INDIA – COVID-19: El gobierno de Modi es el responsable de las colosales dimensiones de la catástrofe

India siguió exportando oxígeno y antivirales hasta que se acabaron sus reservas

 

Vaccine a weapon, not a failure in India's COVID-19 debacle: expert - CGTN

Mientras una segunda o tercera ola de Covid-19 se abate sobre los ciudadanos de India, el primer ministro Narendra Modi –gran amigo de Bolsonaro— y su gobierno se evaden del problema. La catástrofe sanitaria que atraviesa India no sorprende si se sabe que Modi se tomó a la ligera la pandemia desde sus inicios. El primer ministro indio hacía declaraciones muy en la línea de las de su homólogo brasileño, diciendo por ejemplo que era capaz de “vencer la epidemia en 18 días”. Una política sanitaria ante la pandemia que consistió en una ausencia de la misma, más una sanidad privatizada, una inversión en sanidad pública similar a la Estados africanos pobres (India hace la mitad del esfuerzo sanitario que realiza Argentina en porcentaje del PIB destinado a salud pública), sumadas a la reciente autorización de un evento tradicional hindú que reunió a millones de personas que se desplazaron desde todo el país, no podían dar otro resultado que el que han dado. Si India estuviera devastada por una agresión bélica como Yemen, o fuera un “estado fallido” como muchos países africanos, o estuviera sometida a sanciones económicas como Venezuela o Irán, habría una explicación. Pero resulta que India no es un país pobre –aunque tenga millones de ciudadanos sumidos en la pobreza– sino que es una de las 10 economías más importantes del mundo; su tasa de crecimiento del PIB se encuentra entre las más altas del mundo; tiene una inflación anual de alrededor del  5 % y un desempleo del 8,5 %. India gasta 17 euros per cápita en Salud,  contra los 45 euros por ciudadano que gasta en Defensa.  Ocupa el tercer lugar mundial en la producción de productos farmaceúticos, pero el gobierno permitó las exportaciones de oxígeno medicinal y Remdesivir cuando las reservas internas estaban agotadas y no había para los ciudadanos indios. Y en cuanto a las vacunas contra Covid-19, si bien son gratuitas en los centros públicos, en ellos suelen estar agotadas, y el gobierno ha autorizado a las clínicas privadas a vacunar a un precio de 250 rupias (unos 3,3 dólares) por persona y dosis, una cantidad imposible de asumir para el  19% de población –unas 260 millones de personas–  que vive con menos de 2 dólares diarios. En contraste con esta política de vacunación, el gobierno de Modi donó 7 millones de dosis  y permitió la exportación de más millones a precios asequibles a países amigos, en un intento de competir con China o Rusia en la llamada “diplomacia de las vacunas”. Las tragedias no surgen por generación espontánea, en su génesis hay acciones políticas que las crean. MM

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Comentario (1)

  1. jorge

    India no es pobre.Los indios si

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