ESMA: Jorge Raúl Vildoza, el prófugo más buscado… y el más protegido

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Jorge Raúl Vildoza, el mayor jefe de la ESMA vivo, siempre estuvo protegido por la Armada y desde Austria se encargó de muchas de las compras del arma. Además de ser el jefe del que acaso haya sido el mayor campo de concentración de la Argentina (en dura porfía con Campo de Mayo) es el apropiador de al menos un niño, hijo de la desaparecida Cecilia Viñas.

Ushuaia: preocupación por el posible cierre de causa que investiga la protección a un represor

TÉLAM

El conjuez Federal de Ushuaia, Antonio Aciar, desestimó en 24 horas un pedido de la Fiscalía para que se considere delito de lesa humanidad la protección que habría recibido en la ciudad de Ushuaia el ex capitán de navío Jorge Raúl Vildoza, uno de los represores prófugos más buscado del país.

De este modo, la causa donde se investiga si Vildoza vivió en Ushuaia durante 2001 y 2002, y lavó dinero apropiado a personas desaparecidas durante la última dictadura militar podría cerrarse por la prescripción de los ilícitos en que se encuadraron los hechos, indicaron fuentes judiciales.

El caso es seguido de cerca por asociaciones de derechos humanos y ya generó el interés de Abuelas de Plaza de Mayo, cuya titular, Estela de Carlotto, tiene previsto viajar a la capital fueguina el próximo jueves 26 de mayo.

Carlotto llegará acompañada del abogado de la asociación, Agustín Chit, para reunirse tanto con el conjuez Aciar como con el fiscal Federal Juan Soria, además de con integrantes de la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia.

La presidenta de Abuelas postergó el viaje a Ushuaia en dos oportunidades -el 12 y el 19 de mayo- para adaptarse a la agenda del conjuez fueguino y asegurarse que podrá entrevistarse con él, confiaron fuentes ligadas a la investigación.

Vildoza fue el segundo jefe de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) entre 1976 y 1980, y está prófugo desde 1986, luego de negarse a comparecer en el Juicio a las Juntas.

A pesar de que nunca fue apresado, en 1998 se comprobó, mediante un análisis de ADN, que uno de sus hijos había sido apropiado a un matrimonio de desaparecidos, Cecilia Viñas y Hugo Penino.

El represor, que también enfrenta pedidos de detención por imputaciones similares en España, habría vivido en diferentes períodos en Austria, Sudáfrica y Paraguay, aunque hay indicios que lo sitúan en «el Fin del Mundo» en los primeros años de este siglo.

El nexo entre Vildoza y Tierra del Fuego es la empresa American Data SA que regenteó los casinos electrónicos Oshowia, en Ushuaia, y Casablanca, en Río Grande.

El titular de la firma es Jorge Ernesto Vildoza, uno de los hijos del ex militar prófugo, y para quien trabajó desde 1995 el abogado oriundo de Misiones Oscar Beccaluva.

A principios de 2001, American Data le encomendó a Beccaluva viajar a Ushuaia para iniciar una demanda civil contra el Instituto Provincial de Regulación de Apuestas (IPRA) para reclamar el cobro indebido de cánones, en momentos en que el gobierno provincial había resuelto no renovar la licencia de los casinos.

Según los directivos de la empresa, le enviaron al abogado el importe de la tasa de justicia (unos 34 mil pesos de la época) y éste se quedó con el dinero y tramitó un beneficio para litigar sin gastos.

Como consecuencia, otros letrados de la firma denunciaron penalmente a Beccaluva por presunta defraudación y se formó una causa penal.

Cuando el ex abogado de American Data declaró ante la jueza María Cristina Barrionuevo por ese caso, el 28 de abril de 2006, resolvió contar en detalle las supuestas actividades de la familia Vildoza en Tierra del Fuego.

En esa oportunidad explicó sus vínculos con el ex capitán de navío desde el regreso de la democracia, la relación que habría entre los casinos y el dinero apropiado a desaparecidos y la forma en que Vildoza habría vivido en Ushuaia bajo la protección de otras personas.

Según el testimonio de Beccaluva, el represor recibió ayuda de dos abogados locales, Jorge Kresser Pereyra y Demetrio Martinelli, siendo este último el que lo denunció en la causa de la presunta estafa a American Data.

La declaración del letrado misionero fue girada luego, por razones de competencia, al Juzgado Federal de Ushuaia, a cargo del juez Federico Calvete, donde se formó una causa por separado.

Sin embargo, Calvete se excusó de intervenir por mantener «trato familiar» con Martinelli, y el caso pasó a manos del conjuez Aciar.

Beccaluva declaró como testigo en ese expediente el 7 de diciembre de 2010, y ratificó lo que había dicho cuatro años antes, con detalle de nombres, fechas y lugares.

Pese a ello, Aciar interpretó que el presunto delito de encubrimiento que se le imputa a Martinelli y Kresser Pereyra se encontraría prescripto, y dictaminó en el mismo sentido.

En cambio, desde la Fiscalía Federal respondieron que correspondía reformular la acusación contra los abogados para que se los investigue por presunto lavado de activos, siendo el delito fuente la apropiación de bienes de desaparecidos y por lo tanto un delito de lesa humanidad, que no prescribe por el paso del tiempo.

Ese es el requerimiento que el conjuez rechazó en 24 horas, y que terminó de definir la intervención de los organismos de derechos humanos.

Según Beccaluva, Vildoza «entraba y salía con pasaportes falsos»

TERRA

El abogado misionero Oscar Beccaluva declaró conocer en detalle las presuntas actividades del represor Jorge Raúl Vildoza en Tierra del Fuego, y la forma en qué habría sido protegido por dos abogados de Ushuaia.

De acuerdo al testimonio que aportó en sede judicial, el segundo jefe de la ESMA durante la dictadura también recibió ayuda de «Luis Alberto Campi y de un comisario de la Policía Federal de apellido Vélez que se encargaba de confeccionar documentos falsos».

De esta forma, el militar prófugo «habría entrado y salido de Ushuaia con el nombre de Roberto Sedano y Roberto Marianucchi» además de «alojarse en una vivienda alquilada de la calle Deloqui», indicó el letrado en su declaración a la que tuvo acceso Télam.

Beccaluva dijo conocer a la familia Vildoza desde 1995, y admitió haber intervenido en su defensa cuando la Justicia dictó la orden de captura de varios de ellos mientras el ex marino estaba prófugo en Sudáfrica.

El abogado contó que según el relato del propio militar, luego de la asunción de Raúl Alfonsín en 1983 Vildoza «se reunió con Emilio Massera en su departamento de la avenida Coronel Díaz».

Dijo que «en presencia de el Tigre Acosta» Massera le presentó a Demetrio Martinelli «por si tuviera necesidad de refugiarse dentro de Argentina, como persona de confianza y quien se iba a encargar de brindarle la protección debida».

Beccaluva aseguró en su declaración que vio a Vildoza dos veces en la capital de Tierra del Fuego: «en 2001 en el estudio de Kresser Pereyra» y «en el año 2002 en un free shop», y dijo que en ambas oportunidades «se sorprendió» porque «creía que continuaba fuera del país»


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