III GUERRA MUNDIAL. ¿Por qué aumentan las posibilidades de que estalle?

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Tanto va el cántaro a la fuente… Durante la dictadura encontré refugio en Barcelona. A fines de los años ’70 y comienzos de los ’80, el mensuario barcelonés El Viejo Topo fue para mi una gran referencia de los debates que el arco de las izquierdas sostenía en Europa y especialmente en Francia e Italia, cuna por entonces (cuando nadie podía prever el advenimiento de un Berlusconi) de los más interesantes. Incluso a fines de 1980 publiqué en dicha revista todo un dossier, una separata sobre el campo de concentración y exterminio de La Perla. Seguiría escribiendo sobre este tema crucial en todos los de mi generación durante cuatro décadas. En un grupo muy majo (copado) de gentes interesadas en los avatares de la política internacional soy colistero (compañero) de Eduardo Luque, que suele publicar en El Viejo Topo. Muchas veces pispeo lo que ofrece Detrás de la razón, un programa dedicado a la política internacional, y sucumbí cuando vi que no sólo participaba Luque (que resultó no ser catalán, pese a su acento, sino andaluz) sino que también estaba dedicado a la posibilidad de que estallara una III Guerra Mundial, la última, capaz de enviar a la pequeña porción de la humanidad que sobreviva a la Edad de Piedra, tema que como podrán apreciar los lectores, está en la boca de importantes dirigentes europeos (que a la hora de la verdad, se comportan casi unánimemente como vasallos de los Estados Unidos) y de también de algunos genocidas israelíes,  tema con el que no se debería bromear.

Más allá de algún detalle, estoy totalmente de acuerdo con Luque,  y me alivia descubrir en él mi mismo sentido común, que tengo claro no es para nada común, por lo menos en quienes votaron a un desquiciado, tema al que, por cierto, también se refiere Luque.

Me gustaría que quienes acepten mi invitación para ver el programa, me comenten luego aunque sea brevemente en qué están en desacuerdo -si lo están- con lo que dice Luque.


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2 comentarios

  1. Hace como 20 años, Sergey Glaziev, el economista ruso, escribió un libro titulado “La última guerra mundial: EEUU la empieza y pierde”. Un libro, hasta ahora casi profético.
    EEUU ha perdido la superioridad militar últimamente. Tras la guerra en Ucrania, Rusia es más fuerte. No se trata sólo de apretar el botón nulear, sino que los misiles tienen que llegar al objetivo.
    En la guerra de Ucrania, se ha demostrado la ineficacia de muchas armas occidentales. Y Rusia no usa todo su potencial, ni saca las armas “caras” al terreno de combate, cosa que sí haría si fuera necesario.

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