LA PRIVATIZACIÓN DEL RÍO DE LA PLATA. ¿Puede frenarla Malena Galmarini?

Pasadas las elecciones y acaso pensando que la fidelidad de sus votantes será eterna, Horacio Rodríguez Larreta decidió cagarse en la opinión mayoritaria expresada por los porteños en audiencia pública e hizo aprobar leyes para privatizar las orillas del río tanto en Punta Carrasco – Costa Salguero y en la que quiso ser y no fue la Ciudad Deportiva de Boca Juniors, además de construir torres en once barrios de la todavía Capital Federal de todos los argentinos en los que hasta ahora estaba prohibido. Si HRL se sale con la suya, difícilmente veremos el río aunque nos trepemos a los edificios más altos, pues lo tapará una muralla de torres. Ofrecemos aquí la reacción del grupo Participación Popular liderado por Eduardo Jozami. Y, seguidamente, una propuesta publicada por Infobaires24: la de que, a partir de lo expresado por el arquitecto Gustavo Cañaveral (ver video) Malena Galmarini, titular de Aysa, no autorice una obra cloacal sin la cual, se presume, los constructores beneficiados por HRL y su corte de especuladores inmobiliarios, no construirán nada.

Digresión: Tengo entendido que Puerto Madero tiene la misma red de cloacas que cuando era un enorme playón ferroviario lleno de yuyos y muchos silos llenos de granos… y de ratas, y carecía de población humana. Al parecer, quienes viven ahí se están beneficiando de la bajante del Paraná y por ende del Río de la Plata, pues de haber una fuerte Sudestada, se inundaría y terminarían chapaleando heces, como pasaba periódicamente en La Boca hasta que Aníbal Ibarra ordenó levantar las cotas en las riberas del Riachuelo. Lo cierto que ahí está Puerto Madero y todavía no se inundó, si bien es cierto que muchos de sus apartamentos permanecen vacíos y que si no fuera asì probablemente la estrechez e insuficiencia de las cloacas saltaría a la vista. Y al olfato.

La ciudad y el río víctimas de la especulación inmobiliaria

 

El gobierno de Horacio Rodríguez Larreta y sus aliados, Martín Lousteau y el grupo socialista de Roy Cortina, aprobó, pese a la fuerte resistencia ciudadana, los proyectos de privatización de Costa Salguero y Punta Carrasco, sin tomar en cuenta ni las decisiones judiciales que impiden la venta de los predios ni el generalizado rechazo manifestado en la audiencia pública. Tampoco tomó nota el macrismo gobernante de la presentación de más de 50.000 firmas pidiendo la derogación del proyecto, iniciativa que obligará a un nuevo tratamiento legislativo el año próximo.

Más grave aún, si es posible, resulta la aprobación del convenio urbanístico con la empresa IRSA que autoriza el primer barrio privado en la ciudad de Buenos Aires. Construcciones de lujo frente al río que en muchos casos permanecerán sin ocupar para el atesoramiento de los muy ricos, mientras se afecta la Reserva Ecológica y se desprecian las fuertes consecuencias ambientales sobre una ciudad que reclama la preservación de los espacios verdes y el acceso al río para sus habitantes.

En la misma sesión, mientras un fuerte operativo policial impedía el acceso público, se aprobaron nueve convenios urbanísticos, denominación utilizada para eludir las regulaciones de la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires: en muchos barrios de la ciudad, se levantarán grandes torres de mayor altura que la autorizada por la norma vigente

Finalmente, para completar una jornada que podría compararse con aquellos días del “festival de excepciones” que hace tres décadas permitió hablar del Palacio de la Corrupción –y obligó a dictar una Constitución que quizás ingenuamente pretendía terminar con la inmoralidad pública– se sancionó una Ley de Blanqueo de Obras Irregulares: un proyecto a medida de lxs grandes desarrolladores inmobiliarios que excedieron su capacidad constructiva en hasta cinco mil metros cuadrados y ahora podrán legalizar su abuso especulativo.

Es amargo el balance de un debate público que convocó a lxs jóvenes y movilizó a la oposición política y a un variopinto conjunto de organizaciones sociales, profesionales, ambientales y barriales. Orgullosos de haber participado de este esfuerzo colectivo, seguiremos con empeño la lucha para poner coto a la especulación inmobiliaria y comenzar a construir la ciudad que dialogue con su río, proteja el espacio público, enfrente los riesgos ambientales y no gobierne para unxs pocxs sino para todxs sus habitantes.

Por Participación popular: Eduardo Jozami, Matías Cerezo, Lila Pastoriza, Luis Kon, Elina Malamud.

Cómo detener el saqueó de Larreta al patrimonio de la Ciudad

En las últimas horas, Horacio Rodríguez Larreta logró que la Legislatura porteña apruebe varios proyectos que le permiten al jefe de Gobierno porteño continuar con sus negocios inmobiliarios, a costa de la salud y el patrimonio de millones de argentinos. A pesar de ello, existen maneras de detener la estafa.

Como se mencionó anteriormente, el jueves, Larreta consiguió que se apruebe la rezonificación de Costa Salguero para construir allí un conjunto de edificios y un acuerdo con el grupo IRSA para levantar un nuevo barrio en la ex Ciudad Deportiva de Boca. El objetivo es claro: transferir lo público a lo privado, de forma “legal”, para beneficiar a unos pocos en desmedro del patrimonio de los habitantes de la Ciudad. Asimismo, está maniobra vil afecta la calidad de vida de las personas dado que se perderán 100 hectáreas de espacios verdes y humedales para construir torres de lujo.

Aysa, Galmarini y Larreta

Si bien los proyectos fueron aprobados, puede caerse la implementación de los mismos. ¿De qué manera? Con una simple negativa de Malena Galmarini. Resulta que la titular de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA), tiempo atrás, fue quien dio visto bueno a la construcción del Sistema Riachuelo, una mega obra de infraestructura que consiste en una ampliación del sistema troncal de cloacas. El mismo va desde San Fernando, pasando por Costa Salguero, hasta decantar en el Riachuelo. “Forma parte de una agenda conjunta que tenemos con el Gobierno de la Ciudad. Creemos que es indispensable trabajar juntos, independientemente del color político”, lanzó en su momento la compañera de Sergio Massa, a modo de argumentación del visto bueno para que Larreta logré su cometido.

Plan 1

Galmarini, entonces, tiene la capacidad de frenar lo que en su momento aceptó sin vueltas. “No debiera aprobar el proyecto ejecutivo de la licitación Costa Salguero-Dock Sud. Ese proyecto lo tiene en su poder y es ella quien puede desaprobarlo”, advirtió Gustavo Cañaveral, arquitecto y periodista  especializado en temas humanísticos.

Inglese, de los dos lados del mostrador

En una Audiencia Pública por el emprendimiento inmobiliario que IRSA busca imponer en la exCiudad Deportiva de Boca Juniors, en la Costanera sur, la empresa contó con la presencia de un tal José Luis Inglese, quien ofició de consultor para determinar el impacto ambiental que provocará la obra. La situación podría no llamar la atención si es que no se tratase de una persona que fuera director de AySA, puesto por Mauricio Macri, entre 2015 y 2019, y además, quien inventó el adicional del megacolector cloacal desde San Fernando hasta Dock sud.

En la audiencia de 2018, Inglese confesó que se desvió dinero del préstamo internacional que fuera otorgado por el Banco Mundial para la Causa Mendoza de la Cuenca Matanza-Riachuelo para dirigirlo a la concreción del Caño baja Costanera. Ese movimiento de dinero constituye un verdadero robo a quienes viven en las cercanías de la Cuenca Matanza-Riachuelo.

Plan 2

Auditar e investigar lo que hizo José Luis Inglese. De probarse lo que el propio apuntado confesó, todos los fondos del Banco Mundial debieran ser redistribuidos a la obra de la cuenca Matanza-Riachuelo. De ese modo, son altas las chances de que se caiga el negociado de Larreta.

En base a lo planteado, finalmente, esto es política o negocio. Está por verse.

 

 

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