INSÓLITO. La Prefectura se niega a verificar un naufragio no declarado en las costas de Quequén

El grupo Eslabón Perdido denunció que la Prefectura aun “no verificó oficialmente el naufragio hallado”

 

Con la autoridad que creo tener por haber escrito un libro (ver al final) que demuestra fehacientemente que luego de finalizada la Segunda Guerra Mundial en Europa en las costas argentinas hubo autohundimientos de submarinos alemanes tras el desembarco de sus tripulaciones, deploro la actitud de la Prefectura, que no sólo no está cumpliendo con su deber sino que además se arroga porque si y al margen de las leyes la potestad de prohibir que se haga un video de un pecio no registrado de aproximadamente 80 metros de eslora muy cercano a la playa llamada Arenas Verdes, en las proximidades de Quequén. El ministro Aníbal Fernández debe intervenir para encuadrar a la Prefectura en el cumplimiento de sus funciones específicas y en que deje de arrogarse potestades (como las de prohibir arbitrariamente las filmaciones subacuáticas) que no están dentro de sus facultades. ¿O acaso pretende ocultar algo mas que su negligencia a la hora de identificar a qué nave perteneció dicho pecio? JS

Pasados más de dos meses del hallazgo de un naufragio no registrado entre las costas de Arenas Verdes y Costa Bonita, la Prefectura Naval Argentina aún no verificó oficialmente la existencia del pecio, denunció el Proyecto Eslabón Perdido. Un comunicado que lleva la firma de su coordinador, el periodista y escritor Abel Basti, reveló que “el Ministerio de Seguridad de la Nación informó que la Prefectura Naval Argentina (base Quequén) no verificó oficialmente el naufragio denunciado el pasado 3 de marzo “tal como lo impone la ley a esa fuerza de seguridad que entre sus misiones tiene la de velar por la seguridad de los navegantes”.

“Resulta relevante la detección de naufragios no registrados para su posterior incorporación al Derrotero Argentino, procedimiento que permite alertar a los capitanes y patrones de las embarcaciones la ubicación de pecios en sus rutas, ya que los mismos podrían ser un obstáculo para las naves en tránsito. Esos naufragios, cuando no figuran en las cartas náuticas, pueden generar percances no deseados (desde la colisión hasta otros incidentes como por ejemplo el enganche de las anclas, las redes o líneas de pesca)”, continúa el comunicado.

“Por imperio de la legislación vigente, hace también a la seguridad la actualización periódica de las cartas náuticas especialmente porque la tecnología actual permite medir con un margen pequeño de error la ubicación de los pecios ya que las coordenadas de esos sitios fueron calculadas en tiempos pasados con herramientas menos precisas en relación a las que actualmente se dispone. En ese sentido, la ley orgánica de la Prefectura Naval Argentina (n° 18.398 y sus modificatorias y complementarias) le impone a dicha fuerza, entre otras funciones, “tener a su cargo las ayudas a la navegación” (art. 6, inciso 9) y “fiscalizar los despojos de los naufragios” (art. 6, inc. 7)”.

Añade el comunicado que “Tal como lo establece la ley, la Prefectura debe entender en este tipo de cuestiones en tiempos perentorios ya que, como se ha mencionado anteriormente, el objeto subacuático no identificado (OSNI) hallado podría representar un peligro para la navegación. En el caso que nos ocupa, particularmente por estar en una zona de tránsito marítimo cercana al Puerto de Quequén y por estar hundido a escasos 30 metros de profundidad.”

Y sigue: “Ante la denuncia de un naufragio como la que hemos realizado, está prevista la verificación del mismo y la rápida gestión oficial pertinente para que luego el Servicio de Hidrografía Naval pueda advertir a los capitanes y patrones incorporando inicialmente la novedad en el boletín de Aviso a los Navegantes y posteriormente en las cartas náuticas del área y en el Derrotero Argentino”.

El ministerio de Seguridad de la Nación del que depende la PNA informó que a pesar de que la denuncia de hallazgo se realizó a principios de marzo, más de dos meses después dicho naufragio no ha sido incorporado al “Aviso a los Navegantes ya que no se ha corroborado fehacientemente la existencia de un pecio por parte de la Prefectura Quequén”. (NO-2022-41598865-APN-SSCYTI#MSG ministerio de Seguridad).

Por esta razón, Eslabón Perdido efectuó una presentación dirigida al Prefecto Principal Marcos Antonio Luffi, titular de la Prefectura en Quequén, pidiéndole que informe: “por qué razón la Prefectura no ha constatado dicho naufragio cuyas coordenadas exactas le hemos facilitado, hecho que se suma a la negativa de dicha fuerza a que Eslabón Perdido pueda filmar el pecio a los efectos de que pueda ser identificado”.

Resumiendo, la Prefectura Naval Quequén adoptó un temperamento que se traduce en la negación de la existencia del naufragio de dos modos: al no haber verificado (al menos oficialmente) su existencia por sus propios medios, y al no permitir que Eslabón Perdido lo constate mediante una filmación, “actividad lícita que no requiere autorización ni de la Prefectura ni de ninguna otra entidad u organismo oficial”.

El proyecto Eslabón Perdido fue declarado de interés público y cultural por el Honorable Concejo Deliberante de Lobería (Ordenanza N° 2495-2021), por la Municipalidad de Necochea, (Decreto Municipal N° 470/21) y por el Honorable Senado de la Nación (Expte. N° 141/21).

“Los fundamentos de esas iniciativas demuestran el interés de la comunidad por conocer los naufragios de la región ya que los mismos representan pequeños capítulos de la historia de toda la zona que debe saberse y no quedar oculta por resoluciones incomprensibles y sin fundamentos jurídicos, de organismos oficiales que deberían contribuir al esclarecimiento de la verdad. Por otra parte, algunos de estos pecios pueden llegar a ser de interés turístico y hasta podrían motivar la creación de parques subacuáticos para los amantes del buceo, tal como ocurre en otras partes del país y del mundo, lo que contribuiría al progreso de la zona”, razona el comunicado.

“Por esta razón, por la importancia que reviste para la comunidad, no se entienden las trabas impuestas a esta investigación cuando lo lógico sería facilitar la verificación del naufragio encontrado, para determinar de qué se trata, adoptándose los recaudos para su pronto incorporación al Derrotero Argentino, publicación oficial que facilita la seguridad de los navegantes”, concluyó.

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