ERDOGAN: Sultán de un Imperio Otomano imaginario, se ha metido en un callejón sin salida

Hace días que estaba muy intrigado tratando de descubrir como hace el presidente turco Recep Tayyip Erdogan para llevarse razonablemente bien con Rusia (a la que le compra mucho armamento, en desmedro de la pertenencia de Turquía a la OTAN) a pesar de haber invadido el norte de Siria (so pretexto de aplastar al “terrorismo” kurdo), país cuyo gobierno cuenta con todo el apoyo de Moscú, al tiempo que apoya al gobierno de Tripoli (que le ha cedido los derechos de explotación de los hidrocarburos de una plataforma marítima que no controla) incluso militarmente, contra el llamado Ejército Nacional Libio liderado por el mariscal Jalifa Hafer, apoyado por Rusia, un conflicto que está al rojo vivo. Mientras, de manera a mi juicio hipócrita (¿por qué nunca se pronunció antes contra la ocupación turca de una vasta superficie de Siria?) el ACNUR califica de catástrofe humanitaria la huída hacia Turquía de los extremistas takfiristas y los miembros del autodenominado Ejército de Siria Libre, ante el imparable avance reconquistador del Ejército Nacional Sirio. Ante lo cual, Erdogan le reclama a la OTAN –es decir a los Estados Unidos– que acuda en su auxilio y lo saque del pozo.

Por suerte, Revuelta Global, el sitio de Montserrat Mestre, ha comenzado a esclarecer parte de estos interrogantes, que son muchos, sobre todo en lo que hace a la personalidad y planes de Erdogan. Lo hace al traducir una excelente nota –y sus comentarios– de The Saker, sitio canadiense que suele reflejar las opiniones de expertos rusos en materia de inteligencia. El corazón del dilema erdoganiano es que Turquía no tiene ninguna razón para combatir dentro de Siria. Solo está allí por su ego megalomaníaco. JS

El largo camino de Erdogan hacia un baño de realidad

 

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GHASSAN KADI / THE SAKER

Es difícil decir si Erdogan se está quedando sin opciones, amigos, tiempo, o todo lo anterior a la vez. Lo cierto es que su posición en varios temas y las contradicciones que atraviesa hacen que su situación sea cada vez más insostenible.

A los lectores que no conocen bien al presidente turco hay que ponerlos en antecedentes: Erdogan está haciendo malabares entre ser un reformador musulmán turco que desfila bajo las fotos de Mustafa Kemal Atatürk, el constructor de un nación turca laica y antimusulmana y aspira a la vez a que Turquía ingrese a la UE y a ser él un un líder mundial sunita; es aliado de Israel y de Hamas; un islamista en desacuerdo con los islamistas wahabíes; un turco nacionalista que quiere frenar las aspiraciones kurdas no sólo en Turquía, sino también en Siria e Irak; un líder sunita que quiere restaurar el Sultanato y el Califato y la versión fundamentalista sunita del Islam anti-chií pero que también es amigo del Irán chiíta; es un miembro de la OTAN con una relación especial con Estados Unidos y un amigo y aliado especial de Rusia.

Irónicamente, a pesar de todas estas contradicciones y conflictos de intereses, hasta ahora ha logrado usar no sólo esos sombreros, sino también turbantes y el fez en el medio. Sin embargo, está claro que estas maniobras no pueden durar y, tarde o temprano, terminará atrapado en una situación difícil. Ciertamente creo que ya lo está.

Sin embargo, Erdogan cree que tiene un mandato de Dios. Después de su victoria electoral en noviembre de 2015, en un artículo titulado “Erdogan, el caballo de Troya del Terror” escribí: “Con esta victoria, Erdogan se sintió invencible. Para un islamista, y esto es lo que es Erdogan, sentirse invencible adquiere un significado completamente nuevo: una traducción simplista de un verso coránico: “Si Dios está a tu lado, nadie puede vencerte” (Corán 3: 160). Erdogan cree que es invencible, porque cree que tiene una misión y que Dios está a su lado. Si tuviera alguna razón para dudar de este papel divino que cree que tiene, los resultados de las elecciones de noviembre le quitaron toda duda ”.

Irónicamente, Erdogan es capaz de comprender las contradicciones de los demás. Mientras que Estados Unidos, por ejemplo, no se preocupa por los kurdos sirios y sólo está utilizando algunos líderes vulnerables para cavar una brecha entre el gobierno sirio y la población kurda siria, Erdogan ha declarado con vehemencia a las administraciones de Obama y Trump que Estados Unidos no puede ser un aliado de Turquía y de los kurdos al mismo tiempo.

En Siria volvió a las andadas

Sin embargo, este mismo Erdogan justifica por sí mismo el suministro a los terroristas de Idlib de armamento de última generación para atacar no sólo a las unidades del ejército sirio, sino también a la base aérea rusa Hmeimim. En dicha base, los rusos han frustrado innumerables intentos de ataques con aviones no tripulados, y si Turquía no suministró directamente las armas, definitivamente si facilitó su transporte.

Hay que recordar que el área de Idlib que es controlada por Tahrir al-Sham (anteriormente conocido como Al-Nusra), se encuentra entre el área controlada por el Ejército sirio y la frontera turca y tiene una carretera abierta a Turquía donde todas las armas y combatientes se mueven libremente de Turquía a Siria y viceversa. Y aunque Erdogan ha firmado un acuerdo con Rusia para poner fin a la presencia terrorista en Idlib, según el veterano periodista palestino Abdul Bari Atwan, no quiere entender por qué Rusia está harta de él y sus payasadas y por qué el presidente Putin se niega a reunirse con él.

En su artículo escrito en Raialyoum, Atwan explica que los rusos rechazan el llamado de Erdogan para una nueva reunión de negociación de retirada, y dicen que Turquía debe adherirse al acuerdo existente de Sochi, que Erdogan ha roto en varias ocasiones.

Atwan agrega que, en primer lugar, “la apuesta turca y la dependencia de la oposición siria y del llamado Ejército de Siria Libre en particular, han fallado porque esas fuerzas abandonaron sus posiciones y el Ejército sirio ingresó a las ciudades de Khan Sheikhoun y Maarra Al-Numan sin oposición sin sufrir una sola baja”.

En segundo lugar: “los 12 puestos de vigilancia turcos que se establecieron en el distrito de Idlib se han convertido en una desventaja, porque siete de ellos están sitiados por el Ejército sirio con un centenar de soldados turcos atrapados en cada uno, y pueden ser fácilmente destruidos por el Ejército sirio en caso de que Turquía lanzara una gran ofensiva contra Siria”.

En tercer lugar: “el apoyo ruso al Ejército sirio ha alcanzado un nivel sin precedentes después de que los rusos derribaron dos drones lanzados el pasado 10 de febrero por los yihadistas de Tahrir Al-Sham”.

Además, según Atwan, “Erdogan perdió una oportunidad de oro cuando rechazó la reciente iniciativa propuesta por el ministro de Exteriores iraní, Mohammad Zarif, para encontrar una solución política en el estancado conflicto de Siria, que quizá fuera la última oportunidad para llegar a una resolución diplomática antes de una confrontación abierta con Siria”.

En un artículo del Financial Times titulado “Tiempos de prueba para Erdogan y Putin”, Awan se queda corto al calificar la relación entre Erdogan y Putin como irreconciliable. Según él, “si el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, estaba buscando una manera de transmitir su enojo con Rusia por la muerte de ocho soldados turcos en Siria, una visita a Ucrania le brindaba la oportunidad perfecta. Ante la guardia de honor en el palacio presidencial de Kiev el pasado lunes, Erdogan gritó “Gloria a Ucrania”, un eslogan nacionalista profundamente asociado con el sentimiento antirruso después del colapso de la Unión Soviética. Sus palabras, cuidadosamente elegidas, para un ejército que lucha contra los separatistas respaldados por Rusia en el este de Ucrania, fueron una clara reprimenda al presidente Vladimir Putin “.

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El “Palacio Blanco”, la residencia de 1100 habitaciones que el presidente Erdogan ordenó construir en un parque público, violando la ley.

 

Erdogan puede creer que es un presidente vitalicio que merece el palacio de mil habitaciones que se hizo construir. Puede esperar reconstruir el Imperio Otomano y resucitar el Califato. Puede imaginarse que, habiendo podido llevar la economía turca a un nivel tal que se ha ganado un puesto en el G20, se ha vuelto en el líder de una superpotencia, pero está equivocado.

Turquía es, en el mejor de los casos, una potencia regional, pero sólo es poderosa si tiene amigos y aliados más poderosos que la respalden. Mientras Turquía tenga que suplicar literalmente a los rusos y/o a los estadounidenses armas de última generación para defenderse, no está en una posición que le permita mantenerse en pie; no al menos de la manera en que Erdogan pretende que se mantenga.

Debería prestar atención y mirar la historia. Mehmet Al-Fatih (N. de la E:. un sultán otomano que vivió entre 1432 y 1481 y tomó la ciudad de Constantinopla -durante 1000 años capital del Imperio Bizantino- hoy conocida como Estambul) construyó sus propias armas para derribar los muros de defensa de Constantinopla, y aunque el ingeniero que los construyó era de los Balcanes, eran sus armas. las armas de Mehmet, y fueron las más grandes y poderosas del mundo en ese momento. No estoy abogando por que Erdogan construya su propio arsenal nuclear, aviones de combate y misiles de defensa y ataque. Nadie debería. Pero para agregar a su lista de contradicciones, si quiere usar el turbante de sultán y bufarle a Rusia, no puede estar montando en el burro de Sancho Panza y creer que monta a Babieca, el corcel preferido del Cid Campeador.

Y si piensa que ahora puede dar un giro de 180 grados y ser el líder leal de la OTAN y deshacerse de Rusia, se encontrará nuevamente enfrentando el mismo impasse que tuvo con los estadounidenses por el tema kurdo. Además, ¿qué consecuencias tendría esto con sus acuerdos comerciales con Rusia y sus suministros de gas?

Y si también piensa que Estados Unidos se adelantará para salvarlo en Idlib, habría que recordar que la presencia ilegal de Estados Unidos en el noreste de Siria está a cientos de kilómetros de Idlib y separada por el Ejército sirio respaldado por Rusia. ¿Por qué EEUU, incluso los EEUU de Trump, se arriesgarían a una confrontación con Rusia para salvar a Erdogan?

Hasta el momento, Erdogan ha escapado del destino porque ha estado cubriendo sus apuestas en todas las direcciones, enfrentando a sus enemigos y aliados entre sí. Pero a menos que uno sea lo suficientemente poderoso como para mantenerse en pie por si mismo cuando lo necesite, esa estrategia a la larga sólo puede dejarlo a uno sin amigos, con una larga lista de enemigos y con un montón de observadores desconfiados.

Sobre todo, ¿qué quieren los turcos de la presencia turca en Siria? Turquía no ha estado en guerra en todo un siglo. El líder que una vez prometió “cero problemas” con los vecinos está obcecado y parece decidido a entablar una guerra total con Siria. El ciudadano medio turco se puede preguntar por qué y para qué.

Erdogan, con suerte, terminará por meterse en un rincón del que no se puede salir sin perder el honor. Tendrá que reforzar su presencia militar en Siria y luchar contra el ejército sirio y Rusia o retroceder. Si toma la primera opción, no encontrará ningún partidario internacional, y posiblemente, tampoco, el apoyo de su propio pueblo. Pero, si el psicópata y megalómano siente que tiene que retirarse, estará luchando por una salida que le salve la cara, y las opciones se le están agotando.

Rusia estaba preparada para dejar atrás el deliberado derribo turco del Su-24 en noviembre de 2015 y seguir adelante. En ese entonces, se le dio un salvavidas a Erdogan, basado en las promesas que hizo y los acuerdos posteriores que firmó. Pero el tiempo demostró que sólo estaba buscando ganar tiempo: esa oportunidad con Rusia se acabó.

Ya se han enviado bolsas con cadáveres a Turquía y hay cifras sin confirmar de cuántos soldados turcos han muerto en defensa de los combatientes de Al-Nusra. Lo relevante aquí es que, en caso de una guerra total con Siria, los sirios estarán librando una batalla existencial, con la ayuda de Rusia y sus aliados regionales. Sin embargo, Turquía librará un tipo diferente de batalla. Existencial para Erdogan pero no para Turquía.

Turquía no tiene ninguna razón para tener presencia militar y luchar en Siria. El ego y los sueños de Erdogan son la única razón.

Selección de comentarios de lectores de la nota original

  • “El ejército de Erdogan ha demostrado poco poder de permanencia. Se han acostumbrado a poner representantes en el frente, primero rebeldes de la FSA, luego AQ, ahora terroristas uigures y Al Nusra. Enfrentar al Ejército sirio es bastante diferente a luchar contra los kurdos. Hasta hace poco, los kurdos rara vez habían tenido equipo pesado, tanques y gran artillería. Los sirios vienen con dos fuerzas aéreas, la suya y la de Rusia, Hezbolá y otras milicias iraníes, y cuando están cerca de Irak, las milicias iraquíes PMF. Su ejército (de Erdogan) conoce el cálculo. No van a luchar por unas pocas millas de territorio sirio cuando Rusia y Siria sellarán la frontera para ellos, evitando el paso de los kurdos (a Turquía) de todos modos. Y los turcos no quieren morir protegiendo a los takfiris a quienes les pagan mejor que a ellos. El fanatismo tiene piernas cortas. Erdogan no tiene influencia. Desafiar a Putin en Libia y en Idlib es duplicar la estupidez. Insultar a Rusia en Ucrania es de mala educación. La influencia rusa sobre la economía de Turquía es masiva. Simplemente si Rusia dejar de importar tomates, tiene un gran impacto. Las restricciones turísticas serían catastróficas para el “emperador” (Erdogan). Romper el acuerdo de Sochi sobre Idlib es realmente un comportamiento de tercera categoría por parte de Erdogan. En última instancia, los kurdos desempeñarán un papel en el futuro de Erdogan. Los kurdos sirios se alejan de los Estados Unidos y gravitan hacia los rusos para su protección. Esto significa que toda la frontera entre Turquía y Siria estará garantizada por Putin y Rusia, no por Erdogan o Estados Unidos / OTAN. Entonces, a corto plazo, Erdogan puede capturar a todos los terroristas y trasladarlos a Libia, liberarlos en Europa, o enviarlos a lugar de donde vinieron, o puede ayudar a enterrar sus restos después de que los rusos y los sirios acaben con todos. Mientras tanto, 700.000 refugiados más se dirigen a Turquía desde Idlib. Esto se debe a que los turcos no se quedaron en las zonas marcadas por el Acuerdo de Sochi. Todos los problemas de Erdogan son de su propia creación. Y su futuro está, más ahora que nunca, en duda. Está diseñando su propio derrocamiento, ya que seguramente los militares, los servicios de inteligencia y los líderes empresariales de Turquía no respaldarán sus vanas acciones que sabotean la estabilidad interna y los acuerdos comerciales externos. Simplemente hágase esta pregunta: ¿quiénes son los amigos de Erdogan en la región? Qatar y Al- Nusra. No pueden hacer nada bueno por él. Erdogan se ha convertido en un obstáculo en la batalla final por Idlib”
  • “No sería la primera vez que aventurerismo de un político ha provocado una guerra más grande para salvar su propia existencia. Creo que esto es lo que Erdogan intentará hacer. Tenemos tiempos peligrosos por delante”.
  • “De acuerdo. Tenga en cuenta que Bibi también se aferra a su supervivencia y provoca a Irán bombardeando sus depósitos cerca de Damasco para que comience una guerra y él no pueda ser depuesto”.
  • “Erdogan tiene dos problemas. Está viviendo en el presente, pero no puede olvidar el pasado, es decir, el Imperio Otomano, que quiere resucitar al unirse a la UE, que por supuesto lo ha rechazado. Está confiando demasiado en el Ejército turco, que se ha mostrado incapaz de derrotar incluso a los kurdos en Turquía. La calidad y la moral de su Ejército es cuestionable. Un turco de una familia rica puede evitar el servicio militar pagando un impuesto de exoneración. Así que el Ejército está formado por reclutas de las clases más bajas y pobres, a quienes se les pide que luchen por el país. Para usar una vieja frase, se les pide a los pobres que luchen en la guerra de los ricos. Vi la actuación (del Ejército turco) por Internet cuando entraron en Siria: en el momento en que los kurdos se desplegaron, las tropas turcas se dieron la vuelta y huyeron.
  • “Finalmente, Erdogan está jugando la vieja carta política de mirar hacia el Este y el Oeste, con la esperanza de obtener ganancias de ambos y enfrentarse a ambos para su beneficio. A nadie le gusta eso. Lo que debería haber hecho después de ese golpe de Estado frustrado contra él, hubiera sido analizar la situación y establecer sus prioridades futuras, es decir, dirigirse hacia la Unión Económica Euroasiática y salir de la OTAN. No lo ha hecho, arriesgándose a que tanto Oriente como Occidente ahora se vuelvan contra él.”
  • “Erdogan jugó en el mapa de la demagogia neo-otomana y reunió simpatizantes entre los musulmanes en áreas del antiguo Imperio otomano que aún sienten nostalgia por aquellos tiempos, pero también en áreas habitadas por pueblos turcos, y con el pan-turquismo ganó muchos enemigos. Los musulmanes de Bosnia y Herzegovina, de Sandzak y de toda la ex Yugoslavia, y probablemente más allá, son muy aficionados a las tonterías populistas de Erdogan sobre la reconstrucción del Imperio Otomano porque nunca lo superaron y siempre lamentaron la partida de los otomanos de nuestra región. Eran la casta gobernante en ese momento. Pero los tiempos son muy diferentes hoy, Erdogan ha logrado jugar a todas bandas y nadar en diferentes aguas, pero eso ha llegado a su fin. Empuja a Turquía a la ruina. Espero que haya alguien influyente en Turquía que sea consciente de esto porque tienen que neutralizarlo si piensan en el bien en su país, Turquía”.
  • “Hasta donde sé, hay una olla que se está cocinando a fuego lento en Siria, y la sopa que se servirá esta vez será turca. Quiero ver qué hará Erdogan cuando se informe que sus hombres están atrapados a punto de morir. La situación se está desarrollando lentamente, probablemente para dar a los civiles la oportunidad de huir del área. Los sirios saben que muchos de estos civiles son en realidad tipos de Al-Nustra, por lo que están siendo empujados a ingresar a Turquía como refugiados. Cuando el número de civiles se vuelva aceptable, el cielo caerá sobre la cabeza de Erdogan. Antes de que esto suceda, se le ofrecerá una opción de salvar el honor e irse … tal vez. En realidad, se cree que ya se le había ofrecido, pero el tipo tonto, ciego en su megalomanía, no podía verlo. Los kurdos estarán felices de participar en la destrucción de Erdogan. Todo sucederá lo suficientemente a tiempo como para que a Trump lo pille con los pantalones bajados, ocupado en su reelección. Nadie moverá un dedo para ayudarlo. Los líderes de la OTAN están hartos de Erdogan, no veo a Merkel o Macron enviando tropas alemanas o francesas a morir para salvar a Erdogan. Apuesto a que será destituido pronto, en un golpe de estado y seguro que esta vez no llegará ninguna llamada rusa a tiempo para alertarlo”

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