LECTURAS. Manes, impresentable / Forn, un gran escritor / Arboricidas / Trabajar menos, trabajar todos / Niños secuestrados en Campo de Mayo / Esperando a la variante Delta del virus

Juan Forn por Alejandra López

Te hacen el bocho. Facundo Manes, neurólogo cuyo rostro suele aparecer en los canales de TV hegemónicos, era, al menos hasta ahora, el gran invento de los cambiemitas, particularmente de los ex radicales, para evitar una hecatombe electoral en la Provincia de Buenos Aires.
Resultó ser un alcahuete manifiesto de Washington y del FMI, que le inventó un diagnóstico de demencia (que la condujo a un hospicio) a una multimillonaria propensa a financiar empresas culturales que daban pérdidas, diagnóstico hecho a pedido de sus hijas, que así consiguieron que se etiquetara a su madre de “insana” de manera que no pudiera seguir disponiendo de su patrimonio. Hay que ser sorullo.
Para colmo, la mujer logró salir del hospicio y ser reivindicada. Cuando al cumplir 88 años, fue homenajeada en una ceremonia en la que participaron artistas populares de primer nivel, ella explicó como Manes habría utilizado a una psiquiatra que le hizo un diagnóstico negativo sin haberla conocido ni haberla visto, que se sepa, siquiera a la distancia.
Es todavía peor enterarse de los antecedentes de quien encabezó un protopartido surgido del “que se vayan todos” del que Manes fue cofundador, ciento por ciento proyanqui. Y todavía peor es conocer el prontuario de quien dirige la campaña para instalarlo en la sociedad (prueba fehaciente de que los cambiemitas, tras la deserción de su Heidi looser, rebajada de pantera a gatita por Don Gato, no tienen un p… candidato que los salve de una derrota electoral clamorosa), que además de haber sido partidario conspicuo de la dictadura militar, se jacta de haber manipulado a la “opinión pública” del mismo modo en que lo hicieron los británicos de Cambridge Analytica.
Lo había advertido hace unos días Artemio López: “Manes no resiste un archivo”.
Tomás Méndez exhumó algunos y lo lapidó. Para leer la nota cliqueen sobre el título.

La temprana desaparición de un gran escritor. La muerte de Juan Forn me impulsó a escribir sobre lo mucho que aprecio sus escritos. Lo considero un campeón en varios aspectos y en particular en las crónicas, las semblanzas que ha hecho de escritores y otros personajes en los que, además de erudición, demostró una extrema sensibilidad, tan extrema como su curiosidad para explorar los pliegues del alma humana.
Lamentablemente, cuando estaba escribiendo, sobrevino un corte de Edesur que duró varias horas, y cuando al día siguiente quise retomar el escrito, me encontré que se había borrado. Y después sobrevino otra muerte catastrófica, al menos en términos simbólicos: la de Horacio González, un profesor tan sabio como amoroso del que escribiré en otra oportunidad porque la profusión de escritos sobre él me inhibe de hacerlo ahora
Por parecidas razones, no he publicado una línea sobre mi ilustre tocayo, y tampoco lo haré porque acabó de leer una crónica casi perfecta de su velorio junto al mar. No sé nada sobre la autora, pero parece obvia que ha sido una alumna sobresaliente.

PS1: Ya nada será igual. Estaba por subir esta nota, cuando leo la despedida a Forn de Guillermo Saccomano, más que un hermano para él, hasta el punto de que ambos eran para mí y con mucho la mayor atracción de Gesell.

PS2 – Peronista y rojo: Me dio mucha alegría recibir este videíto en el que Forn le explica a los españoles con que posición política se identificaba.

Alcen las barreras que se viene la variante Delta del Covid. Lo explicaba anteayer aquí Inna Afinogenova. El gobierno no está dispuesto a claudicar frente a una oposición monstruosa que espera ansiosa que los muertos lleguen a cien mil para festejar su pretendido fracaso, y prepara un drástico plan de acción. Nicolás Lantos lo explica acá.

Daltónicos. El alcalde Rodríguez Larreta ­como antes hizo su antecesor M.M.­ se llena la boca pretendiendo que procura una ciudad verde mientras la vuelve cada vez más gris y ajena a sus habitantes. La barbarie de una poda que suele amputar y aún matar a los árboles que hacen de la ciudad un lugar acogedor es algo que cualquier vecino sin anteojeras puede apreciar. Martín Suárez se puso a investigar el tema y llegó a la conclusión irrefutable de que se trata de un curro más (en lunfa; que en castizo solo quiere decir trabajo honesto) de los centenares que impulsa el alopécico intendente en plan de hacerse con una fortuna que le permita solventar su futura candidatura a la Presidencia. Como dice el pueblo calé: Que mal rayo lo parta.

Poda indiscriminada de árboles en CABA: un negocio millonario concentrado en pocas manos

Trabajar menos, trabajar todos. Alejandro “El Gitano” Ullóa exhuma un debate crucial acerca del futuro de la clase trabajadora. U organizada, o flexiblizada hasta extremos de contorsión. ¿La solución es una asignación universal para cada ser humano para garantizar que no mueran de inanición o trabajo en blanco y con derechos para todos con una jornada laboral reducida? Los principales dirigentes sindicales opinan.

Relato de niños secuestrados en Campo de Mayo. Alucinante videíto hecho por el Gobierno nacional a través de su Secretaria de Derechis Humanos.

 

 

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