre Ríos, Corrientes, Misiones y Tucumán.

“Éramos todos capitales industriales argentinos que reinvertíamos acá. Hemos sido esquilmados y ahora nos unimos para contrarrestar el poder que intenta voltear gobiernos”, se definen en la entidad.

Otro objetivo es contrarrestar las acciones de empresarios que están acusados de haber cometido crímenes de lesa humanidad y de haber utilizado el terrorismo de Estado para su beneficio económico, como Pedro Blaquier, del ingenio Ledesma.

“Nos unimos para buscar una forma de confrontar cada uno de los pasos, tenemos un decálogo de cómo fueron desarrollándose los golpes de Estado, cuáles eran los métodos. Se comenzaba con la suba inusitada del dólar, la reticencia a liquidar los saldos y la generación de inflación”, detalló Alejandro Iaccarino.

De esta forma, la UDEA pretende contrarrestar acciones como las que llevaron adelante los empresarios que, en agosto pasado, se reunieron en el Hotel Alverar para apoyar a Blaquier ante el proceso judicial por su participación en el apagón de Ledesma, donde se denuncia que más de 400 personas fueron secuestradas con vehículos de la empresa. “Ese 18 de agosto se realizó una reunión de empresarios para hacerle homenaje de apoyo a Blaquier. Se encontraba el establishment completo, no era un desagravio a un par, sino que expresan su desagrado con el proceso de Memoria, Verdad y Justicia”, se quejó Carlos Iaccarino.

“Somos todos empresarios que hemos sido expoliados y todos tenemos la particularidad de ser empresarios familiares. Así, los represores sólo secuestraban a la familia y ya tenían las firmas de todos para apoderarse. Además, somos todos representantes de la industria nacional que se destruyó durante la dictadura”, detalló Daniel Paskvan. “Además, pretendemos orientar a todos aquellos que pasaron por lo mismo”, aclaró Carlos Iaccarino, y agregó: “Llevamos 37 años entrampados en un laberinto judicial, es por eso que podemos aportar el asesoramiento sobre el camino judicial.” También precisó que “el lema de Verdad, Justicia y Reparación es porque queremos celeridad en los juicios”.

Los empresarios aclararon que no se unen “para lograr una reparación individual”, sino para “seguir la ruta del dinero que hasta ahora no se investigó, y ese es el camino que puede llevar a que el Estado no se tenga que hacer cargo de reparaciones”.

En el caso de los Iaccarino, los hermanos sostuvieron: “Hace 36 años que otras personas tienen la cancha de golf en Córdoba, que es nuestra; es un delito continuado y está demostrado. Por otro lado, nuestras empresas lácteas fueron liquidadas y queremos sabe a dónde fue el dinero.”

Por su parte, Paskvan apunta a Francisco “Paco” Capozzolo: “Nunca fue investigado y civilmente jamás fue perseguido.” Lo acusa de haber gestionado la usurpación de su planta fabril de la localidad bonaerense de Roque Pérez. “Llegó el momento de juntarnos, después de estar décadas en tribunales, porque acá hubo jueces cómplices”, concluyó.


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