GENERAL JUAN JOSE TORRES. Un breve recuerdo a 46 años del asesinato del ex presidente de Bolivia por la Triple A

Hoy se cumplen 46 años desde que la Triple A –y con toda probabilidad y mayor precisión, la banda de Aníbal Gordon– asesinó a mi tocayo, el general Juan José Torres, un compañero injustamente olvidado incluso en su amada Bolivia, país que presidió en alianza con la Central Obrera (COB) y de su entonces principal sindicato, el minero, demostrando una vez que no es obligatorio que los militares sean pretores de los dueños de todas las cosas (como demostraría Hugo Chávez). Su cadáver, con tres tiros en la cabeza apareció en las cercanías de San Andrés de Giles, los pagos del Tío Cámpora. Hay un libro muy bueno de Martín Sivak, del que ofrecemos aquí la tapa de una edición prologada por Adolfo Pérez Esquivel. Luego, el recuerdo escrito por Fernando Bossi Rojas.

Soldados del pueblo

Jota Jota Torres

“Las Fuerzas Armadas y su pueblo defenderán a Bolivia contra toda clase de imperialismos. Pero si las Fuerzas Armadas defraudan los intereses del pueblo, seré el primero en dar armas a los trabajadores para defender la revolución”, dijo el general Juan José Torres ante una multitud de trabajadores mineros. Y así lo hizo. Ante la embestida del golpe criminal de Hugo Banzer, Torres había distribuido fusiles entre los trabajadores. Pero la traición de algunos jerarcas sindicales impidió que la resistencia al manotazo de la ultraderecha boliviana prosperara.
De extracción muy humilde, “Jota Jota”, como era conocido popularmente, hizo la carrera militar hasta llegar a general. Siendo comandante de las Fuerzas Armadas durante el gobierno de Ovando, condujo la ocupación, por parte del ejército, de los campos y oficinas de la petrolera estadounidense Gulf Oil Company. Luego de 24 horas de esta misión, se firmó el decreto de
nacionalización.
Durante sus 10 meses como presidente de Bolivia, inició profundas transformaciones:
1) Recompuso los salarios de los mineros al tiempo que limitó los sueldos de los funcionarios del Estado.
2) Liberó a Regis Debray y a los guerrilleros presos de Camirí, enfrentando la oposición de importantes sectores del ejército.
3) Denunció la acción de la CIA contra su gobierno, expulsando al Cuerpo de Paz de los Estados Unidos.
4) Dejó sin efecto importantes concesiones mineras a empresas estadounidenses, incluido el grupo de minas Matilde.
5) Abrió la participación de los trabajadores en la administración de la minería.
6) Aumentó las relaciones y contratos con los países socialistas; entre otras medidas revolucionarias.
Tras el golpe que lo derrocó, Torres terminó exilado en Argentina. El 3 de junio de 1976, bajo la acción combinada de las fuerzas represivas de ambos países dentro del Plan Cóndor, Jota Jota es secuestrado y asesinado en Buenos Aires.
En 1983 los restos de Torres fueron repatriados a Bolivia por iniciativa de la Central Obrera Boliviana (COB).

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